El Green New Deal no debe vincularse al crecimiento económico.

Giorgos Kallis

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 146, verano 2019, pp. 107-116.

Traducción: José Bellver1

La conjunción de la crisis climática y las problemáticas socioeconómicas (aumento de la pobreza, desigualdades, deuda, austeridad, etc.) han puesto sobre la mesa distintas propuestas políticas que, según la forma en que se planteen, pueden o no ser compatibles.  Una de ellas es la propuesta de un nuevo New Deal verde, cuya idea ha sido mantenida viva en estos años por académicos como el economista Robert Pollin, y que está siendo retomada y formulada como proyecto de ley de Green New Deal (GND) por la parlamentaria demócrata americana Alexandra Ocasio-Cortez en EEUU. En este artículo, Giorgos Kallis, un académico de referencia en la defensa del decrecimiento, discute algunos de los postulados de Pollin, subrayando que el GND no debe ser una agenda diseñada para combatir el cambio climático exclusiva- mente, que de paso permita recuperar el crecimiento económico; sino que debe plantearse como una agenda política para la izquierda verde que permita limpiar la producción, pero también reducir y transformar el consumo, desarrollando en el camino las capacidades para desvincular el bienestar del crecimiento.

El proyecto de ley sobre Green New Deal (GND) es un audaz plan de movilización de 10 años para convertir a los EEUU en una economía de cero emisiones de carbono.2 Si queremos alterar el actual estado de complacencia respecto a la degradación del clima, intervenciones valientes y ambiciosas como esta son necesarias, en los EEUU y en otros muchos lugares. Los académicos, como el economista Robert Pollin, que mantuvieron viva la idea de un GND en los últimos años y proporcionaron estudios para respaldarla, deben ser felicitados por sus esfuerzos.

Desde hace años, Pollin ha propuesto su versión simplificada de un GND, una inversión de entre el 1,5% y el 2% del PIB mundial anual para aumentar la eficiencia energética y expandir la energía limpia y renovable.3 Este sería el momento para que celebrase que su causa ha sido aceptada y contribuyese a resolver los detalles de la misma. Sin embargo, en lugar de eso, elige enfocarse en las diferencias entre su propuesta y una “agenda del decrecimiento”, que encuentra “absolutamente irrealista” –una pérdida de tiempo para la izquierda en el mejor de los casos y peligrosamente antisocial en el peor.4 Mientras que este no es el momento de rizar el rizo, la insistencia de Pollin en el decrecimiento es inadvertidamente productiva. Nos permite ver un punto delicado en la narrativa del GND, y es que corre el riesgo de reproducir –a menos que esté cuidadosamente enmarcado– la ideología hegemónica del crecimiento capitalista, que ha creado el problema del cambio climático en un primer lugar.

Para empezar, Pollin nunca explica por qué el crecimiento es un ingrediente necesario para su propuesta. No está claro por qué tiene que argumentar que un GND sea bueno para el crecimiento en lugar de simplemente abogar por reducir el consumo de carbono al tiempo que satisface las necesidades y fomenta el bienestar. La única razón por la que establece su preferencia por el crecimiento es que «niveles más elevados de PIB significarán de igual modo canalizar un nivel más alto de inversión hacia proyectos de energías limpias».5 Si Pollin realmente quiere decir que comparte «los valores y preocupaciones de los defensores del decrecimiento», entonces simplemente podría ajustar su modelo y llegar a una cantidad fija de inversión (independientemente del PIB) que produjese la misma descarbonización. Unos niveles mayores de PIB no solo conducirán a niveles más altos de inversión “limpia”, sino también a niveles más altos de inversión “sucia” –y de hecho la mayoría de la inversión es “sucia”. Un crecimiento del 1% en el PIB lleva a un aumento de 0,5 a 0,8% en las emisiones de carbono,6 y esta es una relación estadísticamente robusta (la inversión en energía limpia no tiene un efecto estadísticamente significativo en las emisiones, aunque, por supuesto, esto podría y debería cambiar en el futuro). Si seguimos creciendo al 3% al año, para 2043, la economía global será dos veces más grande de lo que es ahora. Es difícil imaginar la creación de una infraestructura de energía renovable para la economía existente en un corto período de tiempo, y mucho menos hacerlo para una economía que es dos veces más grande. Cuanto menor sea nuestra producción económica, más fácil será la transición.

Es posible que Pollin haya optado por enfatizar el crecimiento porque los new deals tienen que ver con el crecimiento. Pero un GND no tiene que ser como el viejo New Deal. Pollin no sugiere que su programa de inversiones deba financiarse con gastos deficitarios, ni que sea un estímulo de corta duración, reembolsado vía crecimiento. Una inversión a un nivel del 2% del PIB no necesita gastos deficitarios; si se asume la voluntad política para tal programa, podría financiarse reemplazando inversiones sucias o socialmente inútiles (y hay muchas, empezando por el armamento). Si no hay gasto extra y deuda, entonces no hay necesidad de estimular el crecimiento para devolverlo.

Ahora bien, en algunos puntos de su artículo para la New Left Review, Pollin parece sugerir que el crecimiento es un resultado de su propuesta, no una meta o condición previa.7 Afirma que «en términos contables», el crecimiento de las inversiones en energía renovable «contribuirá a incrementar el PIB». Pero incluso en términos contables, sin gasto deficitario, no hay razón para que un programa de inversiones limpias de lugar a un crecimiento del PIB, dado que el 2% que vaya a energías renovables hubiera ido si no a alguna otra inversión en su lugar.

Además, la economía no es una convención contable. Podríamos también imaginarnos un gasto presupuestario elevado en cavar y rellenar agujeros –esto podría servir como un estímulo temporal en un período de baja liquidez y baja demanda, pero obviamente no es una receta para el crecimiento sostenido. Pollin escribe en su texto que «construir una economía verde implica actividades más intensivas en mano de obra» y que el sector privado no invierta en energías renovables porque tienen bajos márgenes de beneficio. Cambiar los recursos financieros de los sectores de alta productividad y alta rentabilidad a los de baja productividad no es una receta para el crecimiento. La productividad energética de las energías renovables también es menor que la de los combustibles fósiles.8 Es poco probable que una economía de baja productividad, bajas tasas de ganancia y bajos rendimientos de energía sea una economía de mayor tamaño y que crezca. Y eso está bien, ya que nuestra prioridad en este momento debería ser descarbonizar, no hacer crecer la economía. Pero Pollin vincula innecesariamente lo primero con lo segundo.

Tal vez Pollin tenga razón, y yo me equivoco. Tal vez un programa masivo de energía limpia terminaría estimulando el crecimiento. Sin embargo, sería un error vender un programa para estabilizar el clima con la promesa del crecimiento. ¿Qué pasa si no produce crecimiento? ¿Abandonamos la descarbonización? Y dado que el cambio climático no es el único problema con el crecimiento, hay buenos motivos por los que no podemos permitirnos un mayor crecimiento, incluso aunque este fuera impulsado por la energía solar.

Los economistas tienden típicamente a justificar el crecimiento en términos de lucha contra la pobreza o en favor de la estabilidad. Pollin innova aquí al justificarlo en nombre del cambio climático. Y esto viene de alguien que ve la irracionalidad del crecimiento perpetuo.

La narrativa del Green New Deal se arriesga a reproducir la ideología hegemónica del crecimiento capitalista, que ha creado el problema del cambio climático en primer lugar.

El crecimiento compuesto es lo que el académico marxista David Harvey llama un “mal infinito”.9 Para Harvey, el requisito del crecimiento compuesto por parte del capitalismo es la más letal de sus contradicciones.10 Harvey señala la irracionalidad de esperar que la demanda, la inversión y las ganancias se dupliquen cada 24 años (esto es a lo que equivale un crecimiento del 3% anual), se cuadruplica cada 48, crece ocho veces más cada 72, ad infinitum y ad absurdum.

Considérese lo siguiente: 65% de las emisiones antropogénicas provienen de combustibles fósiles.11 El 35% restante proviene de cosas como los cambios en los usos del suelo, el agotamiento del suelo, los vertederos, la ganadería industrial, la producción de cemento y de plástico. Incluso si el mix energético estuviera compuesto al 100% por energía limpia y continuáramos duplicando el tamaño de la economía cada 24 años, volveríamos a nuestros niveles de emisiones existentes en poco tiempo. Así de irracional es la búsqueda del crecimiento compuesto.

La crisis climática amenaza ahora con poner fin a este absurdo. Pero no se trata solo del clima; la pérdida de biodiversidad a través de la extinción masiva, el cambio en el uso de la tierra y la extracción de recursos están directamente relacionados con el crecimiento económico. A pesar de que afirma lo contrario, no hay perspectivas de lo que Pollin llama “desacoplamiento absoluto” o una reducción de estos impactos mientras la economía crece.12

Es fantasioso pensar que hay un tipo de crecimiento neoliberal que es malo y otro tipo de crecimiento que podría ser inclusivo, progresista, limpio, etc. El crecimiento es un proceso integrado, y no importa lo que afirmen los ideólogos del crecimiento, no es una prueba de que podamos hacer crecer la economía al hacer crecer selectivamente los “bienes” al tiempo que disminuimos los “males”. El armamento, la publicidad, los combustibles fósiles, la obsolescencia programada y los residuos de todo tipo forman parte integral del crecimiento capitalista. Desde sus inicios en la Gran Bretaña colonial, el crecimiento se ha visto impulsado por el intercambio desigual de mano de obra y recursos entre los centros imperiales y las periferias internas y externas.13 El crecimiento requiere la inversión de excedentes para la creación de más excedentes. Y este excedente se crea explotando al trabajo asalariado y apropiándose del trabajo no remunerado de las mujeres, el trabajado migrante y la naturaleza.14 El desplazamiento de los costes en el espacio y el tiempo también ha sido central. El acceso a mano de obra y recursos de bajo coste es vital para el crecimiento económico; si los insumos se vuelven caros, la economía se ralentiza.

Pollin afirma que el crecimiento se estancó porque el neoliberalismo dio prioridad a los intereses de los ricos. Los recortes brutales de las políticas de ajuste estructural y la austeridad neoliberal, sin embargo, siempre se hicieron en nombre del crecimiento. La promesa del crecimiento permitió comprar la paz social que necesitaba el proyecto neoliberal. Incluso si el resultado real fue la concentración de la riqueza en medio de unas tasas de crecimiento anémico, esto nos dice algo útil acerca de los peligros de una “política de crecimiento”.

Pollin sostiene también que no podemos permitirnos el lujo de soñar con que otro mundo es posible, no ahora, porque el cambio climático es urgente y «no podemos darnos el lujo de desperdiciar tiempo en enormes esfuerzos mundiales para luchar por objetivos inalcanzables». Se nos pide que aceptemos que la única alternativa posible es el capitalismo, y que cuestionar el capitalismo y su destructiva búsqueda del crecimiento es una lujosa pérdida de tiempo. ¿Si no es ahora, entonces cuándo?, cabría preguntarse.

Erik Swyngedouw ha advertido contra la tendencia despolitizante del reduccionismo del carbono, es decir, reducir toda la política a una cuestión de su efecto sobre las emisiones de carbono, especialmente cuando se combina con reclamos de urgencia.15 Por supuesto, el cambio climático es un gran problema, pero no es el único problema en cuyo servicio debemos detener otras aspiraciones. Y el cambio climático no es un problema independiente con una solución técnica; es un síntoma del sistema más amplio que lo produce. La reducción del cambio climático a una cuestión de buscar una solución de inversión que hace Pollin es atractiva porque hace que el problema parezca manejable; pero el cambio climático no es un problema técnico. El cambio climático es un problema político, en el sentido real de la palabra política, esto es un problema que involucra visiones que compiten con el mundo en el que queremos vivir.

El cambio climático es un problema político, es decir, un problema que involucra visiones en conflicto acerca de la clase de mundo en el que queremos vivir.

Ahora bien, Pollin tiene una preocupación válida en cuanto a que una agenda de decrecimiento implicaría una reducción del PIB, lo que implica muchos problemas, entre otros, el aumento de la pobreza, la desigualdad, las deudas, la austeridad, etc. Seríamos tontos si ignoráramos esos riesgos. En una economía capitalista, destinada a crecer o colapsar, el crecimiento es fundamental para la estabilidad del sistema. Pero el crecimiento también es explotador y autodestructivo. ¿Deberíamos apoyar el capitalismo para siempre, solo porque un capitalismo en colapso es peor para los trabajadores que un capitalismo al que le va bien?

Aquellos de nosotros que escribimos sobre decrecimiento no abogamos por una reducción intencional del PIB (somos los primeros en criticar el PIB, ya que mezcla “bienes” con “males” y no contabiliza el trabajo no remunerado). Tal vez Pollin esté confundido porque afirmamos que hacer las cosas bien, ecológica y socialmente, probablemente ralentizará la economía según lo medido por el PIB. O porque argumentamos que ciertos sectores de la economía actual que son fundamentales para su expansión (armamento, publicidad, bienes de consumo innecesarios, finanzas especulativas, etc.) deberían contraerse. Dado lo unida que está la economía capitalista al crecimiento, esto plantea la pregunta de cómo, o bajo qué condiciones, podemos asegurar el bienestar humano y la igualdad sin crecimiento. Esta es una gran pregunta de investigación, que involucra modelos económicos, estudios históricos y etnográficos, y una evaluación de posibles reformas institucionales, como el reparto del trabajo, una renta básica garantizada o un impuesto sobre la renta máxima. También constituye una agenda política para la izquierda, para desarrollar las capacidades para desvincular el bienestar del crecimiento.

Pollin afirma que aquellos que escriben sobre el decrecimiento no ofrecen un programa específico para combatir el cambio climático. Hablando por mí mismo, no creo que tenga que agregar más a las excelentes propuestas que ya han hecho el propio Pollin, Naomi Klein y muchos, muchos más. El problema con el cambio climático no es que nos falten ideas sobre lo que debe hacerse. El problema es que no lo estamos haciendo. Lo que ofrecemos desde una perspectiva de decrecimiento es un diagnóstico diferente de por qué no lo estamos haciendo. Argumentamos que esto se debe a que existe un choque fundamental entre la búsqueda del crecimiento y la mitigación climática por parte del capitalismo. Las buenas políticas climáticas no se adoptan debido a su potencial impacto sobre el crecimiento, al tiempo que el crecimiento está superando los avances logrados por la energía renovable. Nuestra contribución es abrir el debate sobre las alternativas al crecimiento.

En la comunidad climática, las personas tienen sus ideas favoritas. Algunos quieren un impuesto al carbono16 y otros quieren un dividendo del carbono17 (un impuesto que se devuelve como renta básica). Algunos quieren bonos verdes,18 otros un Green New Deal.19 Es seguro decir que, si queremos descarbonizar la economía a una tasa requerida sin precedentes, todas estas ideas serán necesarias. Pero la descarbonización no es solo una cuestión de agregar energía solar y eólica al mix energético, sino también de eliminar la energía fósil. Esto requiere legislación y compromiso político junto con la lucha para detener los proyectos de extracción de combustibles fósiles y las minas de carbón, y desinvertir en las compañías petroleras.

Pollin sugiere que una inversión del 2% del PIB en energía limpia y eficiencia será suficiente por sí sola,20 pero hay razones para ser escépticos sobre tal afirmación. Me encantaría que Pollin tuviese razón, pero he leído a otros científicos e ingenieros del clima con buena reputación que son mucho más reservados que Pollin sobre la posibilidad de un 100% de fuentes renovables.21 Están los problemas con la intermitencia de la energía solar y eólica,22 y sus enormes necesidades de almacenamiento (una de las principales soluciones contempladas, el almacenamiento como energía hidroeléctrica, requiere una represa dramática de los ríos restantes: una pesadilla ambiental).23 Existen las emisiones involucra- das en los combustibles utilizados durante una transición a la energía renovable, que podría ser suficiente por sí sola para superar el presupuesto de carbono restante. Está la cuestión de los minerales de tierras raras necesarios para la construcción de paneles solares y baterías, minerales que son escasos y que se extraen de áreas y comunidades que ya padecen nuestra insaciable hambre de materias primas.24 Está la cuestión del uso de la tierra y el impacto en los paisajes. Como es común en estos debates técnicos, Pollin prefiere los datos favorables a su argumento. Pero estaría de acuerdo, creo, en que la imagen es muy complicada e incierta, cuanto menos.

No me gusta ser un escéptico en el contexto político actual donde las energías renovables enfrentan una batalla cuesta arriba contra los lobbies de los combustibles fósiles y la energía nuclear. Desearía que un futuro 100% renovable fuera posible y fuera tan inofensivo como piensa Pollin; pero nuestra experiencia con las soluciones tecnológicas anteriores sugiere que debemos estar del lado de la precaución, tanto por las promesas incumplidas como porque siempre hay efectos secundarios y costes imprevistos. Incluso si los costes ambientales y sociales de la energía renovable no son tan altos como algunos escépticos piensan, tampoco son insignificantes, y con un crecimiento compuesto, incluso un impacto insignificante crece rápidamente hacia infinito. Cuanto más bajo sea el nivel de uso de energía y cuanto menor el tamaño de la economía, más fácil será descarbonizarla, y menores serán los impactos causados en el camino. No hay razón para que alguien preocupado por el clima y el medio ambiente promueva el crecimiento económico.

Además, Pollin no proporciona evidencia de que la escala de inversión que él propone cumplirá su función. Por supuesto, no ha habido una inversión así de masiva en el pasado, por lo que es difícil evaluar su efecto potencial. En la campaña electoral, el candidato Obama prometió 150.000 millones de dólares en un período de 10 años.25 En 2009, la Ley de recuperación y reinversión de los EEUU proporcionó un estímulo económico de 90.000 millones de dólares en inversiones estratégicas de energía limpia e incentivos fiscales para promover la creación de empleos y el despliegue de tecnologías de baja emisión de carbono, prometiendo apalancar aproximadamente 150.000 millones de dólares en fondos de capital privados y otros fondos no federales para inversiones en energía limpia. Las emisiones de combustibles fósiles disminuyeron un 11% entre 2007 y 2013,26 pero esto no fue un resultado del crecimiento de las energías renovables (a pesar de una triplicación de la energía eólica y un aumento de 30 veces en la energía solar durante la presidencia de Obama),27 sino principalmente un efecto secundario de la recesión, los altos precios de la gasolina y, en menor medida, un cambio del carbón al gas natural.28

Cuanto más bajo sea el nivel de uso de energía y cuanto menor el tamaño de la economía, más fácil será descarbonizarla, y menores serán los impactos causados en el camino

En 2009, Corea del Sur anunció un plan de creación de empleos tipo Green New Deal de 381.000 millones de dólares invertidos durante un período de cuatro años, dedicados a proyectos ambientales para estimular el menguante crecimiento económico y crear un millón de empleos.29 Las emisiones de Corea fueron un 15% más altas en 2014 que en 2008. Pollin se refiere a Alemania como «la economía avanzada más exitosa en el desarrollo de su economía de energía limpia». Las emisiones alemanas en 2014 casi no han cambiado desde 2009. Han caído un 20% desde 1992, y tras el colapso de la industria en Alemania del Este. Y aun así, en términos per cápita, son un 80% más altas que el promedio mundial. Si todo el mundo consumiera tanto como el “exitoso” caso de Alemania, las emisiones globales de carbono sería casi el doble.

Naomi Klein escribió que el cambio climático “lo cambia todo”. Pollin nos dice que no tiene que cambiar nada, excepto el 2% del PIB. Seguiremos volando, comiendo carne, conduciendo coches a hogares suburbanos, volando helicópteros y jets, con la única diferencia de que todo esto estará alimentado por electricidad limpia. No volveré a debatir los hechos y la viabilidad de esta visión, así que en lugar de eso simplemente señalaré que intuitivamente esto no tiene sentido para la gente, y no lo tiene porque no hay que ser científico para entender lo mucho que nuestro estilo de vida actual depende de los combustibles fósiles. Los que niegan el cambio climático lo saben y los que luchan por la justicia climática también lo saben. Para detener el cambio climático, no solo necesitamos limpiar la producción, sino también reducir y transformar el consumo. Necesitamos transporte público gratuito, nuevas dietas, modos de vida más densos, viviendas asequibles cerca de donde se encuentran los empleos, alimentos cultivados más cerca de donde se consumen, reducción del tiempo de trabajo y los desplazamientos, formas de vida y de satisfacción de bajo consumo, restricciones sobre los ingresos excesivos y sobre el consumo ostentoso. No es que el GND sea una agenda diseñada para combatir el cambio climático solo; es una agenda de la izquierda verde que deberíamos seguir, aunque no hubiera cambio climático. Y debemos perseguirlo independientemente de si es o no “bueno para la economía”, porque ponemos a las personas antes que a la economía.

Para detener el cambio climático, no solo necesitamos limpiar la producción, sino también reducir y transformar el consumo.

El proyecto de ley del Green New Deal va en la dirección correcta y sus diferencias con la propuesta más restringida de Pollin son informativas y mucho más cercanas a lo que estoy discutiendo aquí. El proyecto de ley no solo compromete fondos para energías renovables, sino también para infraestructuras sanitarias, de vivienda y medioambientales. Cuenta con disposiciones para la seguridad económica, similares a los planes de empleo garantizado y renta básica, disposiciones que serán vitales si queremos asegurar el bienestar sin crecimiento. Por supuesto, el proyecto de ley no habla explícitamente sobre postcrecimiento o decrecimiento, y no cuestiona los patrones de consumo predominantes tanto como a alguien como yo –en su posición académica y no involucrado en políticas parlamentarias– le hubiera gustado; pero el consumo seguramente también cambiaría si los servicios públicos se ampliaran en la medida prevista en el proyecto de ley. Es importante destacar que, a diferencia de Pollin, el proyecto de ley no enfatiza el crecimiento ni justifica el plan en términos de crecimiento.

La insistencia de Pollin, entonces, en acentuar las diferencias entre el decrecimiento y el GND es obsoleta e innecesaria. El artículo de Pollin se tituló “Decrecimiento vs Nuevo New Deal Verde”. Tal vez sea el momento de dejar de inventar más “versus” internos y hacer el arduo trabajo de construir algunos “y” nuevos. ¿Qué tal decrecimiento y Green New Deal? El oponente es formidable y lo que necesitamos son alianzas, no divisiones.

Giorgos Kallis es profesor ICREA de Ecología Política y Economía Ecológica en el Instituto de Ciencias Ambientales y Tecnología de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA- UAB).

 

NOTAS:

1 Texto original: G. Kallis, «A Green New Deal Must Not Be Tied to Economic Growth», Truthout.org, 10 de marzo de 2019, disponible en https://truthout.org/articles/a-green-new-deal-must-not-be-tied-to-economic-growth/ (Reimpreso con el permiso de Truthout.org). El autor agradece a Jason Hickel y David Ravensbergen por sus comentarios y sugerencias a un borrador anterior de este ensayo.

2 D. Roberts, «The Green New Deal, explained», Vox, 30 de marzo de 2019, disponible en: https://www.vox.com/energy-and-environment/2018/12/21/18144138/green-new-deal-alexandria-ocasio-cortez.

3 R. Pollin, «Global Green Growth for Human Development», 2016 UNDP Human Development Report THINK PIECE, disponible en: https://www.peri.umass.edu/publication/item/977-global-green-growth-for-human-development.

4 R. Pollin, «Think We Can’t Stabilize the Climate While Fostering Growth? Think Again», The Nation, 27 de octubre de 2015, disponible en: https://www.thenation.com/article/think-we-cant-stabilize-the-climate-while-fostering-growth-think-again/.

5 R. Pollin, «Decrecimiento vs nuevo New Deal VBerde», New Left Review (ed. en español), núm. 112, sep-oct, 2018, disponible en: https://newleftreview.es/issues/112/articles/robert-pollin-decrecimiento-vs-nuevo-em-new-deal-em-verde.pdf.

6 P.J. Burke, M. Shahiduzzaman y D.I. Stern, «Carbon dioxide emissions in the short run: The rate and sources of economic growth matter», Global Environmental Change, núm. 33, julio 2015, pp. 109-121.

7 R. Pollin, op.cit., 2018.

8 D.J. Murphy y C.A.S. Hall, «Year in review—EROI or energy return on (energy) invested», Annals of the New York Academy of Sciences, núm. 1185, vol. 1, 29 de enero de 2010.

9 D. Denvlr, «Why Marx’s Capital Still Matters. An interview with David Harvey», Jacobin, 7 de diciembre de 2018, disponible en: https://www.jacobinmag.com/2018/07/karl-marx-capital-david-harvey.

10 D. Harvey, Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo, Traficantes de sueños, Madrid, 2014.

11 Véase: https://www.epa.gov/ghgemissions/global-greenhouse-gas-emissions-data.

12 J. Hickel,  «Why Growth Can’t Be Green», Foreign Policy, septiembre de 2018, disponible en: https://foreignpolicy.com/2018/09/12/why-growth-cant-be-green/.

13 A. Hornborg, «Towards  an  ecological  theory  of  unequal  exchange:  articulating world system  theory  and  ecological economics», Ecological Economics, núm. 25, 1998, pp.127-136.

14 J.W. Moore, Capitalism in the Web of Life. Ecology and the Accumulation of Capital, Verso, Londres, 2015.

15 E. Swyngedouw, «Apocalypse Forever?», Theory Culture & Society, núm. 27, vol. 2, pp. 213-232, disponible en: https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0263276409358728.

16 Véase: https://www.carbontax.org/.

17 Véase: https://citizensclimatelobby.org/basics-carbon-fee-dividend/.

18 Véase: https://www.climatebonds.net/market/explaining-green-bonds.

19 Véase: https://www.congress.gov/bill/116th-congress/house-resolution/109.

20 R. Pollin, op.cit., 2018.

21 C.T.M. Clack, S.A. Qvist, J. Apt et al., «Evaluation of a proposal for reliable low-cost grid power with 100% wind, water, and solar», PNAS, núm. 114, vol. 26, 2017, disponible en: https://www.pnas.org/content/114/26/6722.

22 O. Zehner, The Dirty  Secrets of Clean Energy and the Future of Environmentalism, University of Nebraska Press, 2012.

23 T. Casey, «Unpacking All The Bad News About Renewable Energy & Energy Storage», Clean Technica, 30 de abril de 2018, disponible en: https://cleantechnica.com/2018/04/30/unpacking-all-the-bad-news-about-renewable-energy-energy-storage/.

24 Kawama, «Can the world produce enough cobalt for electric vehicles?», The Economist, 1 de diciembre de 2018.

25 D.  Roberts,  «The  details  on  Obama’s  just-released  energy  plan»,  Grist,  9  de  octubre  de  2007,  disponible  en: https://grist.org/article/obama-energy-fact-sheet/.

26 E. Adams, «U.S. Carbon Dioxide Emissions Down 11 Percent Since 2007», treehugger.com, 2 de octubre de 2013, disponible en: https://www.treehugger.com/fossil-fuels/us-carbon-dioxide-emissions-down-11-percent-2007.html.

27 D. Utech, «A Big Win for Clean Energy and Climate Change», 17 de diciembre de 2015, blog de la presidencia de Obama en la Casa Blanca, disponible en: https://obamawhitehouse.archives.gov/blog/2015/12/17/big-win-clean-energy-and-climate-change.

28 K. Feng, S.J. Davis, L. Sun y K. Hubacek,, «Drivers of the US CO2 emissions 1997–2013», Nature Communications, núm. 6, julio de 2015.

29 «South  Korea  announces  ‘green  new  deal’  for  jobs»,  Mail&Guardian,  6  de  enero  de  2009,  disponible  en: https://mg.co.za/article/2009-01-06-south-korea-announces-green-new-deal-for-jobs.

 

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FAO y el nuevo liderazgo de Qu Dongyu.

"El papel de China en el escenario agroalimentario global, entre esperanzas e incertidumbres y el riesgo de apostar por los cultivos transgénicos."

Tiziano Gomiero[1], Monica Di Donato[2]

El pasado 23 de junio, durante la 41ª Conferencia General de la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) celebrada en Roma, Qu Dongyu[3], ex viceministro de Agricultura de la República Popular China, fue elegido nuevo Director General de la FAO con mayoría absoluta. El máximo representante ocupará el cargo el 1 de agosto para los próximos cuatro años, sucediendo al brasileño José Graziano Da Silva, en el cargo desde 2011.Qu Dongyu, agrónomo, recibió su doctorado en agricultura y ciencias ambientales por la Universidad de Wageningen (Países Bajos). Cuenta con treinta años de experiencia en el campo de la innovación tecnológica, en la planificación de políticas para el desarrollo rural y en el de la cooperación agrícola internacional, como responsable de la cooperación agroalimentaria entre China y los países asiáticos, africanos y latinoamericanos.

Los candidatos iniciales a la dirección general de FAO eran cinco, pero tras la retirada de los candidatos camerunés e indio,[4] la disputa para el cargo quedó entre tres: Qu Dongyu, que obtuvo 108 votos sobre un total de 191, la candidata de la Unión Europea, la francesa Catherine Geslain-Lanéelle, que obtuvo 71 votos y Georgit Davit Kirvalidze (apoyado por los Estados Unidos), que obtuvo solo 12 votos. Un reconocimiento muy claro ya desde la primera votación y, al mismo tiempo, algo poco común en los 74 años de vida de este organismo internacional: "obtuvo un apoyo apabullante", reconoció Mónica Fonseca, representante de Colombia ante la FAO, y uno de los doce países que votó por el georgiano Kirvalidze.

Catherine Geslain-Lanéelle (dada come favorita por los medios de comunicación franceses[5]) contaba con el respaldo abierto, y nada sorprendente, de España,[6] preocupada por salvaguardar su posición en los mercados agrarios internacionales, y que seguía, en ese sentido, la disciplina de la Unión Europea, en general, y de Francia, en concreto.

Antes de profundizar sobre la peculiaridad que tiene esta elección y los escenarios que abre, entre incertidumbres y esperanzas, es importante recordar que la FAO es la institución de las Naciones Unidas, con sede en Roma, que se ocupa de la agricultura, la alimentación y la seguridad alimentaria, con especial atención a la problemática del hambre en el mundo. En ese sentido, la FAO desempeña un papel importante en el apoyo a las políticas agroalimentarias en los países en desarrollo. Pero no sólo. También es una institución de referencia en temas de seguridad alimentaria y política agrícola para todos los países, dado que puede solicitarse su opinión en el contexto de políticas de salud o comerciales.

 

Qué hace especial este nombramiento

La investidura como Director General de la FAO es un nombramiento prestigioso por la importancia y el peso de la institución en sí, tal y como se mencionaba anteriormente. Sin embargo, en este caso, la cita tenía un valor especial por dos razones más.

La primera tiene que ver con el ascenso de China como país líder en el panorama internacional. China ya está liderando otras importantes instituciones internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO, en sus siglas en inglés), dirigida por Li Yong,[7] ex viceministro de Finanzas de China, quien ocupó cargos importantes también en el Banco Central de China, la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Organización de Aviación Civil Internacional, etc.

Asimismo, el dragón asiático también lidera el poderoso banco asiático de inversiones en infraestructuras, que financia con una importante inyección de dólares (unos 500 mil millones, según fuentes oficiales), y que es un competidor de primera línea del Banco Mundial en la región asiática. Un estudio reciente estima que los préstamos de China en el extranjero han aumentado de casi nada en el 2000 a más de 700 mil millones de dólares en la actualidad,[8]

En ese sentido, la designación de Qu Dongyu al frente de este organismo, se percibe como otra prueba del interés y capacidad de Pekín en escalar posiciones a nivel internacional, mediante su nuevo megaplan enfocado al comercio que engloba al 30 por ciento de la economía mundial (la Nueva Ruta de la Seda),[9] mientras invierte en sectores estratégicos de países terceros (por ejemplo, en el Ártico[10]) y se encuentra en plena disputa comercial con Estados Unidos.

Sin embargo, la política expansiva de China también ha atraído críticas. Algunos consideran que su papel en África y América del Sur es una nueva expresión de colonialismo.[11] El fenómeno del acaparamiento de tierras (para destinar a la agricultura) que China está llevando a cabo en África podría ser un ejemplo al respecto. O también, las grandes inversiones en infraestructuras que financia en muchos países, que luego se encuentran atrapados en una espiral de deuda (una técnica frecuentemente utilizada también por los países occidentales). Un propósito que China obviamente niega.[12] En su reportaje sobra la investidura, Le Monde insinuó que el candidato de Camerún se retiró de la contienda después de que China decidió condonar los 62 millones de euros que el país africano le debía.[13],[14]

El rol de China en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU fue también criticado por la ONG Human Rights Watch. En ese sentido, en un informe[15] elaborado por esta misma organización, se acusa a China de utilizar su posición de poder para interferir en las actividades del organismo y evitar que se hablara de los derechos humanos en China. Hace unos días, de hecho, el mismo Consejo amonestó a China por la violación de los derechos humanos hacia la población musulmana en la región de Xinjiang.

En su discurso de investidura, Qu Dongyu dijo que estaba orgulloso de la tarea encomendada, y agradeció a China por proponerle y sostenerle para el cargo: “…voy a trabajar por el bien de los agricultores (...) y doy las gracias a mi patria después de estos 40 años de reforma exitosa y política abierta". En ese sentido, consciente de las críticas que hubiesen podido llegar por su estrecha relación con la República Popular China, reiteró que su función será servir a la FAO y honrar el puesto que recibió, respetando los principios de justicia, apertura y transparencia, y permaneciendo imparcial y neutral. Es muy probable que, dadas las críticas dirigidas contra China por su papel en África y América Latina, Qu Dongyu tendrá muchos ojos dirigidos hacia él, listos para aprovechar la oportunidad para lanzar acusaciones contra China por el uso interesado de su prestigiosa posición en FAO.

La segunda razón de la relevancia en la investidura del representante chino, tiene que ver con las diferentes posiciones sobre las estrategias de gestión de la institución por parte de los dos candidatos principales, Qu Dongyu y la francesa Catherine Geslain-Lanéelle.

La candidata de la Unión Europea apoyó fuertemente su candidatura en la promesa de promover en la FAO una política agrícola basada en la promoción de las biotecnologías y el cultivo de organismos genéticamente modificados (OGM), con el consiguiente aumento del peso del complejo industrial agroquímico-biotecnológico en el control del sistema agroalimentario global. Un sector, este, dirigido actualmente por unas pocas multinacionales, con tres grupos en el sector agroquímico que controlan el 60-70 por ciento de las semillas y la agroquímica (prácticamente en régimen de monopolio), y una docena de grupos que controlan el 70 por ciento del sector alimentario del planeta.

Por su parte, y desde una postura muy alejada con respecto a la candidata francesa, el chino Qu Dongyu, al presentar su programa, hizo hincapié en la importancia de involucrar a la sociedad civil en las decisiones relacionadas con el uso de nuevas tecnologías en el sector agroalimentario, en particular en lo que respecta a los OGM y la agroquímica. En este sentido, Qu Dongyu aseguró que bajo su liderazgo, temas como la bioseguridad y el impacto ambiental de la agroquímica se considerarían de fundamental importancia.[16] También destacó su interés en centrarse en la erradicación del hambre en las regiones pobres, modernizar la agricultura en las zonas tropicales y secas, y promover la digitalización del sector primario, temas que le han proporcionado el apoyo de muchos países de América Latina, entre ellos Brasil, Venezuela, Nicaragua, Uruguay, Argentina y Perú. En línea con la política de bioseguridad del nuevo director de FAO parecería estar también México (aunque no se conoce su voto), uno de los pocos países en el mundo que ha logrado detener el avance del negocio de los cultivos transgénicos gracias a un potente tejido de actores sociales y organizaciones campesinas.

Qu Dongyu recibió el apoyo del director saliente Da Silva, quien elogió también a China por los grandes pasos en el camino de reducir el hambre y la pobreza en el país[17]. Este mérito es reconocido también por otras instituciones internacionales como el Programa Mundial de Alimentos, con su director David Beasley, que en los últimos años a menudo ha elogiado a China por sus esfuerzos para proporcionar asistencia alimentaria a países en grave crisis, como la República del Congo, Lesotho, Somalia o Sudán del Sur.[18]

China es miembro fundador de la FAO, con la que siempre ha trabajado estrechamente en el campo de la seguridad de los alimentos, el manejo de plagas, la capacidad de responder a los efectos del cambio climático y los desastres naturales, así como en la promoción del desarrollo sostenible basado en la agroecología. Esto, por lo menos, es el compromiso en el papel. Sin embargo, hay que subrayar que, aunque Qu Dongyu no mencionó expresamente los cultivos transgénicos como parte de su programa, sí hizo referencia a la búsqueda de colaboraciones con grandes grupos privados como Alibabà y el gigante de la agroquímica Bayer.[19],[20] Por lo tanto, será interesante ver cómo el nuevo representante de FAO pretenda utilizar la experiencia de estas empresas sin entrar en conflicto con su declaración de intenciones.

Los peligros de una huida hacia adelante en ese sentido existen: en un reciente documento de 2019 redactado conjuntamente por OCDE y FAO[21] (con enfoque en América Latina), se señala el uso de cultivos genéticamente modificados y la manipulación genética ( CRIPS[22]), por ejemplo, para aumentar la producción de biomasa de los cultivos, como la dirección que tiene que emprender la agricultura del futuro.

Al respecto, es importante comentar también que en China, la “dimensión social” de los cultivos transgénicos es un asunto con el cual el gobierno ha tenido que lidiar, y del cual probablemente ha extraído muchas lecciones. En China, tanto en el pasado como en la actualidad, se hace experimentación con cultivos transgénicos,[23] con el consentimiento del partido comunista chino (PCCh) y del presidente Xi Jinping[24] pero, aparte de la experimentación, el cultivo de organismos transgénicos está prohibido, excepto el del algodón. Los cultivos transgénicos importados, como la soja y el maíz, se utilizan para la alimentación animal. Aunque el gobierno ha tratado de promover la aceptación de cultivos transgénicos en la población, ésta siempre ha mostrado una fuerte oposición, que ha ido en aumento con los años. Esto ha llevado al gobierno a evitar la imposición del consumo de alimentos transgénicos, por temor a desencadenar protestas, que hubiesen podido trascender también a un terreno más político. Una investigación publicada en 2018,[25] en la que se entrevistaron 2000 personas y que intentaba representar a todas las provincias chinas, edad, niveles educativos, ingresos, etc., informa que el 47 por ciento de la muestra entrevistada estaba en contra de los cultivos transgénicos, y sólo el 12 por ciento a favor (el 41 por ciento no sabe). Cabe señalar que la oposición a los cultivos transgénicos sigue siendo muy alta, incluso entre individuos con formación científica, con un 42 por ciento en contra y un 14 por ciento a favor.

Dejando de lado los datos, los temas relacionados con la seguridad alimentaria son de una importancia fundamental para los chinos, para quienes las hambrunas han sido parte integrante de la historia del país, y la gran hambruna que azotó algunas regiones entre 1959 y 1961, en la que se estima que murieron unos treinta millones de personas, todavía es un recuerdo relativamente reciente. Además, los escándalos que han afectado al sector agroalimentario en los últimos años han hecho que los chinos sean cada vez más sospechosos y cautelosos sobre los alimentos y su manipulación.

 

La desafortunada (e ilógica) apuesta de la Unión Europea: el caso Geslain-Lanéelle

 La elección de Catherine Geslain-Lanéelle como candidata por la Unión Europea (UE) a la dirección de FAO merece un análisis aparte.

Catherine Geslain-Lanéelle fue indicada expresamente por Francia (que en Europa es el país con más peso en el sector agroalimentario) o, más bien, por Emmanuel Macron, el presidente de la República Francesa, como candidata para la dirección general de la Agencia de Naciones Unidas. Ella es la jefa del departamento de política agrícola y alimentaria del Ministerio de Agricultura francés. De formación Ingeniero agrícola, desde 2006 hasta julio de 2013, ocupó el cargo de Directora Ejecutiva en la EFSA, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.

La apuesta de Catherine Geslain-Lanéelle por parte de la Unión Europea ha sido muy discutida, tanto por sus relaciones pasadas con el sector agroindustrial y las críticas recibidas durante su gestión de la EFSA, como por su promoción abierta de los cultivos transgénicos, hacia los cuales buena parte de los ciudadanos de la UE están en contra. La imposición de un candidato europeo claramente pro-OMG para representar a la FAO parecía traicionar la voluntad y la posición de los ciudadanos de la Unión Europea, y mostrar una vez más cómo la política de la UE parezca más sensible a los intereses de algunos actores particulares que a los de sus ciudadanos.

Bajo la dirección Geslain-Lanéelle, entre 2006 y 2013, la EFSA ha estado en repetidas ocasiones en el centro de fuertes críticas[26], acusada de incluir sistemáticamente entre sus dirigentes a personas que mantenían fuertes vínculos con el International Life Sciences Institute (ILSI, en su sigla en inglés). Este instituto es una estructura privada, concebida y financiada por la industria agroquímica (incluido Monsanto, el principal productor del famoso herbicida glifosato) y la agroindustria, a menudo en el centro de escándalos, debido a su agresiva acción de lobby para influir en la legislación de los países en materia agroalimentaria a favor de la industria.[27]

En 2010, José Bové, el famoso agricultor francés miembro del partido ecologista europeo, en una reunión del Parlamento Europeo, acusó[28] EFSA de no haber aclarado la posición de algunos de sus líderes, miembros de ILSI. La agencia comunitaria, a su vez, se defendió afirmando que la falta de referencia a las colaboraciones con ILSI se debía a descuidos en la preparación de los currículos publicados en la página web de EFSA.[29] El caso llevó al Parlamento Europeo a suspender la financiación a EFSA durante seis meses, y a suspender a las figuras que mantenían este conflicto de intereses.

En 2012, PAN-Europa reveló que, en 2008, un grupo de trabajo de la ESFA responsable de revisar los límites de toxicidad fue organizado y gestionado por miembros asociados a ILSI. En el grupo de trabajo, diez de los doce miembros tenían relaciones sólidas con la industria agroquímica y agroindustrial[30]. En el informe producido al hilo de la revisión, EFSA sugería optar por una evaluación de riesgo al estilo estadounidense (por lo tanto, con límites menos estrictos), basado en el “principio del riesgo aceptable” (es decir, un riesgo que generalmente se conoce y se tolera debido a que los costos o dificultades para implementar una contramedida efectiva serían excesivos en comparación con la expectativa de pérdida) frente al vigente principio de precaución.

En 2013, algunas asociaciones ambientalista formularon críticas[31]en contra de EFSA por el nombramiento de Juliane Kleiner, propuesta para desempeñar un papel importante en puestos clave en la evaluación y regulación de riesgos. Las críticas señalaban que Juliane Kleiner trabajó para ILSI, de 1996 a 2002, defendiendo los intereses de algunas de las industrias afiliadas, a menudo asumiendo las posiciones de la industria.

Poco antes de las elecciones de la FAO, Catherine Geslain-Lanéelle, frente a una delegación de los Estados Unidos, declaró que no compartía las cautelosas posiciones de Europa en materia de OGM (en Europa todavía prima el “principio de precaución”), y que su política en FAO estaría dirigida a abrir el mercado comunitario a los cultivos GM y a las nuevas técnicas de edición genética.[32]En ese sentido, la candidatura de Geslain-Lanéelle había suscitado fuertes preocupaciones por parte de las asociaciones ambientalista y los pequeños agricultores. En unas declaraciones al respecto, La Vía Campesina difundía la duda de si FAO, bajo una posible dirección Geslain-Lanéelle, centrada en los cultivos transgénicos como modelo agrícola, realmente hubiera podido trabajar para erradicar el hambre en el mundo, o si se hubiese convertido en una institución destinada a estimular la producción de materias primas (“commodities”) para vender en el mercado global.

Parece curioso, y no muy claro, cómo y por qué la Unión Europea ha apostado por una persona abiertamente en contra de sus mismas políticas y las elecciones de la mayoría de sus ciudadanos, y ya en el centro de las críticas por la posible connivencia con el sector agroindustrial.

 

¿Biotecnología para el desarrollo rural? La necesidad de evitar una carrera hacia soluciones simplistas y peligrosas.

 La FAO estima que alrededor de 820 millones de personas en todo el mundo padecen desnutrición crónica, en términos de calorías disponibles per cápita (el 40 por ciento de estas en India y China, el resto principalmente en África). Se estima que, al menos, dos mil millones de personas sufren la falta de ciertos nutrientes en su dieta,[33] tales como vitaminas (se estima que cada año entre 250.000 y 500.000 niños sufren daños en los ojos (por ejemplo, cegueras) debido a la falta de una ingesta suficiente de vitamina A) y minerales (la FAO estima que, a nivel mundial, una mujer de cada tres se ve afectada por la anemia causada por la falta de ingesta de hierro). Estas condiciones, además de ser debilitantes y dolorosas para quienes viven allí, y las sufren directamente, representan una enorme pérdida económica para los países, limitando su desarrollo y contribuyendo a fomentar conflictos internos.

Tratar de resolver estos problemas es un compromiso que la FAO, y muchas otras organizaciones internacionales, ha asumido. Pensar que estos problemas complejos pueden reducirse y contemplarse sólo desde el campo de la genética, o la biotecnología, significa simplificar excesivamente la complejidad del mundo real.

Es evidente que una persona tan experimentada como Catherine Geslain-Lanéelle no ignora la complejidad del mundo real. Sin embargo, un mensaje que ponga demasiada confianza y esperanza en el desarrollo de cultivos transgénicos como simple solucion a los problemas de producción agroalimentaria y del hambre, lanzado por el cargo más alto de una institución como la FAO, puede tener efectos muy impactantes en las políticas agroalimentarias mundiales y conllevar muchos riesgos.

Ahora bien, si es cierto que no podemos y no debemos desmentir que, como todas las tecnologías, también las biotecnologías pueden ofrecer oportunidades para resolver algunos problemas (las técnicas nunca son malas de por sí), sin embargo, estas manipulaciones genéticas deben analizarse primero caso por caso, y sobre todo, en el complejo contexto de los posibles impactos ambientales y socioeconómicos, tanto a corto como a largo plazo.

A continuación, ofrecemos tres ejemplos de casos concretos útiles para comprender la dimensión y características de los problemas en los que corremos el riesgo de caer.

El caso del algodón GM de Burkina Faso. Burkina Faso es un país de África occidental, con una población de 17 millones de habitantes, donde el cultivo del algodón, apreciado en todo el mundo por su calidad (con fibras más largas, en comparación con el promedio, que sirve para la fabricación de tejidos, vestidos, camisas, etc.), representa una de las actividades económicas más importantes del país (Burkina Faso es uno de los mayores productores africanos de algodón). En 2003, Monsanto propuso al gobierno mejorar los rendimientos del algodón local gracias a la biotecnología, es decir, mediante el cultivo del algodón Gm, diseñado para producir toxina Bt, y así prevenir el ataque de plagas de insectos. Así, en 2008 se empezó a cultivar en el país el nuevo algodón Gm de Monsanto. A pesar del mayor costo de las semillas Gm, los agricultores inicialmente vieron aumentar sus ganancias por la reducción del uso de pesticidas. Sin embargo, este escenario no duró mucho. Los compradores pronto se dieron cuenta de que la calidad del algodón ya no era la misma, y ​​el valor del algodón cayó, dejando a los productores con las cuentas en rojo.

La manipulación genética había inducido en las plantas una modificación inesperada que había comprometido la calidad de la fibra. Algunos informes científicos informaron de un aumento en los rendimientos en el campo, sin embargo, la cantidad de algodón que realmente podía extraerse de la flor para la venta, en realidad, disminuyó. El daño económico fue tal que Burkina Faso demandó a Monsanto pidiendo una compensación por los daños. En 2016, el país volvió a cultivar algodón tradicional, registrando un aumento del 20 por ciento de algodón vendible con respecto al algodón GM.[34] Otro ejemplo al respecto es el caso de Brasil.[35]

El caso del arroz dorado. Se estima que más de 100 millones de personas, en su mayoría niños y mujeres, se ven afectadas por la deficiencia de vitamina A. Esta deficiencia genera una gran cantidad de problemas, desde la reducción de las defensas inmunitarias hasta problemas en el aprendizaje. La vitamina A es esencial para el correcto desarrollo de la visión. De hecho, la carencia prolongada de esta vitamina puede conducir a la ceguera, y hasta la muerte, si la deficiencia perdura mucho. Esta vitamina se encuentra en productos animales y es producida por el metabolismo humano a partir del betacaroteno (y con menos eficiencia a partir de otros carotenoides provitamínicos), que a su vez se encuentra en vegetales de colores y verduras de hoja larga.

En el arroz, el betacaroteno se encuentra en las glumas que cubren los granos, aunque el arroz blanco está completamente exento del mismo. En algunas regiones pobres, donde las dietas se caracterizan por una fuerte dependencia del arroz, existen graves problemas nutricionales, no sólo deficiencias de vitamina A, sino también de otras vitaminas, hierro y otros minerales. En 2000, y luego en una nueva versión en 2005, se lanzó una variedad de arroz transgénico que produce beta-caroteno en el grano de arroz. Ya en el año 2000, con una variedad de arroz dorado que producía una cantidad casi insignificante de betacaroteno (y sin haber realizado ninguna prueba de tipo toxicológico-nutricional o agroecológico en los campos del cultivo), los promotores de los OGM comenzaron una gran batalla mediática para que este arroz transgénico se distribuyera a los agricultores pobres de todo el mundo para su cultivo.

En su momento, aquellos que expresaron dudas sobre la efectividad de esta iniciativa fueron sistemáticamente atacados e insultados por el mundo biotecnológico, e incluso acusados ​​de crímenes contra la humanidad, culpables de querer negar a cientos de millones de personas desnutridas la solución a sus problemas. En 2014 (y luego sucesivamente se ampliaron los ensayos), los resultados de las pruebas de campo (que finalmente se realizaron quince años después de la aparición de la primera variedad de arroz dorado en el laboratorio) indicaron que el arroz dorado tenía dos problemas bastante importantes: su contenido en betacaroteno era aún bajo y, sobre todo, su productividad era menor que la de las variedades cultivadas tradicionalmente. Esto no permite que el arroz dorado sea comercializable, como declaró el mismo International Rice Research Institute.[36] Si el arroz dorado se hubiera comercializado en 2005, como exigían muchas voces dentro del mundo biotecnológico, la producción de arroz habría sufrido una reducción drástica, pudiendo provocar una hambruna a escala mundial, que habría puesto en peligro la vida de cientos de millones de personas y enormes problemas de inestabilidad social, más allá de dejar sin resolver los problemas nutricionales de determinadas poblaciones que supuestamente pretendían solucionarse con esta tecnología.[37],[38]

¿Qua pasa con los cultivos GM en Argentina? El mundo de la biotecnología afirma que los cultivos transgénicos son la respuesta necesaria a los problemas del hambre y la pobreza. Si esto fuera cierto, los argentinos deberían estar entre las personas mejor alimentadas, más ricas y más felices del mundo. En Argentina (43 millones de personas) se cultivan 22,5 millones de hectáreas de cultivos transgénicos (alrededor del 50 por ciento de las tierras cultivables), entre soja, maíz y algodón. El país produce una cantidad de alimentos que podría potencialmente alimentar a 400 millones de personas.[39],[40]

La soja GM y el maíz GM representan casi el 20 por ciento del valor exportado. Sin embargo, sorprendentemente, la visión milagrosa alrededor de los GM narrada en el mundo de la biotecnología no parece haberse hecho realidad.

A pesar de los cultivos transgénicos y la enorme productividad de la agricultura argentina, la realidad es que el 52 por ciento de los menores (6 millones de niños y adolescentes) vive en la pobreza (el 40 por ciento no tiene libros en casa, por ejemplo, o también un 40 por ciento no puede permitirse ir al dentista). El 13 por ciento de los menores argentinos vive en estado de subnutrición. Desde el año 2010, cuando se creó el Barómetro de la deuda social de la infancia, que mide la pobreza y los problemas sociales de los niños, la pobreza infantil nunca ha estado por debajo del 40 por ciento. Por decirlo en términos más llamativos, pero al mismo tiempo dramáticamente reales, ¡Argentina, considerada uno de los graneros del mundo, no logra alimentar a sus niños![41]

Pero no sólo no los alimenta. En Argentina, se usan actualmente más de 300 millones de litros de agroquímicos al año (eran 35 millones en los años 90 antes de la introducción masiva de los cultivos Gm[42]), con una tendencia de aumento del 10 por ciento por año[43].

El aumento del uso se corresponde con la necesidad de aumentar la cantidad por hectárea debido a la aparición de resistencia a los herbicidas (glifosato) en las “malezas”. Con lo cual, los productores utilizan cada vez más cantidad de glifosato y además lo mezclan con otros productos. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina, señala que, en la década de los 90, se utilizaban unos 2 litros por hectárea de cultivo, mientras en la campaña agrícola 2011/2012 llegaron a utilizarse 9 litros por hectárea[44],[45].

En el grafico siguiente (figura 2) podemos ver la evolución en el uso de agroquímicos (pesticidas y herbicidas)  en millones de kg/L, de áreas cultivadas en ha y rendimientos medios nacionales para cultivos en t/ha.[46]

 

Figura 2. Uso de agroquímicos en Argentina entre1991 y 2010 (fuente REDUAS).

 

Tal y como señala la Red Universitaria de Ambiente y Salud (REDUAS) y los médicos de pueblos fumigados,[47] se estima una dosis promedio a nivel nacional de unos 8 litros por persona, que puede alcanzar los 30 litros por persona o más en las regiones donde se cultiva la soja GM (unos 12 millones de personas que conviven con las tierras de cultivos agroindustriales).

El gobierno argentino siempre ha considerado que el glifosato es inocuo para la salud humana, por lo que no considera necesario establecer límites para su uso. El enorme uso de herbicidas, debido a los cultivos transgénicos, ha contaminado el suelo y el agua, y está exponiendo a la población rural a diferentes tipos de enfermedades.

En ese sentido, en 2010, con su grupo de trabajo, el toxicólogo argentino, el profesor Andrés E. Carrasco, publicó un importante trabajo científico[48] en el que mostraba cómo el glifosato interfería en el mecanismo de desarrollo del embrión en vertebrados. El trabajo concluye que los herbicidas a base de glifosato tienen efectos teratogénicos (es decir, inducen malformaciones en el embrión) en los vertebrados, y que esto podría explicar los casos de malformación que se encuentran en los recién nacidos, en áreas rurales donde se utilizan ampliamente tales herbicidas. Después de la publicación del trabajo, el profesor Carrasco recibió amenazas personales, y su trabajo fue ridiculizado por el propio ministro de investigación científica argentino. En 2010 se formó la citada REDUAS con el objetivo precisamente de hacer un seguimiento de la salud humana y la degradación ambiental producida como consecuencia de la actividad productiva, en general, y agropecuaria, en particular.

El monocultivo intensivo de organismos resistentes a herbicidas está también degradando y matando los suelos, y se está expandiendo gracias a la deforestación de lo que queda del patrimonio natural del país.[49]  Philip Lymbery, un crítico de la ganadería industrial, en su “La carne que comemos: el verdadero coste de la ganadería industrial” (2017),  hace un buen resumen de la situación en Argentina.

¿Quién se está beneficiando con los OGM en Argentina? Pocos grandes terratenientes y los grupos de presión asociados a los OGM y a los agroquímicos.

Para terminar

 Volviendo al tema central de este artículo, ciertamente se puede afirmar que la experiencia y la formación del nuevo director de la FAO Qu Dongyu, junto con las intenciones declaradas en su discurso de investidura, aportan una contribución sólida y llena de esperanza a la FAO. Esperamos además, como insinuó, que el nuevo director quiera seguir y profundizar en la línea trazada por su predecesor, Da Silva, quien se había comprometido fuertemente con la seguridad alimentaria de cientos de millones de pequeños agricultores mediante el desarrollo de modelos agroecológicos, capaces de garantizar la producción, y al mismo tiempo preservar la calidad de los recursos naturales, el suelo en primer lugar (ver, por ejemplo, la publicación solicitada por Da Silva en 2015, como parte del año del suelo[50]).

Los retos que nos esperan son, sin duda, enormes y abarcan cuestiones agroecológicas, sociales y políticas, y ecológicas.

El primer nivel tendría que enfrentar cuestiones sobre como:

I. alimentar a una población que se estima alcanzará los 10 mil millones de personas en 2050 (con un crecimiento que se producirá principalmente en África y Asia, continentes ya afectados por crisis alimentarias, por los efectos del cambio climático y, en el caso de África, por una serie de dramáticos conflictos que parecen no tener fin);

II. gestionar unos recursos hídricos cada vez más escasos y proteger la fertilidad del suelo[51](sin los cuales no puede haber producción de alimentos);

III. reducir el uso de recursos y el desperdicio en la cadena agroalimentaria; e iv. invertir en agroecosistemas resilientes en función de los efectos del cambio climático.

El segundo nivel abarcaría cuestiones desde un punto de vista socio-político como:

I. implementar una distribución más equitativa del valor de los productos alimenticios en la cadena alimentaria, y un reconocimiento del valor de estos;

II. acabar con el despilfarro de alimentos causados por la producción de biocarburantes (un vector energético ineficiente que sólo se sostiene gracias a los subsidios públicos[52]);

III. reducir los conflictos, una de las causas más importantes de hambre y sufrimiento de los pueblos.

En el tercer ámbito encontraríamos cuestiones de naturaleza ecológica como: i. proteger lo que queda de los ecosistemas naturales; ii. preservar la biodiversidad; iii. reducir el uso de pesticidas, que en algunas regiones están comprometiendo la salud de los ciudadanos y de los sistemas agrícolas.

La gestión de problemas tan complejos debe servir como advertencia contra la búsqueda de soluciones demasiado simplistas, que podrían resultar peligrosas, como hemos tratado de mostrar en los ejemplos anteriores.

Un desafío que esperamos que el nuevo gerente Qu Dongyu quiera aceptar, como ha anunciado, con un compromiso con las personas, con justicia, apertura, transparencia e imparcialidad.

 

NOTAS:

[1] Tiziano Gomiero es investigador indipendente y consultor, en temas de agroecología y medio ambiente: https://www.researchgate.net/profile/Tiziano_Gomiero

[2] Monica Di Donato es economista ecologica e investigadora en FUHEM Ecosocial: @MonDiDonato

[3] http://www.fao.org/news/story/en/item/1199116/icode

[4] En este enlace se pueden consultar los CV de los candidatos: http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/bodies/Conference_2019/MZ073_7/MZ073_C_2019_7_en.pdf

[5] https://www.lemonde.fr/planete/article/2019/06/07/guerre-diplomatique-pour-la-presidence-de-la-fao_5473025_3244.html

[6] El voto en el procedimiento de investidura es secreto, pero ha habido muchos países que han hecho públicas sus preferencias por un candidato en concreto.  Sólo Italia ha mantenido una reserva absoluta en la elección, como país invitado de la FAO.

[7] https://www.unido.org/who-we-are-structure-director-general/biography

[8] https://www.economist.com/finance-and-economics/2019/07/13/a-new-study-tracks-the-surge-in-chinese-loans-to-poor-countries

[9] https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/9135375/05/18/China-abre-una-nueva-Ruta-de-la-Seda-en-la-que-invertira-8-billones-de-dolares.html

[10] , Marzio G. Mian, Barents, epítome ártica. PAPELES de relaciones ecosociales y cambio global, número 146, 2019.

[11] https://elpais.com/internacional/2018/09/01/actualidad/1535807374_627163.html

[12] https://lta.reuters.com/articulo/china-africa-idLTAKCN1LK1K6-OUSLW

[13] https://www.lemonde.fr/planete/article/2019/06/07/guerre-diplomatique-pour-la-presidence-de-la-fao_5473025_3244.html

[14] https://www.euractiv.com/section/agriculture-food/news/chinas-qu-dongyu-beats-eu-candidate-for-fao-leadership/

[15] https://www.hrw.org/news/2017/09/05/un-china-blocks-activists-harasses-experts

[16] https://www.theguardian.com/environment/2019/jun/02/candidate-run-global-food-body-not-defend-eu-stance-on-gm?fbclid=IwAR0rnRfjf94tKs03BSaHWfHp1FC-ZTUZNu6-3AL6VJoNaeWyq8t0RWj8NPs

[17] Los datos del último informe de la FAO sobre “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2018” no parecen respaldar tanto optimismo.

[18] https://www1.wfp.org/news/china-contributes-us7-million-support-wfps-food-assistance-south-sudan

[19] En 2018 Bayer compró Monsanto y su paquete de patentes para cultivos Gm. Para profundizar sobre la megafusión: https://www.fuhem.es/media/ecosocial/file/revista-papeles/139/Megafusiones_T_GOMIERO_M_DIDONATO.pdf

[20] https://www.lemonde.fr/planete/article/2019/06/23/le-chinois-qu-dongyu-elu-a-la-tete-de-la-fao_5480389_3244.html

[21] http://www.fao.org/publications/oecd-fao-agricultural-outlook/2019-2028/en/

[22] https://es.wikipedia.org/wiki/CRISPR

[23] https://www.nature.com/news/china-s-scientists-must-engage-the-public-on-gm-1.17031

[24] https://thediplomat.com/2019/05/chinas-gmo-paradox/

[25] https://www.nature.com/articles/s41538-018-0018-4

[26] https://corporateeurope.org/sites/default/files/ilsi-article-final.pdf

[27] https://www.theguardian.com/us-news/2019/jun/03/science-institute-that-advised-eu-and-un-actually-industry-lobby-group

[28] https://www.nature.com/news/2010/101006/full/467647a.html

[29] https://www.nature.com/news/2010/101005/full/news.2010.513 .html

[30]Informe detallado sobre el tema producido por PAN-Europa: https://www.pan-europe.info/old/Resources/Reports/PANE%20-%202011%20-%20A%20Toxic%20Mixture%20-%20Industry%20bias%20found%20in%20EFSA%20working%20group%20on%20risk%20assessment%20for%20toxic%20chemicals..pdf

[31] https://www.pan-europe.info/old/News/PR/130910.html

[32] https://www.theguardian.com/environment/2019/jun/02/candidate-run-global-food-body-not-defend-eu-stance-on-gm?fbclid=IwAR0rnRfjf94tKs03BSaHWfHp1FC-ZTUZNu6-3AL6VJoNaeWyq8t0RWj8NPs

[33] https://theconversation.com/hidden-hunger-affects-nearly-2-billion-worldwide-are-solutions-in-plain-sight- 104740

[34] https://af.reuters.com/article/investingNews/idAFKBN1510MH

[35] https://www.reuters.com/article/us-brazil-cotton-idUSKCN1U61Y9

[36] https://www.nature.com/articles/514S55a?message-global=remove

[37] Más información sobre el problema del arroz dorado en esta entrevista: https://www.fuhem.es/2017/05/08/jugando-a-aprendices-de-brujo-con-la-comida-luces-y-sombras-de-la-polemica-sobre-transgenicos-y-arroz-dorado/

[38] https://theconversation.com/forcing-consensus-is-bad-for-science-and-society-77079

[39] https://www.trtworld.com/americas/battle-against-hunger-in-argentina-26181

[40]https://elpais.com/internacional/2019/06/07/actualidad/1559927136_602178.html?id_externo_rsoc=FB_CM&fbclid=IwAR3V0k_hzlHVnMGXsBPK6zEEkFB8Yt6r4AsOsoWBvP4Q-ikPVqIAgFfQXeQ

[41]https://elpais.com/internacional/2019/06/07/actualidad/1559927136_602178.html?id_externo_rsoc=FB_CM&fbclid=IwAR3V0k_hzlHVnMGXsBPK6zEEkFB8Yt6r4AsOsoWBvP4Q-ikPVqIAgFfQXeQ

[42] Philip Lymbery, 2017. “La carne que comemos: el verdadero coste de la ganadería industrial”. Libros Singulares (Ls).

[43] https://www.trtworld.com/magazine/the- Las consecuencias mortales-de-agricultura-agroquímico-in-Argentina-22843

[44] http://www.biodiversidadla.org/Agencia-de-Noticias-Biodiversidadla/Glifosato-transgenicos-y-un-experimento-a-cielo-abierto?fbclid=IwAR0CwI30YTqMQQh-F3XRVQfiZa0gy-xFZOnt2YdRVVFd1OIez0_JkYTM0mg

[45] http://sobrelatierra.agro.uba.ar/aparece-una-resistencia-increible-al-glifosato/

[46] http://reduas.com.ar/wp-content/uploads/2013/06/evolucion-agtotox-has-sembradas-y-rendimiento.jpg

[47] http://reduas.com.ar/the-use-of-toxic-agrochemicals-in-argentina-is-continuously-increasing/

[48] https://www.eldiario.es/desalambre/efectos-glifosato-Argentina_0_619438193.html

[49] https://www.theguardian.com/environment/2018/oct/26/soy-destruction-deforestation-in-argentina-leads-straight-to-our-dinner-plates

[50] http://www.fao.org/soils -2015 / en /

[51] https://www.mdpi.com/2071-1050/8/3/281

[52] https://www.mdpi.com/2071-1050/7/7/8491

 

 

 

 

 


Geopolítica en el Antropoceno

La geopolítica en los tiempos de la crisis ecosocial se desenvuelve en un mundo crecientemente postoccidental. El centro de gravedad de la economía mundial se desplaza hacia el Oriente, que ejerce una demanda creciente de recursos cada vez más escasos. Al tiempo, las amenazas vinculadas al cambio climático y a las disrupciones tecnológicas exigen alcanzar amplios consensos que impidan que los intereses privados se impongan al bien común. Sin embargo, en el momento en el que más cooperación necesitamos, se imponen procesos de repliegue nacional, rebrotes proteccionistas y guerras comerciales y tecnológicas. Todo ello refleja una vuelta de la geopolítica, que lejos de una muestra de debilidad del sistema, se torna en una pieza clave de la recomposición de un nuevo orden social que emerge en el plano internacional.

El actual número de PAPELES dedica el Especial a la «Geopolítica en la era del Antropoceno». En Panorama, Giorgos Kallis nos ofrece una lectura crítica de la propuesta del Green New Deal. La sección de Periscopio pone el foco sobre dos iniciativas sociales urbanas concretas, una en Barcelona y la otra en Valladolid, mientras que en Entrevistas, conversamos en esta ocasión con el matemático y oceanógrafo Jordi Salat.

Finalmente, en este número sumamos un nuevo texto para la sección Recordando a Sacristán y, como no puede faltar, la revisión de algunos Libros recientes de interés.

A continuación, ofrecemos el sumario de la revista y, como es habitual el texto completo de la INTRODUCCIÓN de Santiago Álvarez Cantalapiedra, que bajo el título El regreso de la geopolítica, destaca que los tiempos que vivimos demandan altos grados de cooperación mundial, ya que las amenazas vinculadas al cambio climático y al desarrollo de unas tecnologías, que son cada vez más disruptivas por ser capaces de combinar inteligencia artificial con bioingeniería, exigen alcanzar amplios consensos que impidan que determinados intereses privados se impongan al bien común.

El texto destacado de este número es el artículo que abre el ESPECIAL, Geopolítica en el Capitaloceno, donde su autora Birgit Mahnkof, destaca que bajo las condiciones de un modo de producción capitalista, la «ruptura metabólica» entre los seres humanos y la naturaleza se ha ampliado tanto, que los “antropos” se han convertido en un “factor geológico” que está a punto de terminar con la vida en la Tierra tal como la conocemos desde hace más de diez mil años. Sin embargo, en lugar de iniciar un cambio estructural que respete las restricciones socioecológicas de la acción humana, estamos en cambio experimentando una renovación de la geopolítica: no solo la feroz competencia internacional por la disminución de las reservas de petróleo y gas natural, sino también una “fiebre verde” por los metales, minerales, el agua y la tierra.

SUMARIO

INTRODUCCIÓN:

El regreso de la Geopolítica, Santiago Álvarez Cantalapiedra.

ENSAYO

La cuestión ambiental en Marx, Horacio Fazio y José Manuel Naredo.

María Zambrano, una filósofa comprometida entre las “sinsombrero”, Maite del Moral.

ESPECIAL: GEOPOLÍTICA EN LA ERA DEL ANTROPOCENO

Geopolítica en el Capitaloceno, Birgit Mahnkopf.

La geopolítica mundial pivota en Asia, Augusto Zamora.

Guerra en el Antropoceno. La hiperrealidad de la economía biofísica-militar, Nafeez Ahmed.

¿Acaso tenía razón Huntington? Demografía y geopolítica, Andreu Domingo.

Barents, epítome ártico,Marzio G. Mian.

Geopolítica de los recursos naturales en el África Subsahariana, Jesús García-Luengos.

PANORAMA

El Green New Deal no debe vincularse al crecimiento económico., Giorgos Kallis.

PERISCOPIO

Organización vecinal desde la memoria colectiva y la liberación del espacio. Etnografía del Ágora Juan Andrés Benítez en El Raval, Ana Elisa Astudillo Salazar.

Convivencia y Urbanismo. Estudio de la zona vulnerable Caamaño y Las Viudas del barrio de Las Delicias en Valladolid, Álvaro Martínez García-Salmones.

ENTREVISTA

Entrevista al matemático y oceanógrafo Jordi Salat, Salvador López Arnal.

RECORDANDO A SACRISTÁN

Prólogo de Historia general del socialismo, Manuel Sacristán Luzón.

LIBROS

Las cenizas de Prometeo. Transición energética y socialismo, de Joaquim Sempere.

Emilio Santiago Muiño.

Políticas de seguridad para la paz. Otra seguridad es posible y necesaria, de Jordi Calvo Rufanges (coord.)

Economía (de guerra), de Pere Ortega.

Nuria del Viso.

Ecología, comunidad y estilo de vida. Esbozos de una ecosofía, de Arne Naess.

Marina Mejía, Mirella E. Maurolagoitia y Mikaela Simpatico.

Esperanza activa. Cómo afrontar el desastre mundial sin volvernos locos, de Joanna Macy y Chris Johnstone.

Ricardo Nieto González y Octavio Arriola Mariño.

 

Información y compras:

Tel.: +34 914310280

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Dossier Derechos Humanos: setenta años defendiendo la vida digna.

Derechos humanos, setenta años defendiendo la vida digna.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la ONU el 10 de diciembre de 1948, cumple setenta años. El documento es una referencia esencial para defender el derecho a una vida digna y valores fundamentales como la igualdad, la libertad, la dignidad de todos los seres humanos, el derecho al trabajo, la educación, etc., siendo irrelevantes las distinciones de raza, color, religión, sexo, lenguaje y opinión política.

En ese sentido, este Dossier recoge una recopilación de cuatro artículos aparecidos en distintos números de nuestra revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global que abordan el tema de los derechos humanos desde la perspectiva ecosocial.

Para ello, contamos con las aportaciones de especialistas como Itziar Ruiz-Giménez, María Eugenia R. Palop, Richard Falk y Susana Borrás, y como es costumbre, ofrecemos una selección de recursos de la mano de Susana Fernández Herrero del Centro de Documentación Virtual de FUHEM Ecosocial.

Puedes descargar a continuación el Dossier completo en formato pdf: Derechos humanos, setenta años defendiendo la vida digna o bien los artículos por separado:

Luces y sombras del régimen internacional de los derechos humanos
Itziar Ruiz-Giménez Arrieta
En el 70 Aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, este artículo plantea seis grandes desafíos que afronta la doctrina de los derechos humanos para ser realmente un “instrumento de justicia” y no, como ha sido durante mucho tiempo, un instrumento de “civilización” promovido por las elites capitalistas, occidentales, (neo)liberales.

Derechos humanos y buen vivir. Sobre la necesidad de concebir los derechos desde una visión relacional
María Eugenia R. Palop
El buen vivir exige una deliberación moral narrativa en la que los bienes comunes y relacionales, la solidaridad y las responsabilidades compartidas (y graduadas) ocupen un lugar central, por lo que no se armoniza fácilmente con la conceptualización proto-liberal de los derechos humanos que hemos heredado de la Modernidad.

Por qué los pueblos del mundo necesitan a la ONU
Richard Falk
Actualmente, la ONU vuelve a ser objeto de duros ataques, sobre todo de su miembro más poderoso, EEUU, precisamente cuando los pueblos del mundo necesitan una organización más fuerte para hacer frente a los desafíos de nuestra época. Solo mediante la movilización de la gente puede evitarse la neutralización de esta organización.

La migración ambiental: entre el abandono, el refugio y la protección internacional
Susana Borrás
¿Qué estatus jurídico puede proteger a las víctimas migrantes de las alteraciones humanas del clima? El artículo reflexiona sobre la necesidad de conseguir la voluntad política de cooperar y de establecer un marco de protección adecuado y suficiente para prevenir y/o responder a las crisis humanitarias generadas por la degradación del medio ambiente.

SELECCIÓN DE RECURSOS
Susana Fernandez Herrero

Desde el Centro de Documentación de FUHEM Ecosocial elaboramos una recopilación de recursos de diferentes formatos para facilitar el acceso a más información en torno a la temática abordada en cada número. En este Dossier recogemos una recopilación de artículos sobre Derechos Humanos publicados en nuestra revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global que analizan la situación actual y su evolución a lo largo de los últimos 10 años.

Destacamos también la colección de Cuadernos Deusto de Derechos Humanos publicaciones editadas por el Instituto de Derechos Humanos Pedro Arrupe de la Universidad de Deusto, sobre materias relevantes y actuales en el ámbito de los derechos humanos, con un enfoque divulgativo. Ofrecemos una selección donde se abordan diferentes temáticas relacionadas con el derecho a la libre determinación, a la situación de los defensores de los derechos humanos, las causas de los desplazamientos forzados, las políticas del miedo, la impunidad y la Justicia transicional.

La siguiente recomendación en un Centro de Documentación sobre Racismo y Xenofobia de SOS Racismo – Mugak, a través del que ofrecen la Revista de prensa del Observatorio de la Diversidad en los Medios, con información sobre inmigración y minorías publicada en los principales diarios del estado español y con acceso a la base de datos donde catalogan esa información. Recogen, analizan y catalogan sistemáticamente la representación que los medios de comunicación hacen de las minorías étnicas en su aspecto más amplio y diverso. Cuentan con una base de datos con más de doscientas mil noticias y artículos que la prensa escrita ha publicado en los últimos años.

Por último, ofrecemos una recopilación de Organizaciones e Institutos que desarrollan su actividad entorno a la defensa de los derechos humanos, en la que destacamos algún elemento característico, publicación o recurso de interés de cada una de ellas: Asociación pro Derechos Humanos España - APDHE, Amnistía Internacional, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos - CIDH, El Instituto Universitario de Derechos Humanos, Democracia, Cultura de Paz y No Violencia – DEMOSPAZ; Human Rights Watch, la Federación Internacional de Derechos Humanos – FIDH, el Instituto de Derechos Humanos Bartolomé de las Casas, el Instituto Universitarios de Derechos Humanos de la Universidad de Valencia, El Instituto de Derechos humanos de Cataluña y la Red Internacional para los Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Dossieres Anteriores:

Crisis Ecosocial, Conflictos y Construcción de Paz, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Nuria del Viso, Jesús Núñez, Carmen Magallón, Susana Fernández Herrero, diciembre 2018.

Gentrificación, privilegios e injusticia alimentaria, Joshua Sbicca, Sara González, Guadalupe Ramos, Ricard Espelt, Susana Fernández Herrero, julio 2018.

Mujeres y mundo rural: nuevos y viejos desafíos, Emma Siliprandi, Ana Sabaté Martínez, Lídia Senra Rodríguez, Fátima Cruzmarzo, Susana Fernández Herrero, marzo 2018.

Contaminación del aire y movilidad en la ciudad, Miguel Ángel Ceballos Ayuso, Alfredo Sánchez Vicente, Alfonso Sanz Alduán,
Elena Isabel Boldó, Pilar Vega Pindado, Susana Fernández Herrero, febrero 2018.

Democracia local: avances, oportunidades y limitaciones, Tomás Rodríguez Villasante, Andrés Boix Palop, Joan Subirats, María Gómez Garrido, Susana Fernández Herrero, noviembre 2017.

Agroecología: un paso más hacia la calidad de vida, Gloria I. Guzmán, David Gallar, Ángel Calle, Daniel López, Humberto Ríos, Susana Fernández Herrero, junio 2017.

Políticas de género y calidad de vida en la ciudad, Gemma Ubasart, Alicia Rius, Christel Keller, Marta Domínguez, Susana Fernández Herrero, marzo 2017.

Calidad de vida, una noción poliédrica, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Maria Ángeles Durán, Carolina del Olmo, Mauricio León Guzmán, Susana Fernández Herrero, enero 2017.

Conflictos y alternativas en la ciudad, Luis del Romero Renau, Jacobo Abellán, Alberto Magnaghi, José Bellver, Susana Fernández Herrero, octubre 2016.

Impacto de los modelos alimentarios, Carlos A. González, Nicole Grunewald, Alessandro Galli, Katsunori Iha, Martin Halle, Michel Gressot, Ferran García, Luis González Reyes, Susana Fernández Herrero, junio 2016.

Género y salud, Maria Pilar Sánchez López, Teresa Ruiz Cantero, Lucero Herrera Cairo, Maria Isabel Casado Mora, Vanesa Puig Barrachina, Marisol Ruiz, Mireia Juliá, Emmanuel Calderón, Kayla Smith, Andrés Peralta, Joan Benach, Susana Fernández Herrero, marzo 2016.

Temas clave en el debate del cambio climático, Ferran Puig Vilar, Larry Lohman, L. Urkidi, R. Lago, I. Basurko et al., y David Held y Angus Fane Hervey, Susana Fernández Herrero, enero 2016.

Fracking: hacia las nuevas fronteras del extractivismo fósil, Pedro Prieto, Elisa Moreu, Samuel Martín-Sosa y Elvira Cámara, Susana Fernández Herrero, septiembre 2016.

Desinformación y pseudoinformación, Braulio Gómez Fortes; Rodrigo Fernández Miranda; Beatriz Gimeno; José Bellver, Paul Serrano y Pau Salarich, Susana Fernández Herrero, junio 2015.

Construcción de la desigualdad de género en la educación, Carmen Rodríguez, Gema Martín, Nieves Salobral, Olga Abasolo y Ana del Pozo, Susana Fernández Herrero, marzo 2015.

Estados de excepción y control social, Santiago Alba Rico, Alex Segura, Jean-Pierre Garnier, Tica Font, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, enero 2015.

Proyecto europeo: deseos, desvíos y derivas, Antonio Moreno Juste, Éric Toussaint, Antonio Sanabria, Martín Xavier Casals, Andrew Gavin Marshall, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, octubre 2014.

La juventud, un estado precario de completa incertidumbre, Luis Enrique Alonso, Jon Bernat, Yassodára Santos, y Alejandro Martínez junto a Francisco Verdes-Montenegro, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, junio 2014.

Nuevos retos del debate feminista ante la Gran Involución, Justa Montero, Olga Abasolo, Lucía Vicent, Ana del Pozo, Carlos Martínez, Susana Fernández Herrero, marzo 2014.

La huella del consumismo tecnológico, José Bellver, Juan José Castillo, Daniel López y Fernando Cembranos, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero, diciembre 2013.

Migrantes: entre la crisis y la exclusión, Colectivo Ioé, Producciones Translocales, Michael Renner y Lorenzo Chacón, Carlos Martínez, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero, septiembre 2013.

Desobediencia civil, la estrategia necesaria, Alejandro Martínez Rodríguez, Sabino Ormazabal Elola, Mar Rodríguez Gimena y Jaime Sánchez Barajas, Montserrat Cervera Rodon, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, junio 2013.

El desigual impacto de la crisis en las mujeres, Lucía Vicent, Carmen Castro, Astrid Agenjo, Yayo Herrero, Susana Fernández Herrero, marzo 2013.

Respuestas ante la crisis de civilización, Luis González Reyes, Juan del Río, David Rivas y Cecile Andrews, Lucía Vicent, José Bellver,
Susana Fernández Herrero, diciembre 2012.

La educación a debate, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Víctor M. Rodríguez, Teresa Maldonado, Jesús Joven, Miguel Recio, Manuel de la Cruz, Susana Fernández Herrero, octubre 2012.

Postextractivismo: alternativas a un modelo agotado, IPPM, Luis Vittor, Hoinathy Remadji, Alberto Acosta, Ernest García, Jesús García-Luengo, Susana Fernández Herrero, julio 2012.

África, la última frontera, Óscar Mateos, Jesús García-Luengos, Mercedes Jiménez, Pedro sanz, José García Botía, Susana Fernández Herrero, junio 2012.

Viviendo en entornos tóxicos, Miguel Jara; Rafael Gadea; Paco Puche; Vicent Boix, Susana Fernández Herrero, abril 2012.

Acaparamiento de tierras, el nuevo expolio, Ben White; Jennifer C. Franco; Javier Sánchez; Nidhi Tandon, Susana Fernández Herrero, enero 2012.

La conflictividad que viene, Josep Lobera; Pedro Arrojo; Marta Rivera; Ernest García, junio 2011.

Feminismos, Violet Eudine Barriteau, Ziba Mir-Hosseini, María Teresa Munguía, Germán Méndez, marzo 2011.

Periodismo con otra mirada, José Manuel Sánchez, José Naranjo, Alejandro Barranquero, Greg Simons, enero 2011.

El papel de la biodiversidad, Theo Oberhuber, Pedro Lomas, Gustavo Duch, María González Reyes, octubre 2010.

Enfoques sobre bienestar humano y buen vivir, Joaquím Sempere, Alberto Acosta, Saamah Abdallah, Mario Ortí, abril 2010.

Debates feministas, Justa Montero, Olga Abasolo, Marta Pascual, Yayo Herrero, Lucy Ferguson, enero 2010.

Cumbre de Copenhague, ¿viaje a ninguna parte?, Carlos Taibo, Jordi Roca, Cristina García Fernández y Antonio Ruiz de Elvira, 2009.

Reflexiones sobre la diversidad(es), Javier de Lucas, Ricard Zapata-Barrero, Máriam Martínez, José Ignacio Pichardo, Soledad Arnau, Rafaél Feito, Susana Fernández Herrero, agosto 2009.

Movimientos sociales hoy: de lo local a lo global, Jaime Pastor, Juan López de Uralde, Jordi Mir, Jaume Botey, Jose
Luis Fernández, Aifrefdo Ramos, Susana Fernández Herrero, junio 2009.

Cambio climático: un reto social inminente, Manuel de Castro, Climent Ramis, Pablo Cotarelo, Jorge Riechmann, Susana Fernández Herrero, noviembre 2008.

Agro(bio)combustibles: ¿por qué no nos salvarán?, Oscar Carpintero, Monica Di Donato, Francoise Houtart, Tom Kucharz, Pedro Lomas, Guillermo Pequero, Daniela Russi y Sergio Sastre, octubre 2008.

Seguridad alimentaria: el derecho de los pueblos a la vida, Enrique de Loma-Ossorio, Esther Vivas, Helen Groome, Danielle Nierenberg, Brian Halweil y Vandana Shiva, octubre 2008.


Small is beautiful, lo grande está subvencionado. Nuevo libro de la Colección Economía Crítica & Ecologismo Social

Small is beautiful se publicó por primera vez en 1998. Más de veinte años después, sigue siendo un texto de una plena vigencia, que ha demostrado ser capaz de anticipar muchos de los debates que, con el tiempo, se situarían en el ojo del huracán.

Steven Gorelick reúne aquí una serie de reflexiones, respaldadas por numerosos ejemplos y datos, que demuestran la gran dependencia de las grandes empresas respecto de subvenciones, ayudas y exenciones fiscales, laborales y ambientales, sin las cuales las megacorporaciones globales no serían competitivas ni eficientes, y la peligrosa destrucción social, económica y ambiental que causan estas empresas.

El texto nos hace plantearnos una serie de cuestiones:

¿Sabemos cómo se destinan nuestros impuestos a impulsar la concentración económica en las grandes multinacionales?

¿Somos conscientes de cómo afecta esto al tejido económico local, al empleo y a la utilización de los recursos naturales?

¿Estamos a tiempo de poner en entredicho la presunción de que "cuanto más grande, mejor" y empezar a comprender que, en definitiva, "lo pequeño es hermoso"?

Sobre el autor

Steven Gorelick es director ejecutivo de programas en Local Futures (antes International Society for Ecology and Culture, ISEC) -una ONG que promueve alternativas a la economía global y consumista-. Es codirector de la premiada película documental The Economics of Hapiness (ISEC, 2011) y coautor de Bringing the Food Economy Home: Local Alternatives to Global Agribusiness (Kumarian Press, 2002). Ha enseñado economía en el Sterling College en Vermont, y escribe y da charlas sobre temas de economía local en Estados Unidos.

A continuación, ofrecemos el índice y un extracto del Prólogo de Federico Aguilera Klink:

Índice

Prólogo. De la economía de la competencia a la economía de la subvención pública (para las grandes empresas), por Federico Aguilera Klink.

Introducción - Helena Norberg-Hodge.

Capítulo 1. Es la evolución, ¿NO?

Capítulo 2. Lo grande se hace más grande.

Capítulo 3. Facilitando el crecimiento: infraestructuras y escala.

Capítulo 4. Las subvenciones al transporte de larga distancia.

Capítulo 5. La comunicación del globalismo.

Capítulo 6. Hay que encontrar la energía.

Capítulo 7. Aprendiendo a servir al mercado global.

Capítulo 8. Investigación científica: ¿quién se beneficia, quién paga?  

Capítulo 9. La ampliación de infraestructuras: una carrera hacia ninguna parte.

Capítulo 10. Las reglas del juego: el libre comercio.

Capítulo 11. Muchas regulaciones y pocos efectos.

Capítulo 12. Entonces ¿por qué lo siguen haciendo?

Agradecimientos.

 

PRÓLOGO

De la economía de la competencia a la economía de la subvención pública (para las grandes empresas)

La economía que se enseña en las universidades y la que se transmi­te a través de los medios de comunicación insiste, fundamental­mente, en una descripción (con apariencia de explicación) en la que destacan de manera positiva, ideal y deseable etiquetas como el mer­cado, la competencia y la eficiencia y, de manera negativa, la inter­vención estatal y las subvenciones. Esto ayuda a construir un discur­so ideológico falso en el que se asocia mercado y competencia a libertad y a eficiencia y, a la inversa, se asocia intervención estatal (una expresión cargada de un enorme sesgo autoritario e indesea­ble) y subvenciones a falta de libertad, derroche e ineficiencia.

El libro de Gorelick, publicado originalmente en 1998, nos muestra con datos la falsedad de tales ideas dejando claro que el discurso del mercado libre, en el que triunfarían las grandes empresas por su buen hacer y su esfuerzo competitivo, con el resultado final de una elevada eficiencia, no es nada más que pura ideología que sirve para ocultar una realidad en la que el poder de las grandes empresas (corporaciones) les permite configurar (obligando a los diferentes gobiernos a algunos de cuyos miem­bros designa) de manera intimidatoria las propias reglas de juego con las que van a obligar a “jugar” al resto de las empresas y en diferentes países y que, obviamente, benefician de manera inefi­ciente y desigual a las corporaciones que elaboran esas reglas. Esto incluye el saqueo de lo público, en términos de presupuestos y de la apropiación de los bienes públicos, es decir, la concesión de inmensas subvenciones públicas y de exenciones fiscales, laborales y ambientales de todo tipo de acuerdo con las necesida­des de esas grandes empresas para que puedan seguir ampliando sus áreas de explotación y extracción de beneficios privados.

Es obvio que estoy hablando de todo tipo de violencia, sin la cual nada de lo anterior sería posible, que llega, cuando estas empresas lo consideran necesario, hasta los golpes de Estado y la guerra, tal y como llevamos décadas observando. Sin embargo, y gracias a la manipulación y tergiversación del lenguaje, el resultado final, que no es otro que la destrucción social, cultural, económica y ambiental de países enteros, termina considerándose como una mejora en la libertad y en la eficiencia gracias al “mercado”.

A seguir considerando toda esta violencia como competencia contribuye de manera violenta (es una redundancia deliberada) el sistema educativo, desde la escuela hasta la universidad, algo que Gorelick muestra con una claridad dolorosa. Por otro lado, como nos han convertido en consumidores, por mucho que nos llamen de vez en cuando ciudadanos, sin una conciencia mínima de que nues­tros hábitos y nuestro nivel de consumo depende del manteni­miento de esa violencia y de esa destrucción, vivimos habitualmen­te en un estado de enajenación, existencia sin esencia decía Marx, o de cretinización de alto nivel, como señalaba Morin; es decir, sin tener apenas capacidad de relacionar cuestiones, lo que nos impide comprender dónde estamos y entender qué es lo que ocurre.

La novedad del texto de Gorelick consiste, precisamente, en que rompe con la cretinización, de alto y de bajo nivel —la primera según Morin es la que enseña la universidad (y el sistema educati­vo) y la segunda la que transmiten los medios de comunicación— al mostrar a través de los 12 capítulos que tiene el libro cómo están relacionadas todas estas cuestiones en diferentes campos de nego­cios, tales como las infraestructuras, la energía, el transporte y las comunicaciones, la financiación de la investigación “privada”, la globalización, las regulaciones fiscales, laborales y ambientales, las exportaciones, las empresas de armamento, las puertas giratorias, la publicidad, el sistema educativo, etc. Todo está relacionado.

Así pues, en contra de las creencias insistentemente divulga­das como si fueran conocimiento científico o como una supuesta sabiduría convencional, las grandes empresas no son competiti­vas, sino que dependen muchísimo más que las pequeñas de las subvenciones públicas y requieren y controlan un sistema basado en la violencia. Como señalaba Stiglitz con ironía y suavidad en “los felices noventa”, los líderes de las grandes corporaciones defendían tres “principios empresariales”, a saber:

  1. La gente de negocios generalmente se opone a las subven­ciones para todos menos para sí mismos.
  2. Todo el mundo está a favor de la competencia en todos los sectores de la economía menos en el suyo propio.
  3. Todo el mundo está a favor de la franqueza y la transparencia en todos los sectores de la economía a excepción del suyo.

En definitiva, la conclusión más destacada, para tratar de enfrentar el destructivo proceso globalizador, consiste en empezar a ver que, paradójicamente, las empresas con mayor capacidad de compe­tir de manera eficiente, en un sentido amplio, son las pequeñas empresas locales que utilizan de manera respetuosa recursos natura­les y trabajo local y que, en consecuencia, incurren en unos costes (sociales, energéticos y ambientales) mucho más bajos que los de las corporaciones, a pesar de que apenas cuentan con subvenciones y de que a estas pequeñas empresas se les hace creer, gracias al discurso oficial económico y político, que no son competitivas ni eficientes. Leer más (pdf)

 

 


Desigualdades y distribución de la renta: una mirada plural. FUHEM Ecosocial en el Curso de verano UAM.

Dirigido por: Ignacio Álvarez Peralta y Julián Sánchez González. Profesores de la Facultad de CC. EE. y EE. de la Universidad Autónoma de Madrid.

Las desigualdades constituyen hoy día una preocupación creciente. En un mundo donde las diferencias de renta y riqueza son  crecientes, en el que arrastramos desigualdades por razón de género y cuando además emergen nuevas fracturas sociales vinculadas al deterioro ecológico y la disponibilidad de recursos, parece obligada una reflexión profunda de las/os economistas sobre estas cuestiones.

Con este curso, que dará cobertura a la celebración de la II Escuela de Verano de Economía Crítica, se profundizará en el análisis y explicación de las diferentes dimensiones de la desigualdad económica (de poder, de género, ambiental) y su relación con la distribución de la renta y la riqueza en las sociedades. Para ello, a lo largo de los tres días, las y los ponentes presentarán los resultados que, sobre esta cuestión, han venido planteando los diferentes enfoques teóricos y metodológicos no convencionales (Economía post-Keynesiana, Economía. Ecológica, Economía Marxista, Economía Feminista y Economía Institucional).

Así pues, el curso tiene un doble objetivo:

  1. Familiarizar a las/os estudiantes de doctorando, Máster y últimos años de Grado, con las aportaciones que estos enfoques económicos no convencionales han realizado al estudio de las desigualdades y la distribución de la renta y la riqueza.
  2.  Favorecer la discusión científica entre los ponentes y los estudiantes, con el fin de ayudarles en la orientación de los trabajos de tesis doctoral o fin de máster.

Datos de Interés

Cuándo: 1, 2, y 3 de julio 2019

Dónde: Residencia La Cristalera. Miraflores de la Sierra, Madrid

Precio:

  • Matrícula con almuerzo: 86 €
  • Matrícula con alojamiento (habitación compartida):
  • Miembros UAM: 175 €
  • Externos: 191,50 €

Los estudiantes universitarios no asalariados y los licenciados desempleados podrán solicitar beca.

1 crédito ECTS

Información y matrícula: www.uam.es/cursosverano  / actividades.culturales@uam.es

Más información: Oficina de Actividades Culturales. Edificio de Rectorado, 2ª entreplanta. Universidad Autónoma de Madrid. 28049 Madrid. Tel: (+34) 91 497 46 45. @oac_uam oficina de actividades culturales

 

PROGRAMA DEL CURSO

1 de julio

 9:00 - Inauguración y apertura del curso

IGNACIO ÁLVAREZ PERALTA - Profesor del Dpto. de Estructura Económica y Economía del Desarrollo, UAM.

JULIÁN SÁNCHEZ GONZÁLEZ - Profesor del Dpto. de Análisis Económicos: Teoría e Historia Económica, UAM.

I. Un mundo más desigual.

9:30 - Desigualdad y calidad de vida

SANTIAGO ÁLVAREZ CANTALAPIEDRA

Director de FUHEM Ecosocial.

10:30 - Transformaciones estructurales y distribución de la renta

JOSÉ M. GARCÍA DE LA CRUZ

Profesor del Dpto. de Estructura Económica y Economía del Desarrollo, UAM.

II. Desigualdad, recursos naturales y deterioro ecológico.

12:00 - Desigualdad, medio ambiente y cambio climático

JORDI ROCA JUSMET

Profesor del Dpto. de Economía de la Universitat de Barcelona.

13:00 - El debate del decrecimiento y la distribución de la renta

LUIS COLLADO

Profesor del Dpto. de Estructura Económica y Economía del Desarrollo, UAM.

16:00 - Taller

ÓSCAR CARPINTERO REDONDO

Profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid.

Sesión práctica. Exposiciones de doctorandos y debate.

 

2 DE JULIO

III. Desigualdad y clase social.

9:30 - Estructura de clases en el capitalismo gerencial: una mirada marxista

GÉRARD DUMÉNIL

Profesor del Centre pour la Recherche Economique et ses Application.

10:30 - Financiarización y recomposición de las clases sociales

BIBIANA MEDIALDEA GARCÍA

Profesora del Departamento de Economía Aplicada, Estructura e Historia de la Universidad Complutense de Madrid.

IV Poder, distribución y macroeconomía.

12:00 - Distribución de la renta, crecimiento y acumulación. Una mirada post-Keynesiana

PALOMA VILLANUEVA CORTÉS

Profesora del Instituto Complutense de Estudios Internacionales.

13:00 - Poder, discriminación y desigualdad desde el punto de vista de la Economía Política Radical

FERNANDO ESTEVE

Profesor del Dpto. de Análisis Económicos: Teoría e Historia Económica, UAM.

16:00 - Taller

ÓSCAR CARPINTERO REDONDO

Profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid.

Sesión práctica. Exposiciones de doctorandos y debate.

 

3 DE JULIO:

 V. La desigualdad desde los enfoques feministas.

9:30 - Trabajo no mercantil y desigualdad de género

CARMEN CASTRO

Investigadora del Observatorio de Género, Economía, Política y Desarrollo (Gep&Do), autora de «Políticas para la igualdad».

10:30 - La desigualdad de género: el punto de vista fiscal

PALOMA DE VILLOTA GIL-ESCOIN

Profesora de Economía Aplicada de la Universidad Complutense.

VI. Hacia una nueva agenda de política económica.

12:00 - La desigualdad en el centro de la Política Económica

MARÍA PAZOS

Coordinadora de la Investigación sobre Políticas Públicas e Igualdad de Género del Instituto de Estudios Fiscales.

13:00  - Cómo avanzar hacia una transición ecológica justa

ÓSCAR CARPINTERO REDONDO

Profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid.

14:00-14:30 - Clausura y entrega de diplomas

 

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Nueva Publicación: Buen Vivir: utopía para el siglo XXI

Buen Vivir, utopía para el siglo XXI

Patricio Carpio Benalcázar

Madrid: FUHEM Ecosocial, 2019, 198 págs.

El libro escrito por Patricio Carpio Benalcázar y publicado por FUHEM Ecosocial aborda el Buen Vivir como una construcción colectiva desde diferentes enfoques y posiciones que expresan la diversidad de tendencias movilizadas por encontrar rutas para traspasar el maldesarrollo dominante y confluir en sistemas sociales sustentables para el siglo XXI.

El Buen Vivir se construye a partir de la crítica y la búsqueda de alternativas a la idea de desarrollo. En su visión convencional significa que unos actores se imponen a otros y se arrogan la misión de orientarlos por una vía previamente diseñada por ellos mismo, dando origen a la modernidad capitalista y a la colonialidad del ser, del poder y del saber.

El Buen Vivir representa uno de los esfuerzos más relevantes para definir derroteros civilizatorios alternativos para las sociedades de este siglo y abarca subsistemas como las pluridiversidades, ecoarmonías, soberanías y otras economías, con sus respectivas dimensiones como el Estado plurinacional, los derechos de la naturaleza o la democracia participativa.

El Buen Vivir, para constituirse en alternativa de poder, debe enfrentar los tres grandes paradigmas que sostienen la noción de desarrollo y sus prácticas instituidas: la colonialidad, el crecimiento económico y la teoría de la modernización.

El Buen Vivir incorpora la diversidad cultural y recupera elementos filosóficos de culturas ancestrales andinas y amazónicas, fundamentalmente valores cuyas referencias orientan hacia una nueva ética de entendimiento con la naturaleza y hacia unas relaciones de convivencia colaborativa entre los seres humanos (negación a todo tipo de extracción y de explotación capitalista, y convergencia en la idea de “armonías”).

Santiago Álvarez Cantalapiedra, director de FUHEM Ecosocial, presenta en el Prefacio del libro, el Buen Vivir como una construcción paradigmática y un aporte fundamental que el pensamiento latinoamericano ha hecho en las últimas décadas al campo de las humanidades y las ciencias sociales. Un aporte fundamental por varias razones: en primer lugar, porque se construye como paradigma inclusivo. Una segunda razón de la significatividad de esta propuesta es que alienta modos alternativos de encarar el futuro a partir de representaciones, valores y prácticas (económicas, políticas y culturales) opuestas a las de la civilización industrial capitalista. Podemos sumar una tercera razón al añadir que el Buen vivir, al inspirar proyectos sociales y políticas públicas, resulta crucial en la tarea de repensar y reinventar la emancipación social de nuestros días.

Puedes descargar el texto completo del Prefacio (pdf).

En el Capítulo 3: Fuentes y partes integrantes del Buen Vivir, el autor muestra el Buen Vivir como una propuesta sociopolítica de organización societal que promueve la construcción de un sistema complejo de correspondencias e interacciones de las sociedades humanas tanto con su entorno ambiental, como entre sus miembros y con otras sociedades, en un marco de interculturalidad, convivencia recíproca y equilibrio armónico, dinámico, inclusivo, democrático y nos ofrece un cuadro con la matriz de los nutrientes epistemológicos que lo alimentan:

 

 

ÍNDICE

PREFACIO (pdf) por Santiago Álvarez Cantalapiedra

INTRODUCCIÓN

PARTE I.

CONSTRUCCIÓN, DIFUSIÓN Y OCASO DE LA NOCIÓN DE DESARROLLO

Capítulo 1. Génesis de la noción de desarrollo

Capítulo 2. Más allá del desarrollo

PARTE II.

EL BUEN VIVIR: UN PARADIGMA EN CONSTRUCCIÓN

Capítulo 3. Fuentes y partes integrantes del Buen Vivir

Capítulo 4. Diversidades

Capítulo 5. Ecoarmonías, otras economías y soberanías

PARTE III.

EL BUEN VIVIR: ¿ES ALTERNATIVA

Capítulo 6. Un balance

Capítulo 7. Conclusiones y perspectivas

BIBLIOGRAFÍA

SIGLAS

 

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Estado del Poder 2019: Finanzas

A pesar de causar en 2008 la peor crisis financiera en décadas, el sector financiero ha emergido aún más fuerte.

Presentamos Finanzas el octavo informe del Estado de Poder, que publican en español conjuntamente Transnational Institute (TNI), ATTAC España y FUHEM Ecosocial, que examina a través de una serie de ensayos e infografías las diversas dimensiones y dinámicas del poder financiero, y cómo los movimientos ciudadanos podrían recuperar el control sobre el dinero y las finanzas.

La financierización engloba diversos procesos y prácticas, con actores y responsables directos cuya comprensión permite acercarnos al funcionamiento de unas prácticas que convierten en ganancia los problemas de buena parte de la sociedad. Aspectos, todos ellos, a los que nos acercan las páginas de esta guía, recurriendo a un tono divulgativo y apoyándose en casos prácticos que facilitan la lectura y la visibilización de las implicaciones directas e indirectas de este proceso.

Las investigaciones han demostrado que la financierización ha aumentado la desigualdad, ha ralentizado la inversión en la producción ‘real’, ha incrementado la presión sobre las personas y los hogares endeudados y ha dado lugar a una merma de la responsabilidad democrática.

 

Infografías

El informe va acompañado de varias infografías que ilustran aspectos cruciales del poder financiero en el mundo y los procesos de financierización en marcha. ¿Quién controla los bancos? ¿Cómo se concentra el poder? ¿Cómo influyen los bancos en la política pública?¿Qué alternativas hay?

 

Ensayos

El poder latente de la ciudadanía y la creación de aval público

Ann Pettifor

A pesar de la retórica de los banqueros y políticos, las finanzas privadas dependen mucho más del sector  público de lo que creemos. Los contribuyentes en las naciones más ricas proporcionan la garantía pública de la que dependen casi todas las actividades financieras actuales. Es hora de usar ese poder para pedir cuentas a las instituciones financieras privadas e invertir en el Green New Deal. leer

 

La lucha contra la banca

Miradas sobre el poder financiero desde los movimientos sociales

Entrevista con Simona Levi, Alvin Mosioma y Joel Benjamin

Nick Buxton

Tres activistas inspiradores, de España, Reino Unido y Kenia, que obtuvieron importantes victorias contra el mundo financiero, comparten sus experiencias de su enfrentamiento con banqueros y las lecciones y perspectivas de sus luchas en curso.

 

Finanzas offshore: cómo gobierna el mundo el capital

Rodrigo Fernández y Reijer Hendrikse

El auge de la financiación offshore no se debe únicamente a la transferencia de capital a bancos en islas exóticas, sino también a la creación de un sistema global de dos niveles en el que los ciudadanos comunes están sujetos a leyes, impuestos y un gobierno cada vez más autoritario, mientras que los residentes offshore viven en secreto , vidas libres de impuestos con sus fortunas apoyadas por una política monetaria expansiva.

 

Altas finanzas: un sector extractivo

Entrevista con Saskia Sassen

Nick Buxton

Saskia Sassen explora la naturaleza extractivista de las finanzas y su impacto en las ciudades en particular, así como las posibles fracturas en el poder financiero que abren la posibilidad de que los movimientos urbanos confronten y pongan a las finanzas bajo control público.

 

El poder del público frente a la banca

Lecciones del Instituto de Finanzas Internacionales

Jaspe Blom

A pesar de que es poco conocido, el Instituto Internacional de Finanzas es probablemente la principal razón por la cual la reforma financiera a raíz de la crisis económica ha sido tan limitada. Su poder no solo procede de la forma en que ha representado y coordinado su papel a escala internacional, sino la forma en que los decisores le han otorgado un papel sin precedentes como interlocutor en temas financieros.

 

Finanzas globales, poder e inestabilidad

Walden Bello

Hacer frente al poder financiero requiere no solo examinar el poder de ciertas instituciones como los bancos “demasiado grandes para caer”, sino también el papel que la financierización tiene dentro de la economía global en el contexto de la tendencia del capitalismo hacia la sobreproducción y la oferta que supera la demanda debido a la persistencia de una gran desigualdad.

 

Arte: capital del siglo XXI

Aude Launay

Las finanzas siempre han creado la realidad a partir de creencias e historias, convirtiendo la valoración en números y pensamientos en fluctuaciones del mercado de valores. Es un mundo que los artistas entienden bien, desafiando su poder con sus propios medios.

 

 

La gentrificación de los pagos

La propagación de la red financiera digital

Brett Scott

La fusión de finanzas y tecnología, y especialmente la fuerte promoción de los sistemas de pago digital, está “gentrificando” las finanzas con el avance de una agenda de control y vigilancia corporativa a expensas de la economía informal y la exclusión de los marginados.

 

Finanzas, combustibles fósiles y cambio climático

Redes de poder en Canadá

Mark Hudson y Katelyn Friesen

Basado en una investigación de los propios autores que explora la financiación, los préstamos, la propiedad y las interrelaciones de los consejos de dirección, este ensayo muestra cómo las empresas financieras y las de combustibles fósiles en Canadá se entrelazan e impiden una transición verde.

 

La próxima revolución del accionariado

Owen Davis

Para toda una línea de pensadores y activistas radicales que se remonta a Marx, el capital accionarial de las empresas proporcionaron un modelo para la socialización de la propiedad y la redistribución de los ingresos. ¿Podría una convergencia de activistas éticos, fondos de pensiones y políticos socialistas promover una nueva revolución de accionistas?

 

El poder de las finanzas públicas para el futuro que deseamos

Lavinia Steinfort

Las finanzas públicas y la banca están más accesibles de lo que a menudo se admite, y hay muchos ejemplos de finanzas públicas que pueden inspirarnos a remodelar y canalizar las finanzas de una manera que aborde los desafíos sociales y ambientales actuales.

 

 

Ilustraciones

Las bellas ilustraciones de este informe son obra de Orijit Sen y las infografías de Evan Clayburg

 

Lectura Recomendada:

Guía básica de financiarización

Esta guía básica ofrece un manual para principiantes sobre la financierización, incorporando los elementos esenciales para un conocimiento profundo del fenómeno.

Repasa los principales elementos de un proceso que impregna las dinámicas contemporáneas. Los mercados financieros mundiales se han expandido enormemente en las últimas décadas, lo que ha dado lugar a una caída de la producción y el comercio ‘reales’ y ha influido en numerosos aspectos de nuestra economía, sociedad y medio ambiente.

Las seis partes de las que se compone el documento ofrecen un tratamiento pormenorizado de las características de la financierización, un análisis amplio de las consecuencias de su propagación y un aterrizaje en torno a las fuerzas que lo impulsan o, en su caso, podrían oponerse a su intensificación futura.


Día Mundial del Refugiado

20 de junio. Día Mundial del Refugiado.

Según las cifras de Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), más de 70 millones de personas han tenido que abandonar sus casas huyendo de la violencia, la persecución o por los devastadores efectos del cambio climático, la mayor crisis desde la II Guerra Mundial.

"Cada dos segundos una persona se ve obligada a desplazarse como resultado de los conflictos y la persecución y el 51% de los refugiados son niños".

"En promedio, el número de nuevos desplazados equivale a 37.000 personas desplazadas diariamente".

"Los países desarrollados acogieron al 16% de los refugiados, mientras un tercio de la población global de refugiados (6,7 millones) se mantuvo en los países menos desarrollados".

"Cerca de 4 de cada 5 refugiados vivía en países vecinos de su país de origen".

Desde FUHEM Ecosocial queremos destacar el número 132 de la nuestra revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, dedicada a las Migraciones Forzadas, para ello, recogemos algunas ideas de la INTRODUCCIÓN escrita por Santiago Álvarez Cantalapiedra, director de la revista; ofrecemos el texto completo de los artículos del ESPECIAL: Migraciones Forzadas y el video de la mesa redonda organizada en torno a su presentación, que contó con la presencia de Estrella Galán, secretaria general de CEAR, Javier de Lucas, catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política y Luis Carlos Nieto, magistrado y miembro de Jueces para la Democracia.

Los organismos internacionales prevén un incremento de la diáspora global en el futuro. Un desafío de esta naturaleza solo se puede abordar adecuadamente atendiendo a las causas.Entre los múltiples factores que empujan a la gente a abandonar sus hogares, cabe identificar dos como responsables de las principales tendencias en curso: por un lado, las guerras y los conflictos armados; por otro, la expulsión de la población de un territorio que se deriva de la destrucción de los hábitats donde viven. No son factores que actúan aisladamente,sino que se retroalimentan entre sí construyendo un entramado que incide sobre la población en una misma dirección.

Pero, sin embargo, nos encontramos también  con otros procesos menos evidentes ―como el acaparamiento de tierras, el extractivismo minero y energético, la desertificación o el anegamiento de zonas densamente habitadas― que están expulsando (y en el futuro inmediato lo harán de manera más intensa) a innumerables personas de sus hábitats por motivo de simple supervivencia.10La dificultad de cuantificar la magnitud de la población que se ve impulsada a abandonar sus lugares de origen por este motivo aconseja tratar las estimaciones con prudencia.

Resulta indudable la responsabilidad que tienen las potencias occidentales en los conflictos armados que permanecen abiertos en la actualidad. A su responsabilidad histórica, por la herencia del colonialismo, se suman las intervenciones militares que han liderado en los últimos años en Irak, Afganistán, Libia, Siria, etc., con la clara voluntad imperialista de propiciar Estados fallidos y sociedades indefensas ante la expoliación y el saqueo de sus recursos. También son responsables de los procesos generadores de expulsiones por destrucción de hábitats. Las sociedades opulentas alimentan unos estilos de vida depredadores que esquilman los ecosistemas y territorios de todo el planeta. Unas formas de vida de imposible generalización en cuanto que representan «bienes posicionales» que solo pueden ser disfrutados por una minoría a costa de excluir a la mayoría de su acceso, que se sostienen sobre una estructura y unas relaciones económicas internacionales complementarias de las acciones imperialistas anteriormente mencionadas y se organizan a partir de la presencia de grandes corporaciones transnacionales protegidas por los Estados, exacerbando contra-dicciones ―sociales, políticas, religiosas o culturales― de las que surgen agravios y divisiones en un entorno de desestabilización social y degradación ecológica

Los efectos del calentamiento global ya están expulsando a la gente de sus lugares de origen, y próximamente será necesario reubicar a cientos de millones de personas que hoy viven en deltas que quedarán sumergidos, en zonas de litoral que se verán inundadas y en regiones semiáridas que se volverán completamente inhóspitas.Los desplazamientos forzados por causas climáticas y la proliferación de conflictos ecosociales a diferente escala son fenómenos que no se podrán ignorar por más tiempo. Lo que exigirá abandonar una visión deformada de la realidad y la obsesión por la seguridad le da exclusivamente en términos restrictivos, así como anticiparse a los riesgos mediante estrategias de adaptación al cambio climático y activar medidas migratorias y de protección a las personas afectadas por los desastres una vez que estos se hayan producido. Sin olvidar,por supuesto, que siempre que se esté a tiempo la mejor forma de resolver un problema es actuar sobre las causas.

INTRODUCCIÓN

Desplazamientos forzados: causas, responsabilidades y respuesta (pdf)

Santiago Álvarez Cantalapiedra

ESPECIAL

Proliferación de fronteras y «derecho de fuga» (pdf)

Sandro Mezzadra

Refugiados: preguntas y respuestas ante una crisis que no es coyuntural (pdf)

Javier de Lucas

La migración ambiental: entre el abandono, el refugio y la protección internacional (pdf)

Susana Borrás

Distinción, discreción, discriminación: las nuevas y, es de esperar, últimas fronteras para las solicitudes de asilo relacionadas con el género  (pdf)

Alice Edwards

De cómo una revolución fue ahogada en el Mediterráneo (pdf)

Naomí Ramírez Díaz

Desde Aylan hasta París: recorrido por un drama humanitario sin precedentes (pdf)

Estrella Galán

Exiliados económicos: jóvenes españoles en el extranjero (pdf)

Mario Rísquez

 

 


Presentación: Buen vivir. Utopía para el Siglo XXI

 

Hoy 19 de junio tendrá lugar la presentación pública del libro de Patricio Carpio Benalcazar Buen Vivir: Utopía para el Siglo XXI.

La presentación tendrá lugar en el Auditorio de "Las Monjas", en la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, de la Universidad de Cuenca - Ecuador.

Organiza el evento el Centro de Postgrados, La Carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas y FUHEM Ecosocial.

El acto que comenzará a las 18 h. (hora local), contará con la presencia de Santiago Álvarez Cantalapiedra, director de FUHEM Ecosocial y Cecilia Salazar.

 

Encontrarás más información sobre el libro en la web de FUHEM Ecosocial.

Sobre el autor:

Patricio Carpio Benalcazar es Ph.D en sociología por la Universidad de alicante y Magister en Antropología por la Universidad del Azuay (Ecuador); es docente titular e investigador de la Universidad de Cuenca-Ecuador.

Autor de varios libros y artículos sobre alternativas al desarrollo, territorios, pueblos indígenas entre otras temáticas contemporáneas. Ha dirigido estudios sobre temas ambientales, comunidades rurales y extractivsmo.

Es director de la Fundación de Oficina de Investigaciones Sociales y del desarrollo - OFIS.


¿Qué es la financierización y por qué es importante?

Financierización: guía básica repasa los principales elementos de un proceso que impregna las dinámicas contemporáneas. Los mercados financieros mundiales se han expandido enormemente en las últimas décadas, lo que ha dado lugar a una caída de la producción y el comercio ‘reales’ y ha influido en numerosos aspectos de nuestra economía, sociedad y medio ambiente.

El término ‘financierización’ abarca un abanico tan amplio de tendencias de distinta naturaleza que se manifiesta en  el papel creciente de los intereses y actividades financieras en el funcionamiento de las economías nacionales e internacionales.   Se trata de un proceso por el que los intermediarios financieros y las tecnologías han adquirido una influencia sin precedentes en nuestra vida cotidiana. La expansión de los mercados financieros no solo está relacionada con el volumen de las transacciones financieras, sino también con la diversidad creciente de operaciones y actores en el mercado financiero y su interconexión con todos los ámbitos de la economía y la sociedad. En síntesis, la financierización debe entenderse como una transformación radical del sector financiero que ha alterado economías enteras, desde los hogares y las empresas hasta el funcionamiento de los sistemas monetarios y los mercados de productos básicos.

La crisis financiera mundial de 2008 dio la voz de alarma sobre los riesgos de un mundo no regulado y financierizado, pero al estar envuelta en una jerga aparentemente impenetrable, que habla de obligaciones de deuda garantizadas y derivados extrabursátiles, es difícil entender la naturaleza de la financierización y mucho menos plantear cómo hacerle frente. Mientras tanto, la financierización de nuestra economía global ha seguido prosperando sin control.

La financierización engloba diversos procesos y prácticas, con actores y responsables directos cuya comprensión permite acercarnos al funcionamiento de unas prácticas que convierten en ganancia los problemas de buena parte de la sociedad. Aspectos, todos ellos, a los que nos acercan las páginas de esta guía, recurriendo a un tono divulgativo y apoyándose en casos prácticos que facilitan la lectura y la visibilización de las implicaciones directas e indirectas de este proceso.

Las investigaciones han demostrado que la financierización ha aumentado la desigualdad, ha ralentizado la inversión en la producción ‘real’, ha incrementado la presión sobre las personas y los hogares endeudados y ha dado lugar a una merma de la responsabilidad democrática.

Esta guía básica ofrece un manual para principiantes sobre la financierización, incorporando los elementos esenciales para un conocimiento profundo del fenómeno. Las seis partes de las que se compone el documento ofrecen un tratamiento pormenorizado de las características de la financierización, un análisis amplio de las consecuencias de su propagación y un aterrizaje en torno a las fuerzas que lo impulsan o, en su caso, podrían oponerse a su intensificación futura. Su publicación precede la próxima aparición del informe Estado del poder 2019, dedicado a la financierización, y publicado en español por Transnational Institute, FUHEM Ecosocial y Attac España. El informe íntegro aparecerá próximamente en las páginas web de las tres organizaciones.

 

 

ÍNDICE:

Introducción a la financierización

  1. ¿Qué es la financierización y por qué es importante?
  2. ¿Cuándo empezó la financierización?
  3. ¿Cómo ha cambiado el sector financiero?
  4. ¿Qué procesos y prácticas caracterizan a la financierización contemporánea?
  5. ¿Quiénes son los actores principales?

Efectos de la financierización en la economía

  1. ¿Cuál fue la promesa de ‘liberalizar’ los flujos de capital y cuál ha sido la realidad?
  2. ¿Cómo ha cambiado la financierización la estructura económica?
  3. ¿Cómo se están transformando las empresas no financieras, como los supermercados, en el contexto de la financierización?
  4. ¿Cómo se ven afectados los servicios públicos por la financierización?
  5. ¿Qué es el valor accionarial y qué papel desempeña en la financierización?

Efectos sociales de la financierización

  1. ¿Cómo afecta la financierización a los hogares?
  2. ¿Cómo afecta la financierización al empleo y la desigualdad de los ingresos?
  3. ¿Cómo condujo la titulización de los préstamos hipotecarios a la crisis financiera de los Estados Unidos?

Efectos sobre los alimentos, la agricultura y la naturaleza

  1. ¿Cómo ha afectado la financierización a los alimentos, la agricultura y otros mercados de productos básicos?
  2. ¿Qué papel desempeñó el mercado especulativo en la crisis mundial de los precios de los alimentos en 2007-2008?
  3. ¿Qué es la financierización de la naturaleza?

Las fuerzas que impulsan la financierización

  1. ¿Cómo llegó el sector financiero a ocupar un lugar tan preponderante?
  2. ¿Qué regulaciones se establecieron para controlar la financierización después de la crisis financiera mundial?
  3. ¿Por qué la crisis financiera llevó a que el sector financiero adquiriera más poder?

La resistencia a la financierización

  1. ¿Qué es la ‘democracia financiera’ y por qué es problemática?
  2. ¿Cómo se puede oponer resistencia a la financierización?

Referencias 

Para descargar la guía completa en formato pdf: Financierización: guía básica 


FUHEM Ecosocial en el VIII Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España

La Fundación FOESSA acaba de publicar su VIII Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en España.

Este informe da cuenta de la salida de la Gran Recesión y de los “modos” que hemos empleado. Un modelo de salida que nos ha dividido en tres grandes núcleos. La sociedad estancada, que ya se encontraba así antes de la crisis y que continúa hoy en el mismo lugar. La sociedad insegura, que cuando mira a la anterior se ve cerca pero distinta. Y por fin la sociedad soberbia, la que consume, dirige y apenas empatiza, que es dueña de su destino y condiciona el de los demás.

El VIII Informe FOESSA es un relato del momento de incertidumbre en el que nos encontramos, realizado al servicio de nuestros decisores políticos y de la sociedad en su conjunto. Una mirada a nuestra cohesión social que se retrotrae a cómo vivimos y reaccionamos ante la gran recesión y cómo estamos enfocando la salida. Una historia que da cuenta de las consecuencias de la crisis en la poscrisis.

En 2019 vivimos en un momento de clara mutación social, un cambio sin precedentes en el camino que parecía seguir nuestra sociedad desde el último cuarto del siglo pasado. Un tiempo donde las brechas que se están produciendo, como la desigualdad, la debilidad de los sistemas de gobernanza globales, la erosión de las instituciones públicas, la gestión insolidaria de las crisis, el ascenso de los particularismos y las actitudes reactivas y xenófobas que consolidan el individualismo posesivo, están hipotecando nuestro futuro.

La gran desvinculación título del primer capítulo de Informe quiere dar respuesta a la primera pregunta a la que intenta dar respuesta: ¿Cómo se está produciendo la transición de nuestro modelo social? y lo hace mediante un breve relato a través del cual se muestra el camino, las brechas que en los últimos tiempos amenazan con romper ese camino y las encrucijadas ante las que nos encontramos actualmente. Un diagnóstico global del momento en el que vivimos cuyo desenlace permanece indeterminado.

FUHEM Ecosocial ha contribuido a la elaboración del Informe a través de un Documento de Trabajo titulado La crisis ecosocial global: una breve aproximación al caso español, vinculado al Capítulo 1: La gran desvinculación.

 

Este Documento de Trabajo elaborado por Santiago Álvarez Cantalapiedra, José Bellver Soroa, Nuria del Viso Pabón, Monica Di Donato, Lucía Vicent Valverde, se compone de cinco apartados y unas breves conclusiones, el primero de los cuales aborda cómo en la actualidad se han sobrepasado ya unos cuantos límites biofísicos del planeta y que, desde la década de los ochenta del siglo pasado, nos encontramos globalmente en una situación de peligrosa extralimitación. Los siguientes apartados analizan respectivamente las dinámicas que han conducido a esta situación y las tensiones geopolíticas y los conflictos socioambientales que están provocando. Finaliza el artículo con un apartado dedicado a los rasgos que adquiere la crisis ecosocial en el caso de España.

 

 

SUMARIO

  1. Introducción
  2.  La superación de los límites planetarios
  3. Las dinámicas del deterioro ecológico y social
  4.  Riesgos y amenazas
  5.  Tensiones y conflictos
  6.  La dimensión ecológica de la crisis actual en España
  7.  Conclusiones
  8. Referencias bibliográficas

Leer el Documento de Trabajo completo:  La crisis ecosocial global: una breve introducción al caso español  (pdf)…

Para más información sobre el VIII Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, hay que visitar su magnífica web: https://www.foessa.es/viii-informe/ que facilita el acceso al Informe completo, al resumen, a los capítulos y los documentos de trabajos vinculados a cada uno de ellos, así como videos explicativos del contenido del informe y a interesantes infografías sobre: exclusión social, exclusión residencial, exclusión política, mercantilización de los cuidados y movilidad social.

Cuenta también con un espacio dedicado a la publicación de los Informes territoriales que describen la situación de integración y necesidades sociales de las CC.AA forman parte del proyecto del VIII Informe FOESSA, complementando la reflexión sobre la transición de nuestro modelo social con una descripción de la situación del eje integración-exclusión social en cada una de ellas. Para acabar con información sobre el Equipo Investigador, el Consejo Científico, y los coordinadores de los diferentes capítulos.

 


I Congreso Internacional Derechos Humanos, Democracia, Cultura de Paz y No violencia

I Congreso Internacional Derechos Humanos, Democracia, Cultura de Paz y No violencia 29-31 mayo 2019.

El mundo actual se enfrenta a desafíos políticos, sociales, económicos y culturales que requieren de respuestas urgentes. El aumento de los gobiernos ultranacionalistas y xenófobos pone en riesgo la democracia, el multilateralismo y el respeto a los derechos humanos.

La violencia se expresa de múltiples formas, a partir de la agresión y la guerra, pero también a partir de estructuras que perpetúan la pobreza y la desigualdad social e impiden el pleno desarrollo del ser humano. Superar las relaciones de violencia, transformar pacíficamente los conflictos y avanzar hacia una cultura de paz es urgente y requiere del compromiso e implicación de la comunidad académica en articulación con los movimientos sociales.

El propósito del congreso es generar un espacio de encuentro y debate entre investigadoras e investigadores, movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil sobre aspectos teóricos y prácticos, retos y desafíos relacionados con los derechos humanos, la democracia, la cultura de paz y no violencia, así como formular propuestas que contribuyan a conformar sociedades pacíficas, inclusivas y respetuosas con los derechos humanos.

El congreso se estructurará en tres ejes: Cultura de Paz, Democracia y Derechos Humanos organizados en paneles de debate entre personalidades de prestigio nacional e internacional, mesas redondas con representantes de organizaciones de la sociedad civil y presentación de comunicaciones sobre experiencias y trabajos académicos relacionados con los temas del congreso.

Las comunicaciones se publicarán en un Libro de Actas.

PROGRAMA:

Accesible también el Programa de las Mesas de Comunicaciones.


Hacia una prosperidad sostenible: La Situación del Mundo 2012.

El Informe La Situación del Mundo 2012: Hacia una prosperidad sostenible, publicado en castellano por FUHEM Ecosocial e Icaria, ofrece una amplia visión sobre las tendencias actuales en economía y sostenibilidad global y sobre las políticas que pueden resolver claramente algunos de los problemas ambientales y sociales más urgentes, estableciendo una vía para reformar las instituciones económicas de forma que promuevan el cuidado del medio ambiente y la prosperidad globales. Los autores aportan la visión de una vida mejor para todos, y alertan de que los acelerados cambios que se están dando en el medio ambiente, podrían impedir alcanzar ese futuro de economías más equitativas y sostenibles.

Este informe, publicado por el Instituto Worldwatch de Washington y traducido a más de 20 lenguas gracias a su red de socios internacionales de la que FUHEM Ecosocial e Icaria forman parte, ofrece las contribuciones de 35 autores que describen muchos de los patrones actuales que son social y económicamente insostenibles y explora las oportunidades y alternativas que surgen en materia de agricultura, tecnologías de la información y biodiversidad para reorientar la construcción de las ciudades, la política local y la gobernanza global.

Apéndice exclusivo de la edición en español. La “paradoja verde”

Junto a los textos de los investigadores del Instituto Worldwatch, la edición en castellano ofrece un apéndice exclusivo firmado por José Manuel Naredo y Erik Gómez-Baggethun. Con el título RIO+20 en perspectiva. Economía verde: nueva reconciliación virtual entre ecología y economía, analiza la evolución de las políticas ambientales internacionales desde los albores del movimiento conservacionista hasta la actualidad. El texto examina también las nociones principales que se han sucedido a lo largo de este periodo en la política ambiental (ecodesarrollo, desarrollo sostenible, economía verde…), y cómo se ha abordado desde cada una de ellas la problemática del crecimiento económico perpetuo en un planeta sujeto a límites físicos.

Los principales cambios acontecidos en el discurso ecológico y la política ambiental encuentran reflejo a lo largo del artículo y se enjuician en el marco de las trasformaciones políticas e institucionales que han tenido lugar en el panorama político internacional. Con una mirada crítica, se pone de relieve lo que los autores definen como la “paradoja verde”, según la cual pasado medio siglo desde el surgimiento el conservacionismo, la expansión de las políticas verdes sigue corriendo en paralelo con la acentuación del deterioro ecológico. Se indaga en las causas que subyacen a dicha paradoja y se evidencia la falta de propuestas sólidas orientadas a reconvertir el metabolismo económico en patrones ecológicamente viables.

Una nueva visión y nuevas políticas para lograr una vida saludable

¿Cómo podremos avanzar hacia una prosperidad sostenible y compartida equitativamente, mientras la población sigue aumentando, nuestras ciudades albergan a más y más personas y se deterioran nuestros sistemas ecológicos?

Durante los últimos 50 años, las clases altas y medias de la población mundial han más que duplicado sus niveles de consumo, al tiempo que entre mil y dos mil millones de personas aspiran a formar parte de la clase consumidora mundial. El planeta no puede mantener tales incrementos en la demanda de recursos sin que esto tenga graves consecuencias tanto para las personas como para los ecosistemas, según concluye La Situación del Mundo 2012. El libro, el vigésimo noveno de una serie que el Instituto Worldwatch comenzó en 1984, subraya que debemos actuar rápidamente para redefinir nuestro concepto de “vida buena” y redoblar nuestros esfuerzos en hacerla sostenible.

“El modelo de crecimiento surgido de la Revolución Industrial, está enraizado en estructuras, comportamientos y actividades que son claramente insostenibles”, explica Michael Renner, co-director de la edición de 2012. “Las crecientes tensiones sobre los ecosistemas y la presión sobre los recursos vienen acompañados por problemas socio-económicos cada vez mayores: la implosión de instrumentos financieros especulativos que ha conducido a la crisis económica, las crecientes desigualdad y vulnerabilidad sociales, y la inseguridad laboral. Con todo ello, resulta difícil no concluir que la economía ha dejado de trabajar a favor de las personas y del planeta”.

En lugar de seguir por ese camino, tenemos que volver a priorizar lo que son las necesidades básicas y perseguir una prosperidad sostenible: un desarrollo que permita vivir a todos los seres humanos con sus necesidades fundamentales resueltas, reconociendo su dignidad y con grandes posibilidades de vivir de forma satisfactoria y feliz, todo ello sin que eso suponga negar a los demás, en el presente y en el futuro, la capacidad de hacer lo mismo. Esto, significa, no sólo prevenir una mayor degradación de los ecosistemas terrestres, sino trabajar activamente para recuperarlos.

La Conferencia Río+20: los antecedentes, el fracaso y el futuro

Las aspiraciones de la cumbre de Río en 1992 colisionaron con tendencias que resultan aleccionadoras, incluyendo políticas hostiles hacia el planeta, la economía ortodoxa y una cultura dominante a favor del consumismo. Los veinte años transcurridos han evidenciado que el cambio que necesitamos no es meramente técnico, sino que implica cambios en nuestro estilo de vida, la cultura y las políticas.

La Conferencia de Río+20, debería haber servido de catalizador para avanzar hacia una prosperidad sostenible. La cumbre ofrecía la oportunidad de establecer la senda para un sistema económico que promoviera la salud de personas y ecosistemas. De hecho, los temas de Rio + 20 eran: una economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, y un marco institucional para el desarrollo sostenible.

Sin embargo, a la vista de los resultados, cabe rescatar las palabras de Robert Engelman, presidente del Instituto Worldwatch, quien en el Prefacio del libro señala: “los informes y las ideas expuestas en este libro no pretenden ser un modelo para los debates de Río, sino propuestas para el cambio, (…) para poder trabajar antes y después de la Conferencia. (…) Independientemente de lo que presidentes, parlamentos y embajadores logren o dejen de lograr, es frecuente que el detonante de los cambios más transcendentales sean los movimientos sociales y los activistas”.

Resumen de los temas clave planteados en La Situación del Mundo 2012.

Prólogo

- Poner la “economía verde” al servicio de las personas, por Michael Renner: La economía verde no significará lo mismo para un país industrial, emergente o en vías de desarrollo. Pero todos los países tienen en común la necesidad de crear empleos verdes que proporcionen una vida digna. Hasta ahora la creación de empleo verde se encuentra principalmente en un número relativamente pequeño de países líderes en I+D y en inversiones ecológicas, pero un creciente número de países reclama participar en el empleo verde. Una economía sostenible requiere solidaridad y equidad social entre países y en el seno de los mismos. Una estrategia “verde para todos” requiere nuevos planteamientos en el suministro energético, transportes, vivienda y gestión de residuos, que combinen el cambio técnico y estructural con el empoderamiento social. Para promover el empleo verde en todo el mundo es preciso mejorar su conocimiento, integrarlo en las estadísticas económicas, promover la formación, el trabajo en red, la innovación y la financiación.

- La senda hacia el decrecimiento en los países sobredesarrollados, Erik Assadourian: La humanidad está usando actualmente la capacidad ecológica de 1,5 Tierras, y gran parte de ese consumo se debe a los sobredesarrollados países industrializados. Una prosperidad sostenible requerirá el decrecimiento económico de esos países. Esto se puede lograr a través de una serie de medidas que incluyen: cargas fiscales más equitativas, reducción de la jornada laboral, evidenciar la “anormalidad” de ciertos tipos de consumo y modificar la percepción que la publicidad ha logrado sobre ciertos sectores de la economía, como la producción de alimentos y el cuidado de los niños. En estos últimos casos, los ejemplos de los huertos vecinales y los hogares multigeneracionales ofrecen una senda alternativa, pero no la única. La cuestión es que, en función de nuestros parámetros culturales y sociales, la prosperidad sigue percibiéndose como más consumo y más crecimiento cuando se trata de recuperar los significados tradicionales de la prosperidad que incluyen: buena salud, relaciones sociales, tiempo libre y un trabajo gratificante.

- Planificar un desarrollo urbano inclusivo y sostenible, por Eric S.Blesky: La pobreza urbana está muy extendida y va en aumento, y en términos absolutos se expande tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo: 828 millones de personas viven en asentamientos informales o barrios marginales. La planificación urbana necesita incluir estrategias en las que participen las propias comunidades a través de organizaciones comunitarias, en coordinación con otros sectores, especialmente en lo que respecta a alojamientos asequibles, sistemas de transportes y desarrollo económico.

- Hacia un transporte sostenible, por Michael Replogle y Colin Hughes. Actualmente, hay en torno a 800 millones de coches en las carreteras del mundo. En los países en desarrollo, el transporte genera hasta un 80% de los contaminantes atmosféricos nocivos para la salud y causantes de 1,3 millones de muertes prematuras anuales. Una alternativa sostenible y socialmente progresista requiere un viraje hacia ciudades más compactas, lo que generalmente implica menos viajes motorizados, invertir en transporte de alta calidad y dar vida a saludables comunidades en las que las personas puedan desplazarse a pie o en bicicleta.

- Tecnologías de la Información y la Comunicación para crear ciudades habitables, equitativas y sostenibles,por Diana Lind:. Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y el 90% de la urbanización está teniendo lugar en el mundo en desarrollo. Las TIC pueden ayudar a que las ciudades sean más seguras, más limpias y más sostenibles para vivir, pero estas tecnologías están actualmente infrautilizadas tanto en el mundo desarrollado como en las zonas en desarrollo. Para revertir esta tendencia se debe ir hacia acuerdos públicos-privados y proyectos de “ciudades inteligentes” que provean el acceso público a la información y animen a la participación ciudadana.
Algunos ejemplos: farolas con sensores de movimiento para ahorrar energía, aplicaciones de móvil que permiten avisar a las autoridades de edificios en mal estado o atascos de tráfico.

- Medir la sostenibilidad del desarrollo urbano en EEUU, por Eugenie L. Birch y Amy Lynch:

- Reinventar las empresas, por Allen L. White y Monica Baraldi: En quinientos años, las empresas transnacionales han evolucionado hasta convertirse en entidades muy influyentes. A menudo actúan sin restricciones, sin que se establezcan límites a sus impactos sobre la sociedad, el medio ambiente o la economía. Si queremos alcanzar la sostenibilidad, las transnacionales deberán adaptarse, incluyendo en los cambios sus propósitos, propiedad, capital invertido y gobernanza.

- Una nueva arquitectura mundial para la gobernanza de la sostenibilidad, por María Ivanova: Los esfuerzos a favor de la sostenibilidad mundial se acordarán a partir de los debates del PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Si el PNUMA va a jugar un importante papel en estas cuestiones, este debe incrementar su autoridad y sus recursos financieros, y lo que es más necesario, debe estar mejor conectado con otras agencias internacionales de forma que pueda cumplir con el papel de coordinación y visión que sus fundadores tuvieron en mente cuando se creó.

En la segunda parte, el libro incluye varios capítulos que se agrupan bajo el título global de “Políticas para el cambio”. Algunas de las políticas enunciadas son:

- Nuevas estrategias para no alcanzar una población de 9.000 millones, por Robert Engelmann:En 2011, la población global superó la cifra de los 7.000 millones de personas, y afrontar el crecimiento de la población es crítico para el futuro de la sostenibilidad del planeta. El capítulo plantea las estrategias que podrían lograr estabilizar la población mundial en un nivel inferior a los 9.000 millones de personas antes de mediados del siglo actual. Esas políticas pasan por asegurar el acceso a opciones anticonceptivas seguras y eficaces para ambos sexos; garantizar el acceso universal a la educación secundaria de niños y niñas; erradicar las desigualdades de género en las leyes, las oportunidades económicas, la sanidad y la cultura; ofrecer educación sexual; acabar con las políticas que subvencionan maternidad y paternidad basándose en el número de hijos; poner precio a los costes e impactos ambientales de los hijos; adaptarse al envejecimiento de la población en lugar de incentivar el aumento de la natalidad.

- De una edificación ligeramente verde a edificios de verdad sostenibles, por Kaarin Taipale: La construcción y el funcionamiento de los edificios consumen entre el 25 y el 40% de toda la energía producida, y representa entre el 30 y el 40% de las emisiones de dióxido de carbono. El análisis enfatiza que no valen trucos o lavado de imagen verde en este tema, y recomienda un futuro en el que se tenga en cuenta el ciclo de vida de los edificios, sopesando todos sus impactos en el medio ambiente. La meta, a la que deberían contribuir las políticas públicas, debería seguir los principios de: cero energía, cero emisiones y cero residuos.

- Políticas públicas para un consumo más sostenible, por Helio Mattar: Combatir la expansión de la cultura consumista requerirá la implicación de los gobiernos, incluyendo la gestión de la publicidad, modificaciones fiscales que contemplen el coste real del producto o servicio, y el establecimiento de certificados de sostenibilidad.

- Movilizar a la comunidad empresarial en Brasil y en otros ámbitos, por Jorge Abrahao, Paolo Itacarambi y Henrique Lian.

-Cultivar un futuro sostenible, por Monique Mikkail: Un creciente consenso reconoce la quiebra del sistema agrícola alimentario global y el surgimiento de soluciones. A principios de 2011, una de cada siete personas en el mundo padecía desnutrición crónica. 925 millones de personas carecen habitualmente de alimentos suficientes. Muchos de estas personas son pequeños agricultores o jornaleros rurales. En vez de centrarnos en soluciones tecnológicas como la aplicación de agroquímicos, los pequeños productores han de jugar un papel clave en un sistema alimentario sostenible. Para mejorar la producción y la sostenibilidad medioambiental de las pequeñas granjas, la futura política agraria ha de combinar la defensa de sus derechos con una legislación vinculada a la zona y la cultura local.

- Equidad y seguridad alimentaria en un mundo condicionado por el clima, por . En las últimas décadas la ganadería industrial ha incrementado la producción de carne, huevos y lácteos, que han pasado a formar parte de la alimentación diaria de más personas. Pero esta producción industrial de alimentos ha sido nociva, tanto para la salud humana como para el medio ambiente. La internalización de los costes, la recuperación de los ecosistemas y la educación de la población puede ayudar a crear un sistema alimentario más eficiente, equitativo y compatible con el clima.

- Biodiversidad: combatir la sexta extinción masiva, por Bo Normander: El ritmo actual de extinción de especies se estima en 1.000 veces superior al de la época pre-industrial. Esfuerzos de carácter intergubernamental e internacional serán necesarios para la comprensión de las consecuencias de esta pérdida irreversible y la protección de espacios terrestres y marinos.

- Servicios ecosistémicos para una prosperidad sostenible, por Ida Kabiszewski y Robert Constanza: La huella ecológica humana ha crecido de tal manera que, en muchos casos, el verdadero progreso queda más restringido por la disponibilidad limitada de recursos naturales y de servicios ecosistémicos que por el capital invertido en infraestructuras. Tenemos que dar valor a los elementos que contribuyen al bienestar humano: los sistemas ecológicos que proporcionan aire limpio, agua dulce, tierra fértil, clima estable, eliminación de residuos, polinización de cosechas… Evaluar los beneficios que se derivan de los ecosistemas asignándoles valores monetarios o físicos podría facilitar la gestión de los recursos naturales que constituyen los bienes comunes.

- Lograr un buen gobierno local, por Joseph Foti: La democracia local es fundamental para el desarrollo sostenible, especialmente en las ciudades, porque desde estos ámbitos se puede actuar directamente sobre la reducción de la pobreza, el crecimiento del empleo, la igualdad de género y la protección medioambiental.

Apéndice: Río+20 En Perspectiva:

Economía verde: nueva reconciliación virtual entre ecología y economía, por José Manuel Naredo y Erik Gómez-Baggethun.

 

Este libro está a la venta en nuestra Librería.

 


Acaparamiento de tierras. Guía Básica.

Aunque el acaparamiento de tierras no es un fenómeno nuevo, actualmente se está produciendo a un ritmo y con una extensión alarmantes. Principalmente tiene lugar en África, Asia y América Latina, pero también en Europa (España, entre otros países). Al nivel global, se estima que al menos 50 millones de hectáreas –equivalente a la superficie de toda España− podrían haber cambiado de propietario en los últimos años; Intermón Oxfam elevan esta cifra hasta 227 millones de hectáreas. El acaparamiento de tierras se realiza a través de privatizaciones y de reclamaciones de titularidad pública y posterior venta o arrendamiento de terrenos a largo plazo, a 30, 50 o incluso 99 años renovables.

Muchas de las transacciones de tierras se basan en la noción de que se trata de tierras “baldías”, “marginales” o “degradadas”, sin apenas población y que es poco probable que se utilicen para producir cosechas alimentarias. Así, los promotores de la agricultura industrial se ofrecen a explotar estas tierras “ociosas” y a producir alimentos en lo que serán grandes negocios de alta rentabilidad. La realidad es que no se trata de tierras marginales, sino de las más fértiles, y no están en desuso ni desocupadas: son y han sido trabajadas por sus pobladores desde hace mucho tiempo, y de ellas obtienen su sustento. Además, los cultivos que se plantan en las tierras acaparadas no se destinan a la alimentación, sino que buena parte se dedica a la producción de agrocombustibles. En otros casos, la tierra acaparada se usa para “cultivar” bosques, es lo que se ha llamado "acaparamiento verde", el uso de la tierra y los recursos naturales con fines ambientales.

El acaparamiento de tierras es una de las posibles expresiones de los conflictos socioecológicos que hoy atraviesan el planeta, y que son uno de los principales focos de interés de FUHEM Ecosocial.

Este informe del Transnational Institute (TNI), elaborado por especialistas en la materia -entre los que se encuentran Saturnino Borras, Jennifer Franco y Sylvia Kay- realiza un sintético pero detallado análisis del acaparamiento de tierras en el momento actual y recoge estudios de caso relevantes.

FUHEM Ecosocial ofrece la versión en castellano de este infome en coordinación con TNI y en él se  incluye una selección de materiales sobre la cuestión en castellano.

INDICE

¿Qué es el acaparamiento de tierras?

¿Qué mitos ideológicos sostienen las inversiones de tierra a gran escala?

¿Cómo se produce el acaparamiento de tierras?

¿Cuál es la historia del acaparamiento de tierras?

¿Qué hay de nuevo en la actual oleada de acaparamiento de tierras?

¿Qué escala alcanza el acaparamiento de tierras?

¿Cómo se vincula el acaparamiento de tierras al acaparamiento de agua?

¿Qué es el “acaparamiento verde”?

¿Qué impactos tiene el acaparamiento de tierras?

¿Quién o qué es el principal impulsor de la reciente oleada de acaparamiento de tierras?

¿Cuál es el papel de la UE en el acaparamiento de tierras?

¿Qué soluciones se han propuesto para atajar el acaparamiento de tierras?

¿Por qué no son suficientes las directrices y la transparencia para abordar el acaparamiento de tierras?

¿Por qué hacen falta cambios sistémicos para terminar con el acaparamiento de tierras?

¿Qué ofrece el concepto de soberanía de la tierra?

¿Qué resistencias están en marcha contra el acaparamiento de tierras?

 

Acceso a El acaparamiento global de tierras. Guía básica


Innovaciones para alimentar el planeta: La Situación del Mundo 2011.

La Situación del Mundo 2011: Innovaciones para alimentar el planeta, publicado en castellano por FUHEM Ecosocial e Icaria, ofrece una hoja de ruta hacia la seguridad alimentaria. Describe distintas soluciones, tanto de tecnología punta como menos avanzada, que están contribuyendo a reducir el hambre y la pobreza en África. La innovación agrícola eficaz permite evitar la pérdida de alimentos, desarrollar la adaptación al cambio climático y fortalecer la agricultura urbana.

El informe obra del Instituto estadounidense Worldwatch, ofrece en su edición de este año la encrucijada a la que ha llegado el mundo que tras casi medio siglo de Revolución Verde, se encuentra a una parte importante de la humanidad padeciendo hambre crónica, mientras las inversiones en desarrollo agrario han descendido hasta mínimos históricos.

Durante los dos últimos años, el equipo del proyecto “Alimentando el Planeta”, del Instituto Worldwatch, han recorrido los países de África Subsahariana descubriendo una gran diversidad de innovaciones desarrolladas por agricultores, organizaciones sociales, universidades e incluso empresas agroindustriales. Partiendo del conocimiento de los expertos agrícolas más importantes del mundo, así como de centenares de innovaciones que ya están en marcha, el informe describe fórmulas sostenibles ambientalmente que han demostrado sus buenos resultados.

Además de los capítulos realizados por investigadores del Instituto Worldwatch, la edición de CIP-Ecosocial e Icaria incluye un apéndice exclusivo de la edición en español, integrado por dos textos: “2010: el terremoto alimentario”, de Fernando Fernández y Gustavo Duch y “Hacia una ecología de la alimentación”, de Monica Di Donato.

 

Índice de contenidos:

Agradecimientos

Lista de cuadros, tablas y gráficos

Prólogo - Olivier De Schutter, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentacion.

Prefacio - Christopher Flavin, Presidente del Worldwatch Institute.

La Situación del Mundo:  un año a revisión, Kelsey Rusell y Lisa Mastny.

  1. Trazando una nueva senda para eliminar el hambre. Brian Halweil y Danielle Nierenberg.

A pie de campo: Cómo medir los logros del desarrollo agrario.

      2. Ganar terreno para la ecoagricultura, Louise E. Buck y Sara J. Scherr.

A pie de campo: Innovaciones en el cultivo del arroz en Madagascar.  

      3. El potencial nutritivo y económico de las verduras, Abdou Tenkouano.

A pie de campo: Innovando en los huertos escolares.

A pie de campo: Los agricultores son lo más importante para el One Acre Fund.

      4. Mas producción por cada gota de agua, Sandra L. Postel.

A pie de campo: Recogida del agua de lluvia.  

      5. Los agricultores toman la iniciativa en investigación y desarrollo,Brigid Letty, Qureish Noordin, Saidou Magagi y Ann Waters-Bayer.

A pie de campo: Comercio de cereales en Nambia.  

      6. La crisis de fertilidad de los suelos africanos y las hambrunas inminentes, Roland Bunch.

A pie de campo: Nuevas variedades de mandioca en: Zanzíbar.

       7. Salvaguardar la biodiversidad local de los alimentos, Serena Milano.

A pie de campo: Recursos zoogenéticos amenazados en Kenia.

      8. Enfrentarse al cambio climático y generar resiliencia:

Un enfoque experimentador sobre la adaptación al cambio climático, David Lobell y Marshall Burke.

Invertir en árboles para mitigar el cambio climático. Chris Reij.

La crisis del clima en nuestra mesa. Anna Lappé.

A pie de campo:  Una revolución “siempre verde” para África.  

      9. Pérdidas tras la cosecha: un tema olvidado, Tristam Stuart.

A pie de campo:  El marisqueo se transforma en mejoras del sustento.

     10. Alimentar a las ciudades, Nancy Karanja y Mary Njenga.

A pie de campo:  Promover un uso más seguro del riego con aguas residuales en África Oriental.

A pie de campo:  Una respuesta desde la agricultura a la llamada de la naturaleza.  

11. Aprovechar los conocimientos y las habilidades de las agricultoras, Dianne Forte, Royce Gloria Androa y Marie-Ange Binagwaho.

A pie de campo:  Usar el teatro para ayudar a las agricultoras.

A pie de campo: ¿Qué tecnologías son apropiadas?

     12. Invertir en tierras africanas: problemas y oportunidades, Andrew Rice.

A pie de campo:  Mejoras en el almacenamiento de alimentos.

     13. Los eslabones perdidos más allá de la producción, Samuel Fromartz.

A pie de campo: Las iglesias van más allá de la ayuda contra el hambre.

     14. Mejorar la producción de alimentos mediante la ganadería Mario Herrero, Susan MacMillan, Nancy Johnson, Polly Ericksen, Alan Duncan, Delia Grace y Philip K. Thornton.

A pie de campo: Producción ganadera a pequeña escala en Ruanda.

     15. Hoja de ruta para alimentar el planeta:

Innovaciones para la comprensión de sistemas complejos, Hans R. Herren.

Innovaciones en la evaluación de proyectos de desarrollo agrario, Charles Benbrook.

Innovaciones en las instituciones para apoyar a las personas y al planeta, Marcia Ishii-Eiteman.

Innovaciones para el buen gobierno, Anuradha Mittal.

Innovaciones para reformar las políticas. Alexandra Spieldoch.  

Apendice 1. 2010 El terremoto alimentario. Causas de la crisis alimentaria y tendencias de futuro, Fernando Fernández y Gustavo Duch.

Apéndice 2. Hacia una ecología de la alimentación. La comida no es solo comida, Monica Di Donato.  

Notas.

Índice analítico.

 

Más Información y compras:

Tel.: +34 914310280

Email: publicaciones@fuhem

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La Situación del Mundo 2006.

La Situación del Mundo 2006 presta especial atención a China y la India. Estos dos países se equiparan con las naciones industrializadas como consumidoras de recursos y contaminadoras de ecosistemas locales y globales, pero también protagonizan debates sobre el modelo de desarrollo que conviene seguir, y ofrecen algunas respuestas distintas a las que predominan en la mayoría de países occidentales.

El crecimiento de China y la India representa una de las amenazas más graves, y también una de las mayores oportunidades a las que se enfrenta nuestro planeta.

La Situación del Mundo 2006 analiza:

Las medidas que las empresas multinacionales pueden adoptar para ser más responsables en cuestiones sociales.

Las potenciales implicaciones socioeconómicas, sanitarias y ambientales de las nanotecnologías.

Evalúa la industria cárnica mundial.

Analiza las catástrofes naturales.

Sopesa el impacto de la producción a gran escala de biocombustibles sobre la agricultura y el medio ambiente.

Describe el origen, usos industriales y riesgos para la salud derivados del mercurio.

Ofrece una visión global sobre la necesidad de salvaguardar los ecosistemas de agua dulce, con ejemplos de prácticas aplicadas en ciudades, aldeas y zonas agrícolas de todo el planeta.

Además, la edición en español de La Situación del Mundo 2006, ofrece dos capítulos exclusivos: La RSC en España, una visión desde el Observatorio de la Responsabilidad Social Corporativa, por Cecilia Carballo y Sostenibilidad. Los beneficios de capacidades independientes de evaluación. El marco de la UE y la experiencia española”, por Domingo Jiménez-Beltrán.

 

Índice de contenidos:

Agradecimientos

Lista de cuadros, tablas y gráficos

Prólogo, Xie Zhenhua director, administrador estatal para la protección del medio ambiente, China.

Prólogo, Sunita Narain directora del centro para la ciencia y el medio ambiente, India.

Prefacio, Christopher Flavin presidente Worldwatch Institute.

La situación del mundo: un año a revisión.

China, la India y el nuevo orden mundial, Christopher Flavin y Gary Gardner.

El nuevo orden mundial.

Decidiendo el futuro energético.

Recurriendo a los mercados mundiales de grano.

Capacidad ecológica: ¿hay para todos?

Decidiendo opciones.

Repensando la agenda mundial.

Reconsiderando la industria cárnica mundial, Danielle Nierenberg.

Una versión revisada de La jungla.

La cadena del despiece.

Un apetito destructivo.

Propagando enfermedades.

Comidas más alegres.

Conservando los ecosistemas de agua dulce, Sandra Postel.

Evaluando los daños.

Cuencas en buen estado para disponer de agua potable segura.

Seguridad alimentaria y conservación de ecosistemas.

Conservando la capacidad de adaptación de los ecosistemas para reducir riesgos.

Desarrollando una política de aguas para el siglo XXI.

Cultivando alternativas al petróleo, Suzanne C. Hunt y Janet, L. Sawin con Peter Stair.

De la destilería a la biorrefinería.

Oportunidades y riesgos ambientales.

Impulsando el desarrollo.

El futuro de los biocarburantes.

La ciencia en miniatura, una introducción a la nanotecnología, Hope Shand y Kathy Jo Wetter.

¿Qué es la nanotecnología?

Riesgos potenciales de las nanopartículas: un asunto nada pequeño.

Implicaciones de la nanotecnología para el Sur.

El nanomonopolio.

Nanobiotecnología: un nuevo significado del «funcionamiento de vida»

La necesidad de debate y control.

Reduciendo la dispersión global del mercurio, Linda Greer, Michael Bender, Peter Maxson y David Lennett.

El mercurio: un trotamundos tóxico.

Inventario global del uso y liberación de mercurio.

El mercado mundial del mercurio.

Reduciendo la oferta, la demanda y la contaminación por mercurio en el medio ambiente.

¿Avanzando hacia una estrategia global coordinada para el mercurio?

Convirtiendo las catástrofes en oportunidades para la paz, Michael Renner y Zoë Chafe.

Definiendo los desastres naturales «no naturales»

La relación entre catástrofes y conflictos.

Nubes de tormenta y perspectivas esperanzadoras.

Aceh: saliendo de un punto muerto.

Sri Lanka: ni guerra ni paz.

Pacificación humanitaria y ambiental.

Reconciliando comercio y desarrollo sostenible, Aaron Cosbey.

El contexto: los debates sobre comercio y medio ambiente.

Preocupaciones y conflictos básicos.

Cuestiones preocupantes pendientes.

Sinergias entre la OMC y el medio ambiente.

Comercio y desarrollo sostenible.

Más allá de la OMC.

La valoración final: necesita mejoras.

Creando una sociedad civil verde en China, Jennifer L. Turner y Lü Zhi.

Abriendo espacio político para las ONG ambientalistas.

Una sociedad civil verde con peculiaridades chinas.

Ampliando su ámbito de actuación.

Organizaciones no Gubernamentales organizadas por el gobierno.

Apoyo internacional de ONG ambientales.

Un espacio político con restricciones.

Oportunidades para un movimiento ambiental más fuerte.

Próximos pasos.

Transformando las empresas, Erik Assadourian.

La necesidad de responsabilidad empresarial.

Algunas empresas pioneras.

Obstáculos para la responsabilidad.

Involucrando a las partes interesadas.

Igualando el campo de juego.

Reorientando la influencia de las corporaciones.

Apéndice 1

La RSC en España, una visión desde el Observatorio de la Responsabilidad Social Corporativa, Cecilia Carballo.

Apéndice 2

Sostenibilidad. Los beneficios de las capacidades independientes de evaluación. El marco de la UE y la experiencia española, Domingo Jiménez Beltrán.

Notas.

Índice analítico.