Diálogo: David Casassas y Eduardo Garzón

Diálogo entre David Casassas y Eduardo Garzón sobre sobre renta básica y empleo garantizado publicada en el número 140 de nuestra revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, dedicada al Empleo precario.

En el trasfondo de la actualidad de estos debates se encuentran varios hechos. El principal, la crisis profunda de la relación salarial. Aunque el trabajo nunca desaparecerá, es muy probable que buena parte del empleo asalariado que hoy conocemos se esfume en las próximas décadas debido a los efectos de la actual revolución tecnológica. Y aunque esta previsión no se cumpla, los niveles de desempleo y precarización que padecemos aconsejan encontrar otras formas de garantizar la existencia humana que vayan más allá del mercado y los ingresos salariales.

FUHEM Ecosocial (FE): si os parece, podemos empezar caracterizando brevemente cada propuesta. David, ¿en qué consiste la renta básica?

David Casassas (DC): La renta básica es una asignación monetaria pagada por los poderes públicos con arreglo a los siguientes principios:

1) universalidad, pues la recibe todo el mundo;

2) incondicionalidad, dado que se percibe al margen de cual- quier circunstancia que te acompañe –otras fuentes de ingresos, constitución del hogar, etc.–;

3) individualidad: la reciben las personas, no los hogares u otras unidades de convivencia;

4) suficiencia: la cantidad a percibir ha de cubrir las necesidades básicas de la vida y, por tanto, su importe podrá ser, por lo menos, el equivalente al salario mínimo interprofesional (SMI) o a las cantidades mínimas que evitan la pobreza;

5) complementariedad: no pretende sustituir la función protectora del Estado de bienestar, sino reforzarla como parte del enjambre de intervenciones públicas contra la vulnerabilidad social –si es posible, tratando de dotar a dicho enjambre de un carácter algo más incondicional del que tiene ahora–.

FUHEM Ecosocial (FE): ¿Y el empleo garantizado? Eduardo, ¿cómo defines la propuesta?

Eduardo Garzón (EG): El empleo garantizado tiene su origen en el mundo anglosajón a partir de la iniciativa del job guarantee, cuyo precursor fue Hyman Minsky sosteniendo que la figura del empleador debía recaer, en última instancia, en el Estado. Un Estado que en lo relativo a la creación de empleo tendría un papel similar al de un banco central en el terreno monetario, el cual inyecta liquidez al sector bancario cuando este lo requiere. De esa manera, cuando hay una necesidad de puestos de trabajo en la sociedad capitalista y existe un considerable nivel de desempleo, el Estado corregirá la brecha entre la demanda y la oferta de empleo. Esta idea originaria de Minsky fue desarrollada por otros economistas, especialmente dentro de la perspectiva postkeynesiana, como Pavlina Tcherneva, Randall Wray o Warren Mosler, y es una propuesta que se hace bajo una lógica socialdemócrata o de economía mixta fordista desde la que el Estado funciona como un parche ante los problemas que ocasiona la propia dinámica capitalista.

El job guarantee o empleo garantizado puede  ser  descrito  como  la  política  que garantiza a todo ciudadano o ciudadana su derecho a disponer de un puesto de trabajo en condiciones dignas y con carácter indefinido solo por el hecho de haber nacido y ostentar la condición de ciudadano o ciudadana. Es un derecho de ciudadanía que habrá que garantizar y del que se hace responsable el Estado como representante de la sociedad. Así, el empleo garantizado adquiere rango de derecho constitucional y, en caso de no garantizarse, cualquier persona podría recurrir a los tribunales ante la vulneración del mismo. A partir de lo anterior, se entiende que el pleno empleo constituye un objetivo a perseguir a través de la vía del sector público, pero sin que sea este el espacio en el que los burócratas de turno o cualquier entidad lucrativa diseñen los puestos de trabajo que se ofertarán.

FUHEM Ecosocial: ¿Por qué un proyecto político emancipador debería prestar atención a la renta básica? ¿Qué posibilidades emancipadoras ofrece?

DC: A tal respecto, cabe destacar que el trasfondo histórico del capitalismo desvela, tal y como señala Harvey, un modelo de acumulación por desposesión. Al igual que hicieron Marx o Smith, poniendo de manifiesto la vulnerabilidad de la clase trabajadora en el sistema capitalista, autores más recientes como Polanyi o Federici incorporaron lecturas que complementaron las anteriores, incidiendo en que al estructuración social capitalista se basa en procesos de apropiación privada y privativa, excluyente, de recursos externos que eran comunes, lo que conduce a las grandes mayorías sociales a una situación de subalternidad. De ahí que Marx afirme que el trabajo asalariado es «esclavitud salarial», un análisis que descansa en los argumentos previos de Aristóteles (s. IV a.C.), quien decía que era «esclavitud a tiempo parcial», Locke (s. XVII) o Adam Smith (s. XVIII). Y se habla de esclavitud a tiempo parcial porque quienes forman parte del trabajo asalariado, por haber sido desposeídos, acuden a la firma del contrato en una situación de asimetría que los obliga a delegar en aquella persona que los contrata la capacidad de determinar qué es lo que deben hacer, cómo, con quién o a qué ritmo. La esclavitud o falta de libertad reside en la forma que tienen los trabajadores de ganarse la vida: al depender socioeconómicamente de los llamados “empleadores”, durante unas horas al día son esclavos de éstos, pues han de aceptar unas condiciones de trabajo que determina aquel que se ha apropiado de los recursos externos, esto es, de los medios de producción.

Si la pretensión es hacer frente a relaciones sociales desiguales que surgen de estas dinámicas de acumulación por desposesión, que tienen que ver con la llamada «acumulación originaria»   (explicada por Marx en el capítulo 24 de El Capital) y que hoy adquieren nuevas caras, debemos bus- car nuevas formas de reconstruir y apropiarnos de todo aquello que se nos ha arrebatado. Las relaciones sociales libres, sanas, exigen que haya una puerta de “salida” para que aquellos que participan en esa relación no se vean obligados a aceptar unos términos impuestos desde fuera y res- pecto a los cuales no es posible alzar la voz. Cuando no hay puerta de salida, puede que la voz de los desposeídos y desposeí- das se escuche mínimamente e, incluso, puede que algo cambie, pero ello siempre dependerá de la buena disposición, de la benevolencia de quienes controlan los medios de producción, quienes no acostumbran a preocuparse por una mejora de las condiciones de vida de los trabajadores. En un entorno hostil como este, pues, si no disponemos de una puerta de salida de la relación salarial, hemos de aceptar lo que hay. La renta básica ofrece esa opción de salida.

Si ponemos el foco en el mercado, es preciso apuntar que, a pesar de que en sociedades complejas los mercados son necesarios, también lo es la conservación de la capacidad, tanto individual como colectiva, de decidir cuándo y para qué que- remos hacer uso de los mercados y cuándo aspiramos a desmercantilizar recursos y actividades, empezando por la propia mano de obra. Para ello, se requiere que esa posibilidad de salir del mercado de trabajo esté disponible para quien quiera abandonar un empleo no escogido, lo que no impide que haya personas que quieran mantenerse en el mundo del empleo. En definitiva, la renta básica nos permite contar con una alternativa que rompa la falta de libertad efectiva de salir del mercado, empezando por el de trabajo.

Por supuesto, el riesgo de una distopía atomizadora neoliberal, bien presente en la actualidad, no desaparece. Habrá que ver cómo gestionamos esos mayores grados de libertad que confiere la renta básica –aun- que hay que decir de inmediato que el de la gestión de una mayor libertad ¡es un “problema” que estaría muy bien tener!–. En cualquier caso, está claro que aplicar la renta básica no significa que todos nos volvamos de golpe feministas, socialistas o ecologistas: sigue siendo necesario generar conciencia de clase trabajadora, feminista o ecologista si queremos generar escenarios de cambio verdaderamente emancipatorios. Por tanto, puede decirse que la renta básica forma parte de un paquete de medidas orientado a la rearticulación social, en el mundo contemporáneo, de todo un conjunto de recursos público-comunes capaz de mejorar el poder de negociación necesario para avanzar en la codeterminación, por parte de todos y todas, de todo tipo de relaciones sociales: en el mundo del trabajo, asalariado o no, en la esfera doméstica, etc.

FUHEM Ecosocial: ¿Y cuál sería el vínculo fundamental entre la propuesta del empleo garantizado y la emancipación?

EG: Cuando se habla de esta propuesta vinculándola con el objetivo de lograr el pleno empleo, no hay que olvidar que, además de crear puestos de trabajo para resolver el desempleo, se trata también de garantizar empleos en buenas condiciones y lograr unas relaciones laborales de carácter indefinido para todo el mundo. Estos logros, por extensión, asegurarán la existencia material del conjunto de la población. Al mismo tiempo, su aplicación permitiría emancipar a las personas de esa relación entre capitalistas y asalariados al impedir que la lógica de la rentabilidad capitalista opere en ese marco laboral.

La propuesta del empleo garantizado favorecería que, ante la falta de ingresos que padece una parte considerable de la sociedad, se procediera a remunerar trabajos que hoy se realizan sin que medie ningún tipo de retribución, evitando así su invisibilidad y la falta de equidad que impone el actual sistema de reparto sexual de los trabajos. Al tiempo que se incluyen los trabajos de reproducción, formarán parte de la propuesta otras muchas actividades que permitan responder a las necesidades colectivas que existen en distintos planos de la vida (actividades culturales, sociales, ecológicas, cuidados, atención psicológica, rehabilitación de edificios, reparaciones, conservación de bienes, reciclaje, reutilización, adecuación de espacios urbanos o infraestructuras, etc.), y que a día de hoy no se están realizando o no se están cubriendo en las condiciones adecuadas.

De este modo, se trasladan todos aquellos trabajos domésticos, de cuidados, voluntarios al ámbito público, convirtiéndolos en un compromiso colectivo del que se debe corresponsabilizar toda la comunidad, la cual ofrecerá a aquellas personas que lo necesiten  –y  que  estén  capacitadas  en esas tareas– un empleo remunerado en los ámbitos o las actividades señaladas. En este espacio público, los trabajos pasan a ser empleos regulados y dejar de ser iniciativas individuales.

A través de este tipo de políticas, a la vez que se cubren necesidades sociales se satisfacen las exigencias de empleo de la población, garantizando así que esa población disponga de unos ingresos suficientes a través de un puesto de trabajo que realiza actividades socialmente útiles que permiten alcanzar un nivel de vida adecuado a la vez que consolidan un espacio alejado de la dinámica capitalista donde es posible fortalecer el Estado del bienestar mediante el desarrollo y la ampliación de los servicios públicos.

FUHEM Ecosocial: David, ¿qué aspectos del empleo garantizado no te convencen en relación con  lo  que  defiende  la  propuesta  de renta básica?

DC: Con la aplicación de la renta básica se lograría, por primera vez en la historia del capitalismo, desmercantilizar la fuerza de trabajo, mientras que, con el esquema del empleo garantizado, en la práctica se nos alentaría a concurrir primero al mercado capitalista y, si no encontráramos un explotar privado, entonces recurriríamos, en última instancia, al Estado empleador. Creo que es necesario ahorrarnos, desde el inicio, esa pérdida de libertad.

Además, tomar las decisiones sobre en qué trabajar –remuneradamente o no– y cómo desde las “dependencias ministeriales” puede que no sea la mejor opción. Han de ser los distritos y las trincheras comunitarias en las que se forjan formas de vida y prácticas distintas los lugares desde donde se determinen los sectores por los que hay apostar y las actividades que hay que promover. Conviene reforzar estos espacios, renta básica mediante, para que sea a partir de ahí, descentralizadamente, desde donde se movilicen los recursos necesarios para articular proyectos sentidos como propios, no desde el Estado. Por supuesto, en ningún caso se renuncia a recurrir al Estado para que contribuya en dichos procesos de definición de caminos alternativos, para exigirle empleo, para canalizar inversión que facilite la puesta en marcha de nuestros proyectos, para que desarrolle sectores de interés colectivo como el ligado a la sostenibilidad medioambiental, etc.; pero no podemos hacer bascular de nuevo el consenso social en torno al contrato de trabajo, al que, sin renta básica, seguimos acudiendo desposeídos y, por ello, sin voz, sin mar- gen de maniobra: ello mantendría las relaciones asimétricas que hoy conocemos. Todo ello, claro, a no ser que pudiéramos democratizar el Estado hasta convertirlo en un bien común, expresión de un medio asambleario que ejecutase las decisiones que la gente toma desde abajo.

A día de hoy, me temo que esto es una utopía, que estamos lejos de poder domesticar al Estado como un medio dirigido por las clases trabajadoras. Además, incluso en el caso de que lo lográramos, siempre necesitaremos podernos autoorganizar desde cualquier rincón de la vida social, sin tener que pasar necesariamente por el permiso y la supervisión de las instancias estatales. Por todo ello, podemos luchar, como hicimos en el 15M, por reivindicar un plan de rescate para la ciudadanía, reclamando sanidad, educación, vivienda, cuidados, deshacer las reformas laborales reprecarizadoras, etc. Porque si tienes todo eso y, además, una renta básica, tienes muchas más oportunidades para evitar la condena a una vida aislada y explotadora en el marco capitalista y para pensar y desplegar en común otras formas de trabajo y de vida.

FUHEM Ecosocial: Y desde la perspectiva del empleo garantizado ¿qué diferencias cabría resaltar con respecto a la propuesta de la renta básica?

EG: Antes de contestar a la pregunta me gustaría precisar un aspecto de la propuesta concreta que hacemos desde IU que tiene que ver con lo que acaba de comentar David. En contraposición al planteamiento anglosajón, que defiende que sea el Estado la institución que decida qué actividades impulsar, la propuesta de empleo garantizado  que  nosotros  defendemos  apuesta por que sean los propios municipios y corporaciones locales, reunidos de la forma más democrática, asamblearia o transparente posible, quienes decidan cuáles son las necesidades sociales, ecológicas, culturales, de género, etc. no cubiertas. A través de la utilización de todo tipo de canales individuales o colectivos, los vecinos y vecinas valorarán las necesidades de su localidad por ser quienes mejor conocen la situación y los trabajos necesarios a incorporar en los lugares en que residen. Las decisiones, por tanto, se toman en un ámbito local que asciende hacia lo estatal, siendo el Estado solo el ente administrativo y fiscal encargado de remunerar los pues- tos de trabajo creados.

Entre las principales diferencias que se pueden establecer con la renta básica, destaca el hecho de que los empleos creados están condicionados y relacionados con la detección de trabajos y actividades que, siendo importantes, no se están realizando. Por eso, más allá de crear puestos de trabajo, la propuesta busca la extensión de medidas que fomenten otro tipo de trabajo remunerado, y para ello se presenta como una iniciativa perfectamente compatible con otras como la reducción del tiempo de trabajo remunerado, las medidas para el reparto de todos los trabajos (remunerados o no) o la aplicación de fórmulas pedagógicas de cambio para modificar las pautas laborales actuales.

Otra distinción entre ambas propuestas es que con el empleo garantizado sí influye en la utilización de los recursos, mientras que esto no ocurre con la renta básica. Estamos de acuerdo con que exista ese condicionamiento. El sistema económico y social no es neutral y en él se transmiten valores de consumismo, de beneficio privado y apropiación que hay que frenar. Si no se hace nada al respecto, como parecería ser el caso de la renta básica, existe el riesgo de potenciar todas esas dinámicas capitalistas. Por ello, en la propuesta del empleo garantizado está implícita la promoción de valores y dinámicas que contrarresten la lógica dominante y nos alejen progresiva- mente de las que operan en el capitalismo.

También cabe resaltar que la renta básica no aborda la cuestión monetaria, lo cual es un riesgo a valorar, mientras que el empleo garantizado integra la consideración de magnitudes importantes en este terreno. Si se garantiza una renta pero no se  interrumpe  la  lógica  capitalista  y,  por ejemplo, los precios de las viviendas siguen creciendo, el resultado sobre esos recursos mina la capacidad de existencia material de las personas que perciben una renta. Ante este problema, quizás, sería interesante plantear una renta básica en especie (garantizar la vivienda, la educación, la sanidad, el acceso a las telecomunicaciones, etc.) para protegernos frente a las variaciones de los precios, la acción de oligopolios y otras alteraciones económicas. La propuesta del empleo garantizado, por su parte, además de garantizar una renta a través del empleo, fortalece esta parte del sector público que ofrece prestaciones en especie e impide que el sistema capitalista pueda aprovecharse de ello al arrinconarse el sector privado y limitar sus opciones de beneficiarse de una mayor precariedad.

FUHEM Ecosocial: Luego un rasgo común de estas dos propuestas es que forman parte de un paquete de medidas mucho más amplio…

DC: Sí, la renta básica debe ser vista como una parte –todo lo relevante que se quiera, pero una parte– de un paquete de medidas mucho más amplio. Dicho «plan de rescate ciudadano», por decirlo en los términos de los movimientos sociales, ha de considerar tres grandes cuestiones. En primer lugar, la cuestión del “suelo”: garantizar de forma universal e incondicional la satisfacción de las necesidades de la ciudadanía. De ahí la renta básica. En segundo lugar, la cuestión del “techo”, esto es, evitar la acumulación de poder económico privado, pues por muy garantizada que esté la satisfacción de nuestras necesidades básicas, difícilmente podremos desenvolvernos como productores libremente asociados si unos pocos logran adueñarse del conjunto del espacio económico  y  social.  Y,  finalmente,  dicho plan debe reinterpretar también algunos de los mecanismos propios de los regímenes de bienestar tradicionales para que funcionen como mecanismos preventivos y no como dispositivos meramente curativos, y, por tanto, para que nos empoderen desde el principio y nos ayuden a crear y consolidar esas posiciones de invulnerabilidad socioeconómica que hemos visto que son necesarias para hacer del mundo algo más nuestro.

EG: Por mi parte, me gustaría resaltar que la iniciativa del empleo garantizado no solo se articula con otras medidas encaminadas a fortalecer el Estado de bienestar, sino que también se relaciona con otras muchas cuestiones que conviene apuntar. Una de ellas es su potencialidad para contrarrestar los efectos sobre el desempleo de las situaciones económicas adversas o de crisis. A través del papel del Estado en la creación de puestos de trabajo se compensarían los desajustes del mercado de trabajo, compensando contracíclicamente los efectos recesivos. Y del mismo modo, pero en sentido contrario, ocurriría en periodos de boom económico en que las expectativas y las oportunidades privadas de negocio aumentan y absorben población activa que forma parte de la bolsa de empleo garantizado. En definitiva, el empleo garantizado supone un mecanismo estabilizador del empleo y de la actividad económica, y no solo un instrumento que impide o limita la rebaja salarial y la precarización del trabajo asalariado.

FUHEM Ecoocial: Encontramos en ambas propuestas más elementos comunes de los que cabría, en un principio, esperar. Por ejemplo: las dos iniciativas se amparan en la lógica de los derechos de ciudadanía; ambas contemplan el objetivo de garantizar los aspectos materiales de la existencia social que permitan un desarrollo libre de la persona; buscan las dos desmercantilizar lo más posible la vida social y sustraer al trabajo de la lógica del capital; son propuestas que se conciben articuladas y combinadas con otras medidas dentro de un nuevo régimen de bienestar… ¿sería posible contemplar la renta básica y el empleo garantizado como dos programas complementarios que se articulan entre sí para conseguir otra sociedad o habría que verlos como dos vías alternativas hacia un modelo de sociedad diferente en cada caso?

DC: ¡Claro que hay sinergias y complementariedades! Pero hemos de ser analíticamente cautelosos. Como decía, la renta básica aspira a romper vínculos de dependencia y relaciones de poder que anidan en todos los rincones de la vida social. Haciéndolo, incrementa nuestra libertad a la hora de decidir qué entendemos por “trabajo con sentido”, remunerado o no, qué no nos lo parece en ningún caso, qué proporciones de qué tipos de trabajo queremos para nuestras vidas, en qué espacio, con quiénes, con qué remuneraciones –si es que hay remuneración–, etc. Pero esas decisiones no se toman de la noche a la mañana ni rellenando formularios. Requieren maduración, tiempo para pensar y repensarnos a nosotros mismos y el conjunto de nuestras vidas.  Por  eso  la  renta  básica  juega  un papel crucial, brindándonos unos recursos monetarios que se traducen también en tiempo, capacidad de espera, propensión a explorar caminos alternativos y, quizás, a correr algún tipo de riesgo, pues sabemos que si caemos no nos rompemos la crisma y nos podemos volver a levantar, etc.

Llegados a este punto, es perfectamente posible que algunas personas, quizás muchas, concreten esas decisiones más libres en el acto de recurrir el Estado para solicitar un empleo público en sectores que les parezcan especialmente interesantes o socialmente necesarios, y que lo hagan con la esperanza de que el papel del Estado como empleador sea mucho más digno y dignificante que el que desempeñan muchos empresarios en la actualidad. En este sentido, mucho de lo que Eduardo nos ha contado en este debate sobre la propuesta del empleo garantizado me parece de lo más prometedor. Creo sinceramente que una de las alternativas que deberían estar al alcance de los trabajadores y trabajadoras liberadas por la renta básica –y por el paquete de medidas que le debe ser anexo, que ya hemos explorado– es un posible empleo público del tipo de los que sugiere Eduardo. Pero eso ha de ser una de las alternativas. Si de verdad nos preocupa la emancipación de la población trabajadora, hemos de aspirar a algo que incluye el empleo garantizado como posibilidad, pero que lo transciende: de lo que se trata es de empoderar a la gente para que, individual y/o colectivamente, pueda articular, desplegar y reproducir a lo largo del tiempo esas «asociaciones republicanas de trabajadores libres», Estado mediante o no, de las que Marx nos hablaba cuando sugería horizontes liberadores. La renta básica no es ninguna panacea que vaya a llevarnos a esos escenarios de la noche a la mañana, pero sí me parece que nos otorga un poder de negociación esencial a la hora de codeterminar, todos y todas, qué trabajos, remunerados o no, aspiramos a llevar a cabo, cómo nos corresponsabilizamos con respecto a su reparto, qué usos del tiempo queremos para nuestras vidas –la conexión entre renta básica y reducción de la jornada laboral ha sido muy estudiada–, qué naturaleza jurídica queremos para nuestros centros de trabajo, etc. El papel de la renta básica como garante de esa «reciprocidad en la libertad» tan esencial para las tradiciones republicana y socialista me parece evidente, y creo que hemos de empezar a trabajar desde ahí.

EG: En efecto, los objetivos que pretenden alcanzar ambas propuestas son prácticamente los mismos, y aunque las formas para lograrlo –así como la filosofía que subyace– sean notablemente diferentes, yo me imagino perfectamente la existencia simultánea de ambas políticas. Ahora bien, para lograr una adecuada complementariedad quizás habría que reconfigurar determinados  elementos  importantes  de  al  menos una de las dos propuestas. Esto lo digo porque, por ejemplo, no me imagino un empleo garantizado de unos 1.000 euros mensuales conjuntamente con una renta básica de 650 euros –que son los importes que habitualmente  se  proponen,  respectivamente; en este caso creo que no habría suficientes incentivos para acogerse al empleo garantizado (solo se ganarían 350 euros más a cambio de realizar las jornadas de trabajo correspondientes). Pero se me ocurren muchas combinaciones distintas que permitirían que ambas propuestas encajasen perfectamente.

De entre todas esas combinaciones mi preferida es la siguiente: por un lado, una renta básica en especie (no monetaria, sino en bienes y servicios, al menos mayoritariamente) que garantizase a todo el mundo alojamiento y niveles básicos de agua, alimentos, energía y transporte de forma que se blindase la existencia material de toda la ciudadanía; y por otro lado, un empleo garantizado que permitiese a todo el mundo desarrollar una actividad socialmente útil y al margen de la lógica capitalista a cambio de un ingreso monetario que le proporcionase una vida digna y no solo la supervivencia.

David Casassas es profesor de Sociología en la Universidad de Barcelona y miembro de la Red Renta Básica y de la Basic Income EarthNetwork.

Eduardo Garzón es economista y miembro de la Fundación Europea de los Ciudadanos y Ciudadanas.

Descargar el artículo en formato pdf: Diálogo entre David Casassas y Eduardo Garzón sobre la renta básica y el empleo garantizado.


Día Mundial de la Alimentación: Recursos Ecosociales

Para celebrar el Día Mundial de la Alimentación, en FUHEM Ecosocial queremos destacar algunos de nuestros recursos que abordan diferentes aspectos relacionados con el sistema alimentario actual, con la relación entre el modelo económico y el cambio climático, así como la influencia y riesgos que pueden tener las megafusiones del sistema agroalimentario.

La expansión de las prácticas financieras especulativas en el terreno alimentario, convierte a los alimentos básicos en meros “activos”cuyas expectativas de precios se crean artificialmente, alimentando burbujas financieras de las que obtener beneficios. Un capital especulativo que participa activamente en la carrera por el control de tierras cultivables favoreciendo el acaparamiento de tierras.

Abordamos también algunas cuestiones en torno a la alimentación como ¿qué es la «gentrificación alimentaria» o la «gourmetización» de los mercados de abasto? ¿Qué naturaleza tienen los desiertos alimentarios? ¿Se está pervirtiendo el mercado de productos ecológicos?, en uno de los dossieres seleccionados, mientras que en el otro tratamos sobre quién decide el precio de los alimentos y los impactos que el modelo alimentario tiene en nuestros estilos de vida, en la dieta y en la salud.

Cuestionamos los mitos, verdades y alertas de nuestros modelos alimentarios y hablamos de justicia alimentaria en las ciudades y de la problemática que supone la magnitud del desperdicio alimentario.

A continuación ofrecemos el acceso a la INTRODUCCIÓN y el  ESPECIAL del número 139 de la revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, dos dossiers que recogen los artículos publicados en los Boletines ECOS dedicados a la Gentrificación alimentaria, y a los impactos de los modelos alimentarios; un Diálogo Ecosocial y los videos de la Jornadas sobre Justicia alimentaria en la ciudad.

Alimentación en disputa

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 139, otoño 2017.

 INTRODUCCIÓN

Las crisis alimentarias y el fin de la era de los alimentos baratos, Santiago Álvarez Cantalapiedra.

ESPECIAL:

Reestructuración del sistema agroalimentario globalizado en el capitalismo terminalManuel Delgado.

Hoy comemos para morir, pero podemos comer para vivir, Patricia Aguirre.

Megafusiones en el sistema agroalimentario: el caso de Bayer-Monsanto. ¿Qué riesgos hay en Europa?, Tiziano Gomiero y Monica Di Donato.

Modelo alimentario y cambio climático, Carlos González Svatetz.

Agroecología y ciudad: Alimentación, ambiente y salud para una agenda urbana sostenible  Walter Pengue.

Enraizar el cambio: gobernanza desde abajo y justicia alimentaria, Owain Hanmer.

Desperdicio alimentario, análisis de una problemática poliédrica, María Mestre Montserrat y Verónica Martínez Sánchez

Dossier Gentrificación, privilegios e injusticia alimentaria

La estimulación del consumo está omnipresente en la dinámica urbana actual. La gentrificación aprovecha esta pulsión incluso en ámbitos tan cotidianos como la alimentación. En ese sentido, muchas ciudades se están transformando progresivamente en escaparates alimentarios artificiales, movidos por las lógicas de aquellos grupos sociales a los que se quiere atraer, clases pudientes con alto poder adquisitivo que terminan por alterar el papel de la alimentación como satisfactor de necesidades tanto biológicas como culturales y de vinculación a un territorio.

Puedes descargar a continuación el Dossier completo en formato pdf:  Gentrificación, privilegios e injusticia alimentaria, o bien los artículos por separado:

Alimentación, gentrificación y transformaciones urbanas, Joshua Sbicca.

La gourmetización de las ciudades y los mercados de abasto, Sara González.

¿Qué son los desiertos alimentarios? Guadalupe Ramos Truchero.

La sinécdoque del consumo (eco)lógico, Ricard Espelt.

SELECCIÓN DE RECURSOS:

Desde el Centro de Documentación de FUHEM Ecosocial ofrecemos una selección de libros, una recopilación de artículos de revistas especializadas, recursos en diferentes formatos: informes, papers, comunicaciones de Congresos, blog, conferencias y materiales didácticos. Acabamos ofreciendo algunos recursos de publicaciones de FUHEM Ecosocial como: un número de la revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global titulada la Alimentación en disputa, un número de nuestro Boletín ECOS dedicado a la Agroecología, como una forma de acercarnos a la calidad de vida y algunas entradas del Blog Tiempo de Actuar, con recursos para trabajar en el aula.

Dossier Impactos de lo modelos alimentarios.

Nuestros alimentos, actualmente integrados en buena medida en cadenas globales, comportan diferentes impactos sobre nuestra salud y los ecosistemas. Las cosechas alimentarias cotizan hoy en los mercados de materias primas, como si de un recurso más se tratara y las cadenas alimentarias son controladas por poderosas corporaciones.

Para examinar estas cuestiones contamos en este dossier con la colaboración de Nuria del Viso en la coordinación y la participación de varios expertos sobre el tema.

Puedes descargar el dossier completo en pdf: Impactos de los modelos alimentarios. o bien los artículos por separado:

- Alimentación, estilo de vida y salud, por Carlos A. González.

- La huella ecológica de las dietas mediterráneas, por Nicole Grunewald, Alessandro Galli, Katsunori Iha, Martin Halle, Michel Gressot.

- Dos menos uno, dos. Quién decide el precio de los alimentos, por Ferrán García.

- De la producción al consumo. Cuatro experiencias que construyen un modelo alimentario justo y sostenible, por Luis González Reyes y otros autores.

- Selección de recursos, por Susana  Fernández Herrero documentalista de FUHEM Ecosocial, que cuenta con una recopilación de libros, revistas y otros recursos.

Diálogo Ecosocial: ¿Comer es un acto peligroso? Entre mitos, verdades y alertas, el cuestionamiento de nuestros modelos alimentarios

Organizado y moderado por FUHEM Ecosocial que tiene como objetivo establecer un diálogo entre actores de diferentes ámbitos y esferas con el fin de entender cuáles son las consecuencias para la salud y el medio ambiente de determinadas elecciones alimentarias, cuáles son las percepciones y la evolución de las actitudes de los consumidores en la elección de la comida y cuáles son las posibilidades y los problemas en canales de producción alternativos a los convencionales.

El acto contó con la presencia de: el profesor Carlos Alberto González, de la Unidad de Nutrición y Cáncer del Instituto Catalán de Oncología, que abrió el diálogo con una reflexión experta sobre el contenido y los datos del famoso y muy polémico Informe de la Agencia internacional para la investigación del cáncer (IARC) de la OMS sobre la cancerosidad de la carne, Fernando Mantecas, un productor de carne ecológica de la vertiente segoviana de la Sierra de Guadarrama; las aportaciones de Ana Etchenique, de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), y de Javier Guzmán, de Veterinarios sin Fronteras - Justicia Alimentaria Global, una asociación muy activa y crítica sobre el papel de la agroindustria y en favor de la soberanía alimentaria.

 

Jornadas de Justicia Alimentaria en la Ciudad

Organizadas por Red Solidaria Popular - RSP de Latina, Revista PAPELES de Relaciones Ecosociales y Cambio Global de FUHEM Ecosocial y los integrantes de la Carta Contra el Hambre de Madrid, estas Jornadas tenían como objetivo visibilizar la situación de la precariedad alimentaria en el contexto urbano, y especialmente en la ciudad de Madrid, las iniciativas de los movimientos sociales en los Distritos de Latina y Tetuán y la propuesta política de la Iniciativa legislativa Municipal promovida por el Ayuntamiento de Madrid.

Se desarrollaron en tres sesiones en nuestro Espacio Abierto FUHEM:

1ª Sesión: De la Carta Contra el Hambre a la Iniciativa Legislativa Municipal (ILM) en Madrid, con la intervención de: intervención de: José Ramón González Parada. Plataforma Carta contra el Hambre. Revista Esbozos., Evaristo Villar. Plataforma Carta Contra el Hambre. Revista Éxodo, José Manuel Camacho. Impulsor del texto de la Iniciativa Legislativa Municipal,  Miguel Ángel de Prada. Proyecto Social ELSANTA, moderando la mesa.

2ª Sesión. Iniciativas sociales contra la precariedad alimentaria. Distrito de Tetuán y Latina, moderada por José Luis Yuguero (RSP) y con la intervención de: Comisión por el Derecho a la Alimentación de la Mesa contra la exclusión de Tetuán, Red Solidaria Popular (RSP) de La Latina.

3ª Sesión. El hambre, el poder corporativo y las alternativas desde la justicia alimentaria, moderada por José Bellver (FUHEM Ecosocial), con la intervención de: José Esquinas. Ex FAO y experto en el tema del hambre, Monica Di Donato. FUHEM Ecosocial y autora de la revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 139 y Nerea Morán. Investigadora Universidad Politécnica de Madrid y autora de la revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 139.

 

 


Día Internacional de las Mujeres Rurales

Cada 15 de octubre se celebra el Día Internacional de la Mujeres Rurales y este año, bajo el lema ”Mujeres y niñas rurales, creadoras de resiliencia climática” se quiere visibilizar el papel fundamental que desempeñan las mujeres rurales en la acción por el clima.

ONU Mujeres hace un llamamiento a la acción para respaldar a las mujeres y niñas rurales y fomentar sus capacidades a fin de que puedan responder ante el cambio climático mediante la producción agrícola, la seguridad alimentaria y la gestión de los recursos naturales.

En un momento en el que el mundo se enfrenta a una necesidad cada vez más acuciante de abordar el cambio climático, el importante papel que desempeñan las mujeres y niñas rurales a la hora de crear resiliencia es indiscutible.

Las mujeres y las niñas rurales influyen de manera significativa en la agricultura, la seguridad alimentaria y la nutrición, la tierra y la gestión de los recursos naturales, así como en el trabajo no remunerado y de cuidado doméstico. Ellas son las más afectadas cuando los recursos naturales y la agricultura se ven amenazados.

Desde FUHEM Ecosocial queremos celebrar el Día Internacional de las Mujeres Rurales con el Dossier: Mujeres y mundo rural: nuevos y viejos desafíos

Las mujeres rurales representan más de un tercio de la población mundial, y son mayoría dentro del 43 por ciento que suponen las mujeres agricultoras en todo el mundo. Trabajan la tierra, plantan las semillas, cuidan el medio, garantizando la seguridad alimentaria de sus comunidades, y construyendo resiliencia frente a los impactos ocasionados por el cambio climático. En ese sentido, son un recurso crucial para la agricultura y las economías rurales. Sin embargo, cuando se trata de la posesión de la tierra, el acceso a los insumos, a la financiación, a las tecnologías, etc. las mujeres se ven relegadas frente a los hombres.

El dossier se centra en indagar precisamente sobre la condición de la mujer en el medio rural, los cambios y retrocesos que se han producido, tanto en España como en América Latina, con respecto a las necesidades y reivindicaciones que pueden facilitar el desarrollo de sus capacidades y posibilidades como cuidadora del medio y productoras agrícolas, para lograr la igualdad de género y su empoderamiento.

Para ello, contamos con artículos de Emma Siliprandi, Lidia Senra, Ana Sabaté y Fátima Cruz Souza, así como una selección de recursos elaborados desde el Centro de Documentación Virtual de FUHEM Ecosocial.

A continuación, puedes descargar el Dossier completo en formato pdf: Mujeres y mundo rural: nuevos y viejos desafíos, o bien los diferentes artículos por separado:

 

Mujeres rurales en América Latina: organización y luchas por la dignidad campesina desde una perspectiva ecofeminista

Emma Siliprandi

En este artículo se presenta brevemente la situación actual de las mujeres rurales latinoamericanas, en cuanto a su acceso a recursos productivos y condiciones de vida, focalizando algunas de sus luchas principales. Asimismo, se comenta sobre su creciente protagonismo en temas agroecológicos y se discute sobre las dificultades que siguen afrontando para ser reconocidas plenamente como sujetos políticos, en todos los ámbitos.

Las zonas rurales ofrecen unas condiciones de vida específicas en razón del reducido tamaño de los núcleos de población y de la dispersión del poblamiento. Para las mujeres esto supone una carga añadida, ya que la asignación prioritaria de la responsabilidad de cuidadoras, unido a la escasa oferta de servicios y a la precariedad del transporte condiciona su acceso al mercado laboral, a la formación, etc., y en definitiva dificulta el camino a la obligada igualdad entre mujeres y hombres.

 

Un antes y un después de la Ley 35/2011

Lídia Senra Rodríguez

La aprobación de la Ley 35/2011 sobre titularidad compartida de las explotaciones agrarias supuso un antes y un después en una larga lucha, que arranca en Galiza promovida por las mujeres del Sindicato Labrego Galego, demandando el reconocimiento legal de la profesión como campesinas de las mujeres que desenvuelven su actividad en el marco de la "explotación agraria familiar".

El medio rural español presenta una situación de despoblación, masculinización y desagrarización; en este contexto las mujeres jóvenes fueron y son las protagonistas claves del éxodo rural. Por ello, es necesario analizar los elementos y dinámicas que empujan las mujeres jóvenes, y otras personas, a abandonar el medio rural, así como, identificar y potenciar aquellos que ejercen un efecto de atracción y vinculación de éstas con los territorios.

SELECCIÓN DE RECURSOS

Susana Fernández Herrero

Desde el Centro de Documentación Virtual de FUHEM Ecosocial elaboramos una recopilación de recursos de diferentes formatos para facilitar el acceso a más información en torno a la temática abordada en cada número.

Contamos con una selección de libros, en torno a la situación de la mujer en el mundo rural, su invisibilidad, su acceso a la educación, las dificultades de incorporarse al mundo laboral, el papel de las mujeres rurales en la defensa de la soberanía alimentaria, de la vida y el medio ambiente y sobre la relación entre la agroecología y el ecofeminismo.

Una recopilación de informes y estudios que visibilizan los desequilibrios que se producen en la población rural, las condiciones de vida y la posición social que ocupan las mujeres en este mundo masculinizado, así como la construcción de nuevas identidades y roles, así como diagnósticos sobre igualdad de género en el medio rural.

Mostramos una serie de revistas especializadas que ponen el foco en el mundo rural publicadas por organizaciones, federaciones de mujeres, institutos de investigación, universidades e instituciones públicas.

La selección se completa con una miscelánea de materiales de diferentes formatos: atlas, base de datos, material audiovisual, guías didácticas, una exposición, una guía, una infografía, un tablón de Pinterest y un programa de la FAO.


Agenda: La Universidad ante el desafío del cambio climático

El próximo jueves 3 de octubre FUHEM Ecosocial colabora en la organización de un acto de La Penúltima con el fin de debatir con mujeres economistas cómo afrontar desde la universidad y desde la economía el desafío de la crisis climática.

Fecha: 3 de octubre.

Hora: 18.30 h.

Lugar: Espacio Abierto FUHEM

Avda de Portugal 79, posterior.

Metro: Puerta del Ángel.

Abordaremos temas referentes a:

  • El dilema: ¿un crecimiento imposible e indeseable o una distribución justa y necesaria? ¿Cómo se enfrenta este dilema en la enseñanza de la economía en la universidad?
  • ¿Ha entrado en la enseñanza de la economía en la universidad el debate sobre el del decrecimiento?
  • El crecimiento económico, el icono más preciado de la economía convencional...frente a los límites de un planeta en peligro.
  • ¿Continuará ignorando la enseñanza de la economía en las universidades el agotamiento y despilfarro de los recursos naturales y la catástrofe ecológica?

 

El debate contará con la presencia de:

Clara García: Profesora de Economía Política de la Universidad Complutense de Madrid- UCM.

Lucía Vicent: Profesora Asociada de la UCM e Investigadora de FUHEM Ecosocial.

Nuria Alonso: Profesora de la Universidad Rey Juan Carlos

Modera:

Fernando Luengo: Economista y miembro de La Penúltima

 


Agenda: Conflictos Ecosociales y Derechos Humanos

 

El próximo 2 de octubre se celebra la Jornada Conflictos Ecosociales y Derechos Humanos, organizada por Gernika Gogoratuz  Investigación por la paz, en la que se presentará el proyecto internacional “Territorios en conflicto. Investigación, formación y acción para el fortalecimiento de capacidades  y construcción de alternativas de vida”, coordinado por Gernika Gogoratuz y Gernikatik Mundura, en colaboración con la UPV-EHU. 

El Proyecto que tiene dos objetivos, por un lado, conocer el impacto del modelo hegemónico neoliberal y la incidencia de los factores transnacionales en los procesos de construcción de proyectos de cada sociedad en su ecosistema y por otro lado, describir los procesos colectivos críticos que plantean alternativas en base a la sostenibilidad de la vida y la justicia social.

La Jornada tendrá lugar en Aulas de la experiencia de Bilbao y contará con la participación de Santiago Álvarez Cantalapiedra, director del área Ecosocial de FUHEM, que hablará sobre Extractivismo, poder y violencia.

PROGRAMA

  • 16:00-16:15. Inauguración.

Patxi Zubiaur, presidente del Foro de Asociaciones en Educación en Derechos Humanos y por la Paz, Jokin Alberdi, UPV/EHU y Gernika Gogoratuz.

  • 16:15-17:15. Extractivismo, poder y violencia.

Santiago Álvarez Cantalapiedra, director del Área Ecosocial de Fuhem, Madrid.

  • 17:15-18:00. Lineamientos para la construcción de alternativas en los territorios.

Alfonso Dubois, UPV/EHU y Gernika Gogoratuz.

Presentación de las conferencias: María Oianguren, Gernika Gogoratuz.

  • 18:00-18:15. Pausa.
  • 18:15- 19:15. Estudio de caso: Cabo Delgado, Mozambique.

Teresa Cunha, investigadora del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra y Vasco Coelho, UPV/EHU y Gernika Gogoratuz.

  • 19:15-20:00. Diálogos horizontales.

Presentación productos proyecto y clausura. Andreas Schäfter y Ana Etxarte, Gernika Gogoratuz.

 

Organiza: Gernika Gogoratuz. Centro de Investigación por la Paz, Foro de Asociaciones en Educación en Derechos Humanos y por la Paz y la UPV/EHU.

 

Más información e inscripciones:  https://www.gernikagogoratuz.org/jornada-conflictos-ecosociales-y-derechos-humanos/


Recursos Ecosociales Sobre Cambio Climático

 

Hoy tiene lugar en Nueva York la Cumbre Sobre la Acción Climática de Naciones Unidas, en un contexto en el que las emisiones a nivel mundial están alcanzando unos niveles sin precedentes, cuya consecuencia es que los últimos cuatro años hayan sido los más calurosos de la historia y que las temperaturas invernales del Ártico hayan aumentado 3 °C desde 1990.

Los recientes informes sobre el estado de la biodiversidad del IPBES y sobre el calentamiento global de 1,5 ºC del IPCC alertan del deterioro de un gran número de ecosistemas, tanto terrestres como marinos, así como de que un millón de especies se encuentran gravemente amenazadas por la actividad humana. Los niveles del mar están subiendo, los arrecifes de coral se mueren y ya podemos ver el impacto del cambio climático en la salud a través de la contaminación del aire, las olas de calor y los riesgos en la seguridad alimentaria.

En FUHEM Ecosocial hemos abordado en nuestras publicaciones cuestiones relacionadas con las causas y las consecuencias del cambio climático y, por ello, ofrecemos una selección de recursos que abordan diferentes aspectos relacionados con esta problemática: los procesos de securitización como respuesta a la crisis climática y sobre cómo el poder está moldeando un mundo de privilegiados y desposeídos ante esta crisis.

Las consecuencias de los modelos alimentarios actuales en el calentamiento global y cómo el sistema alimentario global puede convertirse en una pieza clave de la lucha contra el calentamiento global.

¿Qué hay de verdad en la afirmación de que las centrales nucleares son una solución a las emisiones de efecto invernadero porque la producción de electricidad, a partir de energía nuclear, está libre de emisiones de CO2?

Los impactos del negacionismo climático y las diferentes respuestas ante las campañas de desinformación, y como reacciona la sociedad española ante el cambio climático.

Sobre cómo la tecnología está creando un tecno-optimismo frente a las consecuencias de su excesivo uso en el calentamiento global. Y cómo las catástrofes naturales generadas por el cambio climático están produciendo migraciones ambientales masivas, sin que haya un estatus jurídico que proteja y de refugio a  las víctimas.

 

De los delirios escapistas frente al cambio climático a la búsqueda de respuestas colectivas

Nuria del Viso

En Crisis Ecosocial, Conflictos y Construcción de Paz, Boletín ECOS, núm. 44, septiembre-noviembre 2018.

El artículo aborda las diferentes respuestas que se están desarrollando en el contexto de la crisis climática. Se engloban, básicamente, en dos bloques: las respuestas de autoprotección de las elites, ya sea como negacionismo, mercantilización o securitización; y las respuestas desde la sociedad civil organizada, en concreto, el movimiento de justicia climática y la autoorganización comunitaria. Nos jugamos mucho dependiendo de qué criterios se utilicen y quién dirija la adaptación al cambio climático porque esto determinará el tipo de respuestas que se apliquen, si tenderán a ser en clave excluyente y con tintes ecofascistas, o bien con criterios de justicia y equidad.

El movimiento por la justicia climática, creado fuera de la academia, ha contribuido, sin embargo, a desarrollar conceptos, como el de «deuda climática», y argumentos que sustentan un discurso que comienza a calar más allá del activismo.

 

Respuestas ante el negacionismo climático 

Francisco Heras Hernández

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 140, invierno 2017/18, pp. 119-130

La negación del cambio climático, ya sea activa (rechazo explícito de las interpretaciones de consenso establecidas desde la ciencia del clima) o pasiva (evitar la información sobre el tema, mirar para otro lado) es una respuesta frecuente ante un fenómeno –el cambio climático– percibido como amenazante, tanto por sus impactos como por las responsabilidades que nos plantea. El negacionismo organizado, trata de reforzar y extender esas respuestas de negación utilizando un variado repertorio de prácticas comunicativas. Descartada la idea de que la negación sea el resultado de una falta de información o un déficit de cultura científica, en los últimos años se han planteado diversas respuestas a las campañas de desinformación negacionistas. Estas respuestas incluyen a) ignorar a los detractores; b) poner al descubierto su estrategia comunicativa, basada en la manipulación; c) desvelar sus motivaciones; d) refutar los mitos que difunden; y e) exigir responsabilidad a sus patrocinadores. El artículo presenta los fundamentos de estas propuestas y apunta algunas líneas de trabajo complementarias para evitar que las iniciativas que se desarrollen para frenar el cambio climático favorezcan las respuestas denegación.

El reto es comunicar y actuar frente al cambio climático de manera efectiva sin alimentar las respuestas de autodefensa y negación

 

Cambio Climático S.A.

Nick Buxton, Ben Hayes (eds.)

Madrid: FUHEM Ecosocial, 2017, 301 págs.

Los ejércitos y las corporaciones, con el consenso de ciertos grupos políticos, buscan hacer del cambio climático un gran negocio del que lucrarse, mientras profundizan la exclusión de las y los desposeídos, expuestos a las peores consecuencias.

El libro plantea una serie de incómodas pero necesarias cuestiones ante las que no podemos permanecer indiferentes: ¿Quiénes son los ganadores y los perdedores de las nuevas estrategias de «seguridad climática»? ¿Cuáles son las implicaciones de que instituciones como el Pentágono o corporaciones como Shell reformulen el alcance del cambio climático desde los ámbitos de justicia social y ambiental a los de seguridad? ¿Qué es lo que se va a asegurar, para quién, por parte de quién y a qué coste?

Al mismo tiempo, el libro invita a la ciudadanía a pensar otros modos de abordar las consecuencias de la crisis climática respetando los derechos sociales y la sostenibilidad.

 

Modelo alimentario y cambio climático

Carlos A. González Svatetz

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 139, otoño 2017, pp. 55-62.

La importancia de la agricultura, y particularmente de la ganadería, en la generación de gases de efecto invernadero (GEI) convierte al sistema alimentario global en una pieza clave de la lucha contra el cambio climático. El excesivo consumo de carne, que incluye cada vez a más países, no solo incide negativamente en el medio ambiente, sino que puede perjudicar a la salud. Por ello, resulta imprescindible involucrar activamente a la sociedad civil en la lucha contra el calentamiento global y el cambio de pautas de consumo, junto a políticas públicas e impositivas que apoyen tal transformación.

Existe una profunda relación entre la producción y consumo de distintos tipos de alimentos y la generación de GEI

 

Centrales nucleares, emisiones de CO2 y cambio climático

Xavier Bohigas

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 138, verano 2017, pp. 109-121.

Existe una gran preocupación sobre el cambio climático y sus efectos entre la población. Desde hace años la industria nuclear se postula como una solución a las emisiones de gases de efecto invernadero, alegando que la producción de electricidad a partir de la energía nuclear está libre de emisiones de CO2. En este artículo comentamos diversos estudios que muestran que la energía nuclear no está exenta de emisiones de CO2, tanto si analizamos todo el ciclo de vida de una central nuclear, como si nos restringimos a la fabricación del combustible nuclear. Estas emisiones son menores que las producidas por las industrias eléctricas basadas en el carbón, petróleo o gas, pero, por otro lado, son mayores que las producidas por las industrias que utilizan energías renovables. La energía nuclear no es una alternativa para mitigar el cambio climático, pues tiene enormes inconvenientes en comparación con la opción de las energías renovables.

Las energías renovables representan un menor coste para el contribuyente que la energía nuclear

 

Cuando lo importante no es relevante. La sociedad española ante el cambio climático

Francisco Heras Hernández y Pablo Ángel Meira Cartea

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 136, invierno 2016/17, pp. 43-53.

Los estudios realizados para conocer las ideas y valoraciones de la población española sobre el cambio climático dibujan una sociedad consciente de la realidad del fenómeno, de su causalidad humana y de su peligrosidad, que rechaza la inacción frente al problema. Pero también revelan que el cambio climático no forma parte de las prioridades personales y posee una modesta relevancia social, política o mediática. En este escenario, la mera provisión de información sobre los impactos y vulnerabilidades asociadas al cambio climático no parece ser la respuesta necesaria, ya que cada vez son más quienes se sitúan en una actitud de ignorancia activa, optando por “no saber más” acerca de un fenómeno que resulta deprimente y les sobrepasa.

Las creencias y valoraciones sociales sobre el cambio climático condicionan las reacciones personales y colectivas ante el problema.

 

Tecno-optimismo climático: el escapismo tecnológico, frente al calentamiento global 

Samuel Martín-Sosa Rodríguez

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 134, verano 2016, pp. 25-38.

Los discursos tecno-optimistas destilan habitualmente cierta confusión entre tecnología y energía, como si se tratara de la misma cosa. La premisa es tan sencilla como errónea: desarrollando la tecnología, encontrar nuevas fuentes de energía no será un problema. Tampoco lo será el crecimiento en su consumo: se esboza un futuro idealista de economía desmaterializada donde, gracias a la eficiencia tecnológica, la producción se desacoplará del consumo energético (y del uso de los recursos en general), requiriéndose cada vez menos energía por unidad de producción, ad infinitum. Se obvian así los límites físicos y la segunda ley de la termodinámica, que nos habla de la irremediable degradación de la energía.

La tecnología está sirviendo para prolongar la agonía del declive energético y para crear un espejismo de solución respecto al principal problema, el climático, que la desmesura energética ha creado.

 

La migración ambiental: entre el abandono, el refugio y la protección internacional

Susana Borrás

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 132, invierno 2016/17, pp. 31-49

La República de Kiribati, país insular ubicado en el océano Pacífico, al noreste de Australia (Oceanía), se compone de 33 islas y 102.000 habitantes, que viven en su mayoría en la capital, Tarawa Sur. La población de este país se dedica principalmente a la pesca. Kiribati es uno de los países insulares del mundo más vulnerables frente a las inundaciones marítimas, como se ha señalado en los informes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU. De hecho, ninguna parte de su isla principal se eleva por encima de los dos metros sobre el nivel del mar, por lo que si la temperatura del planeta aumentara 2 °C el territorio de este país estaría condenado a desaparecer sumergido bajo las aguas y su población obligada a emigrar. ¿Qué estatus jurídico puede proteger a las víctimas migrantes de las alteraciones humanas del clima?

Según Oxfam, la migración ambiental crea un nuevo concepto de refugiado: los que son forzados a huir de su país de origen porque las condiciones climáticas ponen en peligro su existencia

 

El Acuerdo de París y el cambio transformacional 

Rogelio Fernández-Reyes

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 132, invierno 2016/17, pp. 101-114

La cumbre del clima (COP21) de París contó, de manera inaudita, con la presencia de 150 jefes de Estado. El evento vino precedido de una amplia movilización ciudadana y declaraciones de líderes de distintos ámbitos que alertaban de la dimensión del problema. La mirada de este trabajo se centra principalmente en referencias científicas, deteniéndose en lo que suponen los objetivos climáticos «muy por debajo de los 2 °C» y «1,5 °C». Se estudian las reacciones de los científicos y se concluye que es preciso que prevalezca un cambio transformacional. A partir de ahí se evalúan los compromisos adquiridos, los cuales cuentan con una distancia ingente con los objetivos acordados.

En España existe el riesgo de que la temperatura se llegue a incrementar entre 5,4 y 7,4 °C en el año 2100 aun cuando se cumplan los compromisos del Acuerdo.

 


Green New Deal

El Green New Deal no debe vincularse al crecimiento económico

Giorgos Kallis

Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, núm. 146, verano 2019, pp. 107-116.

Traducción: José Bellver1

La conjunción de la crisis climática y las problemáticas socioeconómicas (aumento de la pobreza, desigualdades, deuda, austeridad, etc.) han puesto sobre la mesa distintas propuestas políticas que, según la forma en que se planteen, pueden o no ser compatibles.  Una de ellas es la propuesta de un nuevo New Deal verde, cuya idea ha sido mantenida viva en estos años por académicos como el economista Robert Pollin, y que está siendo retomada y formulada como proyecto de ley de Green New Deal (GND) por la parlamentaria demócrata americana Alexandra Ocasio-Cortez en EEUU. En este artículo, Giorgos Kallis, un académico de referencia en la defensa del decrecimiento, discute algunos de los postulados de Pollin, subrayando que el GND no debe ser una agenda diseñada para combatir el cambio climático exclusiva- mente, que de paso permita recuperar el crecimiento económico; sino que debe plantearse como una agenda política para la izquierda verde que permita limpiar la producción, pero también reducir y transformar el consumo, desarrollando en el camino las capacidades para desvincular el bienestar del crecimiento.

El proyecto de ley sobre Green New Deal (GND) es un audaz plan de movilización de 10 años para convertir a los EEUU en una economía de cero emisiones de carbono.2 Si queremos alterar el actual estado de complacencia respecto a la degradación del clima, intervenciones valientes y ambiciosas como esta son necesarias, en los EEUU y en otros muchos lugares. Los académicos, como el economista Robert Pollin, que mantuvieron viva la idea de un GND en los últimos años y proporcionaron estudios para respaldarla, deben ser felicitados por sus esfuerzos.

Desde hace años, Pollin ha propuesto su versión simplificada de un GND, una inversión de entre el 1,5% y el 2% del PIB mundial anual para aumentar la eficiencia energética y expandir la energía limpia y renovable.3 Este sería el momento para que celebrase que su causa ha sido aceptada y contribuyese a resolver los detalles de la misma. Sin embargo, en lugar de eso, elige enfocarse en las diferencias entre su propuesta y una “agenda del decrecimiento”, que encuentra “absolutamente irrealista” –una pérdida de tiempo para la izquierda en el mejor de los casos y peligrosamente antisocial en el peor.4 Mientras que este no es el momento de rizar el rizo, la insistencia de Pollin en el decrecimiento es inadvertidamente productiva. Nos permite ver un punto delicado en la narrativa del GND, y es que corre el riesgo de reproducir –a menos que esté cuidadosamente enmarcado– la ideología hegemónica del crecimiento capitalista, que ha creado el problema del cambio climático en un primer lugar.

Para empezar, Pollin nunca explica por qué el crecimiento es un ingrediente necesario para su propuesta. No está claro por qué tiene que argumentar que un GND sea bueno para el crecimiento en lugar de simplemente abogar por reducir el consumo de carbono al tiempo que satisface las necesidades y fomenta el bienestar. La única razón por la que establece su preferencia por el crecimiento es que «niveles más elevados de PIB significarán de igual modo canalizar un nivel más alto de inversión hacia proyectos de energías limpias».5 Si Pollin realmente quiere decir que comparte «los valores y preocupaciones de los defensores del decrecimiento», entonces simplemente podría ajustar su modelo y llegar a una cantidad fija de inversión (independientemente del PIB) que produjese la misma descarbonización. Unos niveles mayores de PIB no solo conducirán a niveles más altos de inversión “limpia”, sino también a niveles más altos de inversión “sucia” –y de hecho la mayoría de la inversión es “sucia”. Un crecimiento del 1% en el PIB lleva a un aumento de 0,5 a 0,8% en las emisiones de carbono,6 y esta es una relación estadísticamente robusta (la inversión en energía limpia no tiene un efecto estadísticamente significativo en las emisiones, aunque, por supuesto, esto podría y debería cambiar en el futuro). Si seguimos creciendo al 3% al año, para 2043, la economía global será dos veces más grande de lo que es ahora. Es difícil imaginar la creación de una infraestructura de energía renovable para la economía existente en un corto período de tiempo, y mucho menos hacerlo para una economía que es dos veces más grande. Cuanto menor sea nuestra producción económica, más fácil será la transición.

Es posible que Pollin haya optado por enfatizar el crecimiento porque los new deals tienen que ver con el crecimiento. Pero un GND no tiene que ser como el viejo New Deal. Pollin no sugiere que su programa de inversiones deba financiarse con gastos deficitarios, ni que sea un estímulo de corta duración, reembolsado vía crecimiento. Una inversión a un nivel del 2% del PIB no necesita gastos deficitarios; si se asume la voluntad política para tal programa, podría financiarse reemplazando inversiones sucias o socialmente inútiles (y hay muchas, empezando por el armamento). Si no hay gasto extra y deuda, entonces no hay necesidad de estimular el crecimiento para devolverlo.

Ahora bien, en algunos puntos de su artículo para la New Left Review, Pollin parece sugerir que el crecimiento es un resultado de su propuesta, no una meta o condición previa.7 Afirma que «en términos contables», el crecimiento de las inversiones en energía renovable «contribuirá a incrementar el PIB». Pero incluso en términos contables, sin gasto deficitario, no hay razón para que un programa de inversiones limpias de lugar a un crecimiento del PIB, dado que el 2% que vaya a energías renovables hubiera ido si no a alguna otra inversión en su lugar.

Además, la economía no es una convención contable. Podríamos también imaginarnos un gasto presupuestario elevado en cavar y rellenar agujeros –esto podría servir como un estímulo temporal en un período de baja liquidez y baja demanda, pero obviamente no es una receta para el crecimiento sostenido. Pollin escribe en su texto que «construir una economía verde implica actividades más intensivas en mano de obra» y que el sector privado no invierta en energías renovables porque tienen bajos márgenes de beneficio. Cambiar los recursos financieros de los sectores de alta productividad y alta rentabilidad a los de baja productividad no es una receta para el crecimiento. La productividad energética de las energías renovables también es menor que la de los combustibles fósiles.8 Es poco probable que una economía de baja productividad, bajas tasas de ganancia y bajos rendimientos de energía sea una economía de mayor tamaño y que crezca. Y eso está bien, ya que nuestra prioridad en este momento debería ser descarbonizar, no hacer crecer la economía. Pero Pollin vincula innecesariamente lo primero con lo segundo.

Tal vez Pollin tenga razón, y yo me equivoco. Tal vez un programa masivo de energía limpia terminaría estimulando el crecimiento. Sin embargo, sería un error vender un programa para estabilizar el clima con la promesa del crecimiento. ¿Qué pasa si no produce crecimiento? ¿Abandonamos la descarbonización? Y dado que el cambio climático no es el único problema con el crecimiento, hay buenos motivos por los que no podemos permitirnos un mayor crecimiento, incluso aunque este fuera impulsado por la energía solar.

Los economistas tienden típicamente a justificar el crecimiento en términos de lucha contra la pobreza o en favor de la estabilidad. Pollin innova aquí al justificarlo en nombre del cambio climático. Y esto viene de alguien que ve la irracionalidad del crecimiento perpetuo.

La narrativa del Green New Deal se arriesga a reproducir la ideología hegemónica del crecimiento capitalista, que ha creado el problema del cambio climático en primer lugar.

El crecimiento compuesto es lo que el académico marxista David Harvey llama un “mal infinito”.9 Para Harvey, el requisito del crecimiento compuesto por parte del capitalismo es la más letal de sus contradicciones.10 Harvey señala la irracionalidad de esperar que la demanda, la inversión y las ganancias se dupliquen cada 24 años (esto es a lo que equivale un crecimiento del 3% anual), se cuadruplica cada 48, crece ocho veces más cada 72, ad infinitum y ad absurdum.

Considérese lo siguiente: 65% de las emisiones antropogénicas provienen de combustibles fósiles.11 El 35% restante proviene de cosas como los cambios en los usos del suelo, el agotamiento del suelo, los vertederos, la ganadería industrial, la producción de cemento y de plástico. Incluso si el mix energético estuviera compuesto al 100% por energía limpia y continuáramos duplicando el tamaño de la economía cada 24 años, volveríamos a nuestros niveles de emisiones existentes en poco tiempo. Así de irracional es la búsqueda del crecimiento compuesto.

La crisis climática amenaza ahora con poner fin a este absurdo. Pero no se trata solo del clima; la pérdida de biodiversidad a través de la extinción masiva, el cambio en el uso de la tierra y la extracción de recursos están directamente relacionados con el crecimiento económico. A pesar de que afirma lo contrario, no hay perspectivas de lo que Pollin llama “desacoplamiento absoluto” o una reducción de estos impactos mientras la economía crece.12

Es fantasioso pensar que hay un tipo de crecimiento neoliberal que es malo y otro tipo de crecimiento que podría ser inclusivo, progresista, limpio, etc. El crecimiento es un proceso integrado, y no importa lo que afirmen los ideólogos del crecimiento, no es una prueba de que podamos hacer crecer la economía al hacer crecer selectivamente los “bienes” al tiempo que disminuimos los “males”. El armamento, la publicidad, los combustibles fósiles, la obsolescencia programada y los residuos de todo tipo forman parte integral del crecimiento capitalista. Desde sus inicios en la Gran Bretaña colonial, el crecimiento se ha visto impulsado por el intercambio desigual de mano de obra y recursos entre los centros imperiales y las periferias internas y externas.13 El crecimiento requiere la inversión de excedentes para la creación de más excedentes. Y este excedente se crea explotando al trabajo asalariado y apropiándose del trabajo no remunerado de las mujeres, el trabajado migrante y la naturaleza.14 El desplazamiento de los costes en el espacio y el tiempo también ha sido central. El acceso a mano de obra y recursos de bajo coste es vital para el crecimiento económico; si los insumos se vuelven caros, la economía se ralentiza.

Pollin afirma que el crecimiento se estancó porque el neoliberalismo dio prioridad a los intereses de los ricos. Los recortes brutales de las políticas de ajuste estructural y la austeridad neoliberal, sin embargo, siempre se hicieron en nombre del crecimiento. La promesa del crecimiento permitió comprar la paz social que necesitaba el proyecto neoliberal. Incluso si el resultado real fue la concentración de la riqueza en medio de unas tasas de crecimiento anémico, esto nos dice algo útil acerca de los peligros de una “política de crecimiento”.

Pollin sostiene también que no podemos permitirnos el lujo de soñar con que otro mundo es posible, no ahora, porque el cambio climático es urgente y «no podemos darnos el lujo de desperdiciar tiempo en enormes esfuerzos mundiales para luchar por objetivos inalcanzables». Se nos pide que aceptemos que la única alternativa posible es el capitalismo, y que cuestionar el capitalismo y su destructiva búsqueda del crecimiento es una lujosa pérdida de tiempo. ¿Si no es ahora, entonces cuándo?, cabría preguntarse.

Erik Swyngedouw ha advertido contra la tendencia despolitizante del reduccionismo del carbono, es decir, reducir toda la política a una cuestión de su efecto sobre las emisiones de carbono, especialmente cuando se combina con reclamos de urgencia.15 Por supuesto, el cambio climático es un gran problema, pero no es el único problema en cuyo servicio debemos detener otras aspiraciones. Y el cambio climático no es un problema independiente con una solución técnica; es un síntoma del sistema más amplio que lo produce. La reducción del cambio climático a una cuestión de buscar una solución de inversión que hace Pollin es atractiva porque hace que el problema parezca manejable; pero el cambio climático no es un problema técnico. El cambio climático es un problema político, en el sentido real de la palabra política, esto es un problema que involucra visiones que compiten con el mundo en el que queremos vivir.

El cambio climático es un problema político, es decir, un problema que involucra visiones en conflicto acerca de la clase de mundo en el que queremos vivir.

Ahora bien, Pollin tiene una preocupación válida en cuanto a que una agenda de decrecimiento implicaría una reducción del PIB, lo que implica muchos problemas, entre otros, el aumento de la pobreza, la desigualdad, las deudas, la austeridad, etc. Seríamos tontos si ignoráramos esos riesgos. En una economía capitalista, destinada a crecer o colapsar, el crecimiento es fundamental para la estabilidad del sistema. Pero el crecimiento también es explotador y autodestructivo. ¿Deberíamos apoyar el capitalismo para siempre, solo porque un capitalismo en colapso es peor para los trabajadores que un capitalismo al que le va bien?

Aquellos de nosotros que escribimos sobre decrecimiento no abogamos por una reducción intencional del PIB (somos los primeros en criticar el PIB, ya que mezcla “bienes” con “males” y no contabiliza el trabajo no remunerado). Tal vez Pollin esté confundido porque afirmamos que hacer las cosas bien, ecológica y socialmente, probablemente ralentizará la economía según lo medido por el PIB. O porque argumentamos que ciertos sectores de la economía actual que son fundamentales para su expansión (armamento, publicidad, bienes de consumo innecesarios, finanzas especulativas, etc.) deberían contraerse. Dado lo unida que está la economía capitalista al crecimiento, esto plantea la pregunta de cómo, o bajo qué condiciones, podemos asegurar el bienestar humano y la igualdad sin crecimiento. Esta es una gran pregunta de investigación, que involucra modelos económicos, estudios históricos y etnográficos, y una evaluación de posibles reformas institucionales, como el reparto del trabajo, una renta básica garantizada o un impuesto sobre la renta máxima. También constituye una agenda política para la izquierda, para desarrollar las capacidades para desvincular el bienestar del crecimiento.

Pollin afirma que aquellos que escriben sobre el decrecimiento no ofrecen un programa específico para combatir el cambio climático. Hablando por mí mismo, no creo que tenga que agregar más a las excelentes propuestas que ya han hecho el propio Pollin, Naomi Klein y muchos, muchos más. El problema con el cambio climático no es que nos falten ideas sobre lo que debe hacerse. El problema es que no lo estamos haciendo. Lo que ofrecemos desde una perspectiva de decrecimiento es un diagnóstico diferente de por qué no lo estamos haciendo. Argumentamos que esto se debe a que existe un choque fundamental entre la búsqueda del crecimiento y la mitigación climática por parte del capitalismo. Las buenas políticas climáticas no se adoptan debido a su potencial impacto sobre el crecimiento, al tiempo que el crecimiento está superando los avances logrados por la energía renovable. Nuestra contribución es abrir el debate sobre las alternativas al crecimiento.

En la comunidad climática, las personas tienen sus ideas favoritas. Algunos quieren un impuesto al carbono16 y otros quieren un dividendo del carbono17 (un impuesto que se devuelve como renta básica). Algunos quieren bonos verdes,18 otros un Green New Deal.19 Es seguro decir que, si queremos descarbonizar la economía a una tasa requerida sin precedentes, todas estas ideas serán necesarias. Pero la descarbonización no es solo una cuestión de agregar energía solar y eólica al mix energético, sino también de eliminar la energía fósil. Esto requiere legislación y compromiso político junto con la lucha para detener los proyectos de extracción de combustibles fósiles y las minas de carbón, y desinvertir en las compañías petroleras.

Pollin sugiere que una inversión del 2% del PIB en energía limpia y eficiencia será suficiente por sí sola,20 pero hay razones para ser escépticos sobre tal afirmación. Me encantaría que Pollin tuviese razón, pero he leído a otros científicos e ingenieros del clima con buena reputación que son mucho más reservados que Pollin sobre la posibilidad de un 100% de fuentes renovables.21 Están los problemas con la intermitencia de la energía solar y eólica,22 y sus enormes necesidades de almacenamiento (una de las principales soluciones contempladas, el almacenamiento como energía hidroeléctrica, requiere una represa dramática de los ríos restantes: una pesadilla ambiental).23 Existen las emisiones involucra- das en los combustibles utilizados durante una transición a la energía renovable, que podría ser suficiente por sí sola para superar el presupuesto de carbono restante. Está la cuestión de los minerales de tierras raras necesarios para la construcción de paneles solares y baterías, minerales que son escasos y que se extraen de áreas y comunidades que ya padecen nuestra insaciable hambre de materias primas.24 Está la cuestión del uso de la tierra y el impacto en los paisajes. Como es común en estos debates técnicos, Pollin prefiere los datos favorables a su argumento. Pero estaría de acuerdo, creo, en que la imagen es muy complicada e incierta, cuanto menos.

No me gusta ser un escéptico en el contexto político actual donde las energías renovables enfrentan una batalla cuesta arriba contra los lobbies de los combustibles fósiles y la energía nuclear. Desearía que un futuro 100% renovable fuera posible y fuera tan inofensivo como piensa Pollin; pero nuestra experiencia con las soluciones tecnológicas anteriores sugiere que debemos estar del lado de la precaución, tanto por las promesas incumplidas como porque siempre hay efectos secundarios y costes imprevistos. Incluso si los costes ambientales y sociales de la energía renovable no son tan altos como algunos escépticos piensan, tampoco son insignificantes, y con un crecimiento compuesto, incluso un impacto insignificante crece rápidamente hacia infinito. Cuanto más bajo sea el nivel de uso de energía y cuanto menor el tamaño de la economía, más fácil será descarbonizarla, y menores serán los impactos causados en el camino. No hay razón para que alguien preocupado por el clima y el medio ambiente promueva el crecimiento económico.

Además, Pollin no proporciona evidencia de que la escala de inversión que él propone cumplirá su función. Por supuesto, no ha habido una inversión así de masiva en el pasado, por lo que es difícil evaluar su efecto potencial. En la campaña electoral, el candidato Obama prometió 150.000 millones de dólares en un período de 10 años.25 En 2009, la Ley de recuperación y reinversión de los EEUU proporcionó un estímulo económico de 90.000 millones de dólares en inversiones estratégicas de energía limpia e incentivos fiscales para promover la creación de empleos y el despliegue de tecnologías de baja emisión de carbono, prometiendo apalancar aproximadamente 150.000 millones de dólares en fondos de capital privados y otros fondos no federales para inversiones en energía limpia. Las emisiones de combustibles fósiles disminuyeron un 11% entre 2007 y 2013,26 pero esto no fue un resultado del crecimiento de las energías renovables (a pesar de una triplicación de la energía eólica y un aumento de 30 veces en la energía solar durante la presidencia de Obama),27 sino principalmente un efecto secundario de la recesión, los altos precios de la gasolina y, en menor medida, un cambio del carbón al gas natural.28

Cuanto más bajo sea el nivel de uso de energía y cuanto menor el tamaño de la economía, más fácil será descarbonizarla, y menores serán los impactos causados en el camino

En 2009, Corea del Sur anunció un plan de creación de empleos tipo Green New Deal de 381.000 millones de dólares invertidos durante un período de cuatro años, dedicados a proyectos ambientales para estimular el menguante crecimiento económico y crear un millón de empleos.29 Las emisiones de Corea fueron un 15% más altas en 2014 que en 2008. Pollin se refiere a Alemania como «la economía avanzada más exitosa en el desarrollo de su economía de energía limpia». Las emisiones alemanas en 2014 casi no han cambiado desde 2009. Han caído un 20% desde 1992, y tras el colapso de la industria en Alemania del Este. Y aun así, en términos per cápita, son un 80% más altas que el promedio mundial. Si todo el mundo consumiera tanto como el “exitoso” caso de Alemania, las emisiones globales de carbono sería casi el doble.

Naomi Klein escribió que el cambio climático “lo cambia todo”. Pollin nos dice que no tiene que cambiar nada, excepto el 2% del PIB. Seguiremos volando, comiendo carne, conduciendo coches a hogares suburbanos, volando helicópteros y jets, con la única diferencia de que todo esto estará alimentado por electricidad limpia. No volveré a debatir los hechos y la viabilidad de esta visión, así que en lugar de eso simplemente señalaré que intuitivamente esto no tiene sentido para la gente, y no lo tiene porque no hay que ser científico para entender lo mucho que nuestro estilo de vida actual depende de los combustibles fósiles. Los que niegan el cambio climático lo saben y los que luchan por la justicia climática también lo saben. Para detener el cambio climático, no solo necesitamos limpiar la producción, sino también reducir y transformar el consumo. Necesitamos transporte público gratuito, nuevas dietas, modos de vida más densos, viviendas asequibles cerca de donde se encuentran los empleos, alimentos cultivados más cerca de donde se consumen, reducción del tiempo de trabajo y los desplazamientos, formas de vida y de satisfacción de bajo consumo, restricciones sobre los ingresos excesivos y sobre el consumo ostentoso. No es que el GND sea una agenda diseñada para combatir el cambio climático solo; es una agenda de la izquierda verde que deberíamos seguir, aunque no hubiera cambio climático. Y debemos perseguirlo independientemente de si es o no “bueno para la economía”, porque ponemos a las personas antes que a la economía.

Para detener el cambio climático, no solo necesitamos limpiar la producción, sino también reducir y transformar el consumo.

El proyecto de ley del Green New Deal va en la dirección correcta y sus diferencias con la propuesta más restringida de Pollin son informativas y mucho más cercanas a lo que estoy discutiendo aquí. El proyecto de ley no solo compromete fondos para energías renovables, sino también para infraestructuras sanitarias, de vivienda y medioambientales. Cuenta con disposiciones para la seguridad económica, similares a los planes de empleo garantizado y renta básica, disposiciones que serán vitales si queremos asegurar el bienestar sin crecimiento. Por supuesto, el proyecto de ley no habla explícitamente sobre postcrecimiento o decrecimiento, y no cuestiona los patrones de consumo predominantes tanto como a alguien como yo –en su posición académica y no involucrado en políticas parlamentarias– le hubiera gustado; pero el consumo seguramente también cambiaría si los servicios públicos se ampliaran en la medida prevista en el proyecto de ley. Es importante destacar que, a diferencia de Pollin, el proyecto de ley no enfatiza el crecimiento ni justifica el plan en términos de crecimiento.

La insistencia de Pollin, entonces, en acentuar las diferencias entre el decrecimiento y el GND es obsoleta e innecesaria. El artículo de Pollin se tituló “Decrecimiento vs Nuevo New Deal Verde”. Tal vez sea el momento de dejar de inventar más “versus” internos y hacer el arduo trabajo de construir algunos “y” nuevos. ¿Qué tal decrecimiento y Green New Deal? El oponente es formidable y lo que necesitamos son alianzas, no divisiones.

Giorgos Kallis es profesor ICREA de Ecología Política y Economía Ecológica en el Instituto de Ciencias Ambientales y Tecnología de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA- UAB).

 

NOTAS:

1 Texto original: G. Kallis, «A Green New Deal Must Not Be Tied to Economic Growth», Truthout.org, 10 de marzo de 2019, disponible en https://truthout.org/articles/a-green-new-deal-must-not-be-tied-to-economic-growth/ (Reimpreso con el permiso de Truthout.org). El autor agradece a Jason Hickel y David Ravensbergen por sus comentarios y sugerencias a un borrador anterior de este ensayo.

2 D. Roberts, «The Green New Deal, explained», Vox, 30 de marzo de 2019, disponible en: https://www.vox.com/energy-and-environment/2018/12/21/18144138/green-new-deal-alexandria-ocasio-cortez.

3 R. Pollin, «Global Green Growth for Human Development», 2016 UNDP Human Development Report THINK PIECE, disponible en: https://www.peri.umass.edu/publication/item/977-global-green-growth-for-human-development.

4 R. Pollin, «Think We Can’t Stabilize the Climate While Fostering Growth? Think Again», The Nation, 27 de octubre de 2015, disponible en: https://www.thenation.com/article/think-we-cant-stabilize-the-climate-while-fostering-growth-think-again/.

5 R. Pollin, «Decrecimiento vs nuevo New Deal VBerde», New Left Review (ed. en español), núm. 112, sep-oct, 2018, disponible en: https://newleftreview.es/issues/112/articles/robert-pollin-decrecimiento-vs-nuevo-em-new-deal-em-verde.pdf.

6 P.J. Burke, M. Shahiduzzaman y D.I. Stern, «Carbon dioxide emissions in the short run: The rate and sources of economic growth matter», Global Environmental Change, núm. 33, julio 2015, pp. 109-121.

7 R. Pollin, op.cit., 2018.

8 D.J. Murphy y C.A.S. Hall, «Year in review—EROI or energy return on (energy) invested», Annals of the New York Academy of Sciences, núm. 1185, vol. 1, 29 de enero de 2010.

9 D. Denvlr, «Why Marx’s Capital Still Matters. An interview with David Harvey», Jacobin, 7 de diciembre de 2018, disponible en: https://www.jacobinmag.com/2018/07/karl-marx-capital-david-harvey.

10 D. Harvey, Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo, Traficantes de sueños, Madrid, 2014.

11 Véase: https://www.epa.gov/ghgemissions/global-greenhouse-gas-emissions-data.

12 J. Hickel,  «Why Growth Can’t Be Green», Foreign Policy, septiembre de 2018, disponible en: https://foreignpolicy.com/2018/09/12/why-growth-cant-be-green/.

13 A. Hornborg, «Towards  an  ecological  theory  of  unequal  exchange:  articulating world system  theory  and  ecological economics», Ecological Economics, núm. 25, 1998, pp.127-136.

14 J.W. Moore, Capitalism in the Web of Life. Ecology and the Accumulation of Capital, Verso, Londres, 2015.

15 E. Swyngedouw, «Apocalypse Forever?», Theory Culture & Society, núm. 27, vol. 2, pp. 213-232, disponible en: https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0263276409358728.

16 Véase: https://www.carbontax.org/.

17 Véase: https://citizensclimatelobby.org/basics-carbon-fee-dividend/.

18 Véase: https://www.climatebonds.net/market/explaining-green-bonds.

19 Véase: https://www.congress.gov/bill/116th-congress/house-resolution/109.

20 R. Pollin, op.cit., 2018.

21 C.T.M. Clack, S.A. Qvist, J. Apt et al., «Evaluation of a proposal for reliable low-cost grid power with 100% wind, water, and solar», PNAS, núm. 114, vol. 26, 2017, disponible en: https://www.pnas.org/content/114/26/6722.

22 O. Zehner, The Dirty  Secrets of Clean Energy and the Future of Environmentalism, University of Nebraska Press, 2012.

23 T. Casey, «Unpacking All The Bad News About Renewable Energy & Energy Storage», Clean Technica, 30 de abril de 2018, disponible en: https://cleantechnica.com/2018/04/30/unpacking-all-the-bad-news-about-renewable-energy-energy-storage/.

24 Kawama, «Can the world produce enough cobalt for electric vehicles?», The Economist, 1 de diciembre de 2018.

25 D.  Roberts,  «The  details  on  Obama’s  just-released  energy  plan»,  Grist,  9  de  octubre  de  2007,  disponible  en: https://grist.org/article/obama-energy-fact-sheet/.

26 E. Adams, «U.S. Carbon Dioxide Emissions Down 11 Percent Since 2007», treehugger.com, 2 de octubre de 2013, disponible en: https://www.treehugger.com/fossil-fuels/us-carbon-dioxide-emissions-down-11-percent-2007.html.

27 D. Utech, «A Big Win for Clean Energy and Climate Change», 17 de diciembre de 2015, blog de la presidencia de Obama en la Casa Blanca, disponible en: https://obamawhitehouse.archives.gov/blog/2015/12/17/big-win-clean-energy-and-climate-change.

28 K. Feng, S.J. Davis, L. Sun y K. Hubacek,, «Drivers of the US CO2 emissions 1997–2013», Nature Communications, núm. 6, julio de 2015.

29 «South  Korea  announces  ‘green  new  deal’  for  jobs»,  Mail&Guardian,  6  de  enero  de  2009,  disponible  en: https://mg.co.za/article/2009-01-06-south-korea-announces-green-new-deal-for-jobs.

 

Acceso al artículo completo en formato PDF: El Green New Deal no debe vincularse al crecimiento económico.


FAO: liderazgo de Qu Dongyu

"El papel de China en el escenario agroalimentario global, entre esperanzas e incertidumbres y el riesgo de apostar por los cultivos transgénicos."

Tiziano Gomiero[1], Monica Di Donato[2]

 

El pasado 23 de junio, durante la 41ª Conferencia General de la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) celebrada en Roma, Qu Dongyu[3], ex viceministro de Agricultura de la República Popular China, fue elegido nuevo Director General de la FAO con mayoría absoluta. El máximo representante ocupará el cargo el 1 de agosto para los próximos cuatro años, sucediendo al brasileño José Graziano Da Silva, en el cargo desde 2011.Qu Dongyu, agrónomo, recibió su doctorado en agricultura y ciencias ambientales por la Universidad de Wageningen (Países Bajos). Cuenta con treinta años de experiencia en el campo de la innovación tecnológica, en la planificación de políticas para el desarrollo rural y en el de la cooperación agrícola internacional, como responsable de la cooperación agroalimentaria entre China y los países asiáticos, africanos y latinoamericanos.

Los candidatos iniciales a la dirección general de FAO eran cinco, pero tras la retirada de los candidatos camerunés e indio,[4] la disputa para el cargo quedó entre tres: Qu Dongyu, que obtuvo 108 votos sobre un total de 191, la candidata de la Unión Europea, la francesa Catherine Geslain-Lanéelle, que obtuvo 71 votos y Georgit Davit Kirvalidze (apoyado por los Estados Unidos), que obtuvo solo 12 votos. Un reconocimiento muy claro ya desde la primera votación y, al mismo tiempo, algo poco común en los 74 años de vida de este organismo internacional: "obtuvo un apoyo apabullante", reconoció Mónica Fonseca, representante de Colombia ante la FAO, y uno de los doce países que votó por el georgiano Kirvalidze.

Catherine Geslain-Lanéelle (dada come favorita por los medios de comunicación franceses[5]) contaba con el respaldo abierto, y nada sorprendente, de España,[6] preocupada por salvaguardar su posición en los mercados agrarios internacionales, y que seguía, en ese sentido, la disciplina de la Unión Europea, en general, y de Francia, en concreto.

Antes de profundizar sobre la peculiaridad que tiene esta elección y los escenarios que abre, entre incertidumbres y esperanzas, es importante recordar que la FAO es la institución de las Naciones Unidas, con sede en Roma, que se ocupa de la agricultura, la alimentación y la seguridad alimentaria, con especial atención a la problemática del hambre en el mundo. En ese sentido, la FAO desempeña un papel importante en el apoyo a las políticas agroalimentarias en los países en desarrollo. Pero no sólo. También es una institución de referencia en temas de seguridad alimentaria y política agrícola para todos los países, dado que puede solicitarse su opinión en el contexto de políticas de salud o comerciales.

 

Qué hace especial este nombramiento

La investidura como Director General de la FAO es un nombramiento prestigioso por la importancia y el peso de la institución en sí, tal y como se mencionaba anteriormente. Sin embargo, en este caso, la cita tenía un valor especial por dos razones más.

La primera tiene que ver con el ascenso de China como país líder en el panorama internacional. China ya está liderando otras importantes instituciones internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO, en sus siglas en inglés), dirigida por Li Yong,[7] ex viceministro de Finanzas de China, quien ocupó cargos importantes también en el Banco Central de China, la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Organización de Aviación Civil Internacional, etc.

Asimismo, el dragón asiático también lidera el poderoso banco asiático de inversiones en infraestructuras, que financia con una importante inyección de dólares (unos 500 mil millones, según fuentes oficiales), y que es un competidor de primera línea del Banco Mundial en la región asiática. Un estudio reciente estima que los préstamos de China en el extranjero han aumentado de casi nada en el 2000 a más de 700 mil millones de dólares en la actualidad,[8]

En ese sentido, la designación de Qu Dongyu al frente de este organismo, se percibe como otra prueba del interés y capacidad de Pekín en escalar posiciones a nivel internacional, mediante su nuevo megaplan enfocado al comercio que engloba al 30 por ciento de la economía mundial (la Nueva Ruta de la Seda),[9] mientras invierte en sectores estratégicos de países terceros (por ejemplo, en el Ártico[10]) y se encuentra en plena disputa comercial con Estados Unidos.

Sin embargo, la política expansiva de China también ha atraído críticas. Algunos consideran que su papel en África y América del Sur es una nueva expresión de colonialismo.[11] El fenómeno del acaparamiento de tierras (para destinar a la agricultura) que China está llevando a cabo en África podría ser un ejemplo al respecto. O también, las grandes inversiones en infraestructuras que financia en muchos países, que luego se encuentran atrapados en una espiral de deuda (una técnica frecuentemente utilizada también por los países occidentales). Un propósito que China obviamente niega.[12] En su reportaje sobra la investidura, Le Monde insinuó que el candidato de Camerún se retiró de la contienda después de que China decidió condonar los 62 millones de euros que el país africano le debía.[13],[14]

El rol de China en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU fue también criticado por la ONG Human Rights Watch. En ese sentido, en un informe[15] elaborado por esta misma organización, se acusa a China de utilizar su posición de poder para interferir en las actividades del organismo y evitar que se hablara de los derechos humanos en China. Hace unos días, de hecho, el mismo Consejo amonestó a China por la violación de los derechos humanos hacia la población musulmana en la región de Xinjiang.

En su discurso de investidura, Qu Dongyu dijo que estaba orgulloso de la tarea encomendada, y agradeció a China por proponerle y sostenerle para el cargo: “…voy a trabajar por el bien de los agricultores (...) y doy las gracias a mi patria después de estos 40 años de reforma exitosa y política abierta". En ese sentido, consciente de las críticas que hubiesen podido llegar por su estrecha relación con la República Popular China, reiteró que su función será servir a la FAO y honrar el puesto que recibió, respetando los principios de justicia, apertura y transparencia, y permaneciendo imparcial y neutral. Es muy probable que, dadas las críticas dirigidas contra China por su papel en África y América Latina, Qu Dongyu tendrá muchos ojos dirigidos hacia él, listos para aprovechar la oportunidad para lanzar acusaciones contra China por el uso interesado de su prestigiosa posición en FAO.

La segunda razón de la relevancia en la investidura del representante chino, tiene que ver con las diferentes posiciones sobre las estrategias de gestión de la institución por parte de los dos candidatos principales, Qu Dongyu y la francesa Catherine Geslain-Lanéelle.

La candidata de la Unión Europea apoyó fuertemente su candidatura en la promesa de promover en la FAO una política agrícola basada en la promoción de las biotecnologías y el cultivo de organismos genéticamente modificados (OGM), con el consiguiente aumento del peso del complejo industrial agroquímico-biotecnológico en el control del sistema agroalimentario global. Un sector, este, dirigido actualmente por unas pocas multinacionales, con tres grupos en el sector agroquímico que controlan el 60-70 por ciento de las semillas y la agroquímica (prácticamente en régimen de monopolio), y una docena de grupos que controlan el 70 por ciento del sector alimentario del planeta.

Por su parte, y desde una postura muy alejada con respecto a la candidata francesa, el chino Qu Dongyu, al presentar su programa, hizo hincapié en la importancia de involucrar a la sociedad civil en las decisiones relacionadas con el uso de nuevas tecnologías en el sector agroalimentario, en particular en lo que respecta a los OGM y la agroquímica. En este sentido, Qu Dongyu aseguró que bajo su liderazgo, temas como la bioseguridad y el impacto ambiental de la agroquímica se considerarían de fundamental importancia.[16] También destacó su interés en centrarse en la erradicación del hambre en las regiones pobres, modernizar la agricultura en las zonas tropicales y secas, y promover la digitalización del sector primario, temas que le han proporcionado el apoyo de muchos países de América Latina, entre ellos Brasil, Venezuela, Nicaragua, Uruguay, Argentina y Perú. En línea con la política de bioseguridad del nuevo director de FAO parecería estar también México (aunque no se conoce su voto), uno de los pocos países en el mundo que ha logrado detener el avance del negocio de los cultivos transgénicos gracias a un potente tejido de actores sociales y organizaciones campesinas.

Qu Dongyu recibió el apoyo del director saliente Da Silva, quien elogió también a China por los grandes pasos en el camino de reducir el hambre y la pobreza en el país[17]. Este mérito es reconocido también por otras instituciones internacionales como el Programa Mundial de Alimentos, con su director David Beasley, que en los últimos años a menudo ha elogiado a China por sus esfuerzos para proporcionar asistencia alimentaria a países en grave crisis, como la República del Congo, Lesotho, Somalia o Sudán del Sur.[18]

China es miembro fundador de la FAO, con la que siempre ha trabajado estrechamente en el campo de la seguridad de los alimentos, el manejo de plagas, la capacidad de responder a los efectos del cambio climático y los desastres naturales, así como en la promoción del desarrollo sostenible basado en la agroecología. Esto, por lo menos, es el compromiso en el papel. Sin embargo, hay que subrayar que, aunque Qu Dongyu no mencionó expresamente los cultivos transgénicos como parte de su programa, sí hizo referencia a la búsqueda de colaboraciones con grandes grupos privados como Alibabà y el gigante de la agroquímica Bayer.[19],[20] Por lo tanto, será interesante ver cómo el nuevo representante de FAO pretenda utilizar la experiencia de estas empresas sin entrar en conflicto con su declaración de intenciones.

Los peligros de una huida hacia adelante en ese sentido existen: en un reciente documento de 2019 redactado conjuntamente por OCDE y FAO[21] (con enfoque en América Latina), se señala el uso de cultivos genéticamente modificados y la manipulación genética ( CRIPS[22]), por ejemplo, para aumentar la producción de biomasa de los cultivos, como la dirección que tiene que emprender la agricultura del futuro.

Al respecto, es importante comentar también que en China, la “dimensión social” de los cultivos transgénicos es un asunto con el cual el gobierno ha tenido que lidiar, y del cual probablemente ha extraído muchas lecciones. En China, tanto en el pasado como en la actualidad, se hace experimentación con cultivos transgénicos,[23] con el consentimiento del partido comunista chino (PCCh) y del presidente Xi Jinping[24] pero, aparte de la experimentación, el cultivo de organismos transgénicos está prohibido, excepto el del algodón. Los cultivos transgénicos importados, como la soja y el maíz, se utilizan para la alimentación animal. Aunque el gobierno ha tratado de promover la aceptación de cultivos transgénicos en la población, ésta siempre ha mostrado una fuerte oposición, que ha ido en aumento con los años. Esto ha llevado al gobierno a evitar la imposición del consumo de alimentos transgénicos, por temor a desencadenar protestas, que hubiesen podido trascender también a un terreno más político. Una investigación publicada en 2018,[25] en la que se entrevistaron 2000 personas y que intentaba representar a todas las provincias chinas, edad, niveles educativos, ingresos, etc., informa que el 47 por ciento de la muestra entrevistada estaba en contra de los cultivos transgénicos, y sólo el 12 por ciento a favor (el 41 por ciento no sabe). Cabe señalar que la oposición a los cultivos transgénicos sigue siendo muy alta, incluso entre individuos con formación científica, con un 42 por ciento en contra y un 14 por ciento a favor.

Dejando de lado los datos, los temas relacionados con la seguridad alimentaria son de una importancia fundamental para los chinos, para quienes las hambrunas han sido parte integrante de la historia del país, y la gran hambruna que azotó algunas regiones entre 1959 y 1961, en la que se estima que murieron unos treinta millones de personas, todavía es un recuerdo relativamente reciente. Además, los escándalos que han afectado al sector agroalimentario en los últimos años han hecho que los chinos sean cada vez más sospechosos y cautelosos sobre los alimentos y su manipulación.

 

La desafortunada (e ilógica) apuesta de la Unión Europea: el caso Geslain-Lanéelle

 La elección de Catherine Geslain-Lanéelle como candidata por la Unión Europea (UE) a la dirección de FAO merece un análisis aparte.

Catherine Geslain-Lanéelle fue indicada expresamente por Francia (que en Europa es el país con más peso en el sector agroalimentario) o, más bien, por Emmanuel Macron, el presidente de la República Francesa, como candidata para la dirección general de la Agencia de Naciones Unidas. Ella es la jefa del departamento de política agrícola y alimentaria del Ministerio de Agricultura francés. De formación Ingeniero agrícola, desde 2006 hasta julio de 2013, ocupó el cargo de Directora Ejecutiva en la EFSA, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.

La apuesta de Catherine Geslain-Lanéelle por parte de la Unión Europea ha sido muy discutida, tanto por sus relaciones pasadas con el sector agroindustrial y las críticas recibidas durante su gestión de la EFSA, como por su promoción abierta de los cultivos transgénicos, hacia los cuales buena parte de los ciudadanos de la UE están en contra. La imposición de un candidato europeo claramente pro-OMG para representar a la FAO parecía traicionar la voluntad y la posición de los ciudadanos de la Unión Europea, y mostrar una vez más cómo la política de la UE parezca más sensible a los intereses de algunos actores particulares que a los de sus ciudadanos.

Bajo la dirección Geslain-Lanéelle, entre 2006 y 2013, la EFSA ha estado en repetidas ocasiones en el centro de fuertes críticas[26], acusada de incluir sistemáticamente entre sus dirigentes a personas que mantenían fuertes vínculos con el International Life Sciences Institute (ILSI, en su sigla en inglés). Este instituto es una estructura privada, concebida y financiada por la industria agroquímica (incluido Monsanto, el principal productor del famoso herbicida glifosato) y la agroindustria, a menudo en el centro de escándalos, debido a su agresiva acción de lobby para influir en la legislación de los países en materia agroalimentaria a favor de la industria.[27]

En 2010, José Bové, el famoso agricultor francés miembro del partido ecologista europeo, en una reunión del Parlamento Europeo, acusó[28] EFSA de no haber aclarado la posición de algunos de sus líderes, miembros de ILSI. La agencia comunitaria, a su vez, se defendió afirmando que la falta de referencia a las colaboraciones con ILSI se debía a descuidos en la preparación de los currículos publicados en la página web de EFSA.[29] El caso llevó al Parlamento Europeo a suspender la financiación a EFSA durante seis meses, y a suspender a las figuras que mantenían este conflicto de intereses.

En 2012, PAN-Europa reveló que, en 2008, un grupo de trabajo de la ESFA responsable de revisar los límites de toxicidad fue organizado y gestionado por miembros asociados a ILSI. En el grupo de trabajo, diez de los doce miembros tenían relaciones sólidas con la industria agroquímica y agroindustrial[30]. En el informe producido al hilo de la revisión, EFSA sugería optar por una evaluación de riesgo al estilo estadounidense (por lo tanto, con límites menos estrictos), basado en el “principio del riesgo aceptable” (es decir, un riesgo que generalmente se conoce y se tolera debido a que los costos o dificultades para implementar una contramedida efectiva serían excesivos en comparación con la expectativa de pérdida) frente al vigente principio de precaución.

En 2013, algunas asociaciones ambientalista formularon críticas[31]en contra de EFSA por el nombramiento de Juliane Kleiner, propuesta para desempeñar un papel importante en puestos clave en la evaluación y regulación de riesgos. Las críticas señalaban que Juliane Kleiner trabajó para ILSI, de 1996 a 2002, defendiendo los intereses de algunas de las industrias afiliadas, a menudo asumiendo las posiciones de la industria.

Poco antes de las elecciones de la FAO, Catherine Geslain-Lanéelle, frente a una delegación de los Estados Unidos, declaró que no compartía las cautelosas posiciones de Europa en materia de OGM (en Europa todavía prima el “principio de precaución”), y que su política en FAO estaría dirigida a abrir el mercado comunitario a los cultivos GM y a las nuevas técnicas de edición genética.[32]En ese sentido, la candidatura de Geslain-Lanéelle había suscitado fuertes preocupaciones por parte de las asociaciones ambientalista y los pequeños agricultores. En unas declaraciones al respecto, La Vía Campesina difundía la duda de si FAO, bajo una posible dirección Geslain-Lanéelle, centrada en los cultivos transgénicos como modelo agrícola, realmente hubiera podido trabajar para erradicar el hambre en el mundo, o si se hubiese convertido en una institución destinada a estimular la producción de materias primas (“commodities”) para vender en el mercado global.

Parece curioso, y no muy claro, cómo y por qué la Unión Europea ha apostado por una persona abiertamente en contra de sus mismas políticas y las elecciones de la mayoría de sus ciudadanos, y ya en el centro de las críticas por la posible connivencia con el sector agroindustrial.

 

¿Biotecnología para el desarrollo rural? La necesidad de evitar una carrera hacia soluciones simplistas y peligrosas.

 La FAO estima que alrededor de 820 millones de personas en todo el mundo padecen desnutrición crónica, en términos de calorías disponibles per cápita (el 40 por ciento de estas en India y China, el resto principalmente en África). Se estima que, al menos, dos mil millones de personas sufren la falta de ciertos nutrientes en su dieta,[33] tales como vitaminas (se estima que cada año entre 250.000 y 500.000 niños sufren daños en los ojos (por ejemplo, cegueras) debido a la falta de una ingesta suficiente de vitamina A) y minerales (la FAO estima que, a nivel mundial, una mujer de cada tres se ve afectada por la anemia causada por la falta de ingesta de hierro). Estas condiciones, además de ser debilitantes y dolorosas para quienes viven allí, y las sufren directamente, representan una enorme pérdida económica para los países, limitando su desarrollo y contribuyendo a fomentar conflictos internos.

Tratar de resolver estos problemas es un compromiso que la FAO, y muchas otras organizaciones internacionales, ha asumido. Pensar que estos problemas complejos pueden reducirse y contemplarse sólo desde el campo de la genética, o la biotecnología, significa simplificar excesivamente la complejidad del mundo real.

Es evidente que una persona tan experimentada como Catherine Geslain-Lanéelle no ignora la complejidad del mundo real. Sin embargo, un mensaje que ponga demasiada confianza y esperanza en el desarrollo de cultivos transgénicos como simple solucion a los problemas de producción agroalimentaria y del hambre, lanzado por el cargo más alto de una institución como la FAO, puede tener efectos muy impactantes en las políticas agroalimentarias mundiales y conllevar muchos riesgos.

Ahora bien, si es cierto que no podemos y no debemos desmentir que, como todas las tecnologías, también las biotecnologías pueden ofrecer oportunidades para resolver algunos problemas (las técnicas nunca son malas de por sí), sin embargo, estas manipulaciones genéticas deben analizarse primero caso por caso, y sobre todo, en el complejo contexto de los posibles impactos ambientales y socioeconómicos, tanto a corto como a largo plazo.

A continuación, ofrecemos tres ejemplos de casos concretos útiles para comprender la dimensión y características de los problemas en los que corremos el riesgo de caer.

El caso del algodón GM de Burkina Faso. Burkina Faso es un país de África occidental, con una población de 17 millones de habitantes, donde el cultivo del algodón, apreciado en todo el mundo por su calidad (con fibras más largas, en comparación con el promedio, que sirve para la fabricación de tejidos, vestidos, camisas, etc.), representa una de las actividades económicas más importantes del país (Burkina Faso es uno de los mayores productores africanos de algodón). En 2003, Monsanto propuso al gobierno mejorar los rendimientos del algodón local gracias a la biotecnología, es decir, mediante el cultivo del algodón Gm, diseñado para producir toxina Bt, y así prevenir el ataque de plagas de insectos. Así, en 2008 se empezó a cultivar en el país el nuevo algodón Gm de Monsanto. A pesar del mayor costo de las semillas Gm, los agricultores inicialmente vieron aumentar sus ganancias por la reducción del uso de pesticidas. Sin embargo, este escenario no duró mucho. Los compradores pronto se dieron cuenta de que la calidad del algodón ya no era la misma, y ​​el valor del algodón cayó, dejando a los productores con las cuentas en rojo.

La manipulación genética había inducido en las plantas una modificación inesperada que había comprometido la calidad de la fibra. Algunos informes científicos informaron de un aumento en los rendimientos en el campo, sin embargo, la cantidad de algodón que realmente podía extraerse de la flor para la venta, en realidad, disminuyó. El daño económico fue tal que Burkina Faso demandó a Monsanto pidiendo una compensación por los daños. En 2016, el país volvió a cultivar algodón tradicional, registrando un aumento del 20 por ciento de algodón vendible con respecto al algodón GM.[34] Otro ejemplo al respecto es el caso de Brasil.[35]

El caso del arroz dorado. Se estima que más de 100 millones de personas, en su mayoría niños y mujeres, se ven afectadas por la deficiencia de vitamina A. Esta deficiencia genera una gran cantidad de problemas, desde la reducción de las defensas inmunitarias hasta problemas en el aprendizaje. La vitamina A es esencial para el correcto desarrollo de la visión. De hecho, la carencia prolongada de esta vitamina puede conducir a la ceguera, y hasta la muerte, si la deficiencia perdura mucho. Esta vitamina se encuentra en productos animales y es producida por el metabolismo humano a partir del betacaroteno (y con menos eficiencia a partir de otros carotenoides provitamínicos), que a su vez se encuentra en vegetales de colores y verduras de hoja larga.

En el arroz, el betacaroteno se encuentra en las glumas que cubren los granos, aunque el arroz blanco está completamente exento del mismo. En algunas regiones pobres, donde las dietas se caracterizan por una fuerte dependencia del arroz, existen graves problemas nutricionales, no sólo deficiencias de vitamina A, sino también de otras vitaminas, hierro y otros minerales. En 2000, y luego en una nueva versión en 2005, se lanzó una variedad de arroz transgénico que produce beta-caroteno en el grano de arroz. Ya en el año 2000, con una variedad de arroz dorado que producía una cantidad casi insignificante de betacaroteno (y sin haber realizado ninguna prueba de tipo toxicológico-nutricional o agroecológico en los campos del cultivo), los promotores de los OGM comenzaron una gran batalla mediática para que este arroz transgénico se distribuyera a los agricultores pobres de todo el mundo para su cultivo.

En su momento, aquellos que expresaron dudas sobre la efectividad de esta iniciativa fueron sistemáticamente atacados e insultados por el mundo biotecnológico, e incluso acusados ​​de crímenes contra la humanidad, culpables de querer negar a cientos de millones de personas desnutridas la solución a sus problemas. En 2014 (y luego sucesivamente se ampliaron los ensayos), los resultados de las pruebas de campo (que finalmente se realizaron quince años después de la aparición de la primera variedad de arroz dorado en el laboratorio) indicaron que el arroz dorado tenía dos problemas bastante importantes: su contenido en betacaroteno era aún bajo y, sobre todo, su productividad era menor que la de las variedades cultivadas tradicionalmente. Esto no permite que el arroz dorado sea comercializable, como declaró el mismo International Rice Research Institute.[36] Si el arroz dorado se hubiera comercializado en 2005, como exigían muchas voces dentro del mundo biotecnológico, la producción de arroz habría sufrido una reducción drástica, pudiendo provocar una hambruna a escala mundial, que habría puesto en peligro la vida de cientos de millones de personas y enormes problemas de inestabilidad social, más allá de dejar sin resolver los problemas nutricionales de determinadas poblaciones que supuestamente pretendían solucionarse con esta tecnología.[37],[38]

¿Qua pasa con los cultivos GM en Argentina? El mundo de la biotecnología afirma que los cultivos transgénicos son la respuesta necesaria a los problemas del hambre y la pobreza. Si esto fuera cierto, los argentinos deberían estar entre las personas mejor alimentadas, más ricas y más felices del mundo. En Argentina (43 millones de personas) se cultivan 22,5 millones de hectáreas de cultivos transgénicos (alrededor del 50 por ciento de las tierras cultivables), entre soja, maíz y algodón. El país produce una cantidad de alimentos que podría potencialmente alimentar a 400 millones de personas.[39],[40]

La soja GM y el maíz GM representan casi el 20 por ciento del valor exportado. Sin embargo, sorprendentemente, la visión milagrosa alrededor de los GM narrada en el mundo de la biotecnología no parece haberse hecho realidad.

A pesar de los cultivos transgénicos y la enorme productividad de la agricultura argentina, la realidad es que el 52 por ciento de los menores (6 millones de niños y adolescentes) vive en la pobreza (el 40 por ciento no tiene libros en casa, por ejemplo, o también un 40 por ciento no puede permitirse ir al dentista). El 13 por ciento de los menores argentinos vive en estado de subnutrición. Desde el año 2010, cuando se creó el Barómetro de la deuda social de la infancia, que mide la pobreza y los problemas sociales de los niños, la pobreza infantil nunca ha estado por debajo del 40 por ciento. Por decirlo en términos más llamativos, pero al mismo tiempo dramáticamente reales, ¡Argentina, considerada uno de los graneros del mundo, no logra alimentar a sus niños![41]

Pero no sólo no los alimenta. En Argentina, se usan actualmente más de 300 millones de litros de agroquímicos al año (eran 35 millones en los años 90 antes de la introducción masiva de los cultivos Gm[42]), con una tendencia de aumento del 10 por ciento por año[43].

El aumento del uso se corresponde con la necesidad de aumentar la cantidad por hectárea debido a la aparición de resistencia a los herbicidas (glifosato) en las “malezas”. Con lo cual, los productores utilizan cada vez más cantidad de glifosato y además lo mezclan con otros productos. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina, señala que, en la década de los 90, se utilizaban unos 2 litros por hectárea de cultivo, mientras en la campaña agrícola 2011/2012 llegaron a utilizarse 9 litros por hectárea[44],[45].

En el grafico siguiente (figura 2) podemos ver la evolución en el uso de agroquímicos (pesticidas y herbicidas)  en millones de kg/L, de áreas cultivadas en ha y rendimientos medios nacionales para cultivos en t/ha.[46]

 

Figura 2. Uso de agroquímicos en Argentina entre1991 y 2010 (fuente REDUAS).

 

Tal y como señala la Red Universitaria de Ambiente y Salud (REDUAS) y los médicos de pueblos fumigados,[47] se estima una dosis promedio a nivel nacional de unos 8 litros por persona, que puede alcanzar los 30 litros por persona o más en las regiones donde se cultiva la soja GM (unos 12 millones de personas que conviven con las tierras de cultivos agroindustriales).

El gobierno argentino siempre ha considerado que el glifosato es inocuo para la salud humana, por lo que no considera necesario establecer límites para su uso. El enorme uso de herbicidas, debido a los cultivos transgénicos, ha contaminado el suelo y el agua, y está exponiendo a la población rural a diferentes tipos de enfermedades.

En ese sentido, en 2010, con su grupo de trabajo, el toxicólogo argentino, el profesor Andrés E. Carrasco, publicó un importante trabajo científico[48] en el que mostraba cómo el glifosato interfería en el mecanismo de desarrollo del embrión en vertebrados. El trabajo concluye que los herbicidas a base de glifosato tienen efectos teratogénicos (es decir, inducen malformaciones en el embrión) en los vertebrados, y que esto podría explicar los casos de malformación que se encuentran en los recién nacidos, en áreas rurales donde se utilizan ampliamente tales herbicidas. Después de la publicación del trabajo, el profesor Carrasco recibió amenazas personales, y su trabajo fue ridiculizado por el propio ministro de investigación científica argentino. En 2010 se formó la citada REDUAS con el objetivo precisamente de hacer un seguimiento de la salud humana y la degradación ambiental producida como consecuencia de la actividad productiva, en general, y agropecuaria, en particular.

El monocultivo intensivo de organismos resistentes a herbicidas está también degradando y matando los suelos, y se está expandiendo gracias a la deforestación de lo que queda del patrimonio natural del país.[49]  Philip Lymbery, un crítico de la ganadería industrial, en su “La carne que comemos: el verdadero coste de la ganadería industrial” (2017),  hace un buen resumen de la situación en Argentina.

¿Quién se está beneficiando con los OGM en Argentina? Pocos grandes terratenientes y los grupos de presión asociados a los OGM y a los agroquímicos.

Para terminar

 Volviendo al tema central de este artículo, ciertamente se puede afirmar que la experiencia y la formación del nuevo director de la FAO Qu Dongyu, junto con las intenciones declaradas en su discurso de investidura, aportan una contribución sólida y llena de esperanza a la FAO. Esperamos además, como insinuó, que el nuevo director quiera seguir y profundizar en la línea trazada por su predecesor, Da Silva, quien se había comprometido fuertemente con la seguridad alimentaria de cientos de millones de pequeños agricultores mediante el desarrollo de modelos agroecológicos, capaces de garantizar la producción, y al mismo tiempo preservar la calidad de los recursos naturales, el suelo en primer lugar (ver, por ejemplo, la publicación solicitada por Da Silva en 2015, como parte del año del suelo[50]).

Los retos que nos esperan son, sin duda, enormes y abarcan cuestiones agroecológicas, sociales y políticas, y ecológicas.

El primer nivel tendría que enfrentar cuestiones sobre como:

I. alimentar a una población que se estima alcanzará los 10 mil millones de personas en 2050 (con un crecimiento que se producirá principalmente en África y Asia, continentes ya afectados por crisis alimentarias, por los efectos del cambio climático y, en el caso de África, por una serie de dramáticos conflictos que parecen no tener fin);

II. gestionar unos recursos hídricos cada vez más escasos y proteger la fertilidad del suelo[51](sin los cuales no puede haber producción de alimentos);

III. reducir el uso de recursos y el desperdicio en la cadena agroalimentaria; e iv. invertir en agroecosistemas resilientes en función de los efectos del cambio climático.

El segundo nivel abarcaría cuestiones desde un punto de vista socio-político como:

I. implementar una distribución más equitativa del valor de los productos alimenticios en la cadena alimentaria, y un reconocimiento del valor de estos;

II. acabar con el despilfarro de alimentos causados por la producción de biocarburantes (un vector energético ineficiente que sólo se sostiene gracias a los subsidios públicos[52]);

III. reducir los conflictos, una de las causas más importantes de hambre y sufrimiento de los pueblos.

En el tercer ámbito encontraríamos cuestiones de naturaleza ecológica como: i. proteger lo que queda de los ecosistemas naturales; ii. preservar la biodiversidad; iii. reducir el uso de pesticidas, que en algunas regiones están comprometiendo la salud de los ciudadanos y de los sistemas agrícolas.

La gestión de problemas tan complejos debe servir como advertencia contra la búsqueda de soluciones demasiado simplistas, que podrían resultar peligrosas, como hemos tratado de mostrar en los ejemplos anteriores.

Un desafío que esperamos que el nuevo gerente Qu Dongyu quiera aceptar, como ha anunciado, con un compromiso con las personas, con justicia, apertura, transparencia e imparcialidad.

 

NOTAS:

[1] Tiziano Gomiero es investigador indipendente y consultor, en temas de agroecología y medio ambiente: https://www.researchgate.net/profile/Tiziano_Gomiero

[2] Monica Di Donato es economista ecologica e investigadora en FUHEM Ecosocial: @MonDiDonato

[3] http://www.fao.org/news/story/en/item/1199116/icode

[4] En este enlace se pueden consultar los CV de los candidatos: http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/bodies/Conference_2019/MZ073_7/MZ073_C_2019_7_en.pdf

[5] https://www.lemonde.fr/planete/article/2019/06/07/guerre-diplomatique-pour-la-presidence-de-la-fao_5473025_3244.html

[6] El voto en el procedimiento de investidura es secreto, pero ha habido muchos países que han hecho públicas sus preferencias por un candidato en concreto.  Sólo Italia ha mantenido una reserva absoluta en la elección, como país invitado de la FAO.

[7] https://www.unido.org/who-we-are-structure-director-general/biography

[8] https://www.economist.com/finance-and-economics/2019/07/13/a-new-study-tracks-the-surge-in-chinese-loans-to-poor-countries

[9] https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/9135375/05/18/China-abre-una-nueva-Ruta-de-la-Seda-en-la-que-invertira-8-billones-de-dolares.html

[10] , Marzio G. Mian, Barents, epítome ártica. PAPELES de relaciones ecosociales y cambio global, número 146, 2019.

[11] https://elpais.com/internacional/2018/09/01/actualidad/1535807374_627163.html

[12] https://lta.reuters.com/articulo/china-africa-idLTAKCN1LK1K6-OUSLW

[13] https://www.lemonde.fr/planete/article/2019/06/07/guerre-diplomatique-pour-la-presidence-de-la-fao_5473025_3244.html

[14] https://www.euractiv.com/section/agriculture-food/news/chinas-qu-dongyu-beats-eu-candidate-for-fao-leadership/

[15] https://www.hrw.org/news/2017/09/05/un-china-blocks-activists-harasses-experts

[16] https://www.theguardian.com/environment/2019/jun/02/candidate-run-global-food-body-not-defend-eu-stance-on-gm?fbclid=IwAR0rnRfjf94tKs03BSaHWfHp1FC-ZTUZNu6-3AL6VJoNaeWyq8t0RWj8NPs

[17] Los datos del último informe de la FAO sobre “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2018” no parecen respaldar tanto optimismo.

[18] https://www1.wfp.org/news/china-contributes-us7-million-support-wfps-food-assistance-south-sudan

[19] En 2018 Bayer compró Monsanto y su paquete de patentes para cultivos Gm. Para profundizar sobre la megafusión: https://www.fuhem.es/media/ecosocial/file/revista-papeles/139/Megafusiones_T_GOMIERO_M_DIDONATO.pdf

[20] https://www.lemonde.fr/planete/article/2019/06/23/le-chinois-qu-dongyu-elu-a-la-tete-de-la-fao_5480389_3244.html

[21] http://www.fao.org/publications/oecd-fao-agricultural-outlook/2019-2028/en/

[22] https://es.wikipedia.org/wiki/CRISPR

[23] https://www.nature.com/news/china-s-scientists-must-engage-the-public-on-gm-1.17031

[24] https://thediplomat.com/2019/05/chinas-gmo-paradox/

[25] https://www.nature.com/articles/s41538-018-0018-4

[26] https://corporateeurope.org/sites/default/files/ilsi-article-final.pdf

[27] https://www.theguardian.com/us-news/2019/jun/03/science-institute-that-advised-eu-and-un-actually-industry-lobby-group

[28] https://www.nature.com/news/2010/101006/full/467647a.html

[29] https://www.nature.com/news/2010/101005/full/news.2010.513 .html

[30]Informe detallado sobre el tema producido por PAN-Europa: https://www.pan-europe.info/old/Resources/Reports/PANE%20-%202011%20-%20A%20Toxic%20Mixture%20-%20Industry%20bias%20found%20in%20EFSA%20working%20group%20on%20risk%20assessment%20for%20toxic%20chemicals..pdf

[31] https://www.pan-europe.info/old/News/PR/130910.html

[32] https://www.theguardian.com/environment/2019/jun/02/candidate-run-global-food-body-not-defend-eu-stance-on-gm?fbclid=IwAR0rnRfjf94tKs03BSaHWfHp1FC-ZTUZNu6-3AL6VJoNaeWyq8t0RWj8NPs

[33] https://theconversation.com/hidden-hunger-affects-nearly-2-billion-worldwide-are-solutions-in-plain-sight- 104740

[34] https://af.reuters.com/article/investingNews/idAFKBN1510MH

[35] https://www.reuters.com/article/us-brazil-cotton-idUSKCN1U61Y9

[36] https://www.nature.com/articles/514S55a?message-global=remove

[37] Más información sobre el problema del arroz dorado en esta entrevista: https://www.fuhem.es/2017/05/08/jugando-a-aprendices-de-brujo-con-la-comida-luces-y-sombras-de-la-polemica-sobre-transgenicos-y-arroz-dorado/

[38] https://theconversation.com/forcing-consensus-is-bad-for-science-and-society-77079

[39] https://www.trtworld.com/americas/battle-against-hunger-in-argentina-26181

[40]https://elpais.com/internacional/2019/06/07/actualidad/1559927136_602178.html?id_externo_rsoc=FB_CM&fbclid=IwAR3V0k_hzlHVnMGXsBPK6zEEkFB8Yt6r4AsOsoWBvP4Q-ikPVqIAgFfQXeQ

[41]https://elpais.com/internacional/2019/06/07/actualidad/1559927136_602178.html?id_externo_rsoc=FB_CM&fbclid=IwAR3V0k_hzlHVnMGXsBPK6zEEkFB8Yt6r4AsOsoWBvP4Q-ikPVqIAgFfQXeQ

[42] Philip Lymbery, 2017. “La carne que comemos: el verdadero coste de la ganadería industrial”. Libros Singulares (Ls).

[43] https://www.trtworld.com/magazine/the- Las consecuencias mortales-de-agricultura-agroquímico-in-Argentina-22843

[44] http://www.biodiversidadla.org/Agencia-de-Noticias-Biodiversidadla/Glifosato-transgenicos-y-un-experimento-a-cielo-abierto?fbclid=IwAR0CwI30YTqMQQh-F3XRVQfiZa0gy-xFZOnt2YdRVVFd1OIez0_JkYTM0mg

[45] http://sobrelatierra.agro.uba.ar/aparece-una-resistencia-increible-al-glifosato/

[46] http://reduas.com.ar/wp-content/uploads/2013/06/evolucion-agtotox-has-sembradas-y-rendimiento.jpg

[47] http://reduas.com.ar/the-use-of-toxic-agrochemicals-in-argentina-is-continuously-increasing/

[48] https://www.eldiario.es/desalambre/efectos-glifosato-Argentina_0_619438193.html

[49] https://www.theguardian.com/environment/2018/oct/26/soy-destruction-deforestation-in-argentina-leads-straight-to-our-dinner-plates

[50] http://www.fao.org/soils -2015 / en /

[51] https://www.mdpi.com/2071-1050/8/3/281

[52] https://www.mdpi.com/2071-1050/7/7/8491

 

 

 

 

 


Geopolítica en el Antropoceno

La geopolítica en los tiempos de la crisis ecosocial se desenvuelve en un mundo crecientemente postoccidental. El centro de gravedad de la economía mundial se desplaza hacia el Oriente, que ejerce una demanda creciente de recursos cada vez más escasos. Al tiempo, las amenazas vinculadas al cambio climático y a las disrupciones tecnológicas exigen alcanzar amplios consensos que impidan que los intereses privados se impongan al bien común. Sin embargo, en el momento en el que más cooperación necesitamos, se imponen procesos de repliegue nacional, rebrotes proteccionistas y guerras comerciales y tecnológicas. Todo ello refleja una vuelta de la geopolítica, que lejos de una muestra de debilidad del sistema, se torna en una pieza clave de la recomposición de un nuevo orden social que emerge en el plano internacional.

El actual número de PAPELES dedica el Especial a la «Geopolítica en la era del Antropoceno». En Panorama, Giorgos Kallis nos ofrece una lectura crítica de la propuesta del Green New Deal. La sección de Periscopio pone el foco sobre dos iniciativas sociales urbanas concretas, una en Barcelona y la otra en Valladolid, mientras que en Entrevistas, conversamos en esta ocasión con el matemático y oceanógrafo Jordi Salat.

Finalmente, en este número sumamos un nuevo texto para la sección Recordando a Sacristán y, como no puede faltar, la revisión de algunos Libros recientes de interés.

A continuación, ofrecemos el sumario de la revista y, como es habitual el texto completo de la INTRODUCCIÓN de Santiago Álvarez Cantalapiedra, que bajo el título El regreso de la geopolítica, destaca que los tiempos que vivimos demandan altos grados de cooperación mundial, ya que las amenazas vinculadas al cambio climático y al desarrollo de unas tecnologías, que son cada vez más disruptivas por ser capaces de combinar inteligencia artificial con bioingeniería, exigen alcanzar amplios consensos que impidan que determinados intereses privados se impongan al bien común.

El texto destacado de este número es el artículo que abre el ESPECIAL, Geopolítica en el Capitaloceno, donde su autora Birgit Mahnkof, destaca que bajo las condiciones de un modo de producción capitalista, la «ruptura metabólica» entre los seres humanos y la naturaleza se ha ampliado tanto, que los “antropos” se han convertido en un “factor geológico” que está a punto de terminar con la vida en la Tierra tal como la conocemos desde hace más de diez mil años. Sin embargo, en lugar de iniciar un cambio estructural que respete las restricciones socioecológicas de la acción humana, estamos en cambio experimentando una renovación de la geopolítica: no solo la feroz competencia internacional por la disminución de las reservas de petróleo y gas natural, sino también una “fiebre verde” por los metales, minerales, el agua y la tierra.

SUMARIO

INTRODUCCIÓN:

El regreso de la Geopolítica, Santiago Álvarez Cantalapiedra.

ENSAYO

La cuestión ambiental en Marx, Horacio Fazio y José Manuel Naredo.

María Zambrano, una filósofa comprometida entre las “sinsombrero”, Maite del Moral.

ESPECIAL: GEOPOLÍTICA EN LA ERA DEL ANTROPOCENO

Geopolítica en el Capitaloceno, Birgit Mahnkopf.

La geopolítica mundial pivota en Asia, Augusto Zamora.

Guerra en el Antropoceno. La hiperrealidad de la economía biofísica-militar, Nafeez Ahmed.

¿Acaso tenía razón Huntington? Demografía y geopolítica, Andreu Domingo.

Barents, epítome ártico, Marzio G. Mian.

Geopolítica de los recursos naturales en el África Subsahariana, Jesús García-Luengos.

PANORAMA

El Green New Deal no debe vincularse al crecimiento económico., Giorgos Kallis.

PERISCOPIO

Organización vecinal desde la memoria colectiva y la liberación del espacio. Etnografía del Ágora Juan Andrés Benítez en El Raval, Ana Elisa Astudillo Salazar.

Convivencia y Urbanismo. Estudio de la zona vulnerable Caamaño y Las Viudas del barrio de Las Delicias en Valladolid, Álvaro Martínez García-Salmones.

ENTREVISTA

Entrevista al matemático y oceanógrafo Jordi Salat, Salvador López Arnal.

RECORDANDO A SACRISTÁN

Prólogo de Historia general del socialismo, Manuel Sacristán Luzón.

LIBROS

Las cenizas de Prometeo. Transición energética y socialismo, de Joaquim Sempere.

Emilio Santiago Muiño.

Políticas de seguridad para la paz. Otra seguridad es posible y necesaria, de Jordi Calvo Rufanges (coord.)

Economía (de guerra), de Pere Ortega.

Nuria del Viso.

Ecología, comunidad y estilo de vida. Esbozos de una ecosofía, de Arne Naess.

Marina Mejía, Mirella E. Maurolagoitia y Mikaela Simpatico.

Esperanza activa. Cómo afrontar el desastre mundial sin volvernos locos, de Joanna Macy y Chris Johnstone.

Ricardo Nieto González y Octavio Arriola Mariño.

 

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Small is beautiful, lo grande está subvencionado. Nuevo libro de la Colección Economía Crítica & Ecologismo Social

Small is beautiful se publicó por primera vez en 1998. Más de veinte años después, sigue siendo un texto de una plena vigencia, que ha demostrado ser capaz de anticipar muchos de los debates que, con el tiempo, se situarían en el ojo del huracán.

Steven Gorelick reúne aquí una serie de reflexiones, respaldadas por numerosos ejemplos y datos, que demuestran la gran dependencia de las grandes empresas respecto de subvenciones, ayudas y exenciones fiscales, laborales y ambientales, sin las cuales las megacorporaciones globales no serían competitivas ni eficientes, y la peligrosa destrucción social, económica y ambiental que causan estas empresas.

El texto nos hace plantearnos una serie de cuestiones:

¿Sabemos cómo se destinan nuestros impuestos a impulsar la concentración económica en las grandes multinacionales?

¿Somos conscientes de cómo afecta esto al tejido económico local, al empleo y a la utilización de los recursos naturales?

¿Estamos a tiempo de poner en entredicho la presunción de que "cuanto más grande, mejor" y empezar a comprender que, en definitiva, "lo pequeño es hermoso"?

Sobre el autor

Steven Gorelick es director ejecutivo de programas en Local Futures (antes International Society for Ecology and Culture, ISEC) -una ONG que promueve alternativas a la economía global y consumista-. Es codirector de la premiada película documental The Economics of Hapiness (ISEC, 2011) y coautor de Bringing the Food Economy Home: Local Alternatives to Global Agribusiness (Kumarian Press, 2002). Ha enseñado economía en el Sterling College en Vermont, y escribe y da charlas sobre temas de economía local en Estados Unidos.

A continuación, ofrecemos el índice y un extracto del Prólogo de Federico Aguilera Klink:

Índice

Prólogo. De la economía de la competencia a la economía de la subvención pública (para las grandes empresas), por Federico Aguilera Klink.

Introducción - Helena Norberg-Hodge.

Capítulo 1. Es la evolución, ¿NO?

Capítulo 2. Lo grande se hace más grande.

Capítulo 3. Facilitando el crecimiento: infraestructuras y escala.

Capítulo 4. Las subvenciones al transporte de larga distancia.

Capítulo 5. La comunicación del globalismo.

Capítulo 6. Hay que encontrar la energía.

Capítulo 7. Aprendiendo a servir al mercado global.

Capítulo 8. Investigación científica: ¿quién se beneficia, quién paga?  

Capítulo 9. La ampliación de infraestructuras: una carrera hacia ninguna parte.

Capítulo 10. Las reglas del juego: el libre comercio.

Capítulo 11. Muchas regulaciones y pocos efectos.

Capítulo 12. Entonces ¿por qué lo siguen haciendo?

Agradecimientos.

 

PRÓLOGO

De la economía de la competencia a la economía de la subvención pública (para las grandes empresas)

La economía que se enseña en las universidades y la que se transmi­te a través de los medios de comunicación insiste, fundamental­mente, en una descripción (con apariencia de explicación) en la que destacan de manera positiva, ideal y deseable etiquetas como el mer­cado, la competencia y la eficiencia y, de manera negativa, la inter­vención estatal y las subvenciones. Esto ayuda a construir un discur­so ideológico falso en el que se asocia mercado y competencia a libertad y a eficiencia y, a la inversa, se asocia intervención estatal (una expresión cargada de un enorme sesgo autoritario e indesea­ble) y subvenciones a falta de libertad, derroche e ineficiencia.

El libro de Gorelick, publicado originalmente en 1998, nos muestra con datos la falsedad de tales ideas dejando claro que el discurso del mercado libre, en el que triunfarían las grandes empresas por su buen hacer y su esfuerzo competitivo, con el resultado final de una elevada eficiencia, no es nada más que pura ideología que sirve para ocultar una realidad en la que el poder de las grandes empresas (corporaciones) les permite configurar (obligando a los diferentes gobiernos a algunos de cuyos miem­bros designa) de manera intimidatoria las propias reglas de juego con las que van a obligar a “jugar” al resto de las empresas y en diferentes países y que, obviamente, benefician de manera inefi­ciente y desigual a las corporaciones que elaboran esas reglas. Esto incluye el saqueo de lo público, en términos de presupuestos y de la apropiación de los bienes públicos, es decir, la concesión de inmensas subvenciones públicas y de exenciones fiscales, laborales y ambientales de todo tipo de acuerdo con las necesida­des de esas grandes empresas para que puedan seguir ampliando sus áreas de explotación y extracción de beneficios privados.

Es obvio que estoy hablando de todo tipo de violencia, sin la cual nada de lo anterior sería posible, que llega, cuando estas empresas lo consideran necesario, hasta los golpes de Estado y la guerra, tal y como llevamos décadas observando. Sin embargo, y gracias a la manipulación y tergiversación del lenguaje, el resultado final, que no es otro que la destrucción social, cultural, económica y ambiental de países enteros, termina considerándose como una mejora en la libertad y en la eficiencia gracias al “mercado”.

A seguir considerando toda esta violencia como competencia contribuye de manera violenta (es una redundancia deliberada) el sistema educativo, desde la escuela hasta la universidad, algo que Gorelick muestra con una claridad dolorosa. Por otro lado, como nos han convertido en consumidores, por mucho que nos llamen de vez en cuando ciudadanos, sin una conciencia mínima de que nues­tros hábitos y nuestro nivel de consumo depende del manteni­miento de esa violencia y de esa destrucción, vivimos habitualmen­te en un estado de enajenación, existencia sin esencia decía Marx, o de cretinización de alto nivel, como señalaba Morin; es decir, sin tener apenas capacidad de relacionar cuestiones, lo que nos impide comprender dónde estamos y entender qué es lo que ocurre.

La novedad del texto de Gorelick consiste, precisamente, en que rompe con la cretinización, de alto y de bajo nivel —la primera según Morin es la que enseña la universidad (y el sistema educati­vo) y la segunda la que transmiten los medios de comunicación— al mostrar a través de los 12 capítulos que tiene el libro cómo están relacionadas todas estas cuestiones en diferentes campos de nego­cios, tales como las infraestructuras, la energía, el transporte y las comunicaciones, la financiación de la investigación “privada”, la globalización, las regulaciones fiscales, laborales y ambientales, las exportaciones, las empresas de armamento, las puertas giratorias, la publicidad, el sistema educativo, etc. Todo está relacionado.

Así pues, en contra de las creencias insistentemente divulga­das como si fueran conocimiento científico o como una supuesta sabiduría convencional, las grandes empresas no son competiti­vas, sino que dependen muchísimo más que las pequeñas de las subvenciones públicas y requieren y controlan un sistema basado en la violencia. Como señalaba Stiglitz con ironía y suavidad en “los felices noventa”, los líderes de las grandes corporaciones defendían tres “principios empresariales”, a saber:

  1. La gente de negocios generalmente se opone a las subven­ciones para todos menos para sí mismos.
  2. Todo el mundo está a favor de la competencia en todos los sectores de la economía menos en el suyo propio.
  3. Todo el mundo está a favor de la franqueza y la transparencia en todos los sectores de la economía a excepción del suyo.

En definitiva, la conclusión más destacada, para tratar de enfrentar el destructivo proceso globalizador, consiste en empezar a ver que, paradójicamente, las empresas con mayor capacidad de compe­tir de manera eficiente, en un sentido amplio, son las pequeñas empresas locales que utilizan de manera respetuosa recursos natura­les y trabajo local y que, en consecuencia, incurren en unos costes (sociales, energéticos y ambientales) mucho más bajos que los de las corporaciones, a pesar de que apenas cuentan con subvenciones y de que a estas pequeñas empresas se les hace creer, gracias al discurso oficial económico y político, que no son competitivas ni eficientes. Leer más (pdf)

 

 


Desigualdades y distribución de la renta: una mirada plural. FUHEM Ecosocial en el Curso de verano UAM.

Dirigido por: Ignacio Álvarez Peralta y Julián Sánchez González. Profesores de la Facultad de CC. EE. y EE. de la Universidad Autónoma de Madrid.

Las desigualdades constituyen hoy día una preocupación creciente. En un mundo donde las diferencias de renta y riqueza son  crecientes, en el que arrastramos desigualdades por razón de género y cuando además emergen nuevas fracturas sociales vinculadas al deterioro ecológico y la disponibilidad de recursos, parece obligada una reflexión profunda de las/os economistas sobre estas cuestiones.

Con este curso, que dará cobertura a la celebración de la II Escuela de Verano de Economía Crítica, se profundizará en el análisis y explicación de las diferentes dimensiones de la desigualdad económica (de poder, de género, ambiental) y su relación con la distribución de la renta y la riqueza en las sociedades. Para ello, a lo largo de los tres días, las y los ponentes presentarán los resultados que, sobre esta cuestión, han venido planteando los diferentes enfoques teóricos y metodológicos no convencionales (Economía post-Keynesiana, Economía. Ecológica, Economía Marxista, Economía Feminista y Economía Institucional).

Así pues, el curso tiene un doble objetivo:

  1. Familiarizar a las/os estudiantes de doctorando, Máster y últimos años de Grado, con las aportaciones que estos enfoques económicos no convencionales han realizado al estudio de las desigualdades y la distribución de la renta y la riqueza.
  2.  Favorecer la discusión científica entre los ponentes y los estudiantes, con el fin de ayudarles en la orientación de los trabajos de tesis doctoral o fin de máster.

Datos de Interés

Cuándo: 1, 2, y 3 de julio 2019

Dónde: Residencia La Cristalera. Miraflores de la Sierra, Madrid

Precio:

  • Matrícula con almuerzo: 86 €
  • Matrícula con alojamiento (habitación compartida):
  • Miembros UAM: 175 €
  • Externos: 191,50 €

Los estudiantes universitarios no asalariados y los licenciados desempleados podrán solicitar beca.

1 crédito ECTS

Información y matrícula: www.uam.es/cursosverano  / actividades.culturales@uam.es

Más información: Oficina de Actividades Culturales. Edificio de Rectorado, 2ª entreplanta. Universidad Autónoma de Madrid. 28049 Madrid. Tel: (+34) 91 497 46 45. @oac_uam oficina de actividades culturales

 

PROGRAMA DEL CURSO

1 de julio

 9:00 - Inauguración y apertura del curso

IGNACIO ÁLVAREZ PERALTA - Profesor del Dpto. de Estructura Económica y Economía del Desarrollo, UAM.

JULIÁN SÁNCHEZ GONZÁLEZ - Profesor del Dpto. de Análisis Económicos: Teoría e Historia Económica, UAM.

I. Un mundo más desigual.

9:30 - Desigualdad y calidad de vida

SANTIAGO ÁLVAREZ CANTALAPIEDRA

Director de FUHEM Ecosocial.

10:30 - Transformaciones estructurales y distribución de la renta

JOSÉ M. GARCÍA DE LA CRUZ

Profesor del Dpto. de Estructura Económica y Economía del Desarrollo, UAM.

II. Desigualdad, recursos naturales y deterioro ecológico.

12:00 - Desigualdad, medio ambiente y cambio climático

JORDI ROCA JUSMET

Profesor del Dpto. de Economía de la Universitat de Barcelona.

13:00 - El debate del decrecimiento y la distribución de la renta

LUIS COLLADO

Profesor del Dpto. de Estructura Económica y Economía del Desarrollo, UAM.

16:00 - Taller

ÓSCAR CARPINTERO REDONDO

Profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid.

Sesión práctica. Exposiciones de doctorandos y debate.

 

2 DE JULIO

III. Desigualdad y clase social.

9:30 - Estructura de clases en el capitalismo gerencial: una mirada marxista

GÉRARD DUMÉNIL

Profesor del Centre pour la Recherche Economique et ses Application.

10:30 - Financiarización y recomposición de las clases sociales

BIBIANA MEDIALDEA GARCÍA

Profesora del Departamento de Economía Aplicada, Estructura e Historia de la Universidad Complutense de Madrid.

IV Poder, distribución y macroeconomía.

12:00 - Distribución de la renta, crecimiento y acumulación. Una mirada post-Keynesiana

PALOMA VILLANUEVA CORTÉS

Profesora del Instituto Complutense de Estudios Internacionales.

13:00 - Poder, discriminación y desigualdad desde el punto de vista de la Economía Política Radical

FERNANDO ESTEVE

Profesor del Dpto. de Análisis Económicos: Teoría e Historia Económica, UAM.

16:00 - Taller

ÓSCAR CARPINTERO REDONDO

Profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid.

Sesión práctica. Exposiciones de doctorandos y debate.

 

3 DE JULIO:

 V. La desigualdad desde los enfoques feministas.

9:30 - Trabajo no mercantil y desigualdad de género

CARMEN CASTRO

Investigadora del Observatorio de Género, Economía, Política y Desarrollo (Gep&Do), autora de «Políticas para la igualdad».

10:30 - La desigualdad de género: el punto de vista fiscal

PALOMA DE VILLOTA GIL-ESCOIN

Profesora de Economía Aplicada de la Universidad Complutense.

VI. Hacia una nueva agenda de política económica.

12:00 - La desigualdad en el centro de la Política Económica

MARÍA PAZOS

Coordinadora de la Investigación sobre Políticas Públicas e Igualdad de Género del Instituto de Estudios Fiscales.

13:00  - Cómo avanzar hacia una transición ecológica justa

ÓSCAR CARPINTERO REDONDO

Profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid.

14:00-14:30 - Clausura y entrega de diplomas

 

Descargar el folleto en formato pdf


Nueva Publicación: Buen Vivir: utopía para el siglo XXI

Buen Vivir, utopía para el siglo XXI

Patricio Carpio Benalcázar

Madrid: FUHEM Ecosocial, 2019, 198 págs.

El libro escrito por Patricio Carpio Benalcázar y publicado por FUHEM Ecosocial aborda el Buen Vivir como una construcción colectiva desde diferentes enfoques y posiciones que expresan la diversidad de tendencias movilizadas por encontrar rutas para traspasar el maldesarrollo dominante y confluir en sistemas sociales sustentables para el siglo XXI.

El Buen Vivir se construye a partir de la crítica y la búsqueda de alternativas a la idea de desarrollo. En su visión convencional significa que unos actores se imponen a otros y se arrogan la misión de orientarlos por una vía previamente diseñada por ellos mismo, dando origen a la modernidad capitalista y a la colonialidad del ser, del poder y del saber.

El Buen Vivir representa uno de los esfuerzos más relevantes para definir derroteros civilizatorios alternativos para las sociedades de este siglo y abarca subsistemas como las pluridiversidades, ecoarmonías, soberanías y otras economías, con sus respectivas dimensiones como el Estado plurinacional, los derechos de la naturaleza o la democracia participativa.

El Buen Vivir, para constituirse en alternativa de poder, debe enfrentar los tres grandes paradigmas que sostienen la noción de desarrollo y sus prácticas instituidas: la colonialidad, el crecimiento económico y la teoría de la modernización.

El Buen Vivir incorpora la diversidad cultural y recupera elementos filosóficos de culturas ancestrales andinas y amazónicas, fundamentalmente valores cuyas referencias orientan hacia una nueva ética de entendimiento con la naturaleza y hacia unas relaciones de convivencia colaborativa entre los seres humanos (negación a todo tipo de extracción y de explotación capitalista, y convergencia en la idea de “armonías”).

Santiago Álvarez Cantalapiedra, director de FUHEM Ecosocial, presenta en el Prefacio del libro, el Buen Vivir como una construcción paradigmática y un aporte fundamental que el pensamiento latinoamericano ha hecho en las últimas décadas al campo de las humanidades y las ciencias sociales. Un aporte fundamental por varias razones: en primer lugar, porque se construye como paradigma inclusivo. Una segunda razón de la significatividad de esta propuesta es que alienta modos alternativos de encarar el futuro a partir de representaciones, valores y prácticas (económicas, políticas y culturales) opuestas a las de la civilización industrial capitalista. Podemos sumar una tercera razón al añadir que el Buen vivir, al inspirar proyectos sociales y políticas públicas, resulta crucial en la tarea de repensar y reinventar la emancipación social de nuestros días.

Puedes descargar el texto completo del Prefacio (pdf).

En el Capítulo 3: Fuentes y partes integrantes del Buen Vivir, el autor muestra el Buen Vivir como una propuesta sociopolítica de organización societal que promueve la construcción de un sistema complejo de correspondencias e interacciones de las sociedades humanas tanto con su entorno ambiental, como entre sus miembros y con otras sociedades, en un marco de interculturalidad, convivencia recíproca y equilibrio armónico, dinámico, inclusivo, democrático y nos ofrece un cuadro con la matriz de los nutrientes epistemológicos que lo alimentan:

 

 

ÍNDICE

PREFACIO (pdf) por Santiago Álvarez Cantalapiedra

INTRODUCCIÓN

PARTE I.

CONSTRUCCIÓN, DIFUSIÓN Y OCASO DE LA NOCIÓN DE DESARROLLO

Capítulo 1. Génesis de la noción de desarrollo

Capítulo 2. Más allá del desarrollo

PARTE II.

EL BUEN VIVIR: UN PARADIGMA EN CONSTRUCCIÓN

Capítulo 3. Fuentes y partes integrantes del Buen Vivir

Capítulo 4. Diversidades

Capítulo 5. Ecoarmonías, otras economías y soberanías

PARTE III.

EL BUEN VIVIR: ¿ES ALTERNATIVA

Capítulo 6. Un balance

Capítulo 7. Conclusiones y perspectivas

BIBLIOGRAFÍA

SIGLAS

 

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Tel.: +34 914310280

Email: publicaciones@fuhem.es

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Estado del Poder 2019: Finanzas

A pesar de causar en 2008 la peor crisis financiera en décadas, el sector financiero ha emergido aún más fuerte.

Presentamos Finanzas el octavo informe del Estado de Poder, que publican en español conjuntamente Transnational Institute (TNI), ATTAC España y FUHEM Ecosocial, que examina a través de una serie de ensayos e infografías las diversas dimensiones y dinámicas del poder financiero, y cómo los movimientos ciudadanos podrían recuperar el control sobre el dinero y las finanzas.

La financierización engloba diversos procesos y prácticas, con actores y responsables directos cuya comprensión permite acercarnos al funcionamiento de unas prácticas que convierten en ganancia los problemas de buena parte de la sociedad. Aspectos, todos ellos, a los que nos acercan las páginas de esta guía, recurriendo a un tono divulgativo y apoyándose en casos prácticos que facilitan la lectura y la visibilización de las implicaciones directas e indirectas de este proceso.

Las investigaciones han demostrado que la financierización ha aumentado la desigualdad, ha ralentizado la inversión en la producción ‘real’, ha incrementado la presión sobre las personas y los hogares endeudados y ha dado lugar a una merma de la responsabilidad democrática.

 

Infografías

El informe va acompañado de varias infografías que ilustran aspectos cruciales del poder financiero en el mundo y los procesos de financierización en marcha. ¿Quién controla los bancos? ¿Cómo se concentra el poder? ¿Cómo influyen los bancos en la política pública?¿Qué alternativas hay?

 

Ensayos

El poder latente de la ciudadanía y la creación de aval público

Ann Pettifor

A pesar de la retórica de los banqueros y políticos, las finanzas privadas dependen mucho más del sector  público de lo que creemos. Los contribuyentes en las naciones más ricas proporcionan la garantía pública de la que dependen casi todas las actividades financieras actuales. Es hora de usar ese poder para pedir cuentas a las instituciones financieras privadas e invertir en el Green New Deal. leer

 

La lucha contra la banca

Miradas sobre el poder financiero desde los movimientos sociales

Entrevista con Simona Levi, Alvin Mosioma y Joel Benjamin

Nick Buxton

Tres activistas inspiradores, de España, Reino Unido y Kenia, que obtuvieron importantes victorias contra el mundo financiero, comparten sus experiencias de su enfrentamiento con banqueros y las lecciones y perspectivas de sus luchas en curso.

 

Finanzas offshore: cómo gobierna el mundo el capital

Rodrigo Fernández y Reijer Hendrikse

El auge de la financiación offshore no se debe únicamente a la transferencia de capital a bancos en islas exóticas, sino también a la creación de un sistema global de dos niveles en el que los ciudadanos comunes están sujetos a leyes, impuestos y un gobierno cada vez más autoritario, mientras que los residentes offshore viven en secreto , vidas libres de impuestos con sus fortunas apoyadas por una política monetaria expansiva.

 

Altas finanzas: un sector extractivo

Entrevista con Saskia Sassen

Nick Buxton

Saskia Sassen explora la naturaleza extractivista de las finanzas y su impacto en las ciudades en particular, así como las posibles fracturas en el poder financiero que abren la posibilidad de que los movimientos urbanos confronten y pongan a las finanzas bajo control público.

 

El poder del público frente a la banca

Lecciones del Instituto de Finanzas Internacionales

Jaspe Blom

A pesar de que es poco conocido, el Instituto Internacional de Finanzas es probablemente la principal razón por la cual la reforma financiera a raíz de la crisis económica ha sido tan limitada. Su poder no solo procede de la forma en que ha representado y coordinado su papel a escala internacional, sino la forma en que los decisores le han otorgado un papel sin precedentes como interlocutor en temas financieros.

 

Finanzas globales, poder e inestabilidad

Walden Bello

Hacer frente al poder financiero requiere no solo examinar el poder de ciertas instituciones como los bancos “demasiado grandes para caer”, sino también el papel que la financierización tiene dentro de la economía global en el contexto de la tendencia del capitalismo hacia la sobreproducción y la oferta que supera la demanda debido a la persistencia de una gran desigualdad.

 

Arte: capital del siglo XXI

Aude Launay

Las finanzas siempre han creado la realidad a partir de creencias e historias, convirtiendo la valoración en números y pensamientos en fluctuaciones del mercado de valores. Es un mundo que los artistas entienden bien, desafiando su poder con sus propios medios.

 

 

La gentrificación de los pagos

La propagación de la red financiera digital

Brett Scott

La fusión de finanzas y tecnología, y especialmente la fuerte promoción de los sistemas de pago digital, está “gentrificando” las finanzas con el avance de una agenda de control y vigilancia corporativa a expensas de la economía informal y la exclusión de los marginados.

 

Finanzas, combustibles fósiles y cambio climático

Redes de poder en Canadá

Mark Hudson y Katelyn Friesen

Basado en una investigación de los propios autores que explora la financiación, los préstamos, la propiedad y las interrelaciones de los consejos de dirección, este ensayo muestra cómo las empresas financieras y las de combustibles fósiles en Canadá se entrelazan e impiden una transición verde.

 

La próxima revolución del accionariado

Owen Davis

Para toda una línea de pensadores y activistas radicales que se remonta a Marx, el capital accionarial de las empresas proporcionaron un modelo para la socialización de la propiedad y la redistribución de los ingresos. ¿Podría una convergencia de activistas éticos, fondos de pensiones y políticos socialistas promover una nueva revolución de accionistas?

 

El poder de las finanzas públicas para el futuro que deseamos

Lavinia Steinfort

Las finanzas públicas y la banca están más accesibles de lo que a menudo se admite, y hay muchos ejemplos de finanzas públicas que pueden inspirarnos a remodelar y canalizar las finanzas de una manera que aborde los desafíos sociales y ambientales actuales.

 

 

Ilustraciones

Las bellas ilustraciones de este informe son obra de Orijit Sen y las infografías de Evan Clayburg

 

Lectura Recomendada:

Guía básica de financiarización

Esta guía básica ofrece un manual para principiantes sobre la financierización, incorporando los elementos esenciales para un conocimiento profundo del fenómeno.

Repasa los principales elementos de un proceso que impregna las dinámicas contemporáneas. Los mercados financieros mundiales se han expandido enormemente en las últimas décadas, lo que ha dado lugar a una caída de la producción y el comercio ‘reales’ y ha influido en numerosos aspectos de nuestra economía, sociedad y medio ambiente.

Las seis partes de las que se compone el documento ofrecen un tratamiento pormenorizado de las características de la financierización, un análisis amplio de las consecuencias de su propagación y un aterrizaje en torno a las fuerzas que lo impulsan o, en su caso, podrían oponerse a su intensificación futura.


Día Mundial del Refugiado

20 de junio. Día Mundial del Refugiado.

Según las cifras de Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), más de 70 millones de personas han tenido que abandonar sus casas huyendo de la violencia, la persecución o por los devastadores efectos del cambio climático, la mayor crisis desde la II Guerra Mundial.

"Cada dos segundos una persona se ve obligada a desplazarse como resultado de los conflictos y la persecución y el 51% de los refugiados son niños".

"En promedio, el número de nuevos desplazados equivale a 37.000 personas desplazadas diariamente".

"Los países desarrollados acogieron al 16% de los refugiados, mientras un tercio de la población global de refugiados (6,7 millones) se mantuvo en los países menos desarrollados".

"Cerca de 4 de cada 5 refugiados vivía en países vecinos de su país de origen".

Desde FUHEM Ecosocial queremos destacar el número 132 de la nuestra revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, dedicada a las Migraciones Forzadas, para ello, recogemos algunas ideas de la INTRODUCCIÓN escrita por Santiago Álvarez Cantalapiedra, director de la revista; ofrecemos el texto completo de los artículos del ESPECIAL: Migraciones Forzadas y el video de la mesa redonda organizada en torno a su presentación, que contó con la presencia de Estrella Galán, secretaria general de CEAR, Javier de Lucas, catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política y Luis Carlos Nieto, magistrado y miembro de Jueces para la Democracia.

Los organismos internacionales prevén un incremento de la diáspora global en el futuro. Un desafío de esta naturaleza solo se puede abordar adecuadamente atendiendo a las causas.Entre los múltiples factores que empujan a la gente a abandonar sus hogares, cabe identificar dos como responsables de las principales tendencias en curso: por un lado, las guerras y los conflictos armados; por otro, la expulsión de la población de un territorio que se deriva de la destrucción de los hábitats donde viven. No son factores que actúan aisladamente,sino que se retroalimentan entre sí construyendo un entramado que incide sobre la población en una misma dirección.

Pero, sin embargo, nos encontramos también  con otros procesos menos evidentes ―como el acaparamiento de tierras, el extractivismo minero y energético, la desertificación o el anegamiento de zonas densamente habitadas― que están expulsando (y en el futuro inmediato lo harán de manera más intensa) a innumerables personas de sus hábitats por motivo de simple supervivencia.10La dificultad de cuantificar la magnitud de la población que se ve impulsada a abandonar sus lugares de origen por este motivo aconseja tratar las estimaciones con prudencia.

Resulta indudable la responsabilidad que tienen las potencias occidentales en los conflictos armados que permanecen abiertos en la actualidad. A su responsabilidad histórica, por la herencia del colonialismo, se suman las intervenciones militares que han liderado en los últimos años en Irak, Afganistán, Libia, Siria, etc., con la clara voluntad imperialista de propiciar Estados fallidos y sociedades indefensas ante la expoliación y el saqueo de sus recursos. También son responsables de los procesos generadores de expulsiones por destrucción de hábitats. Las sociedades opulentas alimentan unos estilos de vida depredadores que esquilman los ecosistemas y territorios de todo el planeta. Unas formas de vida de imposible generalización en cuanto que representan «bienes posicionales» que solo pueden ser disfrutados por una minoría a costa de excluir a la mayoría de su acceso, que se sostienen sobre una estructura y unas relaciones económicas internacionales complementarias de las acciones imperialistas anteriormente mencionadas y se organizan a partir de la presencia de grandes corporaciones transnacionales protegidas por los Estados, exacerbando contra-dicciones ―sociales, políticas, religiosas o culturales― de las que surgen agravios y divisiones en un entorno de desestabilización social y degradación ecológica

Los efectos del calentamiento global ya están expulsando a la gente de sus lugares de origen, y próximamente será necesario reubicar a cientos de millones de personas que hoy viven en deltas que quedarán sumergidos, en zonas de litoral que se verán inundadas y en regiones semiáridas que se volverán completamente inhóspitas.Los desplazamientos forzados por causas climáticas y la proliferación de conflictos ecosociales a diferente escala son fenómenos que no se podrán ignorar por más tiempo. Lo que exigirá abandonar una visión deformada de la realidad y la obsesión por la seguridad le da exclusivamente en términos restrictivos, así como anticiparse a los riesgos mediante estrategias de adaptación al cambio climático y activar medidas migratorias y de protección a las personas afectadas por los desastres una vez que estos se hayan producido. Sin olvidar,por supuesto, que siempre que se esté a tiempo la mejor forma de resolver un problema es actuar sobre las causas.

INTRODUCCIÓN

Desplazamientos forzados: causas, responsabilidades y respuesta (pdf)

Santiago Álvarez Cantalapiedra

ESPECIAL

Proliferación de fronteras y «derecho de fuga» (pdf)

Sandro Mezzadra

Refugiados: preguntas y respuestas ante una crisis que no es coyuntural (pdf)

Javier de Lucas

La migración ambiental: entre el abandono, el refugio y la protección internacional (pdf)

Susana Borrás

Distinción, discreción, discriminación: las nuevas y, es de esperar, últimas fronteras para las solicitudes de asilo relacionadas con el género  (pdf)

Alice Edwards

De cómo una revolución fue ahogada en el Mediterráneo (pdf)

Naomí Ramírez Díaz

Desde Aylan hasta París: recorrido por un drama humanitario sin precedentes (pdf)

Estrella Galán

Exiliados económicos: jóvenes españoles en el extranjero (pdf)

Mario Rísquez

 

 


Presentación: Buen vivir. Utopía para el Siglo XXI

 

Hoy 19 de junio tendrá lugar la presentación pública del libro de Patricio Carpio Benalcazar Buen Vivir: Utopía para el Siglo XXI.

La presentación tendrá lugar en el Auditorio de "Las Monjas", en la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, de la Universidad de Cuenca - Ecuador.

Organiza el evento el Centro de Postgrados, La Carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas y FUHEM Ecosocial.

El acto que comenzará a las 18 h. (hora local), contará con la presencia de Santiago Álvarez Cantalapiedra, director de FUHEM Ecosocial y Cecilia Salazar.

 

Encontrarás más información sobre el libro en la web de FUHEM Ecosocial.

Sobre el autor:

Patricio Carpio Benalcazar es Ph.D en sociología por la Universidad de alicante y Magister en Antropología por la Universidad del Azuay (Ecuador); es docente titular e investigador de la Universidad de Cuenca-Ecuador.

Autor de varios libros y artículos sobre alternativas al desarrollo, territorios, pueblos indígenas entre otras temáticas contemporáneas. Ha dirigido estudios sobre temas ambientales, comunidades rurales y extractivsmo.

Es director de la Fundación de Oficina de Investigaciones Sociales y del desarrollo - OFIS.


¿Qué es la financiarización?

Financierización: guía básica repasa los principales elementos de un proceso que impregna las dinámicas contemporáneas. Los mercados financieros mundiales se han expandido enormemente en las últimas décadas, lo que ha dado lugar a una caída de la producción y el comercio ‘reales’ y ha influido en numerosos aspectos de nuestra economía, sociedad y medio ambiente.

El término ‘financierización’ abarca un abanico tan amplio de tendencias de distinta naturaleza que se manifiesta en  el papel creciente de los intereses y actividades financieras en el funcionamiento de las economías nacionales e internacionales.   Se trata de un proceso por el que los intermediarios financieros y las tecnologías han adquirido una influencia sin precedentes en nuestra vida cotidiana. La expansión de los mercados financieros no solo está relacionada con el volumen de las transacciones financieras, sino también con la diversidad creciente de operaciones y actores en el mercado financiero y su interconexión con todos los ámbitos de la economía y la sociedad. En síntesis, la financierización debe entenderse como una transformación radical del sector financiero que ha alterado economías enteras, desde los hogares y las empresas hasta el funcionamiento de los sistemas monetarios y los mercados de productos básicos.

La crisis financiera mundial de 2008 dio la voz de alarma sobre los riesgos de un mundo no regulado y financierizado, pero al estar envuelta en una jerga aparentemente impenetrable, que habla de obligaciones de deuda garantizadas y derivados extrabursátiles, es difícil entender la naturaleza de la financierización y mucho menos plantear cómo hacerle frente. Mientras tanto, la financierización de nuestra economía global ha seguido prosperando sin control.

La financierización engloba diversos procesos y prácticas, con actores y responsables directos cuya comprensión permite acercarnos al funcionamiento de unas prácticas que convierten en ganancia los problemas de buena parte de la sociedad. Aspectos, todos ellos, a los que nos acercan las páginas de esta guía, recurriendo a un tono divulgativo y apoyándose en casos prácticos que facilitan la lectura y la visibilización de las implicaciones directas e indirectas de este proceso.

Las investigaciones han demostrado que la financierización ha aumentado la desigualdad, ha ralentizado la inversión en la producción ‘real’, ha incrementado la presión sobre las personas y los hogares endeudados y ha dado lugar a una merma de la responsabilidad democrática.

Esta guía básica ofrece un manual para principiantes sobre la financierización, incorporando los elementos esenciales para un conocimiento profundo del fenómeno. Las seis partes de las que se compone el documento ofrecen un tratamiento pormenorizado de las características de la financierización, un análisis amplio de las consecuencias de su propagación y un aterrizaje en torno a las fuerzas que lo impulsan o, en su caso, podrían oponerse a su intensificación futura. Su publicación precede la próxima aparición del informe Estado del poder 2019, dedicado a la financierización, y publicado en español por Transnational Institute, FUHEM Ecosocial y Attac España. El informe íntegro aparecerá próximamente en las páginas web de las tres organizaciones.

 

 

ÍNDICE:

Introducción a la financierización

  1. ¿Qué es la financierización y por qué es importante?
  2. ¿Cuándo empezó la financierización?
  3. ¿Cómo ha cambiado el sector financiero?
  4. ¿Qué procesos y prácticas caracterizan a la financierización contemporánea?
  5. ¿Quiénes son los actores principales?

Efectos de la financierización en la economía

  1. ¿Cuál fue la promesa de ‘liberalizar’ los flujos de capital y cuál ha sido la realidad?
  2. ¿Cómo ha cambiado la financierización la estructura económica?
  3. ¿Cómo se están transformando las empresas no financieras, como los supermercados, en el contexto de la financierización?
  4. ¿Cómo se ven afectados los servicios públicos por la financierización?
  5. ¿Qué es el valor accionarial y qué papel desempeña en la financierización?

Efectos sociales de la financierización

  1. ¿Cómo afecta la financierización a los hogares?
  2. ¿Cómo afecta la financierización al empleo y la desigualdad de los ingresos?
  3. ¿Cómo condujo la titulización de los préstamos hipotecarios a la crisis financiera de los Estados Unidos?

Efectos sobre los alimentos, la agricultura y la naturaleza

  1. ¿Cómo ha afectado la financierización a los alimentos, la agricultura y otros mercados de productos básicos?
  2. ¿Qué papel desempeñó el mercado especulativo en la crisis mundial de los precios de los alimentos en 2007-2008?
  3. ¿Qué es la financierización de la naturaleza?

Las fuerzas que impulsan la financierización

  1. ¿Cómo llegó el sector financiero a ocupar un lugar tan preponderante?
  2. ¿Qué regulaciones se establecieron para controlar la financierización después de la crisis financiera mundial?
  3. ¿Por qué la crisis financiera llevó a que el sector financiero adquiriera más poder?

La resistencia a la financierización

  1. ¿Qué es la ‘democracia financiera’ y por qué es problemática?
  2. ¿Cómo se puede oponer resistencia a la financierización?

Referencias 

Para descargar la guía completa en formato pdf: Financierización: guía básica 


FUHEM Ecosocial en el VIII Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España

La Fundación FOESSA acaba de publicar su VIII Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en España.

Este informe da cuenta de la salida de la Gran Recesión y de los “modos” que hemos empleado. Un modelo de salida que nos ha dividido en tres grandes núcleos. La sociedad estancada, que ya se encontraba así antes de la crisis y que continúa hoy en el mismo lugar. La sociedad insegura, que cuando mira a la anterior se ve cerca pero distinta. Y por fin la sociedad soberbia, la que consume, dirige y apenas empatiza, que es dueña de su destino y condiciona el de los demás.

El VIII Informe FOESSA es un relato del momento de incertidumbre en el que nos encontramos, realizado al servicio de nuestros decisores políticos y de la sociedad en su conjunto. Una mirada a nuestra cohesión social que se retrotrae a cómo vivimos y reaccionamos ante la gran recesión y cómo estamos enfocando la salida. Una historia que da cuenta de las consecuencias de la crisis en la poscrisis.

En 2019 vivimos en un momento de clara mutación social, un cambio sin precedentes en el camino que parecía seguir nuestra sociedad desde el último cuarto del siglo pasado. Un tiempo donde las brechas que se están produciendo, como la desigualdad, la debilidad de los sistemas de gobernanza globales, la erosión de las instituciones públicas, la gestión insolidaria de las crisis, el ascenso de los particularismos y las actitudes reactivas y xenófobas que consolidan el individualismo posesivo, están hipotecando nuestro futuro.

La gran desvinculación título del primer capítulo de Informe quiere dar respuesta a la primera pregunta a la que intenta dar respuesta: ¿Cómo se está produciendo la transición de nuestro modelo social? y lo hace mediante un breve relato a través del cual se muestra el camino, las brechas que en los últimos tiempos amenazan con romper ese camino y las encrucijadas ante las que nos encontramos actualmente. Un diagnóstico global del momento en el que vivimos cuyo desenlace permanece indeterminado.

FUHEM Ecosocial ha contribuido a la elaboración del Informe a través de un Documento de Trabajo titulado La crisis ecosocial global: una breve aproximación al caso español, vinculado al Capítulo 1: La gran desvinculación.

 

Este Documento de Trabajo elaborado por Santiago Álvarez Cantalapiedra, José Bellver Soroa, Nuria del Viso Pabón, Monica Di Donato, Lucía Vicent Valverde, se compone de cinco apartados y unas breves conclusiones, el primero de los cuales aborda cómo en la actualidad se han sobrepasado ya unos cuantos límites biofísicos del planeta y que, desde la década de los ochenta del siglo pasado, nos encontramos globalmente en una situación de peligrosa extralimitación. Los siguientes apartados analizan respectivamente las dinámicas que han conducido a esta situación y las tensiones geopolíticas y los conflictos socioambientales que están provocando. Finaliza el artículo con un apartado dedicado a los rasgos que adquiere la crisis ecosocial en el caso de España.

 

 

SUMARIO

  1. Introducción
  2.  La superación de los límites planetarios
  3. Las dinámicas del deterioro ecológico y social
  4.  Riesgos y amenazas
  5.  Tensiones y conflictos
  6.  La dimensión ecológica de la crisis actual en España
  7.  Conclusiones
  8. Referencias bibliográficas

Leer el Documento de Trabajo completo:  La crisis ecosocial global: una breve introducción al caso español  (pdf)…

Para más información sobre el VIII Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, hay que visitar su magnífica web: https://www.foessa.es/viii-informe/ que facilita el acceso al Informe completo, al resumen, a los capítulos y los documentos de trabajos vinculados a cada uno de ellos, así como videos explicativos del contenido del informe y a interesantes infografías sobre: exclusión social, exclusión residencial, exclusión política, mercantilización de los cuidados y movilidad social.

Cuenta también con un espacio dedicado a la publicación de los Informes territoriales que describen la situación de integración y necesidades sociales de las CC.AA forman parte del proyecto del VIII Informe FOESSA, complementando la reflexión sobre la transición de nuestro modelo social con una descripción de la situación del eje integración-exclusión social en cada una de ellas. Para acabar con información sobre el Equipo Investigador, el Consejo Científico, y los coordinadores de los diferentes capítulos.

 


I Congreso Internacional Derechos Humanos, Democracia, Cultura de Paz y No violencia

I Congreso Internacional Derechos Humanos, Democracia, Cultura de Paz y No violencia 29-31 mayo 2019.

El mundo actual se enfrenta a desafíos políticos, sociales, económicos y culturales que requieren de respuestas urgentes. El aumento de los gobiernos ultranacionalistas y xenófobos pone en riesgo la democracia, el multilateralismo y el respeto a los derechos humanos.

La violencia se expresa de múltiples formas, a partir de la agresión y la guerra, pero también a partir de estructuras que perpetúan la pobreza y la desigualdad social e impiden el pleno desarrollo del ser humano. Superar las relaciones de violencia, transformar pacíficamente los conflictos y avanzar hacia una cultura de paz es urgente y requiere del compromiso e implicación de la comunidad académica en articulación con los movimientos sociales.

El propósito del congreso es generar un espacio de encuentro y debate entre investigadoras e investigadores, movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil sobre aspectos teóricos y prácticos, retos y desafíos relacionados con los derechos humanos, la democracia, la cultura de paz y no violencia, así como formular propuestas que contribuyan a conformar sociedades pacíficas, inclusivas y respetuosas con los derechos humanos.

El congreso se estructurará en tres ejes: Cultura de Paz, Democracia y Derechos Humanos organizados en paneles de debate entre personalidades de prestigio nacional e internacional, mesas redondas con representantes de organizaciones de la sociedad civil y presentación de comunicaciones sobre experiencias y trabajos académicos relacionados con los temas del congreso.

Las comunicaciones se publicarán en un Libro de Actas.

PROGRAMA:

Accesible también el Programa de las Mesas de Comunicaciones.


Dossier Crisis Ecosocial y Construcción de Paz

Dossier Crisis Ecosocial, Conflictos y Construcción de Paz.

El presente dossier pretende contribuir al análisis de las diferentes formas de violencias contemporáneas en torno a las múltiples manifestaciones de conflictos y crisis sociopolíticas en curso. En ese sentido, planteamos cuatro ejes temáticos:

- las amenazas a las condiciones sociales y naturales sobre las que descansa la existencia de las personas,

- la demora en la puesta en marcha de medidas de mitigación frente a las amenazas climáticas

- las falsas salidas en relación con la gestión de los flujos migratorios

- el camino hacia una verdadera cultura de paz.

Para ello contamos con las aportaciones de especialistas como Santiago Álvarez Cantalapiedra y Nuria del Viso de FUHEM Ecosocial, Jesús Núñez del Instituto sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) y Carmen Magallón (SIP). Directora de la Fundación Seminario de Investigación para la Paz – SEIPAZ y Presidenta de WILPF España

Por último, y como es costumbre, ECOS 44 ofrece una selección de recursos de la mano de Susana Fernández Herrero, del Centro de Documentación Virtual de FUHEM Ecosocial. Directora de la Fundación Seminario de Investigación para la Paz – SIP y Presidenta de WILPF España

Puedes descargar a continuación el Dossier completo en formato pdf: Crisis Ecosocial, Conflictos y Construcción de Paz, o bien los artículos y la selección de recursos por separado:

Amenazas climáticas, injusticia ambiental y violencia
Santiago Álvarez Cantalapiedra
El calentamiento global está provocando que cada vez más personas vean amenazadas las condiciones sociales y naturales sobre las que descansa su existencia. La aceleración de los desastres climáticos, la disminución de recursos vitales por degradación o agotamiento y una población mundial en incesante aumento, constituyen los elementos de un cóctel explosivo que requiere otra gobernanza para evitar la violencia y garantizar la paz y la seguridad en el planeta.

De los delirios escapistas frente al cambio climático a la búsqueda de respuestas colectivas
Nuria del Viso
Resulta cada vez más evidente que se nos acumulan las décadas de retraso en la aplicación de respuestas verdaderas y efectivas al cambio climático. Nos jugamos mucho dependiendo de qué criterios se utilicen y quién dirija la adaptación al cambio climático porque esto determinará el tipo de respuestas que se apliquen, si tenderán a ser en clave excluyente y con tintes ecofascistas, o bien con criterios de justicia y equidad.

Gestión de flujos migratorios: prueba definitiva para la Unión Europea
Jesus A. Núñez
El proceso de construcción de la Unión Europea está hoy contra las cuerdas y son muchos los problemas que se acumulan en su agenda. En este artículo se habla de la nefasta manera en la que la Unión está respondiendo a lo que se ha denominado como la crisis de los refugiados.

Conflictos Ecosociales y Cultura de Paz
Carmen Magallón
El texto aborda las violencias que subyacen en los conflictos ecosociales, hablando del decaimiento del movimiento por la paz, del concepto y potencialidades de la paz como cultura, y cuestionando la tendencia del poder hegemónico de desplazar la noción de paz por la de seguridad. La autora, a través de un caso de estudio, propone el feminismo pacifista como cauce amplificador de las voces de mujeres que afrontan conflictos ecosociales.

SELECCIÓN DE RECURSOS:

Susana Fernandez Herrero

Desde el Centro de Documentación de FUHEM Ecosocial elaboramos una recopilación de recursos de diferentes formatos para facilitar el acceso a más información en torno a la temática abordada en cada número. En este Boletín contamos con una recopilación de Organizaciones Españolas centros de investigación, institutos universitarios y fundaciones, que desde una perspectiva multidisciplinar trabajan por la eliminación de las distintas formas de violencia, la promoción de la justicia, el respeto de los derechos humanos, el desarrollo y la resolución pacífica de los conflictos, la sostenibilidad, el ejercicio democrático de la ciudadanía. La mayoría de estas organizaciones se encuentran dentro de la Asociación Española de Investigación para la Paz - AIPAZ.

Ofrecemos también una selección de Organizaciones Internacionales, coaliciones y redes de ámbito internacional que trabajan en el ámbito de la prevención y resolución pacífica de conflictos, y el establecimiento de la paz. Trabajan por el control y contra la venta de armas ligeras, así como en negociaciones para que se firme un tratado que prohíba las armas nucleares. Trabajo por el cual algunas de ellas fueron galardonadas con el premio nobel de la paz 2017. Tienen un compromiso con la promoción de la educación y la cultura de la paz, con el fin de la violencia y con la defensa del derecho internacional y los derechos humanos, sobre todo de los más vulnerables. Algunas de estas redes y organizaciones tienen estatus consultivo ante Naciones Unidas.

Recopilación de recursos de diferentes tipos y formatos, donde podemos encontrar: un Centro de documentación perteneciente a un instituto universitarios de investigación, un portal web con múltiples recursos sobre extractivismo, información de un plan de formación sobre Estudios internacionales de Paz, Conflictos y Desarrollo. Interesantes herramientas interactivas (atlas y mapas) con los que interactuar en torno a la justicia ambiental global, y a la relación entre la venta de armamento y los movimientos migratorios. Para acabar con un estupendo material didáctico que nos ayudará a llevar al aula estrategias y buenas prácticas educativas para crear una Cultura de Paz.

Una selección de las Publicaciones de FUHEM Ecosocial como son: la revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, un Informe de la Situación del Mundo, un libro de la colección Economía Crítica, Ecologismo Social, y dos publicaciones emblemáticas como son Convivir para perdurar y Cambio Climático S.A.

Para acabar mostramos una Selección de blogs recopilados tanto por su temática: conflictos ecosociales, conflictos, construcción de paz, ecologismo; como por las personas que están detrás de ellos. Eduardo Gudynas, Tica Font, Pere Ortega, Jordi Calvo Rufanges, Juan López de Uralde, Federico Mayor Zaragoza, Lola Hierro, Nazanín Armanian, Jordi Armadans, Josep María Royo, José María Tortosa.

 

Otros Dossieres sobre Crisis Ecosocial:

Derechos Humanos: setenta años defendiendo la vida digna, Itziar Ruiz-Giménez Arrieta, María Eugenia Rodríguez Palop, Richard Falk, Susana Borrás, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero.

Conflictos y alternativas en la ciudad, Luis del Romero Renau, Jacobo Abellán, Alberto Magnaghi, José Bellver, Susana Fernández Herrero, octubre 2016.

Proyecto europeo: deseos, desvíos y derivas, Antonio Moreno Juste, Éric Toussaint, Antonio Sanabria, Martín Xavier Casals, Andrew Gavin Marshall, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, octubre 2014.

Respuestas ante la crisis de civilización, Luis González Reyes, Juan del Río, David Rivas y Cecile Andrews, Lucía Vicent, José Bellver,
Susana Fernández Herrero, diciembre 2012.

La conflictividad que viene, Josep Lobera; Pedro Arrojo; Marta Rivera; Ernest García, junio 2011.

Conflictos socioecológicos, Joan Martínez Alier, Mariana Walter, Marica Di Pierri, Guillaume Fontaine, Susana Fernández Herrero, marzo 2009.


Dossier La juventud, un estado precario de completa incertidumbre

Dossier La Juventud, un estado precario de completa incertidumbre

Los artículos de este dossier aparecieron originalmente en el Boletín ECOS núm. 27 publicado en septiembre de 2014 y dedicado al estado de precariedad vital en el que se encuentra nuestra juventud. La precariedad alude a la degradación generalizada de las condiciones laborales que sufre gran parte de los jóvenes y que amenaza con extenderse a toda la vida laboral. Pero va más allá: tiene efectos sobre la capacidad de decidir de las personas e impregna sus vivencias y elecciones vitales.

La precariedad alude a la degradación generalizada de las condiciones laborales que sufre gran parte de los jóvenes y que amenaza con extenderse a toda la vida laboral. Pero va más allá: tiene efectos sobre la capacidad de decidir de las personas e impregna sus vivencias y elecciones vitales. Estos aspectos se abordan en los análisis de Luis Enrique Alonso, Jon Bernat, Yassodára Santos, y Alejandro Martínez junto a Francisco Verdes-Montenegro.

El dossier se completa con un Directorio de organizaciones juveniles, realizado por Lucía Vicent, y una selección de recursos sobre juventud y precariedad, elaborada por Susana Fernández Herrero, desde el Centro de Documentación Virtual de FUHEM Ecosocial.

Puedes descargar a continuación el Dossier completo en formato pdf: Dossier: La juventud, un estado precario de completa incertidumbre o bien los artículos por separado:

La producción política de la precariedad juvenil

Luis Enrique Alonso

Cuando se están conformando en toda Europa figuras más complejas y flexibles de empleo, que van engarzando desde el trabajo mercantil a la actividad voluntaria, es necesario incluir a los segmentos de jóvenes marginados del mercado de trabajo convencional, con su propia especificidad, entre los protagonistas de un "nuevo empleo" que rompa la línea entre los activos ocupados a tiempo completo y los inactivos en el sentido casi estricto de la palabra.

El empleo juvenil como vector de transformación de las sociedades salariales de servicios

Jon Bernat Zubiri Rey

El artículo esboza un marco analítico global sobre la precarización de las personas jóvenes en el mundo del trabajo mercantil o asalariado. La tesis principal que se expone es que las mutaciones estructurales y la composición sectorial de la economía de servicios se interrelacionan con el efecto sustitución de unas generaciones por otras en las relaciones laborales. La precariedad que acecha a los jóvenes continúa extiéndose, siendo cada vez menos transitoria.

La Unión Europea frente al problema del desempleo juvenil: las migas de un pastel que se comen otros

Francisco Verdes-Montenegro y Alejandro Martínez

Tras la crisis financiera internacional y la crisis de deuda soberana en la eurozona, y al calor de las políticas de austeridad que se han impuesto en la región, se registra un incremento desproporcionado de las cifras de desempleo juvenil en numerosos países de la UE así como una considerable desafección con respecto al proyecto de integración europeo. En este contexto, el presente trabajo trata de revisar las medidas adoptadas por parte de la UE para dar respuesta esta cuestión y ver cómo el propio Gobierno español las ha asumido.

Relación entre la juventud y lo precario. Una visión desde la psicología

Yassodára Santos Machado

Los significados y sentidos que los jóvenes otorgan a lo precario dependen de cómo se experimentan y se perciben como personas. Además, a ello se suma cómo sus vínculos afectivos han propiciado su desarrollo y cómo las figuras representativas están con la vida en este momento.

Directorio de organizaciones juveniles europeas

Lucía Vicent

En línea con la temática que guía este boletín, recopilamos un directorio de algunas de las organizaciones juveniles más destacadas que actúan en el Estado español y en otros países europeos.

Selección de Recursos Juventud precaria

Susana Fernández Herrero

La selección de recursos elaborados desde el Centro de Documentación Virtual de FUHEM Ecosocial aborda temas referentes a estos cambios que se están produciendo en las perspectivas de futuro de nuestros jóvenes, debido a sus dificultades de inserción en la sociedad, a sus bajos ingresos, a su inestabilidad laboral y la pérdida de derechos económicos, políticos y sociales.

La precariedad se ha instalado entre los jóvenes, en su falta de expectativas, en sus contratos y en sus propias vidas y esto tiene graves consecuencias tanto en la planificación a medio y largo plazo, en la posibilidad de emanciparse, y en su salud física y mental.

Un presente precario y un futuro incierto arrastran a nuestros jóvenes a un estado de creciente inseguridad, a la pérdida de calidad de vida y a la necesidad, en muchos casos, de tener que buscarse la vida más allá de nuestras fronteras.

 Esta recopilación de recursos está formada por referencias bibliográficas, documentos e informes a texto completo, artículos de revistas, y mientras que el documento Otros recursos recoge: un movimiento juvenil, una Conferencia Internacional, estadísticas de paro juvenil, un documental, un diccionario, una tesis, material didáctico y un blog.

 Juventud Precaria. Selección de libros.

Juventud Precariaelección de Informes.

Juventud Precariaelección de  Artículos.

Juventud Precaria. Otros recursos.

Otros Dossieres:

Derechos Humanos: setenta años defendiendo la vida digna, Itziar Ruiz-Giménez Arrieta, María Eugenia Rodríguez Palop, Richard Falk, Susana Borrás, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero.

Crisis Ecosocial, Conflictos y Construcción de Paz, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Nuria del Viso, Jesús Núñez, Carmen Magallón, Susana Fernández Herrero, diciembre 2018.

Gentrificación, privilegios e injusticia alimentaria, Joshua Sbicca, Sara González, Guadalupe Ramos, Ricard Espelt, Susana Fernández Herrero, julio 2018.

Mujeres y mundo rural: nuevos y viejos desafíos, Emma Siliprandi, Ana Sabaté Martínez, Lídia Senra Rodríguez, Fátima Cruzmarzo, Susana Fernández Herrero, marzo 2018.

Contaminación del aire y movilidad en la ciudad, Miguel Ángel Ceballos Ayuso, Alfredo Sánchez Vicente, Alfonso Sanz Alduán,
Elena Isabel Boldó, Pilar Vega Pindado, Susana Fernández Herrero, febrero 2018.

Democracia local: avances, oportunidades y limitaciones, Tomás Rodríguez Villasante, Andrés Boix Palop, Joan Subirats, María Gómez Garrido, Susana Fernández Herrero, noviembre 2017.

Agroecología: un paso más hacia la calidad de vida, Gloria I. Guzmán, David Gallar, Ángel Calle, Daniel López, Humberto Ríos, Susana Fernández Herrero, junio 2017.

Políticas de género y calidad de vida en la ciudad, Gemma Ubasart, Alicia Rius, Christel Keller, Marta Domínguez, Susana Fernández Herrero, marzo 2017.

Calidad de vida, una noción poliédrica, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Maria Ángeles Durán, Carolina del Olmo, Mauricio León Guzmán, Susana Fernández Herrero, enero 2017.

Conflictos y alternativas en la ciudad, Luis del Romero Renau, Jacobo Abellán, Alberto Magnaghi, José Bellver, Susana Fernández Herrero, octubre 2016.

Impacto de los modelos alimentarios, Carlos A. González, Nicole Grunewald, Alessandro Galli, Katsunori Iha, Martin Halle, Michel Gressot, Ferran García, Luis González Reyes, Susana Fernández Herrero, junio 2016.

Género y salud, Maria Pilar Sánchez López, Teresa Ruiz Cantero, Lucero Herrera Cairo, Maria Isabel Casado Mora, Vanesa Puig Barrachina, Marisol Ruiz, Mireia Juliá, Emmanuel Calderón, Kayla Smith, Andrés Peralta, Joan Benach, Susana Fernández Herrero, marzo 2016.

Temas clave en el debate del cambio climático, Ferran Puig Vilar, Larry Lohman, L. Urkidi, R. Lago, I. Basurko et al., y David Held y Angus Fane Hervey, Susana Fernández Herrero, enero 2016.

Fracking: hacia las nuevas fronteras del extractivismo fósil, Pedro Prieto, Elisa Moreu, Samuel Martín-Sosa y Elvira Cámara, Susana Fernández Herrero, septiembre 2016.

Desinformación y pseudoinformación, Braulio Gómez Fortes; Rodrigo Fernández Miranda; Beatriz Gimeno; José Bellver, Paul Serrano y Pau Salarich, Susana Fernández Herrero, junio 2015.

Construcción de la desigualdad de género en la educación, Carmen Rodríguez, Gema Martín, Nieves Salobral, Olga Abasolo y Ana del Pozo, Susana Fernández Herrero, marzo 2015.

Estados de excepción y control social, Santiago Alba Rico, Alex Segura, Jean-Pierre Garnier, Tica Font, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, enero 2015.

Proyecto europeo: deseos, desvíos y derivas, Antonio Moreno Juste, Éric Toussaint, Antonio Sanabria, Martín Xavier Casals, Andrew Gavin Marshall, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, octubre 2014.

La juventud, un estado precario de completa incertidumbre, Luis Enrique Alonso, Jon Bernat, Yassodára Santos, y Alejandro Martínez junto a Francisco Verdes-Montenegro, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, junio 2014.

Nuevos retos del debate feminista ante la Gran Involución, Justa Montero, Olga Abasolo, Lucía Vicent, Ana del Pozo, Carlos Martínez, Susana Fernández Herrero, marzo 2014.

La huella del consumismo tecnológico, José Bellver, Juan José Castillo, Daniel López y Fernando Cembranos, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero, diciembre 2013.

Migrantes: entre la crisis y la exclusión, Colectivo Ioé, Producciones Translocales, Michael Renner y Lorenzo Chacón, Carlos Martínez, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero, septiembre 2013.

Desobediencia civil, la estrategia necesaria, Alejandro Martínez Rodríguez, Sabino Ormazabal Elola, Mar Rodríguez Gimena y Jaime Sánchez Barajas, Montserrat Cervera Rodon, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, junio 2013.

El desigual impacto de la crisis en las mujeres, Lucía Vicent, Carmen Castro, Astrid Agenjo, Yayo Herrero, Susana Fernández Herrero, marzo 2013.

Respuestas ante la crisis de civilización, Luis González Reyes, Juan del Río, David Rivas y Cecile Andrews, Lucía Vicent, José Bellver,
Susana Fernández Herrero, diciembre 2012.

La educación a debate, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Víctor M. Rodríguez, Teresa Maldonado, Jesús Joven, Miguel Recio, Manuel de la Cruz, Susana Fernández Herrero, octubre 2012.

Postextractivismo: alternativas a un modelo agotado, IPPM, Luis Vittor, Hoinathy Remadji, Alberto Acosta, Ernest García, Jesús García-Luengo, Susana Fernández Herrero, julio 2012.

África, la última frontera, Óscar Mateos, Jesús García-Luengos, Mercedes Jiménez, Pedro sanz, José García Botía, Susana Fernández Herrero, junio 2012.

Viviendo en entornos tóxicos, Miguel Jara; Rafael Gadea; Paco Puche; Vicent Boix, Susana Fernández Herrero, abril 2012.

Acaparamiento de tierras, el nuevo expolio, Ben White; Jennifer C. Franco; Javier Sánchez; Nidhi Tandon, Susana Fernández Herrero, enero 2012.

La conflictividad que viene, Josep Lobera; Pedro Arrojo; Marta Rivera; Ernest García, junio 2011.

Feminismos, Violet Eudine Barriteau, Ziba Mir-Hosseini, María Teresa Munguía, Germán Méndez, marzo 2011.

Periodismo con otra mirada, José Manuel Sánchez, José Naranjo, Alejandro Barranquero, Greg Simons, enero 2011.

El papel de la biodiversidad, Theo Oberhuber, Pedro Lomas, Gustavo Duch, María González Reyes, octubre 2010.

Enfoques sobre bienestar humano y buen vivir, Joaquím Sempere, Alberto Acosta, Saamah Abdallah, Mario Ortí, abril 2010.

Debates feministas, Justa Montero, Olga Abasolo, Marta Pascual, Yayo Herrero, Lucy Ferguson, enero 2010.

Cumbre de Copenhague, ¿viaje a ninguna parte?, Carlos Taibo, Jordi Roca, Cristina García Fernández y Antonio Ruiz de Elvira, 2009.

Reflexiones sobre la diversidad(es), Javier de Lucas, Ricard Zapata-Barrero, Máriam Martínez, José Ignacio Pichardo, Soledad Arnau, Rafaél Feito, Susana Fernández Herrero, agosto 2009.

Movimientos sociales hoy: de lo local a lo global, Jaime Pastor, Juan López de Uralde, Jordi Mir, Jaume Botey, Jose Luis Fernández, Afredo Ramos, Susana Fernández Herrero, junio 2009.

Conflictos socioecológicos, Joan Martínez Alier, Mariana Walter, Marica Di Pierri, Guillaume Fontaine, Susana Fernández Herrero, marzo 2009.

Cambio climático: un reto social inminente, Manuel de Castro, Climent Ramis, Pablo Cotarelo, Jorge Riechmann, Susana Fernández Herrero, noviembre 2008.

Seguridad alimentaria: el derecho de los pueblos a la vida, Enrique de Loma-Ossorio, Esther Vivas, Helen Groome, Danielle Nierenberg, Brian Halweil y Vandana Shiva, octubre 2008.

El petróleo y sus implicaciones Ecosociales, Ramón Fernández Durán, Michael T. Klare y Christofer Flavin, Susana Fernández Herrero, junio 2008.

Agro(bio)combustibles: ¿por qué no nos salvarán?, Oscar Carpintero, Monica Di Donato, Francoise Houtart, Tom Kucharz, Pedro Lomas, Guillermo Pequero, Daniela Russi y Sergio Sastre, octubre 2008.


Dossier: Nuevos retos del debate feminista ante la Gran Involución.

Dossier: Nuevos retos del debate feminista ante la Gran Involución

Los artículos de este dossier aparecieron originalmente en el Boletín ECOS núm. 26 publicado con ocasión de la celebración del 8 de marzo, Día de la Mujer, de 2014.

La actual destrucción de la red pública de protección social, la intensificación de la represión de la protesta popular y el recorte de derechos sociales, civiles y políticos −lo que en FUHEM Ecosocial hemos denominado la «Gran Involución»− afecta de forma diferenciada y con especial crudeza a las mujeres.

Este dossier aborda este asunto a través de los análisis de Olga Abasolo: ”Desmontando el relato neoliberal desde una perspectiva feminista” , Justa Montero: “Crisis del sistema democrático. Hacia una redefinición de nuestra vida en común”, Lucía Vicent: ¿Degradación del empleo o una inserción degradada? Crítica a las teorías tradicionales sobre las desigualdades en el mercado de trabajo”, y Ana del Pozo: “Los estereotipos de género en la población juvenil y prevención de la violencia de género”.

El dossier se completa con una selección de organizaciones e iniciativas sobre mujer y género realizada por Carlos Martínez y Lucía Vicent, y una selección de recursos sobre los efectos que la Gran Involución está teniendo en las mujeres, realizada por Susana Fernández. Todas las autoras de este dossier están vinculadas a FUHEM.

Puedes descargar el Dossier Nuevos retos del debate feminista completo o los artículos por separado:

Desmontando el relato neoliberal desde una perspectiva feminista

Olga Abasolo

Este artículo examina algunas de las ideas fundamentales del “sentido común” del modelo neoliberal, su influencia en ciertas posturas dominantes en el feminismo y las críticas planteadas desde el feminismo crítico. También aborda brevemente cómo ese sentido común ha influido en nuestra propia subjetividad como mujeres y, por supuesto, desde un punto de vista material, en nuestras vidas.

Crisis del sistema democrático. Hacia una redefinición de nuestra vida en común

Justa Montero

A la profunda crisis económica y ecológica que padecemos le acompaña la crisis del propio sistema democrático. Este contexto plantea la urgencia de interrogarnos sobre cómo organizar nuestra vida en común, cómo interactuar entre todas y todos y con la naturaleza y, en definitiva, sobre qué valores y qué modelo de organización de la sociedad para perfilar un horizonte del buen vivir de todas las personas.

¿Degradación del empleo o una inserción degradada?

Lucía Vicent

La crisis del empleo ha supuesto una creciente degradación de los mercados de trabajo. En el caso de algunos grupos, como ocurre con las mujeres, supone un desafío mayor al combinarse con factores de discriminación y barreras presentes desde el origen de su incorporación al trabajo asalariado. El pensamiento económico tradicional no ha logrado ofrecer una explicación integral que justifique estas desigualdades. Únicamente los esfuerzos en clave feminista han logrado aproximarnos a una mejor comprensión.

Los estereotipos de género en la población juvenil y prevención de la violencia de género

Ana del Pozo

Los estereotipos de género continúan muy presentes en la población juvenil española. La autora reflexiona sobre la problemática de la violencia en parejas adolescentes. Entiende y explica esta situación desde la construcción de las identidades de género basada en los estereotipos tradicionales junto con el mito del amor romántico, tan presente en nuestra sociedad, en nuestra cultura y en nuestro imaginario colectivo.

Selección de organizaciones feministas

Carlos Martínez y Lucía Vicent.

Ante la variedad tan amplia de redes y entidades que, en clave feminista, desarrollan iniciativas de todo tipo con escalas muy diferentes, hemos realizado una selección de iniciativas, conscientes de que quedan fuera otras muchas organizaciones e iniciativas de gran interés.

SELECCIÓN DE RECURSOS: Nuevos retos del debate feminista ante la Gran Involución

 Susana Fernández Herrero

Con motivo de la celebración del 8 de marzo, el Centro de Documentación Virtual gira su mirada hacia la situación actual de los derechos de las mujeres y a cuáles son los efectos que la(s) crisis actuales tienen en relación a la pérdida de los mismos. En esta recopilación hemos incluido recursos de diversas tipologías como libros, artículos y monográficos de revistas, informes, material didáctico, recursos audiovisuales, así como espacios de trabajo y encuentro desde la perspectiva de género.

La recopilación está formada en esta ocasión por:

Retos del debate feminista. Selección de libros e informes.

Retos del debate feminista. Selección de revistas y artículos.

Retos del debate feminista. Selección de publicaciones de FUHEM Ecosocial.

Retos del debate feminista. Selección de redes sociales: donde hemos recogido algunos blogs, iniciativas de la sociedad civil, y movimientos de desobediencia ciudadana. También se recogen algunos de los perfiles de twitter de organizaciones y activistas feministas, a partir de los cuales se abre una ventana a este fascinante universo virtual.

Retos del debate feminisas. Otros recursos: cuya tipología no corresponde a ninguna de las categorías anteriores, como por ejemplo una serie de videos donde siete activistas nos hablan sobre el 8 de marzo desde el franquismo en adelante.

Otros Dossieres con perspectiva de Género:

Mujeres y mundo rural: nuevos y viejos desafíos, Emma Siliprandi, Ana Sabaté Martínez, Lídia Senra Rodríguez, Fátima Cruzmarzo, Susana Fernández Herrero, marzo 2018.

Políticas de género y calidad de vida en la ciudad, Gemma Ubasart, Alicia Rius, Christel Keller, Marta Domínguez, Susana Fernández Herrero, marzo 2017.

Género y salud, Maria Pilar Sánchez López, Teresa Ruiz Cantero, Lucero Herrera Cairo, Maria Isabel Casado Mora, Vanesa Puig Barrachina, Marisol Ruiz, Mireia Juliá, Emmanuel Calderón, Kayla Smith, Andrés Peralta, Joan Benach, Susana Fernández Herrero, marzo 2016.

Nuevos retos del debate feminista ante la Gran Involución, Justa Montero, Olga Abasolo, Lucía Vicent, Ana del Pozo, Carlos Martínez, Susana Fernández Herrero, marzo 2014.

El desigual impacto de la crisis en las mujeres, Lucía Vicent, Carmen Castro, Astrid Agenjo, Yayo Herrero, Susana Fernández Herrero, marzo 2013.

Feminismos, Violet Eudine Barriteau, Ziba Mir-Hosseini, María Teresa Munguía, Germán Méndez, marzo 2011.

Debates feministas, Justa Montero, Olga Abasolo, Marta Pascual, Yayo Herrero, Lucy Ferguson, enero 2010.


Dossier: La huella del consumismo tecnológico.

Dossier La huella del consumismo tecnológico

Este dossier, coordinado por Nuria del Viso, reúne los artículos del Boletín ECOS número 25, publicado por FUHEM Ecosocial. En él se abordan cómo las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), que por su capacidad de seducción y versatilidad, gozan de un inmerecido halo de inmaterialidad, impecabilidad y asepsia; conllevan, sin embargo, notables costes sociales y ecológicos a lo largo de sus cortas y menguantes vidas.

Estas cuestiones, junto a los, a veces, perversos efectos del uso de las TIC, constituyen el hilo conductor de la entrevista a Igor Sádaba y de los cuatro análisis de este boletín, firmados por José Bellver (equipo de FUHEM Ecosocial) “Lo pequeño no es tan hermoso: los costes ambientales del consumismo de aparatos electrónicos”. Daniel López Marijuán, Geólogo y responsable del área de residuos y contaminación de Ecologistas en Acción, que escribe sobre: “La basura tecnológica: Un crescendo insostenible y ponzoñoso”

Juan José Castillo, Catedrático y profesor de Sociología, Universidad Complutense de Madrid, “Informáticos: del “trabajo creativo” a la división del trabajo de fabricación de software” y Fernando Cembranos, Psicólogo y sociólogo. Miembro de la cooperativa IC Iniciativas, aborda un nuevo concepto “La escapada virtual”.

El boletín se completa con una recopilación de alternativas, elaborada por Lucía Vicent, y con una selección de recursos sobre el tema de Susana Fernández Herrero, ambas miembros del equipo de FUHEM Ecosocial.

Puedes descargar el dossier La huella del consumismo tecnológico completo, o bien los artículos, las experiencias y la selección de recursos por separado:

Lo pequeño no es tan hermoso: Los costes ambientales de los aparatos electrónicos

José Bellver

En la que aparenta ser la era de lo digital, las ilusiones por alcanzar una sociedad del conocimiento, crecientemente desconectada de sus bases materiales y, por tanto, liberada de las restricciones ambientales a la expansión económica, se descalabran ante cualquier análisis crítico y riguroso.

La basura tecnológica: Un crescendo insostenible y ponzoñoso

Daniel López Marijuán

Corrupción institucional, ausencia de controles y la codicia de los países ricos están desviando ingentes cantidades de basura industrial hacia los países desfavorecidos; entre estos desechos destacan los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). La creciente cantidad de residuos electrónicos europeos que acaba en países en desarrollo provoca enormes impactos ambientales en esos países y afecta a la salud de los trabajadores y de sus familias.

La escapada virtual

Fernando Cembranos

La escapada virtual consiste en relacionarse, decidir y vivir pendiente de una pantalla. Resulta sintomático de un estilo de vida, el occidental, que cada vez está más alejado de la naturaleza y de la dimensión real de la vida. El autor señala un punto clave: mientras nos ocupamos más de las pantallas que del territorio, este va siendo progresivamente devastado y las relaciones comunitarias fragmentadas, debilitadas o desaparecidas.

Informáticos: del “trabajo creativo” a la división del trabajo de fabricación de software

Juan José Castillo

La fragmentación de los procesos de creación y desarrollo de programas informáticos incide directamente en las condiciones de empleo del sector, cuyos trabajadores y trabajadoras son emblemáticos de cuanto se discute hoy sobre el porvenir del trabajo en la sociedad de la información.

Experiencias innovadoras frente a unas tecnologías no tan desmaterializadas

Lucía Vicent

Frente a la "angelical" y desmaterializada imagen que nos presentan de las nuevas tecnologías de la información, la realidad se empeña en demostrar que su fabricación, uso y desecho tiene un impacto, y no pequeño, sobre los ecosistemas. Frente al despilfarro y la contaminación, recogemos una serie de iniciativas que caminan a contrapelo.

 

SELECCIÓN DE RECURSOS: La huella del consumismo tecnológico

Susana Fernández Herrero

Selección de lecturas recomendadas, revistas, artículos, informes, recursos audiovisuales, material didáctico, en torno a las consecuencias que nuestros patrones de consumo tecnológico tienen tanto en el medio ambiente, como en las condiciones laborales y en la salud de aquellos que se encuentran en algún paso del proceso del ciclo de vida de nuestros aparatos electrónicos.

La recoplilación está formada por:

La huella del consumismo tecnológico. Selección de libros.

La huella del consumismo tecnológico.  Selección de artículos.

La huella del consumismo tecnológico. Selección de informes.

La huella del consumismo tecnológico. Otros recursos.

Otros Dossieres sobre Sostenibilidad:

Contaminación del aire y movilidad en la ciudad, Miguel Ángel Ceballos Ayuso, Alfredo Sánchez Vicente, Alfonso Sanz Alduán,
Elena Isabel Boldó, Pilar Vega Pindado, Susana Fernández Herrero, febrero 2018.

Impacto de los modelos alimentarios, Carlos A. González, Nicole Grunewald, Alessandro Galli, Katsunori Iha, Martin Halle, Michel Gressot, Ferran García, Luis González Reyes, Susana Fernández Herrero, junio 2016.

Fracking: hacia las nuevas fronteras del extractivismo fósil, Pedro Prieto, Elisa Moreu, Samuel Martín-Sosa y Elvira Cámara, Susana Fernández Herrero, septiembre 2016.

Respuestas ante la crisis de civilización, Luis González Reyes, Juan del Río, David Rivas y Cecile Andrews, Lucía Vicent, José Bellver, Susana Fernández Herrero, diciembre 2012.

Postextractivismo: alternativas a un modelo agotado, IPPM, Luis Vittor, Hoinathy Remadji, Alberto Acosta, Ernest García, Jesús García-Luengo, Susana Fernández Herrero, julio 2012.

África, la última frontera, Óscar Mateos, Jesús García-Luengos, Mercedes Jiménez, Pedro sanz, José García Botía, Susana Fernández Herrero, junio 2012.

Viviendo en entornos tóxicos, Miguel Jara; Rafael Gadea; Paco Puche; Vicent Boix, Susana Fernández Herrero, abril 2012.

Acaparamiento de tierras, el nuevo expolio, Ben White; Jennifer C. Franco; Javier Sánchez; Nidhi Tandon, Susana Fernández Herrero, enero 2012.

El papel de la biodiversidad, Theo Oberhuber, Pedro Lomas, Gustavo Duch, María González Reyes, octubre 2010.

Agro(bio)combustibles: ¿por qué no nos salvarán?, Oscar Carpintero, Monica Di Donato, Francoise Houtart, Tom Kucharz, Pedro Lomas, Guillermo Pequero, Daniela Russi y Sergio Sastre, octubre 2008.

 


II Diálogo Ecosocial: Democracia vs. Plutocracia

Concebidos como un espacio de diálogo para construir alternativas de forma colectiva, los Diálogos Ecosociales cuentan con la participación de expertos en cada uno de los temas y una audiencia especializada.

Con los Diálogos Ecosociales, FUHEM Ecosocial quiere promover la reflexión colectiva sobre temas claves desde una perspectiva crítica, más necesaria, si cabe, en el actual contexto de "gran involución".

Las líneas divisorias que separan la política y el poder económico son cada vez más difusas. Esta fusión entre el poder de los grandes grupos empresariales y el poder del Estado caracteriza al régimen político de nuestros días. En esta segunda jornada del ciclo de los Diálogos Ecosociales, se aborda el tema de la democracia, uno de los ejes temáticos de FUHEM Ecosocial.

En esta ocasión, el Diálogo contó con la asistencia de Almudena Sánchez y Beatriz García (Observatorio Metropolitano), Juan Carlos Monedero (profesor del departamento de Ciencia Política y Administración II de la Universidad Complutense de Madrid), Lourdes Lucía (ATTAC) y Víctor Alonso Rocafort (profesor de Teoría Política en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Colectivo Novecento). Lucía Vicent, miembro de FUHEM Ecosocial, moderó esta tertulia.


Hacia una prosperidad sostenible: La Situación del Mundo 2012.

El Informe La Situación del Mundo 2012: Hacia una prosperidad sostenible, publicado en castellano por FUHEM Ecosocial e Icaria, ofrece una amplia visión sobre las tendencias actuales en economía y sostenibilidad global y sobre las políticas que pueden resolver claramente algunos de los problemas ambientales y sociales más urgentes, estableciendo una vía para reformar las instituciones económicas de forma que promuevan el cuidado del medio ambiente y la prosperidad globales. Los autores aportan la visión de una vida mejor para todos, y alertan de que los acelerados cambios que se están dando en el medio ambiente, podrían impedir alcanzar ese futuro de economías más equitativas y sostenibles.

Este informe, publicado por el Instituto Worldwatch de Washington y traducido a más de 20 lenguas gracias a su red de socios internacionales de la que FUHEM Ecosocial e Icaria forman parte, ofrece las contribuciones de 35 autores que describen muchos de los patrones actuales que son social y económicamente insostenibles y explora las oportunidades y alternativas que surgen en materia de agricultura, tecnologías de la información y biodiversidad para reorientar la construcción de las ciudades, la política local y la gobernanza global.

Apéndice exclusivo de la edición en español. La “paradoja verde”

Junto a los textos de los investigadores del Instituto Worldwatch, la edición en castellano ofrece un apéndice exclusivo firmado por José Manuel Naredo y Erik Gómez-Baggethun. Con el título RIO+20 en perspectiva. Economía verde: nueva reconciliación virtual entre ecología y economía, analiza la evolución de las políticas ambientales internacionales desde los albores del movimiento conservacionista hasta la actualidad. El texto examina también las nociones principales que se han sucedido a lo largo de este periodo en la política ambiental (ecodesarrollo, desarrollo sostenible, economía verde…), y cómo se ha abordado desde cada una de ellas la problemática del crecimiento económico perpetuo en un planeta sujeto a límites físicos.

Los principales cambios acontecidos en el discurso ecológico y la política ambiental encuentran reflejo a lo largo del artículo y se enjuician en el marco de las trasformaciones políticas e institucionales que han tenido lugar en el panorama político internacional. Con una mirada crítica, se pone de relieve lo que los autores definen como la “paradoja verde”, según la cual pasado medio siglo desde el surgimiento el conservacionismo, la expansión de las políticas verdes sigue corriendo en paralelo con la acentuación del deterioro ecológico. Se indaga en las causas que subyacen a dicha paradoja y se evidencia la falta de propuestas sólidas orientadas a reconvertir el metabolismo económico en patrones ecológicamente viables.

Una nueva visión y nuevas políticas para lograr una vida saludable

¿Cómo podremos avanzar hacia una prosperidad sostenible y compartida equitativamente, mientras la población sigue aumentando, nuestras ciudades albergan a más y más personas y se deterioran nuestros sistemas ecológicos?

Durante los últimos 50 años, las clases altas y medias de la población mundial han más que duplicado sus niveles de consumo, al tiempo que entre mil y dos mil millones de personas aspiran a formar parte de la clase consumidora mundial. El planeta no puede mantener tales incrementos en la demanda de recursos sin que esto tenga graves consecuencias tanto para las personas como para los ecosistemas, según concluye La Situación del Mundo 2012. El libro, el vigésimo noveno de una serie que el Instituto Worldwatch comenzó en 1984, subraya que debemos actuar rápidamente para redefinir nuestro concepto de “vida buena” y redoblar nuestros esfuerzos en hacerla sostenible.

“El modelo de crecimiento surgido de la Revolución Industrial, está enraizado en estructuras, comportamientos y actividades que son claramente insostenibles”, explica Michael Renner, co-director de la edición de 2012. “Las crecientes tensiones sobre los ecosistemas y la presión sobre los recursos vienen acompañados por problemas socio-económicos cada vez mayores: la implosión de instrumentos financieros especulativos que ha conducido a la crisis económica, las crecientes desigualdad y vulnerabilidad sociales, y la inseguridad laboral. Con todo ello, resulta difícil no concluir que la economía ha dejado de trabajar a favor de las personas y del planeta”.

En lugar de seguir por ese camino, tenemos que volver a priorizar lo que son las necesidades básicas y perseguir una prosperidad sostenible: un desarrollo que permita vivir a todos los seres humanos con sus necesidades fundamentales resueltas, reconociendo su dignidad y con grandes posibilidades de vivir de forma satisfactoria y feliz, todo ello sin que eso suponga negar a los demás, en el presente y en el futuro, la capacidad de hacer lo mismo. Esto, significa, no sólo prevenir una mayor degradación de los ecosistemas terrestres, sino trabajar activamente para recuperarlos.

La Conferencia Río+20: los antecedentes, el fracaso y el futuro

Las aspiraciones de la cumbre de Río en 1992 colisionaron con tendencias que resultan aleccionadoras, incluyendo políticas hostiles hacia el planeta, la economía ortodoxa y una cultura dominante a favor del consumismo. Los veinte años transcurridos han evidenciado que el cambio que necesitamos no es meramente técnico, sino que implica cambios en nuestro estilo de vida, la cultura y las políticas.

La Conferencia de Río+20, debería haber servido de catalizador para avanzar hacia una prosperidad sostenible. La cumbre ofrecía la oportunidad de establecer la senda para un sistema económico que promoviera la salud de personas y ecosistemas. De hecho, los temas de Rio + 20 eran: una economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, y un marco institucional para el desarrollo sostenible.

Sin embargo, a la vista de los resultados, cabe rescatar las palabras de Robert Engelman, presidente del Instituto Worldwatch, quien en el Prefacio del libro señala: “los informes y las ideas expuestas en este libro no pretenden ser un modelo para los debates de Río, sino propuestas para el cambio, (…) para poder trabajar antes y después de la Conferencia. (…) Independientemente de lo que presidentes, parlamentos y embajadores logren o dejen de lograr, es frecuente que el detonante de los cambios más transcendentales sean los movimientos sociales y los activistas”.

Resumen de los temas clave planteados en La Situación del Mundo 2012.

Prólogo

- Poner la “economía verde” al servicio de las personas, por Michael Renner: La economía verde no significará lo mismo para un país industrial, emergente o en vías de desarrollo. Pero todos los países tienen en común la necesidad de crear empleos verdes que proporcionen una vida digna. Hasta ahora la creación de empleo verde se encuentra principalmente en un número relativamente pequeño de países líderes en I+D y en inversiones ecológicas, pero un creciente número de países reclama participar en el empleo verde. Una economía sostenible requiere solidaridad y equidad social entre países y en el seno de los mismos. Una estrategia “verde para todos” requiere nuevos planteamientos en el suministro energético, transportes, vivienda y gestión de residuos, que combinen el cambio técnico y estructural con el empoderamiento social. Para promover el empleo verde en todo el mundo es preciso mejorar su conocimiento, integrarlo en las estadísticas económicas, promover la formación, el trabajo en red, la innovación y la financiación.

- La senda hacia el decrecimiento en los países sobredesarrollados, Erik Assadourian: La humanidad está usando actualmente la capacidad ecológica de 1,5 Tierras, y gran parte de ese consumo se debe a los sobredesarrollados países industrializados. Una prosperidad sostenible requerirá el decrecimiento económico de esos países. Esto se puede lograr a través de una serie de medidas que incluyen: cargas fiscales más equitativas, reducción de la jornada laboral, evidenciar la “anormalidad” de ciertos tipos de consumo y modificar la percepción que la publicidad ha logrado sobre ciertos sectores de la economía, como la producción de alimentos y el cuidado de los niños. En estos últimos casos, los ejemplos de los huertos vecinales y los hogares multigeneracionales ofrecen una senda alternativa, pero no la única. La cuestión es que, en función de nuestros parámetros culturales y sociales, la prosperidad sigue percibiéndose como más consumo y más crecimiento cuando se trata de recuperar los significados tradicionales de la prosperidad que incluyen: buena salud, relaciones sociales, tiempo libre y un trabajo gratificante.

- Planificar un desarrollo urbano inclusivo y sostenible, por Eric S.Blesky: La pobreza urbana está muy extendida y va en aumento, y en términos absolutos se expande tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo: 828 millones de personas viven en asentamientos informales o barrios marginales. La planificación urbana necesita incluir estrategias en las que participen las propias comunidades a través de organizaciones comunitarias, en coordinación con otros sectores, especialmente en lo que respecta a alojamientos asequibles, sistemas de transportes y desarrollo económico.

- Hacia un transporte sostenible, por Michael Replogle y Colin Hughes. Actualmente, hay en torno a 800 millones de coches en las carreteras del mundo. En los países en desarrollo, el transporte genera hasta un 80% de los contaminantes atmosféricos nocivos para la salud y causantes de 1,3 millones de muertes prematuras anuales. Una alternativa sostenible y socialmente progresista requiere un viraje hacia ciudades más compactas, lo que generalmente implica menos viajes motorizados, invertir en transporte de alta calidad y dar vida a saludables comunidades en las que las personas puedan desplazarse a pie o en bicicleta.

- Tecnologías de la Información y la Comunicación para crear ciudades habitables, equitativas y sostenibles,por Diana Lind:. Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y el 90% de la urbanización está teniendo lugar en el mundo en desarrollo. Las TIC pueden ayudar a que las ciudades sean más seguras, más limpias y más sostenibles para vivir, pero estas tecnologías están actualmente infrautilizadas tanto en el mundo desarrollado como en las zonas en desarrollo. Para revertir esta tendencia se debe ir hacia acuerdos públicos-privados y proyectos de “ciudades inteligentes” que provean el acceso público a la información y animen a la participación ciudadana.
Algunos ejemplos: farolas con sensores de movimiento para ahorrar energía, aplicaciones de móvil que permiten avisar a las autoridades de edificios en mal estado o atascos de tráfico.

- Medir la sostenibilidad del desarrollo urbano en EEUU, por Eugenie L. Birch y Amy Lynch:

- Reinventar las empresas, por Allen L. White y Monica Baraldi: En quinientos años, las empresas transnacionales han evolucionado hasta convertirse en entidades muy influyentes. A menudo actúan sin restricciones, sin que se establezcan límites a sus impactos sobre la sociedad, el medio ambiente o la economía. Si queremos alcanzar la sostenibilidad, las transnacionales deberán adaptarse, incluyendo en los cambios sus propósitos, propiedad, capital invertido y gobernanza.

- Una nueva arquitectura mundial para la gobernanza de la sostenibilidad, por María Ivanova: Los esfuerzos a favor de la sostenibilidad mundial se acordarán a partir de los debates del PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Si el PNUMA va a jugar un importante papel en estas cuestiones, este debe incrementar su autoridad y sus recursos financieros, y lo que es más necesario, debe estar mejor conectado con otras agencias internacionales de forma que pueda cumplir con el papel de coordinación y visión que sus fundadores tuvieron en mente cuando se creó.

En la segunda parte, el libro incluye varios capítulos que se agrupan bajo el título global de “Políticas para el cambio”. Algunas de las políticas enunciadas son:

- Nuevas estrategias para no alcanzar una población de 9.000 millones, por Robert Engelmann:En 2011, la población global superó la cifra de los 7.000 millones de personas, y afrontar el crecimiento de la población es crítico para el futuro de la sostenibilidad del planeta. El capítulo plantea las estrategias que podrían lograr estabilizar la población mundial en un nivel inferior a los 9.000 millones de personas antes de mediados del siglo actual. Esas políticas pasan por asegurar el acceso a opciones anticonceptivas seguras y eficaces para ambos sexos; garantizar el acceso universal a la educación secundaria de niños y niñas; erradicar las desigualdades de género en las leyes, las oportunidades económicas, la sanidad y la cultura; ofrecer educación sexual; acabar con las políticas que subvencionan maternidad y paternidad basándose en el número de hijos; poner precio a los costes e impactos ambientales de los hijos; adaptarse al envejecimiento de la población en lugar de incentivar el aumento de la natalidad.

- De una edificación ligeramente verde a edificios de verdad sostenibles, por Kaarin Taipale: La construcción y el funcionamiento de los edificios consumen entre el 25 y el 40% de toda la energía producida, y representa entre el 30 y el 40% de las emisiones de dióxido de carbono. El análisis enfatiza que no valen trucos o lavado de imagen verde en este tema, y recomienda un futuro en el que se tenga en cuenta el ciclo de vida de los edificios, sopesando todos sus impactos en el medio ambiente. La meta, a la que deberían contribuir las políticas públicas, debería seguir los principios de: cero energía, cero emisiones y cero residuos.

- Políticas públicas para un consumo más sostenible, por Helio Mattar: Combatir la expansión de la cultura consumista requerirá la implicación de los gobiernos, incluyendo la gestión de la publicidad, modificaciones fiscales que contemplen el coste real del producto o servicio, y el establecimiento de certificados de sostenibilidad.

- Movilizar a la comunidad empresarial en Brasil y en otros ámbitos, por Jorge Abrahao, Paolo Itacarambi y Henrique Lian.

-Cultivar un futuro sostenible, por Monique Mikkail: Un creciente consenso reconoce la quiebra del sistema agrícola alimentario global y el surgimiento de soluciones. A principios de 2011, una de cada siete personas en el mundo padecía desnutrición crónica. 925 millones de personas carecen habitualmente de alimentos suficientes. Muchos de estas personas son pequeños agricultores o jornaleros rurales. En vez de centrarnos en soluciones tecnológicas como la aplicación de agroquímicos, los pequeños productores han de jugar un papel clave en un sistema alimentario sostenible. Para mejorar la producción y la sostenibilidad medioambiental de las pequeñas granjas, la futura política agraria ha de combinar la defensa de sus derechos con una legislación vinculada a la zona y la cultura local.

- Equidad y seguridad alimentaria en un mundo condicionado por el clima, por . En las últimas décadas la ganadería industrial ha incrementado la producción de carne, huevos y lácteos, que han pasado a formar parte de la alimentación diaria de más personas. Pero esta producción industrial de alimentos ha sido nociva, tanto para la salud humana como para el medio ambiente. La internalización de los costes, la recuperación de los ecosistemas y la educación de la población puede ayudar a crear un sistema alimentario más eficiente, equitativo y compatible con el clima.

- Biodiversidad: combatir la sexta extinción masiva, por Bo Normander: El ritmo actual de extinción de especies se estima en 1.000 veces superior al de la época pre-industrial. Esfuerzos de carácter intergubernamental e internacional serán necesarios para la comprensión de las consecuencias de esta pérdida irreversible y la protección de espacios terrestres y marinos.

- Servicios ecosistémicos para una prosperidad sostenible, por Ida Kabiszewski y Robert Constanza: La huella ecológica humana ha crecido de tal manera que, en muchos casos, el verdadero progreso queda más restringido por la disponibilidad limitada de recursos naturales y de servicios ecosistémicos que por el capital invertido en infraestructuras. Tenemos que dar valor a los elementos que contribuyen al bienestar humano: los sistemas ecológicos que proporcionan aire limpio, agua dulce, tierra fértil, clima estable, eliminación de residuos, polinización de cosechas… Evaluar los beneficios que se derivan de los ecosistemas asignándoles valores monetarios o físicos podría facilitar la gestión de los recursos naturales que constituyen los bienes comunes.

- Lograr un buen gobierno local, por Joseph Foti: La democracia local es fundamental para el desarrollo sostenible, especialmente en las ciudades, porque desde estos ámbitos se puede actuar directamente sobre la reducción de la pobreza, el crecimiento del empleo, la igualdad de género y la protección medioambiental.

Apéndice: Río+20 En Perspectiva:

Economía verde: nueva reconciliación virtual entre ecología y economía, por José Manuel Naredo y Erik Gómez-Baggethun.

 

Este libro está a la venta en nuestra Librería.

 


Dossier Migrantes entre la crisis y la exclusión.

Dossier Migrantes: entre la crisis y la exclusión

La globalización de la economía no ha ido acompañada de una globalización de los derechos de la población migrante. Las migraciones presentan en la actualidad rasgos específicos que conviene analizar. Las entrevistas de este boletín ofrecen el testimonio y la experiencia de los/as migrantes y los artículos -firmados por Colectivo Ioé, Producciones Translocales, Michael Renner y Lorenzo Cachón- proporcionan análisis de las diferentes vertientes del fenómeno migratorio: crisis e inmigración; externalización de fronteras; refugiados ambientales; y conflicto y modelos de convivencia. El boletín se completa con una selección de recursos sobre migraciones en la sección del Centro de Documentación Virtual y en la sección En red se incluye un directorio de organizaciones y un rastreo de iniciativas prometedoras.

Puedes desacargar el Dossier Migrantes completo (Pdf) o bien lo artículos, las respuestas y la selección de recursos por separado:

La población inmigrada ante la crisis: ¿mirando hacia otro lado?

Colectivo Ioé

La crisis económica ha repercutido de forma diferenciada sobre los trabajadores y trabajadoras, según su sexo, edad y procedencia. El artículo examina los impactos de la contracción del empleo sobre el colectivo migrante, que ha visto en estos años precarizarse aún más su situación, así como su progresiva expulsión de las prestaciones sociales, lo que ha degradado sus condiciones de vida y ha aumentado la brecha respecto a los autóctonos.

La externalización de la frontera sur

Producciones Translocales

Este artículo es un extracto de una extensa investigación sobre las estrategias y programas de la Unión Europea que trasladan el control del flujo migratorio a zonas alejadas de la UE utilizando modernas tecnologías. Tales estrategias se plasman a través de opacos acuerdos bilaterales con terceros países. El artículo incorpora información muy relevante de primera mano obtenida a través de numerosas entrevistas con responsables del control de fronteras de España y de la UE.

Cambio climático y desplazados ambientales

Michael Renner

Inundaciones, huracanes, sequías, etc. y otros desastres naturales relacionados con el cambio climático, así como la propia subida del nivel del mar están provocando cada vez mayores movimientos poblacionales. Sin embargo, estos “refugiados ambientales” no tienen el reconocimiento y la consecuente protección de las instituciones internacionales. La mayor o menor vulnerabilidad de estas personas dependerá crecientemente de tal reconocimiento y, sobre todo, del fomento de medidas de adaptación que incrementen su resiliencia ante los fenómenos climáticos.

Conflictos e inmigración, y ahora en Suecia: ¿que hacer?

Lorenzo Cachón

En mayo del 2007, en la multicultural y tranquila Suecia, se desatan revueltas protagonizadas por grupos de jóvenes de origen inmigrante. ¿Qué pasó? ¿Cómo interpretarlo? El modelo de equidad sueco ha cambiado notablemente en los últimos años. No olvidarlo ayuda a comprender que en los conflictos ligados a la inmigración también hay componentes de clase además de factores culturales e identitarios.

Respuestas frente a los nuevos retos de la población migrante.

Lucía Vicent

Son numerosos los grupos que trabajan para mejorar la situación de las personas migrantes, así como las campañas para sensibilizar y resolver los problemas derivados de la marginación y la exclusión. Os ofrecemos una selección de las agrupaciones e iniciativas que hemos considerado más relevantes y comprometidas en torno a las migraciones.

Selección de Recursos: Migrantes, entre la crisis y la exclusión

Susana Fernández Herrero

En esta selección, el Centro de Documentación Virtual ha buceado en el fondo de nuestras publicaciones para rescatar materiales que siguen estando vigentes, además de recopilar recursos actuales cuyos temas centrales son la relación entre la migración y la crisis, la externalización de las fronteras, los desplazamientos ambientales y el racismo institucional en el ámbito sanitario y en el de la gestión de los inmigrantes en situación irregular en España.

Las migraciones en las publicaciones de FUHEM.

Migrantes. Selección de libros, informes y documentos.

Migrantes. Selección de revistas y artículos.

Migrantes. Selección de recursos en torno a formas de racismo institucional.

Migrantes. Otros recursos.

Otros Dossieres:

Derechos Humanos: setenta años defendiendo la vida digna, Itziar Ruiz-Giménez Arrieta, María Eugenia Rodríguez Palop, Richard Falk, Susana Borrás, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero.

Crisis Ecosocial, Conflictos y Construcción de Paz, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Nuria del Viso, Jesús Núñez, Carmen Magallón, Susana Fernández Herrero, diciembre 2018.

Gentrificación, privilegios e injusticia alimentaria, Joshua Sbicca, Sara González, Guadalupe Ramos, Ricard Espelt, Susana Fernández Herrero, julio 2018.

Mujeres y mundo rural: nuevos y viejos desafíos, Emma Siliprandi, Ana Sabaté Martínez, Lídia Senra Rodríguez, Fátima Cruzmarzo, Susana Fernández Herrero, marzo 2018.

Contaminación del aire y movilidad en la ciudad, Miguel Ángel Ceballos Ayuso, Alfredo Sánchez Vicente, Alfonso Sanz Alduán,
Elena Isabel Boldó, Pilar Vega Pindado, Susana Fernández Herrero, febrero 2018.

Democracia local: avances, oportunidades y limitaciones, Tomás Rodríguez Villasante, Andrés Boix Palop, Joan Subirats, María Gómez Garrido, Susana Fernández Herrero, noviembre 2017.

Agroecología: un paso más hacia la calidad de vida, Gloria I. Guzmán, David Gallar, Ángel Calle, Daniel López, Humberto Ríos, Susana Fernández Herrero, junio 2017.

Políticas de género y calidad de vida en la ciudad, Gemma Ubasart, Alicia Rius, Christel Keller, Marta Domínguez, Susana Fernández Herrero, marzo 2017.

Calidad de vida, una noción poliédrica, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Maria Ángeles Durán, Carolina del Olmo, Mauricio León Guzmán, Susana Fernández Herrero, enero 2017.

Conflictos y alternativas en la ciudad, Luis del Romero Renau, Jacobo Abellán, Alberto Magnaghi, José Bellver, Susana Fernández Herrero, octubre 2016.

Impacto de los modelos alimentarios, Carlos A. González, Nicole Grunewald, Alessandro Galli, Katsunori Iha, Martin Halle, Michel Gressot, Ferran García, Luis González Reyes, Susana Fernández Herrero, junio 2016.

Género y salud, Maria Pilar Sánchez López, Teresa Ruiz Cantero, Lucero Herrera Cairo, Maria Isabel Casado Mora, Vanesa Puig Barrachina, Marisol Ruiz, Mireia Juliá, Emmanuel Calderón, Kayla Smith, Andrés Peralta, Joan Benach, Susana Fernández Herrero, marzo 2016.

Temas clave en el debate del cambio climático, Ferran Puig Vilar, Larry Lohman, L. Urkidi, R. Lago, I. Basurko et al., y David Held y Angus Fane Hervey, Susana Fernández Herrero, enero 2016.

Fracking: hacia las nuevas fronteras del extractivismo fósil, Pedro Prieto, Elisa Moreu, Samuel Martín-Sosa y Elvira Cámara, Susana Fernández Herrero, septiembre 2016.

Desinformación y pseudoinformación, Braulio Gómez Fortes; Rodrigo Fernández Miranda; Beatriz Gimeno; José Bellver, Paul Serrano y Pau Salarich, Susana Fernández Herrero, junio 2015.

Construcción de la desigualdad de género en la educación, Carmen Rodríguez, Gema Martín, Nieves Salobral, Olga Abasolo y Ana del Pozo, Susana Fernández Herrero, marzo 2015.

Estados de excepción y control social, Santiago Alba Rico, Alex Segura, Jean-Pierre Garnier, Tica Font, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, enero 2015.

Proyecto europeo: deseos, desvíos y derivas, Antonio Moreno Juste, Éric Toussaint, Antonio Sanabria, Martín Xavier Casals, Andrew Gavin Marshall, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, octubre 2014.

La juventud, un estado precario de completa incertidumbre, Luis Enrique Alonso, Jon Bernat, Yassodára Santos, y Alejandro Martínez junto a Francisco Verdes-Montenegro, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, junio 2014.

Nuevos retos del debate feminista ante la Gran Involución, Justa Montero, Olga Abasolo, Lucía Vicent, Ana del Pozo, Carlos Martínez, Susana Fernández Herrero, marzo 2014.

La huella del consumismo tecnológico, José Bellver, Juan José Castillo, Daniel López y Fernando Cembranos, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero, diciembre 2013.

Migrantes: entre la crisis y la exclusión, Colectivo Ioé, Producciones Translocales, Michael Renner y Lorenzo Chacón, Carlos Martínez, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero, septiembre 2013.

Desobediencia civil, la estrategia necesaria, Alejandro Martínez Rodríguez, Sabino Ormazabal Elola, Mar Rodríguez Gimena y Jaime Sánchez Barajas, Montserrat Cervera Rodon, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, junio 2013.

El desigual impacto de la crisis en las mujeres, Lucía Vicent, Carmen Castro, Astrid Agenjo, Yayo Herrero, Susana Fernández Herrero, marzo 2013.

Respuestas ante la crisis de civilización, Luis González Reyes, Juan del Río, David Rivas y Cecile Andrews, Lucía Vicent, José Bellver,
Susana Fernández Herrero, diciembre 2012.

La educación a debate, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Víctor M. Rodríguez, Teresa Maldonado, Jesús Joven, Miguel Recio, Manuel de la Cruz, Susana Fernández Herrero, octubre 2012.

Postextractivismo: alternativas a un modelo agotado, IPPM, Luis Vittor, Hoinathy Remadji, Alberto Acosta, Ernest García, Jesús García-Luengo, Susana Fernández Herrero, julio 2012.

África, la última frontera, Óscar Mateos, Jesús García-Luengos, Mercedes Jiménez, Pedro sanz, José García Botía, Susana Fernández Herrero, junio 2012.

Viviendo en entornos tóxicos, Miguel Jara; Rafael Gadea; Paco Puche; Vicent Boix, Susana Fernández Herrero, abril 2012.

Acaparamiento de tierras, el nuevo expolio, Ben White; Jennifer C. Franco; Javier Sánchez; Nidhi Tandon, Susana Fernández Herrero, enero 2012.

La conflictividad que viene, Josep Lobera; Pedro Arrojo; Marta Rivera; Ernest García, junio 2011.

Feminismos, Violet Eudine Barriteau, Ziba Mir-Hosseini, María Teresa Munguía, Germán Méndez, marzo 2011.

Periodismo con otra mirada, José Manuel Sánchez, José Naranjo, Alejandro Barranquero, Greg Simons, enero 2011.

El papel de la biodiversidad, Theo Oberhuber, Pedro Lomas, Gustavo Duch, María González Reyes, octubre 2010.

Enfoques sobre bienestar humano y buen vivir, Joaquím Sempere, Alberto Acosta, Saamah Abdallah, Mario Ortí, abril 2010.

Debates feministas, Justa Montero, Olga Abasolo, Marta Pascual, Yayo Herrero, Lucy Ferguson, enero 2010.

Cumbre de Copenhague, ¿viaje a ninguna parte?, Carlos Taibo, Jordi Roca, Cristina García Fernández y Antonio Ruiz de Elvira, 2009.

Reflexiones sobre la diversidad(es), Javier de Lucas, Ricard Zapata-Barrero, Máriam Martínez, José Ignacio Pichardo, Soledad Arnau, Rafaél Feito, Susana Fernández Herrero, agosto 2009.

Movimientos sociales hoy: de lo local a lo global, Jaime Pastor, Juan López de Uralde, Jordi Mir, Jaume Botey, Jose
Luis Fernández, Aifrefdo Ramos, Susana Fernández Herrero, junio 2009.

Cambio climático: un reto social inminente, Manuel de Castro, Climent Ramis, Pablo Cotarelo, Jorge Riechmann, Susana Fernández Herrero, noviembre 2008.

Agro(bio)combustibles: ¿por qué no nos salvarán?, Oscar Carpintero, Monica Di Donato, Francoise Houtart, Tom Kucharz, Pedro Lomas, Guillermo Pequero, Daniela Russi y Sergio Sastre, octubre 2008.

Seguridad alimentaria: el derecho de los pueblos a la vida, Enrique de Loma-Ossorio, Esther Vivas, Helen Groome, Danielle Nierenberg, Brian Halweil y Vandana Shiva, octubre 2008.


Acaparamiento de tierras. Guía Básica.

Aunque el acaparamiento de tierras no es un fenómeno nuevo, actualmente se está produciendo a un ritmo y con una extensión alarmantes. Principalmente tiene lugar en África, Asia y América Latina, pero también en Europa (España, entre otros países). Al nivel global, se estima que al menos 50 millones de hectáreas –equivalente a la superficie de toda España− podrían haber cambiado de propietario en los últimos años; Intermón Oxfam elevan esta cifra hasta 227 millones de hectáreas. El acaparamiento de tierras se realiza a través de privatizaciones y de reclamaciones de titularidad pública y posterior venta o arrendamiento de terrenos a largo plazo, a 30, 50 o incluso 99 años renovables.

Muchas de las transacciones de tierras se basan en la noción de que se trata de tierras “baldías”, “marginales” o “degradadas”, sin apenas población y que es poco probable que se utilicen para producir cosechas alimentarias. Así, los promotores de la agricultura industrial se ofrecen a explotar estas tierras “ociosas” y a producir alimentos en lo que serán grandes negocios de alta rentabilidad. La realidad es que no se trata de tierras marginales, sino de las más fértiles, y no están en desuso ni desocupadas: son y han sido trabajadas por sus pobladores desde hace mucho tiempo, y de ellas obtienen su sustento. Además, los cultivos que se plantan en las tierras acaparadas no se destinan a la alimentación, sino que buena parte se dedica a la producción de agrocombustibles. En otros casos, la tierra acaparada se usa para “cultivar” bosques, es lo que se ha llamado "acaparamiento verde", el uso de la tierra y los recursos naturales con fines ambientales.

El acaparamiento de tierras es una de las posibles expresiones de los conflictos socioecológicos que hoy atraviesan el planeta, y que son uno de los principales focos de interés de FUHEM Ecosocial.

Este informe del Transnational Institute (TNI), elaborado por especialistas en la materia -entre los que se encuentran Saturnino Borras, Jennifer Franco y Sylvia Kay- realiza un sintético pero detallado análisis del acaparamiento de tierras en el momento actual y recoge estudios de caso relevantes.

FUHEM Ecosocial ofrece la versión en castellano de este infome en coordinación con TNI y en él se  incluye una selección de materiales sobre la cuestión en castellano.

INDICE

¿Qué es el acaparamiento de tierras?

¿Qué mitos ideológicos sostienen las inversiones de tierra a gran escala?

¿Cómo se produce el acaparamiento de tierras?

¿Cuál es la historia del acaparamiento de tierras?

¿Qué hay de nuevo en la actual oleada de acaparamiento de tierras?

¿Qué escala alcanza el acaparamiento de tierras?

¿Cómo se vincula el acaparamiento de tierras al acaparamiento de agua?

¿Qué es el “acaparamiento verde”?

¿Qué impactos tiene el acaparamiento de tierras?

¿Quién o qué es el principal impulsor de la reciente oleada de acaparamiento de tierras?

¿Cuál es el papel de la UE en el acaparamiento de tierras?

¿Qué soluciones se han propuesto para atajar el acaparamiento de tierras?

¿Por qué no son suficientes las directrices y la transparencia para abordar el acaparamiento de tierras?

¿Por qué hacen falta cambios sistémicos para terminar con el acaparamiento de tierras?

¿Qué ofrece el concepto de soberanía de la tierra?

¿Qué resistencias están en marcha contra el acaparamiento de tierras?

 

Acceso a El acaparamiento global de tierras. Guía básica


Dossier Desobediencia civil, la estrategia necesaria.

Dossier Desobediencia civil, la estrategia necesaria

Empleada desde la Antigüedad y convertida en estrategia política hace más de un siglo y medio, la desobediencia civil adquiere hoy nueva relevancia ante las formas autoritarias a las que deriva el poder. Aunque sus contornos difieren según los autores, en este boletín exploramos el núcleo de las prácticas de la desobediencia civil –el incumplimiento o resistencia a una norma o ley por considerarla injusta, alegando cuestiones de conciencia− a través de los artículos de Alejandro Martínez Rodríguez, Sabino Ormazabal Elola, Montserrat Cervera Rodon, y Mar Rodríguez Gimena junto a Jaime Sánchez Barajas. Además, este boletín recoge una entrevista al abogado Endika Zulueta y una selección de recursos elaborada por el Centro de Documentación Virtual.

Puedes descargarte el Dossier Desobedicencia civil completo o los artículos, experiencias y selección de recursos por separado:

Breve genealogía de la desobediencia civil

Alejandro Martínez Rodríguez

La desobediencia civil, tras más de un siglo y medio de vigencia como estrategia política, ha transformado sus contenidos y prácticas, amén de sus fundamentos. Desde la definición de Thoreau hasta su empleo por las movilizaciones contra los desahucios se extiende una línea fecunda, llena de matices y diferencias, pero con un común denominador: la confianza en el primado de la moral sobre la ley.

Noviolencia activa y desobediencia civil

Sabino Ormazabal Elola

El artículo realiza un detallado recorrido por las iniciativas de desobediencia civil a lo largo de la historia. El autor se detiene en momentos destacados de esta práctica, en activistas y movimientos que lograron hacer de esta estrategia un arma política noviolenta de gran potencia.

Antimilitaristas: seguimos y... seguiremos desobedeciendo

Mar Rodríguez Gimena y Jaime Sánchez Barajas

La campaña de insumisión a la "mili" fue una de las experiencias de más entidad y más exito en la historia reciente de la desobediencia civil en el Estado español. El espíritu de aquel proceso continúa hoy a través de la objeción fiscal al gasto militar. El artículo se detiene a examinar estas dos iniciativas

Desobediencia civil desde el feminismo

Montserrat Cervera Rodon

A lo largo de la historia podemos rastrear acciones de desobediencia de las mujeres que se han rebelado contra su destino. En este artículo se reseñan algunas de las principales prácticas de activismo político de las mujeres, que forman hoy ya parte de las acciones de muchos de los movimientos sociales.

EXPERIENCIAS: desobediencia civil

Lucía Vicent

En esta breve selección recogemos algunos de los casos más relevantes de desobediencia civil actuales y de la historia reciente del Estado español.

SELECCIÓN DE RECURSOS: Desobediencia Civil

Susana Fernández Herrero

El Centro de Documentación Virtual de FUHEM Ecosocial ofrece una variada selección de lecturas recomendadas, libros, artículos, recursos audiovisuales, webs, que nos acercarán a los orígenes de la desobediencia civil, a su desarrollo a lo largo de la historia y que nos permitirán conocer diferentes manifestaciones de desobediencia ciudadana.

Desobediencia Civil en las Publicaciones de FUHEM

Desobediencia Civil. Selección de Artículos

Desobediencia Civil. Lecturas Recomendadas. 

Desobediencia Civil. Recopilación bibliográfica.

Desobediencia Civil. Otros Recursos.

Otros Dossieres sobre Democracia y derechos humanos:

Derechos Humanos: setenta años defendiendo la vida digna, Itziar Ruiz-Giménez Arrieta, María Eugenia Rodríguez Palop, Richard Falk, Susana Borrás, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero.

Democracia local: avances, oportunidades y limitaciones, Tomás Rodríguez Villasante, Andrés Boix Palop, Joan Subirats, María Gómez Garrido, Susana Fernández Herrero, noviembre 2017.

Desinformación y pseudoinformación, Braulio Gómez Fortes; Rodrigo Fernández Miranda; Beatriz Gimeno; José Bellver, Paul Serrano y Pau Salarich, Susana Fernández Herrero, junio 2015.

Estados de excepción y control social, Santiago Alba Rico, Alex Segura, Jean-Pierre Garnier, Tica Font, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, enero 2015.

La juventud, un estado precario de completa incertidumbre, Luis Enrique Alonso, Jon Bernat, Yassodára Santos, y Alejandro Martínez junto a Francisco Verdes-Montenegro, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, junio 2014.

Migrantes: entre la crisis y la exclusión, Colectivo Ioé, Producciones Translocales, Michael Renner y Lorenzo Chacón, Carlos Martínez, Lucía Vicent, Susana Fernández Herrero, septiembre 2013.

Desobediencia civil, la estrategia necesaria, Alejandro Martínez Rodríguez, Sabino Ormazabal Elola, Mar Rodríguez Gimena y Jaime Sánchez Barajas, Montserrat Cervera Rodon, Lucía Vicent Valverde, Susana Fernández Herrero, junio 2013.

Movimientos sociales hoy: de lo local a lo global, Jaime Pastor, Juan López de Uralde, Jordi Mir, Jaume Botey, Jose Luis Fernández, Aifrefdo Ramos, Susana Fernández Herrero, junio 2009.


Diálogo: Lourdes Chocano y Silvia Moreno

Lourdes Chocano Zarauz y Silvia Moreno Reategui tienen una sólida experiencia en el ámbito educativo y, especialmente, en la formulación de proyectos educativos y en educación ambiental en Perú, ámbito en el que han publicado extensamente.

Lourdes Chocano, formadora de formadores-as, ha publicado extensamente y ha elaborado varios libros para el Ministerio de Educación de Perú. Entre sus últimas publicaciones se encuentran: "Adolescentes y jóvenes: Valorando la diversidad y enfrentando la discriminación y racismo. Guía metodológica para docentes de Cuarto y Quinto de Secundaria", SER, 2013; la "Guía metodológica de capacitación de formadores ambientales", 2ª ed, formato interactivo en CD-R e impreso, ITDG-A, 2008; y el DVD "Amazonia, pulmón del mundo. Percepción de los pueblos indígenas amazónicos sobre el cambio climático", FIDA Fundación PRAIA, 2012. Por su parte, Silvia Moreno ha publicado el ensayo "Deshumanización y egocentrismo vs libertad y justicia", revista científica Kullay Yachay, año 01, nº 1, 2004, y como ganadora del Concurso Nacional de Innovaciones Educativas, fue publicado el proyecto "Educación para la salud a partir de la medicina tradicional amazónica", Ministerio de educación, 2003.

Formadas en el máster que imparte la Cátedra UNESCO de Educación Ambiental de la UNED, impulsan Consultores Educativos, un grupo interdisciplinar que desarrolla proyectos de educación ambiental en distintos puntos de Perú.

Perú es uno de los países con una socio-biodiversidad más rica, y también unos de los países con mayor número de conflictos socioecológicos, provocados por la “locomotora extractiva”, principalmente de la minería, que recorre el país.

En este diálogo, del que reproducimos a continuación la primera parte (ver documento completo en el enlace más abajo), conversan sobre la biodiversidad peruana y desafíos a los que se enfrenta, los problemas derivados del cambio climático, que ya se hacen notar, y los múltiples conflictos socioecológicos.

«La biodiversidad se expresa en la diversidad cultural, a través de las diferentes lenguas y modos de ver el mundo»

Nuria del Viso
FUHEM Ecosocial

− Nuria del Viso (NdV): Como educadoras de medio ambiente e interculturalidad, ¿cuáles son los principales retos y problemas que apreciáis en vuestro trabajo en Perú?

-Lourdes Chocano Zarauz (LCHZ): Déjame darte unas pinceladas para entender al Perú, sus potencialidades y problemas para ubicar los retos particulares a los que debemos responder. Ya que los problemas globales de la Tierra tienen manifestaciones, impactos y respuestas peculiares, de acuerdo a cada contexto.

El Perú tiene una peculiaridad: es precisamente su diversidad. A modo de dos caras de una moneda, la biodiversidad natural se expresa en la diversidad cultural. Tenemos una de las biodiversidades más grandes del planeta, puesto que tenemos el 86% de las zonas de vida de la Tierra. Incluso zonas únicas en el planeta compartidas con Ecuador y Colombia como son las zonas de páramos o humedales, que en palabras sencillas, denominamos «donde se hace el agua». Esta es una zona especial, que debido a un conjunto de condiciones de latitud ecuatorial, baja altitud de la Cordillera de los Andes (es la parte más baja) permite que la alta evaporación de la amazonia y el océano Atlántico sea transportada por las nubes y quede atrapada en la cordillera por los árboles enanos y retorcidos, así como por los colchones de pasto muy absorbente que a modo de gigantescas esponjas retienen el agua y van filtrando, hasta que se forman pequeños riachuelos, que a su vez se transforman en lagunas y que son el origen de gran parte de ríos amazónicos. Este lugar es uno de altísima biodiversidad. La amazonía en el Perú es el 65% del territorio peruano y está compuesto por la alta amazonia (último contrafuerte andino) y los llanos amazónicos, con sus diferentes ecosistemas. A esta diversidad se suma los diversos pisos ecológicos de la cordillera andina (valles interandinos, punas, altiplanos, etc.), los desiertos costeros y sus valles y la riqueza costera, cuya biomasa es expresión de las riquísimas aguas frías que vienen de la Antártida, sumada a la de las calientes aguas tropicales. Debemos precisar que complementaria-mente a la biodiversidad, la presencia de minerales (oro, plata, cobre, mercurio, zinc) e hidrocarburos, no sólo son fuente de riqueza, sino de conflicto, enfrentamiento y muerte, como lo explicaremos más adelante.

Desde el otro lado de moneda, los diversos grupos humanos que ha convivido con la naturaleza desde el poblamiento del Perú, han tenido diferentes maneras de relacionarse con el mundo natural y la han expresado a través del lenguaje, explicitando estas relaciones, clasificaciones y formas de ver y entender el mundo, sus conflictos y amores. En la actualidad, además del castellano, tenemos 47 lenguas originarias, 4 andinas y 43 amazónicas, siendo las de mayor difusión el quechua y el aymara, que hoy están consideradas lenguas troncales, por su enorme difusión, en especial de la primera. Sobre las 43 lenguas amazónicas, las más habladas son el asháninca y el awajún. Con el devenir del tiempo y sobre todo, por la dominación cultural, se han perdido 32 lenguas.

Me gustaría cerrar esta primera parte con la frase bella y precisa de nuestro querido maestro, José María Arguedas, que dedicó toda su vida a trabajar sobre nuestra diversidad: «No, no hay país más diverso, más múltiple en variedad terrena y humana, todos los grados de calor y color, de amor y odio, de urdimbres y sutilezas, de símbolos utilizados e inspiradores…».
Es en este variado escenario, caracterizado por la diversidad, en el que los docentes ambientales y, por ende, interculturales, enfrentamos los retos y problemas.

Respondiendo a tu pregunta, debo decir que he sido maestra de secundaria durante 20 años. Hoy soy maestra de maestros-as y estamos empeñados en hacer conocer la diversidad como un eje de nuestra identidad. Y construir una metodología que propicie la visión sistémica para poder enfrentar temas centrales a nivel nacional, como el cambio climático, relación de arriba/abajo, que desde las ciudades son inexistentes, los cambios de uso de las tierras, los TLC que van en desmedro de la alimentación de todos, en especial de los más pobres, ser un país de renta media alta, pero con las brechas más grandes. Y con problemas no superados como la discriminación, el racismo y el desprecio por la diversidad.

En este nuestro empeño de trabajar una metodología y una intervención con los docentes y sus comunidades es que hemos formado un colectivo, Consultores Educativos, que es la suma de diversos profesionales que desde sus experiencias estamos empeñados en construir una educación ambiental. Somos docentes de secundaria, primaria, inicial, urbanos y rurales, economistas, antropólogos… que nos interesa trabajar interdisciplinariamente los temas ambientales y culturales. Se trata de gente joven y jóvenes de espíritu que provenimos de diversas partes del país: Cajamarca, San Martín, Cusco, Huaraz, Lima, etc., por tanto, somos de costa, sierra y selva. Yo soy la directora general y Silvia es la directora regional de San Martín, lugar de especial significatividad para cada uno-a de todos. En la actualidad estamos empeñados en construir una metodología en función a una experiencia sobre seguridad y soberanía alimentaria en el escenario de cambio climático, recuperando semillas, frutos, formas de conservar alimentos, incorporando nuevas formas de adquirir alimentos (piscigranjas con especies nativas) orientado a hace una alianza con organizaciones regionales, como es el Proyecto Huallaga en la región San Martín, con los técnicos, organizaciones de madres y con los estudiantes de secundaria. Esto que nos permite articular el trabajo educativo ambiental del binomio escuela−comunidad, así como recuperar el buen vivir, que se expresa en las formas colaborativas de trabajo y las formas solidarias de convivencia. La experiencia va a permitir potencializar las posibilidades actuales como punto de convergencia, de modo tal que en las escuelas del bajo Huallaga el eje de reflexión y la acción en todas las asignaturas y grados sea lo que somos como grupo, como sociedad, y la conciencia de futuro orientada a la alimentación, la salud y el buen vivir. Queremos replicar la experiencia a otras regiones como experiencia emblemática.

− Silvia Moreno Reategui (SMR): Soy profesora de educación secundaria y además desarrollo un trabajo de educación ambiental en la zona donde vivo, en San Martín (nororiente del Perú, en la selva alta amazónica). Trabajamos en las escuelas de Yucanayaku, una comunidad quechua lamista, en los márgenes del río Huallaga. El trabajo en la escuela, que se ha ido comprometiendo progresivamente en educación ambiental, consiste no sólo en sensibilizar a los niños sobre la hábitos de reusa/recicla, sino que tiene que ver con conocimientos de sabiduría popular ancestral, medicina y agricultura y, en concreto, sobre plantas. El trabajo es especialmente interesante porque no se trata sólo de desarrollar una actividad, sino de cómo vas insertando los temas en el currículo, y los docentes tienen apertura para hacerlo. Es una experiencia que va mas allá de las propuestas curriculares, en la medida que el diseño curricular nacional es monocultural y etnocentrista, sin que exista una propuesta regional autónoma, que fortalezca las culturas locales y regionales, y que tenga como principio central la propuesta intercultural.

− NdV: Se trata de poner en valor el conocimiento popular existente…

SMR: Eso es. Durante mucho tiempo ha sido invisibilizado e incluso denostado. Esta sabiduría es sumamente importante y se puede enseñar, lo que da valor a ese conocimiento y les permite fortalecerse como individuos y como grupo. El trabajo que hacemos aborda no solo plantas medicinales, sino también prácticas de agricultura de la región y la relación que mantenemos con el sol, la luna, las lluvias… porque tradicionalmente había una relación muy armónica entre ser humano y naturaleza. Más aún: el quechua lamista considera un conocimiento el agua, el bosque, etc., y lo que los une son las madres o espíritus de cada una de estas. En la chacra de la selva −la tierra de labor− no se limita a un árbol o a los elementos por separado, sino que es una mirada que incluye todos los elementos y, obviamente, el agua. El agua significa mucho para las y los amazónicos porque establece una relación simbiótica con monte y agua. El agua es el principio de la vida para el nacimiento y mantenimiento del bosque, porque el agua de los ríos es la fuente de proteínas. Aquí surge la cuestión de la cosmovisión, porque el bosque tiene su madre, y, como nosotros decimos, tiene su espíritu: para poder penetrar en ese espacio hace falta pedir permiso, y aparece un ritual. Igual ocurre con el agua, que tiene su madre, la madre que protege, y con la que se establece una relación de respeto.

LCHZ: Efectivamente, la cultura dominante, excluyente y racista, ha invisibilizado al mundo indígena, sus saberes, y ha impuesto una cultura ajena. O, como es el caso de la Amazonia, se ha considerado un espacio vacío, que debía ser colonizado. Es por los movimientos indígenas, que han luchado por sus reivindicaciones, que han logrado un respeto a sus saberes, respeto a su territorio, en especial en las últimas décadas. Es el caso del “Baguazo”, que recibió la solidaridad combativa de los pueblos indígenas amazónicos y no amazónicos y de la sociedad de todo el país. Se logró hacer retroceder los abusos del Estado, que trataba de vender las tierras y ríos a las compañías extranjeras para explotación de hidrocarburos, minerales, o convertir los ríos en hidroeléctricas. Hoy, los pueblos indígenas (amazónicos y alto-andinos) tienen una identidad y respeto por sus saberes y su cosmovisión frente a los fracasos de una sociedad irracional como es la capitalista.
Debemos decir que desde el último gran levantamiento, el “Baguazo”, el Perú no es el mismo. A razón que se ha puesto de manifiesto el cumplimiento de la consulta previa, libre e informada, como lo estipula la OIT, como un mandato que debe ser acatado por el Gobierno y las empresas transnacionales.

SMR: Completando lo ya expresado anteriormente, en la chacra el tipo y estilo de agricultura tradicional era de acuerdo a la composición de la tierra en la medida que era de cultivos rotatorios: siembro la chacra, la dejo descansar y siembro otro espacio. Se siembran cultivos complementarios, siguiendo la lógica del bosque.

Sin embargo, en la región de San Martín y otras regiones, como Amazonas, hay presión de monocultivos. Así, tuvimos el boom del maíz, luego el del arroz y ahora tenemos el del cacao y café, orientado al mercado. Dejan los cultivos alimentarios de lado, ya que antes la chacra era la que daba de comer y hoy se compran los alimentos con agro-químicos y, además, se está empobreciendo la tierra de forma irrecuperable.

En educación ambiental trabajamos este tema porque la alimentación es muy importante para las vidas de las comunidades. Sin embargo, a menudo los jóvenes que viven en zonas urbanas en la selva no entienden lo que es el bosque porque ya están imbuidos del modelo de desarrollo urbano y no van al monte. En ese contexto, nuestro objetivo en la escuela es que las chicas y los chicos urbanos entiendan esas relaciones de la naturaleza que se establecen en un ecosistema determinado. En las escuelas trabajamos sobre las sabidurías y la transmisión de conocimientos; es importante que no se pierdan. Necesitamos los dos saberes, el saber tecno-científico y el tradicional. El encuentro de saberes tiene que existir porque ninguno es más que el otro y con los dos podemos concluir algo mucho más interesante.

− NdV: Por lo que señaláis, diferentes cosmovisiones se vinculan a diferentes formas de relacionarse con la naturaleza. ¿Podéis detallarlo un poco más?

LCHZ: Efectivamente, como lo hemos señalado desde el inicio hay diferentes maneras de ver el mundo. En las mentalidades alto-andinas y amazónicas todos los seres somos parte de la naturaleza en igualdad con los otros seres. Los humanos no son superiores ni inferiores. Cada ser tiene su madre, sus protectores, las lagunas. El bosque, las montañas y todos pertenecemos al mundo del bosque, como decía antes Silvia.Voy a poner un ejemplo en el caso de los awajún, que viven en el nororiente peruano (protagonistas del “Baguazo”): Nungkui, que vive en el mundo de abajo, es la madre de los animales de caza y abre las puertas de sus corrales para que los hombres los puedan cazar. A ella hay que pedirle permiso para cazar; si dejan un animal malherido o es maltrado, en castigo cierra su corral y los cazadores –varones− no podrán volver a cazar. Nungkui ha enseñado a las mujeres a cuidar los animales y a sembrar la yuca. En el mundo alto andino, donde existe toda una intervención directa sobre la naturaleza, los cerros, llamados apus, son protectores humanos; a ellos se les pide permiso, se les consulta sobre el tiempo, apoyados en la lectura de las hojas de coca. También se hacen regalos o presente, a la Pachamama (Madre Tierra) para que la cosecha sea buena, o para que los animales que se crían no se mueran.

No es posible educación ambiental si no tienes en cuenta la cosmovisión y los saberes tradicionales del lugar, que guardan mucho conocimiento sobre la naturaleza. Por ejemplo, yo, que tengo ascendencia serrana y costeña, veo el huerto amazónico muy desordenado: el maíz por aquí, las yucas por aquí, los camotes por allá, al contrario que en la sierra y la costa, donde lo ponemos todo muy ordenado; pero en la zona amazónica es necesario hacerlo así porque la capa de tierra fértil es muy delgada y se potencian los cultivos complementarios o asociados. Y desde luego, no puedes hacer un cultivo extensivo como el que tenemos ahora de café o cacao.

El otro elemento fundamental en el mundo indígena, no solo amazónico, es el buen vivir, que recibe distintas denominaciones ya sea en la selva o en las zonas alto andinas, y que se refiere al bienestar y al convivir. Supone el rescate de toda la tradición comunitaria, la importancia de la palabra, el compartir y trabajar juntos.

− NdV: Como educadoras ambientales, ¿cuáles son los problemas socio-ecológicos más urgentes que estáis observando en Perú?

LCHZ: En primer lugar, como educadoras ambientales, consideramos que los problemas ambientales son problemas sociales. Los problemas más urgentes y sus implicancias sistémicas son: la deforestación, la contaminación de lagos y ríos por la gran minería y la minería informal, la pérdida de espacios agrícolas por sembríos de exportación −como es el caso del café en bosques primarios o sembríos de palma aceitera−, e convertir ríos para hacer hidroeléctricas y exportar energía a Brasil.

La otra dimensión es como se percibe y vive el cambio climático. Actualmente, en el mundo rural reina la confusión porque la naturaleza está desconcertada: antes los ciclos eran muy regulares; ahora, con el cambio climático, cuando debe llover no llueve, cuando llueve es demasiado y arrasa con todo, los sembríos, las viviendas e incluso las casas a las personas. Los campesinos dicen: «las quebraditas se están secando». Los calendarios comunales ya no funcionan: cuando se debe sembrar, hace mucho calor y no hay agua, y cuando no debe haber agua, hay tremendos chaparrones. El nivel de los ríos ha bajado porque ha aumentado el limo. El agua llega ahora en aguaceros gigantescos que se van comiendo la tierra y la depositan en los ríos que vienen de los páramos del norte, donde se forma el agua. En la selva hay una relación directa entre el río y el bosque: los frutos caen al río y los peces los comen. Ahora se está calentando el agua, y, como los peces desovan en las zonas más frías, la cantidad de peces ha disminuido. Además, con la deforestación, las crecidas de agua pueden ser fatales y provocar deslizamientos de tierras. Lima y el resto de ciudades costeñas están expuestas a inundaciones y deslizamientos, pérdidas de vidas, viviendas, casas y cultivos.

Sin embargo, los sectores que tienen en sus manos las políticas públicas no ven que estamos en un estado de urgencia, ya que hay un comportamiento “bipolar”: se habla de cambio climático y sus efectos, pero no sólo no se toma ninguna medida para contrarrestar las causas verdaderas, sino que se avalan la deforestación, la explotación petrolera y minera, el consumo indiscriminado y la falta de previsión y prevención. Como ya hemos señalado, no hay una acción de protección al agua, de prevención real a la protección de quebradas y riveras, de control a la contaminación por CO2. La gran minería sigue siendo la dueña del país, con negativos efectos, entre otros, la pérdida de bosques. Y lo que es más, el empobrecimiento de los más pobres: campesinos/as, indígenas, pequeños agricultores y sus familias.

SMR: En cuanto a la deforestación, en San Martín tenemos dos tipos de bosque: el seco y el húmedo −el Alto Mayo−, donde crecen las orquídeas más hermosas y donde nunca llegaba a 30 grados, pero este ecosistema se está viendo alterado con el calentamiento climático. Es ese corredor del que hablaba Lourdes, donde habitan especies en peligro de extinción como el oso de anteojos y el mono tocón, que están perdiendo su hábitat por la deforestación. Este departamento es uno de los más afectados. Gracias a los páramos, en San Martín disponemos agua a través de uno de los ríos más importantes, el río Huayabamba. Pero tenemos también una invasión de la ganadería en grandes extensiones; se queman los páramos y parte acaba en las aguas en la selva, en la selva alta sobre todo, que es un ecosistema muy frágil. De modo que hay toda una alteración de microclimas, mientras que se observa que las lluvias se están alejando y acortando; es un tema muy grave. La tala de hectáreas y hectáreas de bosque, junto a la minería, está destruyendo el ecosistema de la selva, pero también tiene efectos muy perniciosos sobre las personas.
Una segunda cuestión se relaciona con el tipo de cultivos. En los ochenta San Martín era uno de los mayores productores de coca; ahora tenemos el problema del monocultivo, no solo de café y cacao como alternativa a la coca, sino también de palma aceitera. Además, se registra una oleada de migración de la sierra y de la costa norte, precisamente atraídos por cultivos que ignoran esa relación armónica con el monte. Si hacemos un balance de quienes son los productores masivos generalmente es gente que ha emigrado a la zona.

− NdV: ¿Han aparecido conflictos entre los nativos y los de fuera?

SMR: Han surgido muchos conflictos socioambientales por este motivo y también por la cuestión de la deforestación. Uno de los grupos más poderosos de Perú, el grupo Romero, ha suscrito acuerdos con el Gobierno para poder talar bosques primarios. En Barranquitas, por ejemplo, en un mes se han talado 30.000 hectáreas para plantar palma aceitera, y ello ha provocado que se levantara la población. Igualmente, hay enfrentamientos entre los pobladores originarios y los que llegan. También aparece la migración por la falta de agua. Como Lourdes mencionaba, estamos perdiendo agua en las quebradas y ríos. La costumbre del hombre amazónico no era sembrar en la cumbre de los cerros, sino en las faldas, pero el hombre andino no, con tal de sembrar, cualquier espacio le interesa. Los que llegan, siembran en todo lugar y esto genera efectos muy negativos: se lavan los cerros y terminan en los ríos. Por ello, aparecen situaciones muy tensas entre migrantes y gentes de la zona y también contra grupos muy poderosos económicamente, a los que la gente está reclamando su derecho a la tierra.

LCHZ: El nororiente peruano puede sufrir una crisis hídrica en cualquier momento, ya que por decisión del Gobierno con aceptación de los gobiernos regionales, cinco de los principales ríos se están transvasando al occidente para irrigar la costa. Los agricultores están desesperados porque no tienen agua para sus consultivos y cumplir con sus compromisos de venta a precios justos. Además de la irregularidad climática, la poca agua disponible se va para la costa, donde siembran cultivos para la exportación: espárragos, palma aceitera, caña para agrocombustibles...

Respecto al asunto de la migración, me gustaría añadir que se trata de dos cosmovisiones bien enfrentadas: de un lado, la mentalidad de selva, que toma en cuenta el tipo de usos del suelo, el descanso y cultivos complementarios. Y de otro lado, la cosmovisión de los migrantes, que vienen de la sierra, generalmente familias pobres, y ven la selva con su mentalidad serrana o altoandina y lo primero que hacen es desmontar o deforestar el bosque y plantar, sin saber que la tierra en la selva es una pequeña capa delgada, y la riqueza está sobre la tierra. El resultado es la constante deforestación y los resultados insuficientes, orientando su producción a cultivos para ser vendidos al mercado, en este tiempo arroz, papayas y plátanos, bajo la lógica del monocultivo.
La política migratoria fue propiciada desde la década de los sesenta, desde la concepción de un “mundo vacío”. Y dictaminaron leyes favoreciendo la “colonización” que propiciaban la ocupación de tierras en prejuicio de los territorios indígenas, con el abuso que los indígenas no sabían ni leer ni escribir y que no tienen derechos.

En los últimos tiempos, observamos la presencia de grandes capitales que invierten en la siembra de palma aceitera y otras cosechas, todas ellas para producir biodiesel, que significa el modelo opuesto a la soberanía alimentaria.

SMR: Los biocombustibles son para dar de comer a los carros, no para proporcionar alimento a los seres humanos. ¡Estamos destruyendo el bosque amazónico y ahora parte de la costa norte para que los carros funcionen! Es un tema bien irónico, sobre todo en San Martín, donde el Gobierno regional lanzó toda una política en torno a la semilla de un árbol, una resina que se usa con fines medicinales, para sembrar en suelos degradados y fabricar biodiesel. ¡Es una locura! Sembrar un monocultivo en una zona degradada va a deteriorar aún más los suelos. Si se deja, la tierra, aunque tarde 100 años, se recupera, pero si sigues sembrando y además un monocultivo, es muy difícil que se recupere. Por si fuera poco, están todas las sustancias sintéticas y químicas que le echan y que acaban en el río, y las zonas de ladera sufren una fuerte erosión. En este momento, tenemos palma, resina para biodiesel y caña en la costa norte… Y vas dejando sin espacio a los que necesitan sembrar. En San Martín no solo tienes migraciones de gente gente de la sierra; también hay concesiones a grandes empresas del negocio maderero a grupos económicos muy poderosos nacionales y extranjeros. Y la minería informal.[...]

Seguir leyendo el diálogo con Lourdes Chocano y Silvia Moreno (pdf)

 

Diálogos anteriores

Diálogo: Ángel Martínez González-Tablas y Valpy FitzGerald. El papel de las finanzas a debate, por Santiago Álvarez Cantalapiedra (2011)

Diálogo: Mari Luz Esteban e Isabel Ochoa. Sobre el concepto de cuidados, por Olga Abasolo (2010)

Diálogo: José Manuel Naredo y Jorge Riechmann. Perspectivas sobre el trabajo en la crisis del capitalismo, por Olga Abasolo (2010)

Diálogo: Teresa Ribera, Antonio Ruiz de Elvira y Pablo Cotarelo. Conferencia sobre el Clima de Copenhague (COP 15), por CIP-Ecosocial (2009)

Diálogo: Carlos Duarte, Joan Martínez Alier y María Novo. Cambio climático, por Monica Di Donato (2008)

Diálogo: Andoni García y Jaime Lillo. La crisis mundial de los alimentos, por Mónica Lara del Vigo (2008)

Diálogo: Eduardo González y Francisco Castejón. La energía nuclear a debate: ventajas e inconvenientes de su utilización, por Mónica Lara del Vigo (2007)

Diálogo: David Chandler y Daniele Archibugi. Las intervenciones internacionales: ¿cuánto derecho, cuánta obligación?, por Nieves Zúñiga (2006)

Diálogo: David Held y Heikki Potomäki. Los problemas de la democracia global (2006)

 


I Diálogo Ecosocial: ¿Qué hacemos con el trabajo?

Concebidos como un espacio de diálogo para construir alternativas de forma colectiva, los Diálogos Ecosociales cuentan con la participación de expertos en cada uno de los temas y una audiencia especializada.

Con los Diálogos Ecosociales, FUHEM Ecosocial quiere promover la reflexión colectiva sobre temas claves desde una perspectiva crítica, más necesaria, si cabe, en el actual contexto de "gran involución".

El primer Diálogo Ecosocial, que tuvo lugar en mayo 2013, se centró en la cuestión del trabajo, aportando una reflexión muy necesaria en el actual contexto de crisis. Fue ocasión para debatir acerca de las profundas transformaciones sociales (tecnológicas, jurídicas y sociales), del uso de la fuerza de trabajo en el momento actual y que han supuesto un replanteamiento del lugar que ocupa el trabajo en la vida social.

Dichas transformaciones se han traducido a través de profundos cambios en el mercado laboral, en las relaciones laborales, en la propia identidad en torno al trabajo y en el papel de las organizaciones sindicales como canales de representatividad de las mayorías sociales trabajadoras. Por otra parte, demandan propuestas concretas en el corto, medio y largo plazo, orientadas a introducir alternativas a la actual organización del trabajo.

En este Diálogo participaron Chus González (especialista en Género y Desarrollo), Juan José Castillo (UCM), Isaac Rosa (Colectivo Qué hacemos y periodista), Joaquín Aparicio (profesor Derecho del Trabajo, UCLM), Andrea Raboso (Juventud Sin Futuro) y Salce Elvira (CCOO). Moderó el debate Santiago Álvarez Cantalapiedra, director de FUHEM Ecosocial.

Acceso al vídeo resumen del debate


Dossier respuestas ante la crisis de civilización

Dossier Respuestas ante la crisis de civilización

Mientras la situación actual se sigue agravando por la confluencia de la crisis ecológica, económica, política, social y de valores, algunos movimientos llevan cierto tiempo ensayando propuestas que abordan estos desafíos. Son movimientos con perfil propio, aunque en muchas ocasiones comparten visión, análisis y recetas. Se trata del movimiento por el Decrecimiento, el de Transición, el denominado Slow y el de la Simplicidad voluntaria, que analizan en este boletín, respectivamente, Luis González Reyes, Juan del Río, David Rivas y Cecile Andrews. Desde el Centro de documentación virtual ofrece una selección de recursos de todo tipo sobre estos movimientos.

Puedes acceder al texto completo del Dossier Respuestas ante la crisis de civilización  (Pdf) o a los artículos y selección de recursos por separado:

Simplicidad voluntaria: cambiando con los tiempos

Cecile Andrews

La autora, una figura de referencia del movimiento de la simplicidad voluntaria, examina las bases que dieron origen a esta iniciativa en Estados Unidos y su evolución durante algo más de una década. El artículo analiza también el potencial pedagógico de los grupos de autoaprendizaje como modelo para la expansión del movimiento.

Movimiento de transición: Aprendiendo a transitar en tiempos de decrecimiento

Juan del Río San Pío

El movimiento de transición es un gran experimento social que en sólo seis años se ha extendido por más de 30 países. Se trata de una propuesta inclusiva y de visión positiva que busca reconstruir resiliencia comunitaria y relocalizar las economías para adaptarse a los límites del planeta.

El movimiento lento en su contexto socioeconómico

David Rivas

El autor traza la génesis y desarrollo del movimiento slow, ubicándolo en el contexto de crisis de los años setenta. El artículo se detiene a examinar los ingredientes que constituyen el movimiento, que ha dado lugar a distintas manifestaciones de "lo lento": slow food, slow cities... hasta conformar el movimiento paraguas que es hoy.

Políticas decrecentistas

Luis González Reyes

El autor realiza un análisis en clave ecosocial de la confluencia de crisis ‒económica, social, ecológica, alimentaria, de valores...‒ que conduce irremisiblemente a un cambio integral de paradigma. El autor ofrece propuestas concretas en los ámbitos económico-ecológico, social y político, y en los niveles macro, meso y micro para cambiar los estilos de vida.

 

SELECCIÓN DE RECURSOS: Respuestas alternativas a la Crisis de Civilización

Susana Fernández Herrero

La selección de recursos de este boletín ECOS, recoge las iniciativas de algunos movimientos que sí se han planteado formas alternativas de enfrentarse a la realidad, bajo principios de equidad, justicia y respeto. Los movimientos destacados en este boletín son: el decrecentismo, el movimiento slow, el de transición y el de simplicidad voluntaria.

La selección de recursos de este boletín ECOS, recoge las iniciativas de algunos movimientos que sí se han planteado formas alternativas de enfrentarse a la realidad, bajo principios de equidad, justicia y respeto. Los movimientos destacados en este boletín son: el decrecentismo, el movimiento slow, el de transición y el de simplicidad voluntaria.

Hemos recopilado bibliografía básica: monográficos de algunas revistas y recursos audiovisuales (cortos, animaciones, documentales, programas de televisión, etc.). Incluye también enlaces a páginas de internet relacionadas con dichos movimientos, destacando las webs de las propias organizaciones que los lideran, blogs, wikis, institutos de investigación, espacios de reflexión, asociaciones y redes.

La selección incluye al final una recopilación de artículos y libros publicados por FUHEM Ecosocial que muestran  las ventajas que nos ofrece  la idea de “Vivir mejor con menos”.

Movimiento Simplicidad Voluntaria
– Selección bibliográfica
– Videos
– Enlaces web

Movimiento de Transición
– Selección bibliográfica
– Videos
– Revista
– Enlaces web

Movimiento Slow
– Selección bibliográfica
– Cuentos
– Videos
– Enlaces web

Movimiento Decrecentista
– Selección bibliográfica
– Videos
– Revistas
– Enlaces web

Recursos FUHEM Ecosocial
– Revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global
– Boletín Ecos
– La Situación del Mundo
– Libros en coedición

Otros Dossieres sobre Crisis Ecosocial:

Crisis Ecosocial, Conflictos y Construcción de Paz, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Nuria del Viso, Jesús Núñez, Carmen Magallón, Susana Fernández Herrero, diciembre 2018.

Conflictos y alternativas en la ciudad, Luis del Romero Renau, Jacobo Abellán, Alberto Magnaghi, José Bellver, Susana Fernández Herrero, octubre 2016.

La conflictividad que viene, Josep Lobera; Pedro Arrojo; Marta Rivera; Ernest García, junio 2011.

Enfoques sobre bienestar humano y buen vivir, Joaquím Sempere, Alberto Acosta, Saamah Abdallah, Mario Ortí, abril 2010.


Dossier La educación a debate

Dossier La educación a debate

En medio de profundos recortes, anuncios de reformas y encarecimiento de libros de texto y servicios escolares, arranca un nuevo curso que se prevé complicado. Ahora bien, con independencia de la crisis, educar siempre es un tema controvertido, sobre todo ahora, que la educación se encuentra en el centro del debate político y social. Un debate al que FUHEM Ecosocial quiere contribuir a través de análisis y reflexiones en torno al sistema educativo español. ECOS comienza con una entrevista a Rafael Feito sobre los puntos fuertes, las debilidades y los problemas educativos en nuestro país. Víctor M. Rodríguez aborda el concepto de equidad, Teresa Maldonado habla sobre la necesaria formación de una ciudadanía crítica y responsable. Jesús Joven constata como la educación se está convirtiendo en un producto más y la calidad, en un valor añadido del mismo y, por último, Miguel Recio y Manuel de la Cruz nos presentan un análisis sobre el abandono educativo temprano. El Boletín se completa con una selección de recursos, además de las secciones habituales.

Puedes descargar el texto completo del Dossier sobre Educación (pdf) o bien los artículos y la selección de recursos por separado:

Reflexiones en torno a la equidad en el sistema educativo español

Víctor M. Rodríguez Muñoz

El Director del Área Educativa de FUHEM reflexiona en este artículo sobre las limitaciones, los desequilibrios y los nuevos desafíos del concepto de equidad dentro de nuestro sistema educativo.

Sobre el (sin)sentido de educar en valores

Teresa Maldonado Barahona

La autora ejerce como profesora de Filosofía y Ética en Educación Secundaria. Partiendo de su propia experiencia de trabajo en el aula, constata en este artículo, que la formación de una ciudadanía crítica y responsable debería ser el objetivo primordial de todo sistema educativo

¿Por qué lo llaman “calidad” cuando quieren decir “rendimiento”?

Jesús Joven Trasobares

El Director del Colegio Montserrat 2 de FUHEM analiza cómo el concepto tradicional de "calidad educativa" está perdiendo terreno ante una nueva interpretación de la educación, desde una perspectiva económica, y cómo puede afectar, el actual contexto de crisis, a nuestro sistema educativo.

La educación en las CCAA en la década 2000-2010

Miguel Recio y Manuel de la Cruz

Los autores utilizan el sistema de indicadores de la educación de la OCDE para abordar cuestiones referentes al rendimiento escolar, el abandono educativo temprano y las diferencias que se producen entre Comunidades Autónomas que cuentan con competencias en educación.

 

SELECCIÓN DE RECURSOS: La Educación a debate

Susana Fernández Herrero

El Centro de Documentación Virtual ofrece una recopilación de referencias bibliográficas y revistas sobre educación, donde se abordan algunos de los temas tratados en este Boletín. Incluye además, una selección de recursos didácticos editados por FUHEM Ecosocial.

 

Otros Dossieres sobre Educación:

Construcción de la desigualdad de género en la educación, Carmen Rodríguez, Gema Martín, Nieves Salobral, Olga Abasolo y Ana del Pozo, Susana Fernández Herrero, marzo 2015.


Innovaciones para alimentar el planeta: La Situación del Mundo 2011.

La Situación del Mundo 2011: Innovaciones para alimentar el planeta, publicado en castellano por FUHEM Ecosocial e Icaria, ofrece una hoja de ruta hacia la seguridad alimentaria. Describe distintas soluciones, tanto de tecnología punta como menos avanzada, que están contribuyendo a reducir el hambre y la pobreza en África. La innovación agrícola eficaz permite evitar la pérdida de alimentos, desarrollar la adaptación al cambio climático y fortalecer la agricultura urbana.

El informe obra del Instituto estadounidense Worldwatch, ofrece en su edición de este año la encrucijada a la que ha llegado el mundo que tras casi medio siglo de Revolución Verde, se encuentra a una parte importante de la humanidad padeciendo hambre crónica, mientras las inversiones en desarrollo agrario han descendido hasta mínimos históricos.

Durante los dos últimos años, el equipo del proyecto “Alimentando el Planeta”, del Instituto Worldwatch, han recorrido los países de África Subsahariana descubriendo una gran diversidad de innovaciones desarrolladas por agricultores, organizaciones sociales, universidades e incluso empresas agroindustriales. Partiendo del conocimiento de los expertos agrícolas más importantes del mundo, así como de centenares de innovaciones que ya están en marcha, el informe describe fórmulas sostenibles ambientalmente que han demostrado sus buenos resultados.

Además de los capítulos realizados por investigadores del Instituto Worldwatch, la edición de CIP-Ecosocial e Icaria incluye un apéndice exclusivo de la edición en español, integrado por dos textos: “2010: el terremoto alimentario”, de Fernando Fernández y Gustavo Duch y “Hacia una ecología de la alimentación”, de Monica Di Donato.

 

Índice de contenidos:

Agradecimientos

Lista de cuadros, tablas y gráficos

Prólogo - Olivier De Schutter, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentacion.

Prefacio - Christopher Flavin, Presidente del Worldwatch Institute.

La Situación del Mundo:  un año a revisión, Kelsey Rusell y Lisa Mastny.

  1. Trazando una nueva senda para eliminar el hambre. Brian Halweil y Danielle Nierenberg.

A pie de campo: Cómo medir los logros del desarrollo agrario.

      2. Ganar terreno para la ecoagricultura, Louise E. Buck y Sara J. Scherr.

A pie de campo: Innovaciones en el cultivo del arroz en Madagascar.  

      3. El potencial nutritivo y económico de las verduras, Abdou Tenkouano.

A pie de campo: Innovando en los huertos escolares.

A pie de campo: Los agricultores son lo más importante para el One Acre Fund.

      4. Mas producción por cada gota de agua, Sandra L. Postel.

A pie de campo: Recogida del agua de lluvia.  

      5. Los agricultores toman la iniciativa en investigación y desarrollo,Brigid Letty, Qureish Noordin, Saidou Magagi y Ann Waters-Bayer.

A pie de campo: Comercio de cereales en Nambia.  

      6. La crisis de fertilidad de los suelos africanos y las hambrunas inminentes, Roland Bunch.

A pie de campo: Nuevas variedades de mandioca en: Zanzíbar.

       7. Salvaguardar la biodiversidad local de los alimentos, Serena Milano.

A pie de campo: Recursos zoogenéticos amenazados en Kenia.

      8. Enfrentarse al cambio climático y generar resiliencia:

Un enfoque experimentador sobre la adaptación al cambio climático, David Lobell y Marshall Burke.

Invertir en árboles para mitigar el cambio climático. Chris Reij.

La crisis del clima en nuestra mesa. Anna Lappé.

A pie de campo:  Una revolución “siempre verde” para África.  

      9. Pérdidas tras la cosecha: un tema olvidado, Tristam Stuart.

A pie de campo:  El marisqueo se transforma en mejoras del sustento.

     10. Alimentar a las ciudades, Nancy Karanja y Mary Njenga.

A pie de campo:  Promover un uso más seguro del riego con aguas residuales en África Oriental.

A pie de campo:  Una respuesta desde la agricultura a la llamada de la naturaleza.  

11. Aprovechar los conocimientos y las habilidades de las agricultoras, Dianne Forte, Royce Gloria Androa y Marie-Ange Binagwaho.

A pie de campo:  Usar el teatro para ayudar a las agricultoras.

A pie de campo: ¿Qué tecnologías son apropiadas?

     12. Invertir en tierras africanas: problemas y oportunidades, Andrew Rice.

A pie de campo:  Mejoras en el almacenamiento de alimentos.

     13. Los eslabones perdidos más allá de la producción, Samuel Fromartz.

A pie de campo: Las iglesias van más allá de la ayuda contra el hambre.

     14. Mejorar la producción de alimentos mediante la ganadería Mario Herrero, Susan MacMillan, Nancy Johnson, Polly Ericksen, Alan Duncan, Delia Grace y Philip K. Thornton.

A pie de campo: Producción ganadera a pequeña escala en Ruanda.

     15. Hoja de ruta para alimentar el planeta:

Innovaciones para la comprensión de sistemas complejos, Hans R. Herren.

Innovaciones en la evaluación de proyectos de desarrollo agrario, Charles Benbrook.

Innovaciones en las instituciones para apoyar a las personas y al planeta, Marcia Ishii-Eiteman.

Innovaciones para el buen gobierno, Anuradha Mittal.

Innovaciones para reformar las políticas. Alexandra Spieldoch.  

Apendice 1. 2010 El terremoto alimentario. Causas de la crisis alimentaria y tendencias de futuro, Fernando Fernández y Gustavo Duch.

Apéndice 2. Hacia una ecología de la alimentación. La comida no es solo comida, Monica Di Donato.  

Notas.

Índice analítico.

 

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