Proyecto Educativo

La labor que realizan todos nuestros centros escolares y de formación se rige por el Proyecto Educativo de FUHEM que, aprobado por el Patronato en junio de 2015, aporta una línea común en cuanto al contexto, los principios inspiradores, las competencias y contenidos, las opciones metodológicas, el profesorado y el personal de administración y servicios, la organización y gestión de los centros y el papel de la evaluación.

El Proyecto Educativo de FUHEM es resultado de un proceso de reflexión iniciado en el último trimestre de 2012, en el que han participado todos los estamentos de la comunidad escolar y expertos externos, y que se ha plasmado en diversos materiales escritos y sesiones de debate abiertas a la comunidad educativa.

Este Proyecto debe ser contextualizado en el marco de un nuevo planteamiento institucional que integra una nueva definición de las señas de identidad de la Fundación y su visión particular del contexto histórico, económico, sociopolítico, ecológico y educativo; así como una redefinición del Proyecto Fundacional.

La actividad educativa de FUHEM es coherente con una entidad sin ánimo de lucro, independiente de todo grupo político, económico o religioso; que promueve la justicia social, la profundización de la democracia y la sostenibilidad ambiental.

Consciente de la trayectoria histórica que la avala y de las nuevas realidades sociales, FUHEM establece las siguientes pautas en el desarrollo diario de su labor educativa:

  • La educación concebida como un servicio público, al ser un importante elemento compensador de desigualdades sociales.
  • La educación como un medio para fomentar la convivencia democrática.
  • Compromiso con un modelo de sociedad que valore la interculturalidad en el sentido de que todos y cada uno de los ciudadanos forman parte de un mundo donde los seres humanos deben ser iguales y solidarios, en el que se respete y defienda el medio natural y se trabaje en la defensa de la paz.
  • No confesional a la vez que respetuoso con todas las posturas que conciernen a la diversidad de prácticas y creencias religiosas.
  • Perfil educativo propio, fundamentado en una pedagogía activa.
  • Gestión democrática y participativa de los centros, con el fin de que puedan adecuarse a sus circunstancias y a las de su alumnado.