Día Mundial de las personas refugiadas: Selección de recursos

En 2001 las Naciones Unidas declararon el 20 de junio como Día Mundial de las Personas Refugiadas, cuyo objetivo era rescatar del olvido la dramática situación que viven millones de personas refugiadas y desplazadas de todo el mundo y para fomentar la comprensión y la empatía hacia ellas en consideración de las difíciles circunstancias en las que se encuentran.

El lema del año 2022 es: «Quien sea. Donde sea, Cuando sea. Toda persona tiene derecho a buscar protección». Con independencia del tipo de amenaza (guerras, violencia, persecuciones), toda persona merece recibir protección y tiene derecho a estar en un entorno seguro.

Según datos oficiales de la Organización de las Naciones Unidas y su agencia para los Refugiados, ACNUR, en 2022:

Cada minuto, veinticuatro personas lo dejan todo para huir de la guerra, la persecución o el terror.

La mortífera combinación entre conflicto, pandemia, pobreza, inseguridad alimentaria y emergencia climática ha agravado la situación en la que se encuentran las personas desplazadas.

Ya hay más de 100 millones de personas desplazadas en el mundo.  Cifra que viene en franco aumento, y que no se frenó ni siquiera por el confinamiento global de la pandemia en 2020. En ese año se llegó a 82,4 millones de personas desplazadas, de las cuales 26 millones tienen estatus de refugiados.

Millones de personas, en los últimos meses, han huido de sus hogares en Ucrania debido a la guerra, dando lugar a la mayor crisis de desplazamiento de en Europa.

El desplazamiento por desastres continúa sin cesar y a lo largo el mundo, afectando a decenas de millones de personas cada año.

Con más desplazados internos en el mundo que nunca, Covid-19 ha agravado la precariedad, las desigualdades y vulnerabilidades que son cada vez más profundas.

Se han reducido las posibilidades de retorno seguro de las personas refugiadas y desplazadas, si en 1990, un promedio de 1.5 millones de refugiados pudo regresar a sus hogares cada año, en la última década, este número se redujo a 385.000 personas.

Recogemos hoy una selección de recursos que abordan la situación de las personas refugiadas y las que sufren desplazamientos forzosos en el mundo, las causas, la vulneración de los derechos humanos que sufren, el agravamiento por la pandemia y por las consecuencias del cambio climático, así como sobre la posibilidad de retorno.

INFORMES

UN Refugee Agency – UNHCR

The Global Report 2021. The stories behind the numbers

Este Informe presenta el trabajo realizado por ACNUR en 2021 para proteger y mejorar las vidas de decenas de millones de personas de interés: refugiados, retornados, desplazados internos, apátridas y otros de interés. Destaca los logros del año, así como los desafíos que enfrentan la organización y sus socios, al intentar responder a múltiples crisis que amenazan la vida y necesidades humanitarias cada vez mayores.

En 2021, el número de personas desplazadas alcanzó el nivel más alto de la historia.

Las personas obligadas a huir de sus hogares pueden buscar asilo en países extranjeros y convertirse en refugiados, o pueden ser desplazados internos, desarraigados dentro de su propio país.

El trabajo de ACNUR también  incluyen a los apátridas y aquellos que han regresado recientemente después de haber sido obligados a huir. Todos son vulnerables y corren el riesgo de que se les nieguen sus derechos.

ACNUR tiene como objetivo garantizar a las personas se ven obligadas a huir, que puedan llegar a un lugar seguro y ejercer su derecho legal a solicitar asilo. Su salud mental y física puede estar en riesgo, incluso debido a la violencia de género. Pueden estar separados de sus familias o ser vulnerables debido a su edad, discapacidad, género u orientación sexual. Necesitarán alimentos, refugio, combustible, agua, instalaciones para lavar y artículos básicos para cocinar, así como dinero en efectivo para necesidades urgentes.

 

Comisión Española de Ayuda al Refugiado – CEAR

Informe Anual 2022: Las personas refugiadas en España y Europa.

El vigésimo Informe anual de CEAR analiza la situación de las personas refugiadas en el mundo, en la Unión Europea y, principalmente, en España.

Un año más, la cifra global de desplazamiento forzado alcanzó una nueva cima, con 85,8 millones de personas en junio de 2021.

Siria, Venezuela, Afganistán, Sudán del Sur y Myanmar, junto con Palestina, son los principales países de origen de las personas refugiadas mientras que República Democrática del Congo, Etiopia y Afganistán los que tienen un mayor volumen de nuevos desplazamientos internos a lo largo del primer semestre de 2021.

Además, a las anteriores se suma, a comienzos de 2022 la situación del desplazamiento forzado de Ucrania a raíz del conflicto que vive actualmente el país.

A mediados de este año, ya se ha alcanzado la escalofriante cifra de más de 100 millones de personas desplazadas forzadas en el mundo según datos recientes de ACNUR.

En el seno de la Unión Europea, el Pacto sobre migración y asilo no ha presentado los avances esperados en 2021. Las principales divergencias siguen produciéndose en las cuestiones relativas a la solidaridad y la responsabilidad compartida.

España volvió a ser el tercer país de la UE que atendió a un mayor número de personas solicitantes de asilo, siendo Venezuela y Colombia los principales países de origen. No obstante, solo el 10,5% de las 71 830 personas cuyo expediente se resolvió obtuvo protección internacional. Aunque este porcentaje refleja un incremento con respecto al año anterior se aleja notablemente de la media de la UE que asciende a un 35%. Además, un 18,5% logró una autorización de residencia por razones humanitarias.

Informe CEAR 2022. Resumen Ejecutivo.

 

Internal Displacement Monitoring Center – IDMC

GRID- Global Report on Internal Displacement

El Informe global sobre desplazamiento interno (GRID) del IDMC es la principal fuente mundial de datos y análisis sobre desplazamiento interno.

La edición de este año incluye un enfoque especial en los niños y jóvenes desplazados internamente.

La primera parte presenta datos actualizados y análisis del desplazamiento interno a nivel mundial. Los datos y las actualizaciones contextuales se incluyen en los resúmenes regionales y los países destacados.

La segunda parte explora los impactos del desplazamiento en los niños y jóvenes, a menudo invisibles en los datos de desplazamiento, al tiempo que destaca iniciativas prometedoras que abordan algunos de sus desafíos.

Los conflictos, la violencia y los desastres desencadenaron 38 millones desplazamientos internos en 141 países y territorios en 2021

La cifra global de conflicto y violencia fue la más alta jamás registrada con 14,4 millones, y los países individuales incluyendo Etiopía, la República Democrática del Congo (RDC) y Afganistán también registraron máximos históricos.

En el año 2021 los desastres desencadenaron más del 60% de los problemas internos de desplazamientos registrados en todo el mundo. Más de 94 por ciento fueron el resultado de peligros relacionados con el clima tales como tormentas e inundaciones. La sequía en varias regiones provocó 240.000 desplazamientos y alimentó otros peligros como incendios forestales que también obligaron a las personas a huir.

Con 12,5 millones, la mayoría de los desplazamientos asociados con el conflicto y la violencia en 2021 fueron desencadenados por fuerzas armadas.

El número de personas que viven en situación de desplazamiento interno en todo el mundo ha vuelto a alcanzar niveles récord. Con más desplazados internos en el mundo que nunca, el Covid-19 ha agravado las desigualdades y vulnerabilidades cada vez más profundas: seguridad alimentaria, acceso a servicios y capacidad para regresar a casa o trasladarse a refugios seguros.

 

REVISTAS

Migraciones Forzadas

El número 69 de la revista Migraciones Forzadas número 69, de marzo de 2022,  incluye una sección principal titulada Crisis climática y desplazamiento: del compromiso a la acción, donde los autores analizan de qué manera pueden los compromisos políticos de alto nivel traducirse en acciones concretas para abordar los efectos de la crisis climática sobre la movilidad humana.

En la sección artículos generales se incluyen tres sobre otros temas: las mujeres, la paz y la seguridad en los desplazamientos; las transferencias de efectivo en Turquía; y el alojamiento para los solicitantes de asilo en el Reino Unido.

La crisis climática afecta a todos y cada uno de los habitantes del planeta, pero sus efectos no se sienten por igual en todo el mundo.

Las personas que viven en zonas vulnerables a los desastres naturales ya están experimentando unas consecuencias muy reales. Pero aquellas con menor autonomía política y cuyos medios económicos son reducidos no necesariamente pueden adaptarse y protegerse de los efectos de una crisis a la que son quienes menos han contribuido.

Para muchos, esta crisis acabará en desplazamientos, ya sea en forma de evacuaciones de emergencia, reubicaciones planificadas o migración forzada desde las zonas vulnerables.

Esta edición de Revista Migraciones Forzadas analiza cómo se aborda a nivel político el desplazamiento en el contexto del cambio climático en los compromisos adquiridos por los Gobiernos y otros actores internacionales. Pero está claro que las políticas y las palabras no bastan. Es necesario actuar. Los artículos de este número cubren un amplio abanico de ángulos sobre esta importante cuestión: desde mitigar los desplazamientos a través de la reducción del riesgo de desastres hasta los marcos jurídicos necesarios para responder a la movilidad relacionada con el clima.

 

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global

Migraciones forzadas

La responsabilidad de Occidente en las causas que dan origen a este fenómeno, tanto en los conflictos armados actuales, como en los procesos de expulsión por destrucción de hábitat, pone en evidencia la insuficiente respuesta ofrecida y el continuado incumplimiento de los compromisos adquiridos.

Santiago Álvarez Cantalapiedra, director de FUHEM Ecosocial, abre el número con una introducción sobre las causas, responsabilidades y respuestas de los desplazamientos forzosos. La llamada «crisis de los refugiados» es un nuevo ejemplo de cómo las políticas migratorias y de asilo están desafiando en Europa los fundamentos de la democracia: a la ausencia de mecanismos comunitarios de acogida a quienes arriban desesperados a las costas europeas y a las vulneraciones de los derechos humanos de los migrantes y refugiados en el territorio de la UE.

Los siete artículos que componen el ESPECIAL, ofrecen una amplia panorámica sobre los distintos tipos de desplazamientos involuntarios, sus causas e implicaciones. En esta pluralidad de enfoques encontramos la apuesta de Sandro Mezzadra de adoptar un nuevo lenguaje conceptual en los estudios sobre migraciones como recoge su artículo, Proliferación de fronteras y derecho de fuga. Javier de Lucas en Refugiados: preguntas y respuestas ante una crisis que no es coyuntural, ofrece un estado de la cuestión respecto a lo que considera una mal denominada “crisis de refugiados”. Susana Borrás aporta un cuestionamiento del estatus jurídico de los desplazados por causas medioambientales en: La migración ambiental: entre el abandono, el refugio y la protección internacional. Por su parte, Alice Edwards realiza un análisis de las tendencias de la jurisprudencia en cuanto al reconocimiento de las solicitudes de asilo relacionadas con el género en Distinción, discreción, discriminación: las nuevas y, es de esperar, últimas fronteras para las solicitudes de asilo relacionadas con el género. Naomí Ramírez explica las causas que subyacen a la actual crisis de refugiados procedentes de Siria. El texto: De cómo una revolución fue ahogada en el Mediterráneo, plantea que la falta de acción internacional frente a los abusos y crímenes del régimen de Bashar al-Asad y el surgimiento de Daesh son las dos caras de una misma moneda que obliga a huir a los sirios. Estrella Galán escribe: Desde Aylan hasta París; recorrido por un drama humanitario sin precedentes. Por último, se recoge una visión de los exiliados por motivos económicos Exiliados económicos: jóvenes españoles en el extranjero, a manos de Mario Rísquez.

Viento Sur

El número 182 de Viento Sur de junio 2022 incluye en su sección Plural, coordinada por Ángeles Ramírez Pedro Ibarra, una selección de artículos relacionados con las migraciones y los derechos humanos.

Aborda la tendencia del capitalismo actual a dejar abandonadas a las personas que no resultan funcionales a los mecanismos habituales de extracción de riqueza, pese a la imagen humanitaria que la UE está queriendo mostrar ahora ante la tragedia que está sufriendo el pueblo ucraniano.

Ofrece distintas miradas de las políticas estatales en torno a la cuestión migratoria y los derechos humanos: Juan Hernández Zubizarreta Pedro Ramiro presentan un análisis del marco global en el que se desarrolla un necrocapitalismo que se caracteriza por poner los derechos de un poder corporativo transnacional por encima de los derechos humanos, especialmente de quienes se considera que no pertenecen a la comunidad nacional respectiva o que son, simplemente, sobrantes o desechables.

Alejandro ForinaFrancesca Ricciardi y José Ariza de la Cruz ponen de relieve la tendencia creciente a las migraciones forzadas por motivos ambientales, subrayando cómo ese fenómeno no hace más que manifestarse como una “violencia contra poblaciones que ya han sido violentamente marginadas”. Blanca BernardoMaría Paramés Jorge del Cura describen la situación de ausencia de derechos de las personas encerradas en los CIE, para proponer fórmulas mixtas de lucha capaces de hacer desaparecer esos centros. Anaitze Aguirre denuncia el racismo institucional que caracteriza el trato como delincuentes que hacen los Estados de las mujeres negroafricanas que llegan a Europa, “si es que lo consiguen” … La singular condición de las trabajadoras transfronterizas en Ceuta y Melilla, agravada desde el cierre de la frontera en marzo de 2020. Por último, Víctor Santiago, Germán García Marroquín y Pedro Ibarra nos recuerdan que desde 1993 han muerto más de 45.000 personas en su travesía hacia Europa y nos cuentan las experiencias recientes de movilización que ha promovido el colectivo vasco Ongi Etorri Errefuxiatuak en defensa de los derechos de las y los inmigrantes, en coordinación con colectivos de otros países europeos.