Europa: una deriva liberal que prolonga la crisis, cuestiona los principios democráticos y banaliza el mal

El poder económico, convencido de que no es necesario hacer concesiones, ha cambiado la naturaleza y la orientación de las políticas. Elementos distributivos y protectores presentes tras la segunda posguerra han ido desapareciendo, mientras avanza el desmantelamiento del Estado de bienestar, en parte promovido por la gestión de la crisis que se hace desde la UE. Así, las autoridades nacionales y europeas están llevando a cabo una gestión de la crisis que contribuye a agravar las debilidades de las economías europeas y que resulta contraproducente para reducir los niveles de déficit y de deuda, suponiendo que esto sea el objetivo realmente perseguido.

Francisco Rodríguez Ortiz, profesor de Economía de la Universidad de Deusto,
examina en su artículo cómo la gestión de esta crisis parece más bien ir encaminada a imponer un nuevo modelo competitivo basado en una mayor restricción salarial y un desmantelamiento de los elementos centrales del acervo social europeo. Unas políticas económicas que banalizan
y legitiman el mal, a la vez que erosionan los principios democráticos.

 

Acceso a Europa: una deriva liberal que prolonga la crisis…, de Francisco Rodríguez Ortiz