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	<title>Desperdicio Alimentario &#8211; FUHEM</title>
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	<title>Desperdicio Alimentario &#8211; FUHEM</title>
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		<title>Algunas lecciones aprendidas de la primera cuantificación del desperdicio alimentario en Euskadi</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Dec 2023 10:42:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[Desperdicio Alimentario]]></category>
		<category><![CDATA[Modelo agoralimentario]]></category>
		<category><![CDATA[Sistemas alimentarios]]></category>
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					<description><![CDATA[Experiencia pionera promovida por el Gobierno Vasco para medir el desperdicio alimentario en Euskadi.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignright size-thumbnail wp-image-152915" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-300x427.jpg" alt="" width="300" height="427" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-300x427.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-450x640.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-1200x1707.jpg 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-768x1092.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-1080x1536.jpg 1080w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-1440x2048.jpg 1440w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-350x498.jpg 350w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-600x853.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-64x91.jpg 64w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-scaled.jpg 1800w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></strong></p>
<p>La sección Actualidad del <a href="https://www.fuhem.es/2023/07/05/mundo-de-emergencias-papeles-162/" target="_blank" rel="noopener">número 162</a> de <a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener"><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em> </a>publica un artículo de Héctor Barca que aborda <strong><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/algunas-lecciones-aprendidas-de-la-primera-cuantificacion-del-desperdicio-alimentario-en-euskadi/" target="_blank" rel="noopener">Algunas lecciones aprendidas de la primera cuantificación del desperdicio alimentario en Euskadi</a>.</strong><sup>1</sup></p>
<p>El artículo recoge la experiencia pionera promovida por el Gobierno Vasco, y realizada de forma colaborativa por entidades punteras en esta temática en la región, bajo la coordinación de <a href="https://www.elika.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">ELIKA Fundazioa</a>, para medir el desperdicio alimentario en Euskadi. El texto hace balance de las lecciones aprendidas, los retos y las dificultades encontradas en España, e incluso a nivel europeo.</p>
<p><strong> </strong>Para conocer la magnitud del problema al que nos enfrentamos, podemos acudir a uno de los principales <a href="https://www.fao.org/policy-support/policy-themes/food-loss-food-waste/es/" target="_blank" rel="noopener">estudios de la FAO</a> sobre el desperdicio alimentario a nivel global que concluye que uno de cada tres kilos de alimentos que producimos en el planeta, en lugar de llegar a nuestros estómagos, acaba desperdiciado en otros usos y, finalmente, en la basura.<sup>2</sup></p>
<p>El daño de desperdiciar comida tiene un primer componente de tipo social, ya que mientras que se está tirando semejante cantidad de comida, existe un número creciente de personas con problemas de inseguridad alimentaria. Dentro de esta inseguridad alimentaria, su vertiente más grave es el número de personas subalimentadas, es decir, que pasan hambre, en el planeta. Los organismos internacionales expertos en esta materia estiman que el número de personas que pasaron hambre en 2021 está en torno a los 767,9 millones de personas, el 9,8% de la población mundial.<sup>3</sup> Cifras que aún no contemplan el impacto generado por la actual guerra en Ucrania y sus consecuencias en otros territorios.</p>
<p>Pero el impacto negativo de tirar comida no queda únicamente ceñido a este aspecto, sino que también existe un componente ambiental, ya que junto al cultivo/crianza, manufactura, transporte y venta de alimentos, existe una gran cantidad de recursos que se han invertido para producir estos alimentos, que también se están enviando a la basura . La FAO ha realizado unas primeras aproximaciones sobre el impacto ambiental del desperdicio alimentario mundial, en función de su huella de carbono, en torno a 3,3 Gigatoneladas de CO<sub>2</sub> al año, la huella hídrica (250 kilómetros cúbicos de agua anuales) o la cantidad de territorio que se ocupa para cultivar alimentos que nunca llegan a las personas, 1,4 billones de hectáreas (una superficie que supondría que este desperdicio alimentario mundial sería el segundo país más grande del planeta).<sup>4</sup></p>
<p>Ante la magnitud de esta problemática, desde los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), se ha marcado la meta de reducir este desperdicio global para el año 2030:</p>
<p>Meta 12.3: de aquí a 2030, reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores  y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha.<sup>5</sup></p>
<blockquote><p><strong>Además de alimentos, existe gran cantidad de recursos invertidos en su producción que terminan desaprovechados: agua, energía y territorio</strong></p></blockquote>
<p>Esta meta ha sido firmada por todos los países que conforman Naciones Unidas. La Comisión Europea ha incluido este objetivo en diversa normativa europea para que esta meta de la Agenda 2030 vaya más allá de los buenos propósitos. Destaca la nueva Directiva de Residuos aprobada en 2018.<sup>6</sup> Esta Directiva a su vez ha sido traspuesta en la legislación nacional, a través de la ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular, aprobada en 2022, donde también se incluye este objetivo de reducción del desperdicio alimentario para el año 2030.<a href="#_ftn6" name="_ftnref6"><sup>7</sup></a></p>
<p>En este punto, una pregunta fundamental que debemos de hacernos es cuáles son las cifras actuales del desperdicio alimentario, a lo largo de toda la cadena agroalimentaria, para que nos sirvan de referencia y poder establecer los niveles de reducción y las cantidades a las que debemos de llegar. Sin embargo, la respuesta no es la que nos gustaría escuchar, ya que si analizamos la calidad de los datos sobre el desperdicio alimentario, según el último estudio de realizado para todos los estados miembros de la UE o de las revisiones bibliográficas más relevantes a nivel mundial hasta la fecha nos indica que actualmente no tenemos datos fiables, más allá de nociones de la magnitud del problema que nos permitan tener esa línea base necesaria para poder abordar estos objetivos de reducción del desperdicio alimentario.<sup>8</sup><sup>,<a href="#_ftn8" name="_ftnref8">,</a>9</sup></p>
<p>Por tanto, nos podemos preguntar de qué sirve marcar un objetivo de reducción del desperdicio alimentario para el año 2030 si ni siquiera sabemos cuánto tiramos hoy día en toda la cadena agroalimentaria. Esto mismo se preguntaron desde el Tribunal de Cuentas Europeo.<sup>10</sup></p>
<p>Afortunadamente, se están dando pasos relevantes en los últimos años para conocer a fondo este complejo problema. La Comisión Europea ha publicado una Decisión Delegada que obliga a los Estados miembros a cuantificar anualmente este desperdicio, en toda la cadena, y mediante unos criterios metodológicos comunes, para favorecer que los territorios puedan medir el mismo problema y los resultados puedan compararse entre sí.<sup>11</sup> De esta manera, cada Estado miembro podrá compartir una pieza del puzle, para obtener una visión completa del problema en la Unión Europea.</p>
<p>Este es el gran reto: no se trata de medir el desperdicio alimentario de una entidad o empresa concreta, sino todo un territorio. Este desafío es el que se ha emprendido de manera pionera en Euskadi, un trabajo impulsado por el Gobierno Vasco, y realizado de forma colaborativa por entidades punteras en esta temática en la región, bajo la coordinación de  <a href="https://www.elika.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">ELIKA Fundazioa</a>.<sup>12</sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><strong>El reto de medir el desperdicio alimentario en el territorio vasco</strong></h4>
<p>Para poder diagnosticar la problemática del desperdicio alimentario en la cadena agroalimentaria, en primer lugar, las entidades que conformaron el grupo de trabajo realizaron mediciones del desperdicio en las etapas donde desarrollaban principalmente su labor de investigación y asesoramiento, completando entre todas el análisis de la cadena agroalimentaria.<sup>13</sup> Posteriormente, estos trabajos de medición de cada una de las etapas se pusieron en común para realizar un informe global de toda la cadena.<sup>14</sup></p>
<p>Así, en este escrito, más que profundizar en cada una de las cifras calculadas por todos estos trabajos, se quiere hacer una reflexión sobre las lecciones aprendidas, los retos y las dificultades encontradas en esta experiencia pionera en España, e incluso a nivel europeo.</p>
<p>En primer lugar, ha sido fundamental establecer un primer capítulo que se sumerja en las definiciones y conceptos empleados. De hecho, cuando se habla de <em>desperdicio alimentario</em> ¿es lo mismo que <em>despilfarro</em>? ¿y que las llamadas <em>pé</em><em>rdidas alimentarias</em>? La Decisión Delegada únicamente habla de <em>residuos alimentarios</em> ¿es lo mismo que el desperdicio, las pérdidas, el despilfarro, ninguno o todos a la vez? Esta cuestión es clave: existen innumerables definiciones y conceptos al respecto y es necesario delimitar con claridad qué realidad se está analizando.</p>
<blockquote><p><strong>Los ODS se proponen reducir a la mitad el desperdicio alimentario per cápita mundial a escala del consumidor antes de 2030</strong></p></blockquote>
<p>Para el estudio del País Vasco, la referencia básica es la Decisión Delegada de la Comisión Europea, ya mencionada.<sup>15</sup> No obstante, esta definición no encaja perfectamente con la propuesta por Naciones Unidas para elaboración de los indicadores que miden el progreso realizado por cada territorio en el ODS 12.3. Por tanto, ha sido necesario determinar claramente qué conceptos y definiciones se han utilizado para este estudio y su relación tanto con los términos propuestos por la Comisión Europea (Decisión Delegada) como por Naciones Unidas (ODS 12.3). La Figura 1 recoge de manera esquemática la relación de conceptos entre estas tres instituciones.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Figura 1</strong><strong>. Esquema conceptual de las definiciones usadas en el estudio y su relación con la Decisión Delegada y los Objetivos de Desarrollo Sostenible</strong></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-157218" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-1-1200x752.jpg" alt="" width="840" height="526" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-1-1200x752.jpg 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-1-450x282.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-1-300x188.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-1-768x481.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-1-350x219.jpg 350w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-1-600x376.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-1-64x40.jpg 64w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-1.jpg 1480w" sizes="(max-width: 840px) 100vw, 840px" /></p>
<p>Fuente: Elika Fundazioa et al., 2022.<sup>16</sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Como puede observarse en la Figura 1, el estudio no solo ha utilizado el concepto de <strong><em>desperdicio alimentario</em></strong>, sino que para las etapas de cosecha y precosecha se ha utilizado un término nuevo: <em><strong>material no cosechado</strong> y apto para el consumo</em>. Esto es debido a que se ha querido ajustar al máximo la terminología establecida por la Comisión Europea como <strong><em>food waste</em></strong>, para el caso del desperdicio alimentario, y todos aquellos flujos que quedan fuera de este término se han recogido en nuevos términos, como es este caso, ya que desde el grupo de trabajo del estudio se ha considerado importante que se analice posibles ineficiencias en estas etapas previas.</p>
<p>Ejemplo de ello serían los cultivos no cosechados, pero perfectamente consumibles por las personas, pero que por diversos motivos no se recogen, perdiéndose esta cosecha. Otro ejemplo sería el denominado “material potencialmente aprovechable”, donde si bien no se trata de alimentos propiamente dichos, cuyo destino no es la alimentación humana, pueden ser un material cuyo destino pueda llegar a tener un mejor uso que considerado directamente residuo. En un contexto de economía circular, la identificación y cuantificación de estos materiales para la búsqueda de nuevos usos de mayor valor añadido, es una tarea que se ha considerado crucial. La Figura 2 resume las definiciones utilizadas en el estudio y su relación entre ellas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Figura </strong><strong>2. Esquema conceptual de las definiciones utilizadas en el estudio</strong></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-157219" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-2.jpg" alt="" width="726" height="542" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-2.jpg 1058w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-2-450x336.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-2-300x224.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-2-768x573.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-2-350x261.jpg 350w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-2-600x448.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/12/H.BARCA-2-64x48.jpg 64w" sizes="(max-width: 726px) 100vw, 726px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Fuente: Elika Fundazioa et al., 2022.<sup>17</sup></p>
<p>Uno de los aspectos más remarcables del esquema de la Figura 2 son los solapamientos entre los conceptos. Esto se debe a que, si bien existe una mayoría de flujos que se determinan con claridad en cada uno de términos empleados, también se ha visto que existen casuísticas muy singulares que son frontera entre ellas, cuya determinación no ha sido sencilla.</p>
<p>En estos casos, se ha optado por ser lo más transparente posibles, mostrando todos los casos que se han identificado como “fronterizos”, para compartir los criterios con la comunidad científica y técnica, para que se pueda determinar si esos ejemplos concretos y singulares serían desperdicio alimentario o no. En estos casos, para facilitar ese diálogo, se han incluido los argumentos a favor y en contra para considerarlo en algunos de los términos reflejados en la Figura 2 y la decisión final. Ejemplo de ello serían los huevos rotos (por cáscaras débiles, picado de gallina, golpe entre huevos, manipulación mecánica durante la clasificación, etc.) que pierden clara, por tanto, no pueden comercializarse. Estos huevos no cumplen la condiciones higiénico-sanitarias para ser destinados a consumo humano, entonces, ¿se consideraría desperdicio alimentario?</p>
<p>La aportación de toda la información posible para la comunidad científica y técnica no solo se ha producido por un ejercicio de transparencia, sino para fomentar la comparabilidad de resultados entre diferentes estudios, favoreciendo así un mayor entendimiento de este complejo problema. Un ejemplo de ello ha sido la determinación de los sectores a ser cuantificados a lo largo de la cadena agroalimentaria. Es decir, si bien los aspectos relacionados con los términos y definiciones buscan responder a la pregunta <em>¿</em><em>qu</em><em>é medir?</em>, esta segunda cuestión se centra en abordar la pregunta <em>¿dónde medir?</em></p>
<p><em> </em>Se trata de una pregunta compleja, ya que si bien podemos tener claro que habría que medir en todas las etapas principales de la cadena agroalimentaria (producción, manufactura, distribución y consumo), dentro de ellas, ¿qué sectores, incluso qué actividades económicas serían las que deberían de ser cuantificadas? Este aspecto es fundamental para poder comparar resultados entre territorios.  Por ejemplo, si en el estudio del desperdicio alimentario en la distribución de un territorio A, se contempla únicamente al mercado minorista, en el territorio B al mayorista y minorista y un tercero (C) del minorista excluye al especializado (carnicerías, panaderías, etc.), la cifra final de cada estudio no puede ser comparado entre si.</p>
<blockquote><p><strong>¡Qué sectores, incluso qué actividades económicas serían las que deberían de ser cuantificadas?</strong></p></blockquote>
<p>Para evitar esto, y en línea con las directrices de la Comisión Europea, se ha utilizado un lenguaje común, por códigos, a través de la <em>Clasificació</em><em>n Nacional de Actividades Econ</em><em>ó</em><em>micas</em> <em>(Có</em><em>digos CNAE)</em>. De hecho, se han presentado los resultados obtenidos en cada una de las etapas, no solo la cifra final, sino desglosado por cada una de las actividades económicas que se incluyen en esa cifra final. Ejemplo de estas actividades económicas concretas puede ser el CNAE 4631 Comercio al por mayor de frutas y hortalizas, cuyo resultado de desperdicio alimentario, por empresa y año, en el País Vasco es de 6,2 toneladas. Este desglose pormenorizado de las cifras según etapa tiene un triple propósito:</p>
<ul>
<li>Compartir con la comunidad qué actividades económicas concretas se han identificado como las que deberían ser cuantificadas en cada una de las etapas de la cadena. Establecer entre todas las entidades y administraciones un consenso al respecto facilitaría la comparabilidad de resultados.</li>
<li>Al desmenuzar la cifra en sus sumandos, que son actividades económicas específicas, otros estudios pueden “volver a juntar el puzle” utilizando únicamente las piezas (actividades económicas) que conformen el objeto de su estudio y así comparar resultados.</li>
<li>Facilitar incluso la comparabilidad con estudios focalizados en actividades económicas concretas (ejemplo: desperdicio alimentario en las carnicerías del territorio X), que ayudarán a su vez a crear sinergias y profundizar en el conocimiento de la problemática de esta actividad concreta.</li>
</ul>
<p>Otro de los aspectos fundamentales que se derivan de esta experiencia de cuantificación es la necesidad de hacer entender que la medición del desperdicio alimentario registrado en un punto de la cadena no tiene que ser necesariamente sinónimo de culpabilidad de este desperdicio. De hecho, en este estudio se ha insistido en la idea de <strong><em>sistema alimentario</em></strong> en lugar de <strong><em>cadena agroalimentaria</em></strong>.  Esta definición de sistema alimentario no es nueva y se ha tenido muy presente a la hora de abordar este problema en el País Vasco.<sup>18</sup> Así, la diferencia con respecto a la idea de <em>cadena</em> es que se trata de un sistema más dinámico y complejo, donde todas las etapas funcionan interconectadas entre sí, generando relaciones complejas que son necesarias conocer para conocer las raíces de problemas del desperdicio alimentario que en último término generan volúmenes en una etapa concreta, pero tal vez su origen, y por tanto su solución, se encuentre en otra etapa. Esto no ocurre con la idea de cadena, donde, por ejemplo, la etapa de la producción únicamente estaría conectada con su etapa más próxima (manufactura).</p>
<blockquote><p><strong>Hemos insistido en la idea de sistema alimentario en lugar de cadena agroalimentaria por ser más dinámico y </strong><strong>complejo, donde todas las etapas funcionan interconectadas</strong></p></blockquote>
<p>Por tanto, conocer estos sistemas complejos y sus dinámicas es una tarea fundamental para poder abordar con éxito el <strong>desperdicio alimentario</strong>. Esto hace que el propio funcionamiento de este estudio haya necesitado de mucho diálogo entre todas las partes, visión integral y búsqueda de consenso entre todos y todas, evitando que el estudio general sea una simple suma de “estudios estancos”, según etapas de la cadena e instituciones, sino que sea el resultado de reflexiones conjuntas.</p>
<p>Estas reflexiones conjuntas entre todas las entidades participantes en la experiencia se han querido también trasladar a otros actores y administraciones interesadas en la medición del <strong>desperdicio alimentario</strong> en un territorio. Por tanto, se ha perseguido que la <strong>transparencia</strong> y honestidad en los hitos alcanzados esté presente en todo el informe, así como las dificultades encontradas, las soluciones adoptadas e incluso las mejoras que a futuro se podrían dar para solventar esas carencias identificadas.</p>
<p>Ejemplo de ello sería la dificultad de separar el llamado <em>material potencialmente aprovechable</em> (MPA) de los <em>subproductos de origen animal no destinados a consumo humano</em> (SANDACH), que se han tenido que mostrar en algunos casos de manera conjunta. No obstante, para futuros trabajos en esta línea en el País Vasco, se quieren monitorizar estos flujos por separado, ya que el análisis de posibilidades de mayor valorización y creación de valor añadido son muy diferentes entre estas tipologías.</p>
<p>Dentro de los logros obtenidos, se puede destacar el hecho de haber conseguido calcular el <strong>desperdicio alimentario</strong> exclusivamente comestible (eliminando las pieles, huesos, espinas, etc.) para las etapas de distribución, HORECA y hogares, que, si bien la reducción del desperdicio alimentario se refiere tanto a las partes comestibles como no comestibles, se considera de máxima prioridad la eliminación de este <strong>desperdicio alimentario comestible.</strong> Por tanto, será uno de los retos a futuro poder calcular el desperdicio alimentario comestible también para la producción primaria y manufactura. Eso sí, si bien las partes comestibles son de máxima prioridad su reducción, no se quiere con ello infravalorar las posibilidades de aprovechamiento existentes para las partes no comestibles, dentro del marco de la economía circular, y de búsqueda de la máxima eficiencia del <strong>sistema agroalimentario</strong> vasco.</p>
<p>Otro de los retos futuros será poder desglosar mejor la información del desperdicio alimentario procedente del sector primario, ya que las definiciones actuales de la Comisión Europea (a través de la mencionada Decisión Delegada) y de Naciones Unidas (meta 12.3 de los ODS) descartan las etapas de cosecha y precosecha, diferenciando así estos flujos en dos: uno de ellos sería el ajuste de este concepto de desperdicio alimentario en la producción, de acuerdo a ambas instituciones internacionales, y otro el llamado <em><strong>material no cosechado</strong> y apto para el consumo. </em>Este último flujo si bien queda fuera de los objetivos internacionales de reducción del desperdicio alimentario, se ha considerado un material de gran interés, incluso se pone en duda su exclusión como desperdicio alimentario y por tanto, será un flujo adicional que se quiere también cuantificar y buscar fórmulas de reducción.</p>
<p>Aparte de la exposición de los retos futuros, existen reflexiones que se han querido compartir con toda la comunidad acerca de ciertos consensos existentes. Ejemplo de ello son los alimentos cuyo destino inicial era la <strong>alimentación humana</strong>, pero por diversos motivos acaba en la <strong>alimentación animal</strong>. En estos casos, tanto la Comisión Europea como Naciones Unidas consideran que no se trata de desperdicio alimentario, porque se trata de un alimento que se vuelve a incorporar a la cadena alimentaria. No obstante, desde este estudio se quiere reflexionar al respecto, ya que, tal vez, este criterio general podría ser más flexible. Lo explicamos con el ejemplo del uso del calostro de la leche, que en lugar de destinarlo a consumo humano se utiliza para amamantar a los terneros recién nacidos en la propia explotación:  se tienen dudas sobre si este criterio es igualmente válido para etapas finales de la cadena, es decir, un alimento destinado para consumo humano que, después de cultivarlo, manufacturarlo, transportarlo y enviado a los lineales de venta para consumo humano, acabe finalmente en alimentación animal no sea considerado como desperdicio alimentario. Tal vez, sería necesario diferenciar, dentro de este concepto general, en qué casos se podría considerar desperdicio alimentario o no.</p>
<p>Por último, habría que remarcar la idea que este tipo de estudios no deben estar orientados exclusivamente a aportar la cantidad de desperdicio alimentario que se genera en un territorio, sino a conocer a fondo este problema para finalmente poder llegar a reducirlo. Esto es fundamental, ya que al iniciar este tipo de estudios Nos vamos a enfrentar a dificultades metodológicas y carencias de información cuya reflexión nos permitirá ir mejorando poco a poco estos análisis. La inacción hasta encontrar la metodología perfecta puede ser un error.</p>
<p>El grupo de trabajo que ha realizado este estudio considera la medición del desperdicio alimentario un proceso de mejora continua, siendo conscientes que podría existir la paradoja de generarse un aumento del desperdicio alimentario en los próximos años en su territorio, en este caso el País Vasco, simplemente porque se ha mejorado la metodología de cuantificación y no por un mayor desperdicio. Como se ha comentado, los datos estarán sujetos a mejora, pero la experiencia y el conocimiento del problema para fomentar acciones para su reducción es el mayor fruto de este trabajo.</p>
<p>Por tanto, será necesario seguir trabajando de manera continuada en afrontar este problema, evitando trabajos o proyectos puntuales que puedan quedarse en los aspectos más superficiales o no actuar en el territorio a la espera de tener el consenso metodológico absoluto a nivel internacional, o experiencias previas que puedan ir allanando el camino. Tal vez ese camino lo tengamos que construir entre todas y todos. Este estudio nació con esta idea, siendo conscientes del margen de mejora que puede llegar a tener, pero es necesario empezar a andar porque la magnitud del problema nos avisa de su necesidad de abordarlo y comprenderlo desde ya. Por eso queremos poner sobre la mesa esta experiencia pionera, para que podamos seguir dando pasos conjuntamente y lograr de manera efectiva y real este ambicioso reto de <strong>reducir el desperdicio alimentario</strong> hasta la mitad, para el año 2030: nuestros territorios y el planeta lo necesitan.</p>
<p><strong>Héctor Barca</strong> <strong>Cobalea</strong> es investigador especialista en desperdicio alimentario.</p>
<h4>NOTAS:</h4>
<p>1 Este artículo ha sido escrito bajo la experiencia de los proyectos llevados a cabo por Enraíza Derechos, una organización de la cual formaba parte el autor. A la hora de publicar este artículo Héctor Barco se encuentra formando parte de la <a href="https://espigoladors.cat/" target="_blank" rel="noopener">Fundació Espigoladors</a>.</p>
<p>2 Jenny Gustavsson, Christel Cederberg, Ulf Sonesson, Robert van Otterdijk y Alexandre Meybeck, <em>Global Food Losses and Food Waste- Extent, Causes and Prevention</em>, FAO, Gothenburg, 2011.</p>
<p>3  UNICEF, FAO, FIDA, PMA y OMS, <em><a href="https://www.fao.org/3/cc0639es/online/cc0639es.html" target="_blank" rel="noopener">El Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2022</a>, </em>Roma, 2023.</p>
<p>4 FAO, <em>Reducing Food Wastage Footprint</em>, Roma, 2013.</p>
<p>5 FAO, «<a href="https://www.fao.org/sustainable-development-goals/indicators/1231/es" target="_blank" rel="noopener">Indicador 12.3.1 &#8211; Pérdidas y desperdicio mundiales de alimentos</a>», FAO, 19 de enero de 2023,</p>
<p>6 Unión Europea, «Directive 2018/851 Amending Directive 2008/98/EC on Waste Framework», <em>Official Journal of the European Union</em>, 2018.</p>
<p>7 Jefatura del Estado español, «Ley 7/2022, de 8 de abril, de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular», <em>Boletín Oficial del Estado</em>, núm. 85, de 09/04/2022, 2022.</p>
<p>8 Åsa Stenmark, Carl Jensen, Tom Quested y Graham Moates, <em>Estimates of European Food Waste Levels</em>, FUSIONS EU, 2016.</p>
<p><span style="font-size: 11.6667px;">9 </span>Li Xue, Gang Liu, Julian Parfitt, Erica Van Herpen, Åsa Stenmarck, et al., «<a href="https://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/acs.est.7b00401" target="_blank" rel="noopener">Missing Food, Missing Data? A Critical Review of Global Food Losses and Food Waste Data</a>», <em>Environmental Science and Technology</em>, 2017.</p>
<p>10 Tribunal Europeo de Auditores, <a href="https://www.eca.europa.eu/Lists/ECADocuments/SR16_34/SR_FOOD_WASTE_EN.pdf" target="_blank" rel="noopener"><em>Combating Food Waste: An Opportunity for the EU to Improve the Resource-Efficiency of the Food Supply Chain</em></a>, Publications Office of the European Union, Luxembourg, 2016.</p>
<p>11 Comisión Europea, «<a href="https://eur-lex.europa.eu/eli/dec_del/2019/1597/oj" target="_blank" rel="noopener">Commission Delegated Decision (EU) 2019/1597 of 3 May 2019 Supplementing Directive 2008/98/EC of the European Parliament and of the Council as Regards a Common Methodology and Minimum Quality Requirements for the Uniform Measurement of Levels of Food Waste</a>», <em>Official Journal of the European Union</em>, 2019.</p>
<p>12 Este grupo de trabajo lo componen las siguientes entidades: <a href="https://neiker.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">Neiker</a>, <a href="https://hazi.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">HAZI</a>, <a href="https://www.azti.es/" target="_blank" rel="noopener">AZTI Tecnalia</a>, <a href="https://basquefoodcluster.com/" target="_blank" rel="noopener">Basque Food Clúster</a>, <a href="https://www.elika.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">ELIKA Fundazioa</a> y <a href="https://enraizaderechos.org/" target="_blank" rel="noopener">Enraíza Derechos</a>.</p>
<p>13 Producción primaria: <a href="https://neiker.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">Neiker</a>, <a href="https://hazi.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">HAZI</a>, <a href="https://www.azti.es/" target="_blank" rel="noopener">AZTI Tecnalia</a>, <a href="https://www.elika.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">ELIKA Fundazioa</a> Manufactura: <a href="https://www.azti.es/" target="_blank" rel="noopener">AZTI Tecnalia</a>, <a href="https://hazi.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">HAZI,</a> <a href="https://basquefoodcluster.com/" target="_blank" rel="noopener">Basque Food Clúster</a> y <a href="https://www.elika.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">ELIKA Fundazioa</a>. Venta al por menor y otras formas de distribución (retail): <a href="https://www.azti.es/" target="_blank" rel="noopener">AZTI Tecnalia</a>,. Restaurantes y puestos de comida (HORECA): <a href="https://www.azti.es/" target="_blank" rel="noopener">AZTI Tecnalia</a>, Hogares: <a href="https://enraizaderechos.org/" target="_blank" rel="noopener">Enraíza Derechos</a>.</p>
<p>14 <a href="https://www.elika.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">ELIKA Fundazioa</a>, <a href="https://hazi.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">HAZI</a>, <a href="https://enraizaderechos.org/" target="_blank" rel="noopener">Enraíza Derechos</a>., <a href="https://www.azti.es/" target="_blank" rel="noopener">AZTI Tecnalia</a>, <a href="https://neiker.eus/es/" target="_blank" rel="noopener">Neiker</a>, y <a href="https://basquefoodcluster.com/" target="_blank" rel="noopener">Basque Food Clúster</a> , <a href="https://zerodespilfarro.elika.eus/wp-content/uploads/2023/03/Resumen-Diagnostico-Desperdicio-Euskadi_2022.pdf" target="_blank" rel="noopener"><em>Análisis Del Desperdicio Alimentario en la Cadena Agroalimentaria de Euskadi</em></a>, Vitoria-Gasteiz, 2022.</p>
<p>15 Comisión Europea, 2019, <em>op. cit.</em></p>
<p>16 ELIKA Fundazioa <em>et al.</em>, 2022, <em>op. cit.</em></p>
<p>17 <em>Ibidem</em>.</p>
<p>18 David Spurgeon, <em>Hidden Harvest: A Systems Approach to Postharvest Technology,</em> International Development Research Centre, Ottawa, 1976.</p>
<p>Acceso al artículo a texto completo en formato pdf: <strong><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/algunas-lecciones-aprendidas-de-la-primera-cuantificacion-del-desperdicio-alimentario-en-euskadi/" target="_blank" rel="noopener">Algunas lecciones aprendidas de la primera cuantificación del desperdicio alimentario en Euskadi</a>.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Mundo de emergencias. Papeles 162</title>
		<link>https://www.fuhem.es/2023/07/05/mundo-de-emergencias-papeles-162/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Jul 2023 07:00:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacadas FUHEM]]></category>
		<category><![CDATA[Cambio climático]]></category>
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					<description><![CDATA[Mientras el consenso neoliberal se desploma, surge ya un nuevo orden social plagado de incertidumbres y contradicciones.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p><img decoding="async" class="alignright wp-image-152915 size-thumbnail" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-300x427.jpg" alt="" width="300" height="427" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-300x427.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-450x640.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-1200x1707.jpg 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-768x1092.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-1080x1536.jpg 1080w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-1440x2048.jpg 1440w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-350x498.jpg 350w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-600x853.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-64x91.jpg 64w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/07/162-scaled.jpg 1800w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /><em><strong>El mundo que surge de la pandemia y de la guerra de Ucrania presenta luces y sombras. </strong></em></p></blockquote>
<p>Este conflicto armado ha acelerado el ascenso de la importancia creciente de la geopolítica, ha fragmentado el mundo en nuevos bloques de poder y áreas de influencia, y ha profundizado las tendencias autoritarias y armamentísticas que se venían mostrando desde comienzos del siglo.  A su vez, la pandemia nos ha recordado la vulnerabilidad y ecodependencia humana y ha rubricado procesos que estaban en curso con anterioridad, como la digitalización de las sociedades o la recuperación del papel decisivo de los Estados a través de los planes de reconstrucción y resiliencia. Mientras el consenso neoliberal se desploma, surge ya un nuevo orden social plagado de incertidumbres y contradicciones. En el número 162 de la revista <a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener"><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em></a>, indagamos en los contornos de lo que está emergiendo.</p>
<p>En la <strong>Introducción</strong>, <strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong> resalta que «la caída del orden neoliberal y la emergencia de otro indefinido nos muestran que ya estamos viviendo una transición. El problema es la transición: adónde nos conducirá y en qué condiciones».</p>
<p>En <strong>A fondo</strong>, <strong>Tica Font</strong> disecciona las actuales batallas por la hegemonía mundial; <strong>Fernando Estenssoro</strong> ofrece un análisis de la geopolítica del siglo XXI desde América Latina; <strong>Federico Aguilera Klink</strong> aborda los antecedentes y la guerra de Ucrania y el papel de los medios de comunicación; el <strong>equipo Ecosocial </strong>de<strong> FUHEM</strong> conversa con <strong>Jesús Sanz,</strong> quien hace balance de la pandemia; <strong>Nuria del Viso</strong> explora el desplazamiento forzado, una de las principales tendencias de nuestro tiempo; <strong>Adriana Mayor</strong> examina cómo ha afectado la guerra de Ucrania a las políticas climáticas y ecológicas; y <strong>Ángel Martínez </strong><strong>González-Tablas</strong> analiza la regulación consciente pública como instrumento en las transiciones.</p>
<p>En <strong>Actualidad</strong>, <strong>Monica Di Donato</strong> y <strong>Pedro L. Lomas</strong> hablan con <strong>Ugo Bardi</strong> sobre colapso y el otro lado del crecimiento; y <strong>Héctor Barco</strong> desgrana algunas de las lecciones aprendidas de la primera cuantificación del desperdicio alimentario en Euskadi.</p>
<p><strong>Experiencias</strong> recoge las reflexiones de <strong>Laila Vivas</strong> y <strong>Virginia Soler</strong> tras la ocupación de End Fossil en la Universitat Autònoma de Barcelona, e <strong>Hingrid Camila Pérez Bermúdez</strong> explora las figuras que operan en la justicia tradicional afro en Colombia.</p>
<p><strong>Ensayo</strong> explora los crecientes impactos psicosociales del cambio climático y las migraciones de la mano de <strong>M. Carmen Hidalgo </strong>y<strong> Macarena Vallejo</strong>.</p>
<p>La sección <strong>Lecturas</strong> cierra este número.</p>
<p>A continuación, ofrecemos el Sumario del número y en abierto, a texto completo la Introducción del número de Santiago Álvarez Cantalapiedra y el artículo de Fernando Estenssoro sobre la geopolítica en América Latina.</p>
<h4><span style="color: #3366ff;"><strong>Sumario</strong></span></h4>
<h4><span style="color: #3366ff;">INTRODUCCIÓN </span></h4>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/mundo-de-emergencias/" target="_blank" rel="noopener">Mundo de emergencias</a>, <strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong>.</p>
<h4><span style="color: #3366ff;"><strong>A FONDO </strong></span></h4>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/america-latina-en-la-geopolitica-del-siglo-xxi-el-riesgo-de-pasar-de-sur-global-a-sur-absoluto/" target="_blank" rel="noopener">América Latina en la geopolítica del siglo XXI: el riesgo de pasar de “Sur global” a “Sur absoluto”</a>, <strong>Fernando Estenssoro</strong>.</p>
<p>Pandemia, guerra y competición por la hegemonía mundial, <strong>Tica Font</strong>.</p>
<p>La guerra contra Rusia, <strong>Federico Aguilera Klink</strong>.</p>
<p>Desplazamiento forzado, exponente de una “tormenta perfecta”,<strong> Nuria Del Viso</strong>.</p>
<p>Las políticas climáticas y ecológicas, sacudidas por la guerra en Ucrania, <strong>Adriana Mayor</strong>.</p>
<p>Entrevista a Jesús Sanz, coordinador del libro Salir mejores. Una hoja de ruta de emergencias,  <strong>Equipo FUHEM Ecosocial</strong>.</p>
<p>Capitalismos, desarrollo alternativo y transiciones, <strong>Ángel Martínez González-Tablas</strong>.</p>
<h4><span style="color: #3366ff;"><strong>ACTUALIDAD</strong></span></h4>
<p>Entrevista a Ugo Bardi a propósito del libro Antes del colapso: Una guía para el otro lado del crecimiento, <strong>Pedro L. Lomas </strong>y <strong>Monica Di Donato</strong>.</p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/algunas-lecciones-aprendidas-de-la-primera-cuantificacion-del-desperdicio-alimentario-en-euskadi/" target="_blank" rel="noopener">Algunas lecciones aprendidas de la primera cuantificación del desperdicio alimentario en Euskadi</a>, <strong>Héctor Barco</strong>.</p>
<h4><span style="color: #3366ff;"><strong>EXPERIENCIAS</strong></span></h4>
<p>Verbos para habitar el Antropoceno. Reflexiones sobre la ocupación de End Fossil en la Universitat Autònoma de Barcelona, <strong>Laila Vivas</strong> y <strong>Virginia Soler</strong>.</p>
<p>Las sabedoras de la justicia propia afrocolombiana: una práctica decolonial en reemergencia, <strong>Hingrid Camila Pérez Bermúdez</strong>.</p>
<h4><span style="color: #3366ff;"><strong>ENSAYO</strong></span></h4>
<p>Aproximación a los impactos psicosociales del cambio climático y las migraciones, <strong>Mª Carmen Hidalgo</strong> y <strong>Macarena Vallejo</strong>.</p>
<h4><span style="color: #3366ff;"><strong>LECTURAS </strong></span></h4>
<p>Necesidades ante la crisis ecosocial. Pensar la vida buena en el Antropoceno, Carmen Madorrán Ayerra.</p>
<p><strong>Marcela Vélez León</strong></p>
<p>Nuevos comunalismos. Una hipótesis política para el decrecimiento, Adrián Almazán e Iñaki Barcena (coords.).</p>
<p><strong>Ramón del Buey Cañas</strong></p>
<p>Geopolítica. Una breve introducción, Klaus Dodd.</p>
<p><strong>Guillermo Carazo Diez-Aja</strong></p>
<h4><span style="color: #3366ff;">Notas de lectura</span></h4>
<h4><span style="color: #3366ff;">RESÚMENES</span></h4>
<p>&nbsp;</p>
<h3><strong>Información y compras</strong>:</h3>
<p>Tel.: +34 914310280</p>
<p>Email: <a href="mailto:publicaciones@fuhem.es">publicaciones@fuhem.es</a></p>
<p>Puedes adquirir la revista <strong>PAPELES</strong> en nuestra librería virtual.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>III Jornadas de Justicia Alimentaria: Síntesis y Conclusiones</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Mar 2023 08:20:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agenda Ecosocial]]></category>
		<category><![CDATA[Comedores Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis Ecosocial]]></category>
		<category><![CDATA[Desperdicio Alimentario]]></category>
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		<category><![CDATA[Justicia Alimentaria]]></category>
		<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; Durante el mes de febrero y marzo de 2023 se ha desarrollado la tercera edición de las Jornadas de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignright size-full wp-image-149421" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria.jpg" alt="" width="1801" height="873" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria.jpg 1801w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-450x218.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-1200x582.jpg 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-300x145.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-768x372.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-1536x745.jpg 1536w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-350x170.jpg 350w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-600x291.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-64x31.jpg 64w" sizes="(max-width: 1801px) 100vw, 1801px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Durante el mes de febrero y marzo de 2023 se ha desarrollado la tercera edición de las Jornadas de Justicia Alimentaria organizada por FUHEM Ecosocial  en colaboración con: <a href="https://www.facebook.com/ElSantaCentroSocial/?locale=es_LA" target="_blank" rel="noopener">Espacio Social ElSanta</a>, Observatorio para el Derecho a la Alimentación de la Comunidad de Madrid, Carta Contra el Hambre y <a href="https://madridagroecologico.org/" target="_blank" rel="noopener">Madrid Agroecológico</a>  y con el apoyo de: <a href="https://blogs.sindominio.net/surcoasurco/" target="_blank" rel="noopener">Surco a Surco</a>, y la <a href="https://fundacionsmp.org/" target="_blank" rel="noopener">Fundación San Martín de Porres</a>.</p>
<p>Las Jornadas contaron con cuatro sesiones en las que se trataron los siguientes temas:</p>
<p>1ª Sesión: <strong>La alimentación en el cruce de las crisis del s. XXI.</strong></p>
<p>2ª Sesión: <strong>La paradoja del desperdicio alimentario.</strong></p>
<p>3ª Sesión: <strong>Experiencias I. Hacia alternativas alimentarias.</strong></p>
<p>4ª Sesión: <strong>Experiencias II. Pisando la tierra. </strong></p>
<p>Estas sesiones se convirtieron en un lugar de encuentro de colectivos, fundaciones, academia, cooperativas, grupos de producción y consumo, y de personas interesadas e involucradas en cambiar el rumbo a un sistema alimentario injusto, inseguro e insostenible, con el fin de reflexionar juntas, y poder fortalecer ese entramado de conexiones y espacios de resistencia que se construyen en pro de una alimentación inclusiva, justa y sostenible para todas las personas.</p>
<p>Las jornadas abordaron  la paradoja generada por las dinámicas del sistema alimentario y se hicieron eco de experiencias que, desde diferentes ámbitos, se proponen como espacio de prácticas y lógicas alternativas al modelo dominante.</p>
<p>A continuación, ofrecemos una síntesis de las principales aportaciones en relación al diagnóstico, propuestas y respuestas ante la emergencia alimentaria, el video de la relatoría de las Jornadas y las Comunicaciones que colectivos/organizaciones nos han enviado, con el objetivo de ampliar el alcance de las reflexiones, propuestas y experiencias más allá de las cuatro sesiones de las jornadas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><mark>DIAGNÓSTICO</mark></h4>
<p>&nbsp;</p>
<ol>
<li>El sistema alimentario se ha globalizado en las últimas cuatro décadas conforme a los intereses de las grandes corporaciones y los países más industrializados, siguiendo una lógica productivista según los dictámenes del mercado. Las corporaciones trasnacionales han definido un orden alimentario a través de tres procesos determinantes en la distribución del poder: la securitización, la financiarización y la proliferación de los tratados de libre comer­cio. Este nuevo orden, o <em>constitucionalismo alimentario</em>, impone una estructura de dominación que antepone los intereses de las clases transnacionales sobre las necesidades alimentarias de la humanidad. Como resultado, nos encontramos ante un sistema que no garantiza una alimentación suficiente ni adecuada a una parte significativa de la población mundial, al tiempo que se revela ecológicamente insostenible.</li>
<li>No garantiza una alimentación suficiente y adecuada porque 2.700 millones de seres humanos están malnutridos, unos por defecto (800 millones de personas desnutridas) y otros por exceso (1.900 millones de personas con sobrepeso y obesidad). En España, un millón trescientos mil hogares padecen una mala alimentación. Resulta además insostenible desde el punto de vista ecológico porque dicho modelo alimentario es el responsable de un tercio de los gases de efecto invernadero y porque, conforme al carácter despilfarrador del capitalismo, provoca enormes pérdidas y desperdicios en un mundo donde aún ochocientos millones de personas se acuestan con hambre cada día.</li>
<li>Merecen una mención especial la pérdida y el desperdicio alimentario porque constituyen una piedra de escándalo tanto en términos éticos, como ecológicos y económicos. La FAO señala que un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se pierde o desperdicia. Se calcula que, con la mitad de los desperdicios alimentarios se podría alimentar a todas las personas que pasan hambre en el mundo. En el caso concreto de Europa se desperdician más toneladas de alimentos que las que se importan. En España se desperdician 4.200 millones de kilos a lo largo de toda la cadena alimentaria (datos que probablemente infrarrepresenten el problema). Además de esta vergonzosa situación de inequidad e injusticia, estas pérdidas y desperdicios tienen un impacto enorme en términos ecológicos (emisiones de CO₂, nutrientes de la tierra desperdiciados, gasto de agua, contaminación y gasto por pesticidas y fertilizantes, consumo de energía para su transporte, transformación y distribución, gastos añadidos en la gestión de residuos y excedentes, etc.). Sin embargo estos llamativos datos no pueden interpretarse vinculando la emergencia alimentaria a la disminución del desperdicio, tomando a los pobres como digestores de las sobras,  pues aunque ambos fenómenos responden a la misma matriz capitalista, deben gestionarse según sus propias lógicas internas, el acceso a la alimentación por un lado, y la disminución en origen de pérdidas y desperdicios por otro.</li>
<li>Este sistema alimentario genera ganadores y perdedores. Los beneficiarios son las grandes corporaciones transnacionales y los países del Norte Global, principales agentes acaparadores de tierras y recursos biotecnológicos. Entre los perdedores se encuentra el campesinado (que es quien alimenta realmente a la humanidad al cultivar el 75% de los alimentos del mundo), las personas consumidoras que ven cómo se les arrebata su capacidad de agencia y el control sobre su alimentación y, sobre todo, las mayorías sociales en los países del Sur Global y los ecosistemas de los que dependemos.</li>
<li>En la coyuntura actual los precios de la comida se han disparado. El índice de precios de los alimentos que elabora mensualmente la FAO (y que recoge la evolución en todo el mundo) señala que los alimentos se encarecieron un 28,1% en el año 2021. Hay que remontarse a mediados de la década de los setenta para encontrar un alza tan elevada. En España el precio de los alimentos ha repuntado un 16,6% en febrero pese a la rebaja de impuestos del Gobierno. Se convierte así en la más alta de la serie histórica iniciada en 1994. El alza de los precios de los alimentos representa un grave perjuicio a las familias con menos ingresos al representar la cesta de alimentos la principal categoría del gasto de su presupuesto. Al coincidir con un incremento en la factura eléctrica y enormes dificultades en el acceso a la vivienda condena a millones de familias a una mayor inseguridad vital y menoscaba la libertad al incrementar su dependencia de los subsidios y la beneficencia.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<h4><mark>PROPUESTAS</mark></h4>
<p><strong> </strong></p>
<ol start="6">
<li>Ante este sistema alimentario injusto e insostenible hay que hacer posible una transición alimentaria que responda a las necesidades de la gente y que cuide el planeta. Una transición alimentaria basada en la agroecología que garantice de una vez por todas el derecho fundamental a una alimentación sana, justa y sostenible para toda la población. Una transición de esta naturaleza requiere cambios institucionales y el apoyo a todas las iniciativas sociales que buscan la soberanía alimentaria. Recuperar el control social sobre la alimentación es sinónimo de participación, corresponsabilidad y relaciones de apoyo mutuo, pues solo fortaleciendo lazos comunitarios y revalorizando los recursos y espacios comunes estaremos en condiciones de construir otro modelo alimentario. Una transición que además ha de ir acompañada de medidas urgentes para atajar la actual coyuntura alcista de los precios y dar cobertura a los sectores sociales más afectados.</li>
<li>Entre los necesarios cambios institucionales, se aboca por la aprobación en España de una ley que centre sus esfuerzos en evitar las pérdidas y el desperdicio en todas las fases de la cadena alimentaria. El anteproyecto de ley que actualmente se está tramitando ha terminado por desplazar su atención hacia la gestión de los excedentes, sin definir y medir con claridad qué son pérdidas y qué es desperdicio alimentario, sin incluir acciones y medidas que faciliten el cumplimiento de la ley y sanciones a quienes intenten esquivarla, y sin ofrecer un espacio de gobernanza donde todos los actores puedan participar en la implementación y el seguimiento de la ley. Para ello es necesario abordar este problema desde una perspectiva sistémica, que considere todos los eslabones de la cadena alimentaria y sus interrelaciones (producción y recogida -tanto en la agricultura como en la pesca-, transformación, transporte, distribución en grandes superficies y comercios, y consumo en establecimientos y hogares) y que apunte a prevenir ese desperdicio y no solo a gestionarlo, de manera que también implique obligaciones y sanciones para quienes no cumplan con las medidas. Es necesario que la ley sea mucho más ambiciosa si no se quiere minar su alcance desde el principio, teniendo en cuenta que las propias directrices europeas obligarán en muy poco tiempo a cumplir normas mucho más estrictas en esta materia. Es por ello por lo que desde estas III Jornadas apoyamos plenamente las propuestas del <span style="color: #3366ff;"><a style="color: #3366ff;" href="https://enraizaderechos.org/noticias/lanzamos-el-colectivo-leysindesperdicio/" target="_blank" rel="noopener">Colectivo #Ley sin desperdicio</a>.</span> Todavía estamos a tiempo de desarrollar una ley ambiciosa y realmente comprometida con el objetivo de frenar las pérdidas y el desperdicio.</li>
<li>En el campo de las prácticas sociales existen una pluralidad de iniciativas inspiradoras que pretenden evitar pérdidas y reaprovechar aquello que es desperdiciado, algunas de las cuales han sido compartidas y debatidas en las III Jornadas. Son experiencias concretas que, sin embargo, no renuncian a una visión sistémica al abordar los diferentes aspectos relacionados con las pérdidas y desperdicios en los diversos eslabones de la cadena alimentaria, apuestan por el reaprovechamiento y por la vinculación con los grupos vulnerables en su acceso a una alimentación saludable, implicándose en procesos de integración social multidimensional, dinámicas participativas y fomento de la reciprocidad muy lejos del mero asistencialismo. Son ejemplos de buenas prácticas de las que podemos derivar muchos aprendizajes y que conviene difundir y apoyar en este proceso de denuncia y lucha contra el escándalo del despilfarro alimentario. En la misma dirección, se hace necesario también poner en marcha campañas y proyectos de sensibilización y concienciación, así como desarrollar el conocimiento y la investigación no sólo en torno a las dimensiones cuantitativas del desperdicio, sino sobre las formas y dinámicas por las que se produce, de manera que se puedan trabajar políticas y proyectos para atajar este fenómeno escandaloso.</li>
<li>Los residuos orgánicos constituyen el grueso de los residuos sólidos urbanos y solo una parte insignificante se recupera para su reintroducción como nutrientes que fertilicen la tierra. La extensión de iniciativas en favor de un compostaje comunitario puede representar una valiosa contribución que evite que esos residuos terminen incinerados y ser una poderosa herramienta de apoyo a los huertos urbanos. Sin embargo, hay todavía demasiadas barreras administrativas y legislativas que impiden que estas iniciativas vinculadas a la agroecología y a la economía social y solidaria logren desarrollarse y desplegar todo su potencial.</li>
<li>Una de las entidades invitadas en las Jornadas a presentar su experiencia, la cooperativa unitaria agroecológica <a href="https://blogs.sindominio.net/surcoasurco/" target="_blank" rel="noopener">Surco a Surco</a> que lleva funcionando más de 20 años, es un ejemplo de como, gracias a la cooperación, la autogestión y la generación de una comunidad de productores y consumidores que se articula en torno a la alimentación y el territorio es posible imaginarse otro sistema alimentario. Se presenta como una alternativa al mercado, no como un mercado alternativo, por lo que tiene un gran potencial de transformación social. Pero también afronta dificultades en un contexto en el que prima el individualismo y la competitividad. El acceso a la tierra es una dificultad añadida y por eso han empezado a comprar tierras, para tener una mayor estabilidad.</li>
<li>En la última sesión de las Jornadas se ha presentado también la experiencia de <span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="http://www.asdecoba.org/" target="_blank" rel="noopener">ASDECOBA</a></span>. “Y por soñar, soñemos”: sentarse a la ‘Mesa común’ de los empobrecidos de la sociedad actual. Metáfora que simboliza la conexión de los espacios peor maltratados en esta sociedad: el mundo rural envejecido y hambriento, que alimentó con su trabajo a la sociedad del ayer; los barrios urbanos precarizados, que impiden un futuro de vida a mujeres y niños; y la exclusión final del recluso en cárceles de la vergüenza, que privan de dignidad. En suma, soñar el objetivo de dar vida, palabra y trabajo a quienes ya no cuentan, como respuesta a necesidades actuales y cercanas. De este sueño partirían múltiples iniciativas de ‘cocinas rurales y urbanas’; el trabajo en ‘huertas comunitarias’ en contacto directo con la tierra; el ‘centro comunitario de alimentación’; la ‘red de sabores y saberes de esta tierra’; la ‘recuperación de comida sobrante de establecimientos comunitarios’; el ‘embotamiento de frutas, verduras y hortalizas de temporada’; el ‘reflotamiento de panaderías rurales al borde de la jubilación; el nuevo afán del cultivo de trigo para hacer buena harina para un buen pan’ amasado en panaderías reflotadas y repartido entre los comensales empobrecidos sentados dignamente en la mesa común. La mesa común también interpela al resto de la sociedad a sentarse para participar en las soluciones: ayuntamientos locales, movimientos sociales solidarios, iglesias y particulares, con el límite de quienes empobrecen con su beneficio al mundo rural, a barrios en las periferias urbanas y de quienes criminalizan la vida en la calle y recluyen en las cárceles.</li>
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<h4><mark>RESPUESTAS ANTE LA EMERGENCIA ALIMENTARIA</mark></h4>
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<li>El incremento de los precios de los alimentos, de la energía y de los fertilizantes que ha impulsado la guerra de Ucrania ha coincidido con una época sequías y heladas que han reducido las cosechas y la oferta de alimentos. Estamos ante una tormenta perfecta que amenaza la seguridad alimentaria de millones de personas en muchos países. En el nuestro, la discusión sobre qué hacer ante la subida del coste de la canasta básica está encima de la mesa. El gobierno ha aprobado la rebaja del IVA de algunos productos básicos y un cheque de 200 euros para las familias con ingresos menores de 27.000 euros. ¿Es un cortafuegos suficiente? Es posible, siempre que se extienda la medida y se simplifiquen los trámites para acceder a la ayuda. Pero la situación de emergencia alimentaria no debería hacernos olvidar las desiguales relaciones de poder que atraviesan los eslabones de la alargada cadena alimentaria. No todos los agentes tienen la misma capacidad de trasladar costes y fijar precios. Este factor estructural persistirá más allá de la coyuntura. Desconcentrar y descentralizar el poder sobre los mercados y simplificar los circuitos comerciales entre campesinos y consumidores urbanos, apostando por alimentos de proximidad, no solo sirve para avanzar hacia la soberanía alimentaria, también es una forma de evitar alzas desproporcionadas en los precios de los alimentos ante la presión de costes o estrangulamientos en las cadenas de suministros de ciertos insumos.</li>
<li>Se necesitan herramientas eficaces que acaben con la inseguridad alimentaria y contribuyan a garantizar el derecho a la alimentación. El caso de las tarjetas monedero ha pasado a primer plano de la actualidad debido a la nueva estrategia FEAD+ de la Unión Europea, para 2021-27, que plantea en uno de sus capítulos, apoyar la asistencia material básica (no sólo alimentos) y medidas de acompañamiento para las “familias más desfavorecidas, en particular menores”, dando prioridad a “tarjetas o vales que respeten la dignidad y eviten la estigmatización”. El problema de estas ayudas es su baja cuantía (menos de 12 millones anuales para la Comunidad de Madrid) que sólo permite cubrir una parte muy pequeña de la ayuda alimentaria de emergencia que se distribuye actualmente (sólo el Banco de Alimentos de Madrid gestiona un presupuesto anual cinco veces mayor), además de los problemas de manejo de las tarjetas que se espera sean gestionadas por los Servicios sociales, ya muy saturados actualmente. Tradicionalmente, no ha existido una política pública específica para garantizar el derecho a la alimentación y la ayuda alimentaria procedente de los excedentes agrícolas de la PAC desde la segunda mitad de los años 80, que dio paso al primer programa FEAD de 2014-20, se orientó a reforzar el aporte de alimentos de las tradicionales entidades de caridad, filantropía y ONG a través de las dos distribuidoras de ámbito estatal (FESBAL y Cruz Roja). La aplicación en España y en la Comunidad de Madrid de la nueva estrategia FEAD+ está siendo muy lenta, a pesar de los esfuerzos del Ministerio de Derechos Sociales que sustituye al Ministerio de Agricultura en la coordinación de la ayuda Europa, y los resultados esperados son todavía inciertos.</li>
<li>En el ámbito más próximo de la ciudad de Madrid, el movimiento surgido de la Carta contra el Hambre (2014) llevó a cabo una serie de iniciativas reclamando un mayor compromiso público ante la emergencia alimentaria y pidiendo que el reparto de alimentos se ejerciera respetando la dignidad de las personas y facilitando su participación. En este marco, se puso en marcha en 2018 la primera Tarjeta de Alimentación (TAT) con financiación pública desde un proceso asambleario de base en el distrito de Tetuán, que sirvió de inspiración inicial para la Tarjeta Familias del Ayuntamiento de Madrid (2020), pero ahora sin participación de la base social que había inspirada a la TAT. En marzo de 2023 la Tarjeta Familias se había concedido a 21.000 hogares, dato acumulado que esconde el número real de tarjetas vigentes a lo largo del tiempo. Tampoco conocemos la parte de presupuesto que se lleva la entidad gestora de la Tarjeta (Caixabank), una vez que los Servicios sociales deciden concederla a los dos o tres meses de iniciar el trámite correspondiente.</li>
<li>Desde las experiencias de Carta contra el Hambre y Mesa contra la Exclusión de Tetuán, nos planteamos un modelo alternativo sobre los siguientes tres ejes: 1) participación democrática: asambleas, gestión compartida, centros de cultura alimentaria, huertos urbanos, grupos de consumo, etc.; 2) coordinación entre entidades de reparto y con otros recursos que tratan de abordar/superar situaciones de exclusión (IMV y otras prestaciones; políticas de vivienda, empleo, formación etc); y 3) métodos plurales, respetuosos de las personas, para ejercer el derecho (tarjetas o vales de financiación pública con un monto suficiente, libre elección en el comercio local, economatos solidarios, reciclaje de alimentos de proximidad, etc.).</li>
<li>Experiencias como las que impulsan proyectos e iniciativas como <a href="https://espigoladors.cat/" target="_blank" rel="noopener">Espigoladors</a>, <a href="https://www.refood.es/" target="_blank" rel="noopener">ReFood</a>, Mesa contra la Exclusión de Tetuán, <a href="http://www.asdecoba.org/asdecoba" target="_blank" rel="noopener">ASDECOBA</a> y tantas otras, al arrancar de las necesidades de la gente y de la autoorganización en economías comunitarias, aúnan en torno a la experiencia alimentaria la lucha por el derecho a la alimentación, a un empleo digno y al cuidado de la tierra.</li>
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<p>Acceso al documento en formato pdf: <em><a href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/03/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-_conclusiones.pdf" target="_blank" rel="noopener">III Jornadas de Justicia Alimentaria: Síntesis y Conclusiones</a></em></p>
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<h4><mark>Video de la Relatoría</mark></h4>
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<h4><mark>Comunicaciones</mark></h4>
<p>Descarga el documento a texto completo en formato pdf: <a href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/04/Jornadas-Justicia-Alimentaria-Comunicaciones-2023.pdf" target="_blank" rel="noopener"><em>Jornadas de Justicia Alimentaria 2023. Comunicaciones. </em></a></p>
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<p><img decoding="async" class="alignright wp-image-141269" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-450x104.png" alt="" width="432" height="100" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-450x104.png 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-1200x278.png 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-300x69.png 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-768x178.png 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-600x139.png 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-64x15.png 64w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd.png 1280w" sizes="(max-width: 432px) 100vw, 432px" /></p>
<p>Estas jornadas han sido realizadas con el apoyo financiero del <strong>Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD)</strong>. El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de <strong>FUHEM</strong> y no refleja necesariamente la opinión del <strong>MITERD</strong>.</p>
<p>Ediciones anteriores:</p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/2023/02/07/iii-jornadas-de-justicia-alimentaria/" target="_blank" rel="noopener"><mark>III Jornadas de Justicia Alimentaria.</mark></a></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/2020/03/18/ii-jornadas-de-justicia-alimentaria/" target="_blank" rel="noopener"><mark>II Jornadas de Justicia Alimentaria.</mark></a></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/2018/01/06/justicia-alimentaria-en-la-ciudad/" target="_blank" rel="noopener"><mark>I Jornadas de Justicia Alimentaria.</mark></a></p>
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