Educar en la ciudadanía digital es cosa de todos

Laura Colorado Ortiz. (Madre) Colegio Montserrat

 

Nativos digitales ¿y qué?

Millenials o Generación Z, no importa, han nacido rodeados de tecnología y nos han explicado que son “nativos digitales”. Deduzco entonces que como todos nacimos con una lavadora en casa y rodeados de vehículos, ¡ya sabríamos usarlos al nacer! (y yo, que pagué la autoescuela sin saberlo…).
Bien, pues si nosotros no sabemos conducir por nacer en el siglo XX, ellos no son más expertos que nosotros, en nada, por nacer en el siglo XXI ¿Que no conocen otra cosa? Correcto. Pero eso no les da ninguna ventaja. Al contrario, es una carencia. Nosotros tenemos una panorámica más amplia y también hemos convivido con la tecnología desde antes de que ellos nacieran.

Las redes sociales…

Podemos negar la evidencia, pero Internet y las redes sociales han llegado para quedarse. Probablemente evolucionarán pero, aquí están, conviviendo con todos nosotros y con nuestros hijos y alumnos.

Nos lamentamos de lo peligrosas que son, de lo desprotegidos que estamos, de lo vulnerables que son nuestros niños, de la falta de privacidad, del abuso de la tecnología, de la dependencia que les (nos) crea y de muchas otras cuestiones a cual más terrible. ¿Y? ¿Ya está? ¿Lloramos y vemos como el mundo se desmorona a nuestro alrededor? ¿Es este el fin del mundo?

Nada peor que el desconocimiento que alimenta cualquier temor. Frente al miedo, el conocimiento. Es completamente cierto que en Internet hay peligros, delincuencia, situaciones de acoso y todo lo que puede darse en la vida de este lado de la pantalla; que nuestros niños están expuestos y que no tenemos muy claro qué hacer. Para empezar, deberíamos aplicar el sentido común y tomar las riendas. Por sentido de responsabilidad paterna/materna, nos debe interesar saber dónde están nuestros hijos y poder hablar con ellos sobre las precauciones y los cuidados que deben tener. Eso implica estar ahí, no se puede dar la espalda a los espacios en los que ellos pasan tanto tiempo de su día a día.

La educación de nuestros hijos es responsabilidad nuestra y no podemos delegar, ignorar o mirar hacia otro lado esperando que aprendan de manera autodidacta. Igual que no esperamos que aprendan por sí mismos normas de educación, convivencia o desarrollen su autonomía a medida que crecen. Mientras son pequeños les prohibimos que toquen determinados electrodomésticos, que se acerquen al fuego mientras cocinamos o a la plancha mientras planchamos, no les permitimos que jueguen con enchufes, que crucen sin darnos la mano o que salgan solos de casa hasta que no superen cierta edad. Y, a medida que maduran, cada uno a su ritmo, vamos relajando y adaptando los límites y normas porque entendemos que les hemos dado las pautas para vivir y convivir en sociedad. ¿No deberíamos hacer lo mismo con esa sociedad que convive en redes sociales? Los límites, las normas, las prohibiciones deben existir, pero gracias a su educación, formación y nuestro ejemplo serán capaces de llegar a ser unos equilibrados ciudadanos digitales, como lo serán en la vida real.
Todo esto implica, necesariamente, que conozcamos las redes sociales. No es necesario ser un usuario avanzado, pero sí entender las particularidades de algunas de las redes sociales más frecuentadas por nuestros adolescentes. Para poder hablar con ellos, aconsejarles y participar de sus intereses, además de entenderles un poco mejor.

Educar y enseñar reduce los riesgos

En enero de 2017, en un artículo publicado en el World Economic Forum titulado: “How can we help kids protect themselves online?” (¿Cómo podemos ayudar a los niños a protegerse en un entorno online?). Nos dan ciertas pautas para educar para ser un ciudadano digital.

Todos hemos oído hablar del coeficiente intelectual o la inteligencia emocional, pero en este mundo hiperconectado, aparece un nuevo término “Inteligencia Digital” (DQ).

La importancia de esta inteligencia se explica en el siguiente gráfico (imagen 1). Los riesgos y peligros de Internet, se representan a la izquierda, en azul; en el centro la barra de colores muestra el índice de inteligencia digital; y a la derecha, en naranja, las cualidades y destrezas que se deberían enseñar en el entorno digital. Es fácil ver que, a medida que mejora nuestra inteligencia digital, los riesgos se reducen en gran medida. Es casi imposible que el riesgo sea cero, pero ¿lo es en caso de salir a la calle o cocinar en casa? No, siempre hay riesgos, conviene prestar atención y mantenerse alerta, siempre.

(Fuente Imagen 1)

La inteligencia digital abarca tres niveles: ciudadanía, creatividad e iniciativa digitales. El nivel más descuidado en la formación es el primero. Para potenciar este área debemos fortalecer las 8 habilidades digitales que en ese mismo Foro Económico Mundial se detallan (imagen 2).

Fuente imagen 2 (textos traducidos al español)

Con educación, nuestra seguridad y la de los jóvenes y adolescentes aumenta. No nos quedemos parados lamentando nuestra desgracia. Es cosa de todos formarnos y enseñar a las nuevas generaciones a ser buenos ciudadanos digitales.

Fuentes de información e imágenes:
Written by Yuhyun Park, Chair, infollutionZERO Foundation. (n.d.).
8 digital skills we must teach our children.
https://www.weforum.org/agenda/2016/06/8-digital-skills-we-must-teach-our-children

Written by Yuhyun Park, Chair, infollutionZERO Foundation. (n.d.).
How can we help kids protect themselves online?
https://www.weforum.org/agenda/2017/01/digital-danger-kids-protect-themselves-online?utm_content=buffer3fbdb&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer