Achistown, una experiencia de educación democrática

Óscar Cabrerizo. Colegio Montserrat

A la vuelta de la actividad de la granja, la clase de 5º C de Primaria del Colegio Montserrat se organizó como un pueblo con sus distintos cargos, instituciones, funciones y forma de trabajar.

En primer lugar, elegimos el nombre del pueblo: ACHISTOWN

Luego se presentaron varios diseños para confeccionar los símbolos municipales: una bandera y un escudo que lucen ahora en la puerta de la clase dando la bienvenida a los visitantes. Matías, nuestro integrante de Aleph, con ayuda de su madre nos hizo un banderín que luce dentro de la clase, reservado para las grandes ocasiones.

Después tuvo lugar la presentación de candidatos para cada cargo y la votación de los representantes definitivos en la asamblea plenaria, que quedaron así:

* Alcaldes (Delegados): 2
* Comisión del Orden: 4 (encargados de avisar e intervenir en los conflictos de aula y patio)
* Abogados: 4 (exponen decisiones sobre lo reportado por la Comisión de Orden y proponen las consecuencias que se derivan de cada acción para someterlas a votación popular).
* Sanitarios: 2 (acompañan a Conserjería a los niños enfermos y a los accidentados en el patio).
* Agentes medioambientales: 3 (vigilan la limpieza, luces, ventanas, apagado de ordenadores, etc.).
* Coordinadores TIC: 2 (manejo de ordenador, pantalla digital, pendrives, etc.).
* Correos: 3 (reparten en clase y salen a por fotocopias y material).
* Bibliotecarios: 4 (mantienen la biblioteca de aula y las fichas de lectura).
* Coordinadores de Juegos: 3 (Control de juegos de aula y reparto y supervisión en días de juegos o días de lluvia).
* Comisión de Festejos: Sanitarios y Medioambiente (Encargados de organizar la fiesta del pueblo en primavera. En fecha aún por determinar, se invitará a los habitantes de otros pueblos o clases).

A partir de ahora, ya no celebramos tutorías sino plenos municipales o asambleas. Todo se decide por consenso, previo debate, puesta de ideas y toma de decisiones comunes. Por supuesto, dependiendo del tema a tratar los representantes específicos tienen mayor voto. Y la última palabra la tienen los alcaldes.

Todo funciona a las mil maravillas y, sobre todo, los niños se sienten dueños de su entorno y parte integrante de un todo, con voz y voto para las cosas que les competen y les preocupan.

La idea ha gustado y se ha extendido rápidamente a los otros dos grupos de quinto y parece que seguirá extendiéndose.

Mejor, ¡a más pueblos más días de fiestas populares!