Design for Change

Abraham García (Profesor de ESO y Bachillerato).


Un grupo de profesores de secundaria del Colegio Montserrat estamos participando en un proyecto de la asociación Design for Change España (DFC España). En ese contexto, fuimos, de manera voluntaria, los protagonistas de una formación en la que nos sumergimos en una forma de trabajar en las aulas de manera dinámica, flexible y práctica.

Al mismo tiempo que aprendíamos una metodología nueva, que encaja a la perfección con el ideario que queremos impulsar, nos vimos envueltos en un proyecto que llevaremos a cabo con los alumnos y alumnas de secundaria para que puedan transformar aquellos problemas de convivencia que perciban en el colegio.

De este proyecto tan ilusionante, esperamos que surja un borrador de reflexión sobre el futuro marco de convivencia del centro, que tendrá entre sus protagonistas principales a nuestro alumnado. La experiencia será enriquecedora de dos formas: como una nueva manera de trabajar con el alumnado, que podrá ser extensible al trabajo en las distintas áreas; así como aportar una plataforma de trabajo en la que los alumnos y alumnas definan y practiquen el marco de convivencia que quieren que exista en el colegio, como una forma de darse ellos mismos su propia constitución.

Acciones a realizar

Después de recibir la formación parte del profesorado del segundo ciclo de secundaria y bachillerato, nos propusimos compartir la experiencia con el resto de profesores y profesoras, para que fuesen conscientes de lo que se pretende llevar a cabo con los alumnos y alumnas y aunar fuerzas entre todos. Por otro lado, se trabajó el formato que se iba a utilizar con los alumnos de 3º de la ESO. Durante tres días ininterrumpidos se dedicó toda la jornada escolar a trabajar con este sistema. Una vez realizado con el alumnado de 3º, deberemos hacer una valoración del proceso para pensar cómo hacerlo con los de 4º. Una vez desarrollado en este nivel, y si la experiencia es lo suficientemente rica y provechosa como esperamos, el colegio debería impregnar a bachillerato con las mismas dinámicas. Ahora bien, con una análisis previo por parte del profesorado tanto de su adecuación como del formato.