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	<title>Geoestrategia &#8211; FUHEM</title>
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	<description>educación + ecosocial</description>
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		<title>Entrevista a Rafeef Ziadah sobre el genocidio en Palestina</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Apr 2026 10:39:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[destacadasecosocial]]></category>
		<category><![CDATA[Genocidio de Gaza]]></category>
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		<category><![CDATA[Geopolítica]]></category>
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					<description><![CDATA[El genocidio en Gaza pone al descubierto la cruda realidad de la geopolítica moderna, poniendo de relieve los mecanismos del poder en un mundo moldeado por las ambiciones imperiales y la explotación estratégica de los recursos.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><strong><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-thumbnail wp-image-168864 alignright" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2025/07/PORTADA-Papeles-170-1-300x375.jpg" alt="" width="300" height="450" /></strong>En el número 170 de la revista <a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener"><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em></a>, <strong>Nick Buxton</strong> entrevista a <strong>Rafeef Ziadah</strong> sobre el genocidio en Palestina.</p>
<p><em>Rafeef Ziadah colabora con el sindicato Trabajadores en Palestina y es activista sindical, profesora y poeta. Trabaja como profesora de Política y políticas públicas en el Departamento de Desarrollo Internacional del King’s College de Londres. En esta entrevista explora cómo la inquebrantable alianza entre Occidente e Israel no es meramente una cuestión de cabildeo o influencia; es una asociación estratégica arraigada en objetivos imperiales compartidos. Comprender este mapa geopolítico más amplio es esencial para construir alianzas sólidas y elaborar una estrategia efectiva que confronte los sistemas y actores que sostienen el proyecto colonial respaldado por el Estado de Israel en Palestina.<sup>1</sup></em></p>
<p><strong>Nick Buxton (NB): ¿Qué revela el genocidio en Palestina sobre la situación actual de la geopolítica: quién tiene el poder y cómo se ejerce?</strong></p>
<p>Rafeef Ziadah (RZ): El genocidio en Gaza pone al descubierto la cruda realidad de la geopolítica moderna, poniendo de relieve los mecanismos del poder en un mundo moldeado por las ambiciones imperiales y la explotación estratégica de los recursos. En el centro de esta crisis se encuentra la alineación de las estructuras de poder occidentales con el colonialismo de asentamiento y el autoritarismo en Oriente Medio, con el fin de mantener el dominio económico y el control geopolítico.</p>
<p>El apoyo inquebrantable de Estados Unidos y las principales potencias europeas a Israel está profundamente entrelazado con sus intereses imperiales duraderos en la región. Como colonia de asentamiento, Israel sirve de punto de apoyo occidental en Oriente Medio. <sup>2</sup>Este proyecto colonial no es un fenómeno aislado, sino que forma parte de una arquitectura de control más amplia, que actúa en connivencia con las monarquías petroleras del Golfo, como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), para mantener un sistema regional y mundial que privilegia el poder económico y militar occidental.</p>
<p>Acuerdos como los de normalización entre Israel y varios países del Golfo reflejan una consolidación de fuerzas diseñadas para marginar por completo la liberación palestina y garantizar el statu quo del régimen autoritario y la extracción de recursos a expensas de los pueblos de la región. Aunque el genocidio ha puesto en tela de juicio este proyecto, es poco probable que se abandone y es casi seguro que resurgirá con un nuevo nombre.</p>
<p>También debemos comprender claramente la trayectoria histórica más amplia que está en juego, especialmente el papel de los Acuerdos de Oslo y las promesas vacías de una solución de dos Estados. Los Acuerdos de Oslo pretendían transformar la lucha por la liberación palestina en un proyecto restringido de construcción de un Estado confinado a Cisjordania y Gaza, borrando deliberadamente la realidad colonial más amplia de Israel como Estado colonizador.</p>
<p><strong>NB: ¿Qué dice esto sobre el imperialismo estadounidense y su trayectoria?</strong></p>
<p>RZ: Su apoyo inquebrantable a Israel revela mucho sobre la naturaleza y la trayectoria del imperialismo estadounidense. En esencia, esta relación no se basa en una alineación ideológica o en lazos culturales, sino en la importancia estratégica de Israel como colonia de asentamiento para asegurar y proyectar el poder de Estados Unidos.</p>
<p>El proyecto colonial de Israel lo ha convertido en un socio único y firme en la región, cuya supervivencia está indisolublemente ligada al apoyo continuo de Occidente. A diferencia de otros aliados en Oriente Medio, cuyas alianzas con Estados Unidos son a menudo transaccionales o condicionales, la dependencia de Israel del respaldo estadounidense garantiza que actúe como una extensión coherente de los intereses estadounidenses.</p>
<p>Una de las formas más significativas en que Israel facilita los objetivos imperiales de Estados Unidos es ayudando a asegurar el control de los corredores comerciales y los recursos energéticos críticos de Oriente Medio. No se trata tanto de garantizar el flujo de petróleo hacia Estados Unidos o Europa, que han diversificado sus fuentes de energía, como de controlar el acceso a estos recursos como arma geopolítica. A medida que China emerge como un rival potencial de Estados Unidos, la capacidad de este último para influir en la disponibilidad y el precio del petróleo de Oriente Medio se convierte en una herramienta clave para restringir el crecimiento económico y las opciones estratégicas de China y para evitar otros posibles aspirantes a su supremacía mundial.</p>
<p>La estrategia de Estados Unidos también ha consistido en fomentar un proceso de normalización entre los Estados del Golfo e Israel, lo que refleja un esfuerzo calculado por reafirmar su primacía en una región en la que su influencia ha experimentado un relativo declive en los últimos años. Estos acuerdos patrocinados por Estados Unidos buscan reforzar el papel de Israel como pilar central del poder estadounidense en la región y vincular más estrechamente a los Estados del Golfo a la influencia estadounidense. En esencia, la normalización no es solo una cuestión de diplomacia, sino una medida estratégica para gestionar el cambiante equilibrio de poder en la región.</p>
<p>Sin embargo, esta estrategia tiene un coste significativo, sobre todo porque las acciones cada vez más genocidas de Israel provocan inestabilidad regional y erosionan aún más la posición de Estados Unidos en la opinión pública internacional. Se corre el riesgo de socavar el sistema más amplio de alianzas en el que se basa Estados Unidos. Mientras que los Estados del Golfo, como los Emiratos Árabes Unidos, han normalizado sus relaciones con Israel, las poblaciones de la región siguen profundamente opuestas a las acciones israelíes, lo que crea una tensión que podría desestabilizar varios regímenes y, por extensión, la estrategia regional de Estados Unidos.</p>
<p><strong>NB: ¿Por qué es importante que los movimientos sociales comprendan este panorama geopolítico?</strong></p>
<p>RZ: El genocidio en Gaza ha desencadenado una ola de solidaridad mundial sin precedentes. Millones de personas han tomado las calles, han acampado en campus universitarios y activistas bloqueando puertos y fábricas de armas. Esta oleada de protestas desafía no solo las acciones de Israel, sino también los sistemas globales que las hacen posibles. Sin embargo, aunque esto ha dado visibilidad a la causa palestina, la forma en que se suele enmarcar Palestina puede ocultar la verdadera naturaleza de la lucha. Con demasiada frecuencia, los debates se limitan a las violaciones inmediatas de los derechos humanos por parte de Israel —asesinatos, detenciones y robo de tierras— sin abordar los sistemas de poder subyacentes que hacen posibles estas violaciones. Enmarcar la cuestión únicamente desde la perspectiva de los derechos humanos despolitiza la lucha palestina, reduciéndola a violaciones aisladas en lugar de una campaña sistemática de colonialismo de asentamientos respaldada por el imperialismo occidental.</p>
<p>En esencia, este genocidio ha sido patrocinado por Estados Unidos y la Unión Europea (UE), en particular por algunos Estados miembros de la UE, que han dado luz verde a Israel en todo momento para que continúe con sus ataques y sus políticas de hambre, al tiempo que lo protegen diplomáticamente y arman a su ejército. Los debates sobre la política israelí suelen centrarse exclusivamente en las acciones de los primeros ministros, en particular de Benjamin Netanyahu, como si ellos solos determinaran la trayectoria del Estado. Si bien estas figuras son importantes, debemos ampliar nuestra perspectiva para comprender la dinámica más profunda y a largo plazo que sustenta las políticas de Israel. Para ello es necesario analizar las fuerzas estructurales e históricas que impulsan su proyecto colonial y su papel más amplio en el mantenimiento de la hegemonía occidental.</p>
<p>A este problema se suma la narrativa persistente que atribuye el apoyo occidental a Israel únicamente a la influencia de un «lobby proisraelí». Se trata de una visión peligrosamente simplista que malinterpreta la relación geopolítica más profunda. La alianza inquebrantable entre Occidente e Israel no es solo una cuestión de presión o influencia, sino una asociación estratégica arraigada en objetivos imperiales comunes.</p>
<p>Comprender el panorama geopolítico más amplio es esencial para construir alianzas eficaces y elaborar una estrategia que vaya más allá de la solidaridad reactiva. Nos permite identificar y confrontar los sistemas y actores que sostienen el proyecto colonialista de Israel, evitando caer en la trampa de considerar a los regímenes autoritarios de la región como aliados en la lucha por la liberación palestina. Estos regímenes tienen sus propios intereses, a menudo arraigados en la preservación del poder o la obtención de beneficios económicos y militares, y alinearse con ellos sin crítica puede socavar los objetivos más amplios de justicia y liberación.</p>
<p>Además, este análisis nos permite identificar a las empresas e industrias que se benefician y sostienen la violencia colonial de Israel. Los fabricantes de armas, las empresas de tecnología de la información y las empresas multinacionales (EMN) desempeñan un papel fundamental en la viabilidad del proyecto colonialista de Israel, y sacar a la luz su complicidad es clave para desarticular las redes de beneficios que sustentan la opresión. Identificar a estos actores y sus conexiones nos permite diseñar mejores estrategias y dirigir intervenciones que golpeen los cimientos económicos de la dominación colonialista.</p>
<p>Por último, una comprensión más profunda del panorama general prepara a los movimientos para el largo plazo. Nos garantiza que nos mantengamos centrados y estratégicos, especialmente cuando nos enfrentamos a iniciativas como los debates sobre la creación de un Estado o los acuerdos diplomáticos que no cambian la situación sobre el terreno. Al mantener la claridad sobre las realidades de la ocupación y el despojo, podemos resistirnos a dejarnos llevar por avances superficiales o gestos simbólicos. En cambio, seguimos denunciando la violencia colonialista en curso y trabajando por un futuro verdaderamente anticolonial.</p>
<p><strong>NB: ¿Por qué, salvo algunas voces discretas como las de Bélgica, Irlanda, Italia y España, la Unión Europea ha sido tan cómplice del genocidio de Gaza y tan reacia a impulsar una posición independiente de Estados Unidos?</strong></p>
<p>RZ: La complicidad de la Unión Europea en el genocidio de Palestina<sup>3</sup> no refleja tanto una subordinación a Estados Unidos como una convergencia de intereses. Aunque la UE suele proyectar una imagen de adhesión a un marco diferente —alegando que da prioridad al derecho internacional, los derechos humanos y el multilateralismo—, en última instancia se beneficia y se alinea con el proyecto imperial más amplio que sustenta el dominio occidental en Oriente Medio. Las políticas y las relaciones de la UE con Israel, incluidos los acuerdos de libre comercio (ALC), los contratos militares y las asociaciones estratégicas, demuestran que sus intereses están profundamente entrelazados con el mantenimiento del statu quo.</p>
<p>La UE desempeña un papel estratégico al presentarse como menos agresiva que los Estados Unidos. Incluso dentro de este marco, no ha tomado medidas significativas para presionar a Israel, como suspender los privilegios comerciales o la cooperación militar, lo que revela su falta de compromiso con una verdadera rendición de cuentas.</p>
<p>Los acuerdos de libre comercio entre la UE e Israel, como el Acuerdo de Asociación UE-Israel, facilitan la cooperación económica y proporcionan a Israel un acceso fundamental a los mercados europeos. Estos acuerdos persisten a pesar de las claras violaciones de Israel. Los contratos y las asociaciones militares consolidan aún más esta relación, ya que algunos Estados miembros de la UE participan en la venta de armas y el intercambio de tecnología que apoyan directamente al complejo militar-industrial israelí. Estas actividades ponen de relieve el interés material de la UE en los sistemas que sostienen la agresión israelí.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla 1. Exportaciones de armas de los estados miembro de la UE a Israel (2018-2022) con licencias de exportación concedidas, en millones de euros </strong></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-174385" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2026/04/Tabla-entrevista-rafeef-ziadah.jpg" alt="" width="997" height="612" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2026/04/Tabla-entrevista-rafeef-ziadah.jpg 997w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2026/04/Tabla-entrevista-rafeef-ziadah-450x276.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2026/04/Tabla-entrevista-rafeef-ziadah-300x184.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2026/04/Tabla-entrevista-rafeef-ziadah-768x471.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2026/04/Tabla-entrevista-rafeef-ziadah-350x215.jpg 350w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2026/04/Tabla-entrevista-rafeef-ziadah-600x368.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2026/04/Tabla-entrevista-rafeef-ziadah-64x39.jpg 64w" sizes="(max-width: 997px) 100vw, 997px" /></p>
<p>Fuente: Informe del TNI, <em>Partners in Crime – EU complicity in Israel&#8217;s genocide in Gaza</em>, (2024)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Dentro de Europa, existe una división entre países como Alemania y el Reino Unido, que prestan un apoyo abierto a Israel, y otros como Bélgica, Irlanda y España, que abogan por una postura más crítica, a menudo enmarcada en la solución de dos Estados. Sin embargo, incluso este último grupo opera dentro de estrechos límites, centrándose en críticas más suaves y evitando acciones que puedan poner en tela de juicio los lazos de la UE con Israel.</p>
<p>La alineación de la UE con Estados Unidos e Israel también sirve a sus propios intereses estratégicos en Oriente Medio. Al apoyar a Israel, la UE contribuye a mantener un orden regional que garantiza las rutas comerciales, estabiliza el suministro energético y reprime los movimientos antiimperialistas. Al igual que Estados Unidos, la UE tiene interés en contener a las potencias rivales, especialmente en el contexto de la competencia global con Rusia y China. El papel de Israel como garante regional complementa estos objetivos, lo que lo convierte en un valioso aliado para los Estados europeos.</p>
<p>En esencia, el enfoque de la UE hacia Palestina no es una alternativa a la política estadounidense, sino más bien complementaria. Su doble papel de alineamiento y diferenciación permite a la UE mantener los beneficios económicos y estratégicos de la relación, al tiempo que proyecta una imagen de neutralidad o moderación.</p>
<p><strong>NB: ¿Qué ha hecho China en respuesta al genocidio? ¿Qué dice esto sobre su papel como actor político global?</strong></p>
<p>RZ: La respuesta de China al genocidio en Gaza ha sido notablemente moderada, caracterizada por llamamientos al alto el fuego y a la ayuda humanitaria, pero carente de medidas contundentes. Aunque ha expresado su apoyo a la autodeterminación de Palestina en las Naciones Unidas, no ha asumido un papel de liderazgo en la oposición directa a Israel ni ha prestado un apoyo material sustancial a la causa palestina. Este enfoque moderado refleja la política exterior general de China, que da prioridad a la no intervención y al mantenimiento de las relaciones con una amplia gama de actores, incluido Israel, por razones económicas y estratégicas.</p>
<p>Las acciones de China revelan que da prioridad a los intereses económicos sobre la alineación ideológica con los movimientos antiimperialistas. Aunque se posiciona como una alternativa a la hegemonía estadounidense, su enfoque a menudo refleja el cálculo pragmático de las potencias tradicionales. Su creciente interdependencia con las monarquías del Golfo y los corredores comerciales más amplios entre Asia Oriental y Oriente Medio sugieren un enfoque centrado en la integración económica más que en un desafío directo a la influencia estadounidense en la región. Esto hace que China parezca evasiva en momentos de crisis aguda.</p>
<p><strong>NB: La gente ha celebrado que Sudáfrica haya llevado a Israel ante la Corte Internacional de Justicia como una señal del auge del Sur Global en oposición al imperialismo y el sionismo. ¿Cuál es su apreciación?</strong></p>
<p>RZ: La decisión de Sudáfrica de llevar a Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) tiene un profundo impacto, sobre todo teniendo en cuenta su propia historia de apartheid y su solidaridad con la lucha palestina. Que Israel sea acusado oficialmente de genocidio a nivel internacional es un paso importante, que pone de relieve la gravedad de sus acciones y refuerza el discurso contra su proyecto colonialista.</p>
<p>Sin embargo, hay que reconocer las limitaciones y contradicciones del derecho internacional. Los procedimientos legales como los de la CIJ son largos, a menudo duran años, y el listón para demostrar delitos como el genocidio es muy alto. Incluso cuando las sentencias favorecen la justicia, su cumplimiento depende de la voluntad política de los Estados e instituciones poderosos. Estados como Estados Unidos y sus aliados, que protegen a Israel diplomática y militarmente, pueden socavar o ignorar por completo las sentencias de la CIJ, convirtiendo el derecho en una herramienta de justicia selectiva en lugar de responsabilidad universal.</p>
<p>Esta medida también debe entenderse en el contexto más amplio de la dinámica política interna de Sudáfrica. Si bien el Congreso Nacional Africano (ANC) se ha posicionado históricamente como defensor del antiimperialismo y la solidaridad con Palestina, su trayectoria actual está plagada de contradicciones. El ANC se enfrenta a retos internos, como los fallos en la gobernanza y la promoción de políticas económicas neoliberales, así como a una creciente desconexión con los movimientos de base.</p>
<p>Al mismo tiempo, debemos permanecer atentos a las voces de los vibrantes movimientos sociales de Sudáfrica, que llevan mucho tiempo exigiendo que el país rompa sus lazos con Israel. Estos movimientos han liderado la demanda de medidas concretas, como el fin de las relaciones diplomáticas y la aplicación de boicots, desinversiones y sanciones (BDS). Si bien el caso de la CIJ tiene un gran poder simbólico, es la presión popular la que garantiza que estos gestos simbólicos se traduzcan en cambios significativos.</p>
<p><strong>NB: ¿Dónde encaja el poder corporativo en todo esto? ¿Qué empresas y de dónde provienen las que apoyan el genocidio?</strong></p>
<p>Lamentablemente, numerosas empresas de una amplia gama de sectores se benefician y sostienen las acciones de Israel, desde los productores de bienes de consumo hasta las empresas de TI que proporcionan infraestructura de vigilancia. Si bien las empresas de armas y energía desempeñan un papel especialmente crítico en la facilitación del genocidio y han sido, con razón, objeto de atención por parte de los sindicatos y organizadores palestinos, lo más eficaz es que los individuos y los grupos cuestionen la complicidad dentro de sus propios sectores. Este enfoque amplio garantiza que el movimiento se dirija a todo el ámbito de la participación empresarial, reforzando la campaña en favor de la rendición de cuentas y la justicia.</p>
<p>El 16 de octubre de 2023, los sindicatos y asociaciones profesionales palestinos lanzaron un poderoso llamamiento a los sindicatos internacionales,<sup>4</sup> instándoles a «dejar de armar a Israel». Este llamamiento puso de relieve la enorme magnitud del apoyo militar y diplomático prestado a Israel, en particular por los Estados Unidos y la Unión Europea. Las cifras son abrumadoras. En virtud del actual acuerdo con Estados Unidos, vigente entre 2019 y 2028, se proporcionan anualmente 3 800 millones de dólares en ayuda militar a Israel. En respuesta a la última agresión de Israel contra Gaza, Estados Unidos aprobó 14 500 millones de dólares adicionales en ayuda militar como parte de un paquete de seguridad nacional de 106 000 millones de dólares.</p>
<p>Los Estados miembros de la Unión Europea también desempeñan un papel importante. Alemania, por ejemplo, ha concedido 218 licencias de exportación de armas a Israel en 2023, el 85 % de ellas después del 7 de octubre de 2023. Mientras tanto, los fabricantes de armas han obtenido enormes beneficios. El valor bursátil de las cinco principales empresas armamentísticas estadounidenses −Boeing, General Dynamics, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Raytheon− se ha disparado en 24 700 millones de dólares desde que comenzó el ataque. Estas cifras ponen de relieve la complicidad directa de la industria armamentística en el genocidio y destacan el potencial de los sindicatos y las campañas populares para interrumpir estas cadenas de suministro y detener el comercio de armas.</p>
<p><strong>NB: El genocidio ha despertado a una nueva generación a los horrores de la violencia colonialista, con la ayuda del imperialismo estadounidense. ¿Cómo podemos mantener este movimiento? ¿Cuáles son las vías más estratégicas para la resistencia y la solidaridad?</strong></p>
<p>RZ: La solidaridad internacional con Palestina ha alcanzado un nivel extraordinario de apoyo en los últimos meses, con protestas masivas en ciudades de todo el mundo, lo que demuestra un creciente reconocimiento global de la urgencia de la lucha palestina por la justicia, la liberación y el retorno. Sin embargo, aunque estas manifestaciones han sido poderosas, el reto ahora es canalizar esta indignación y solidaridad generalizadas hacia una acción organizada y sostenida que pueda generar un cambio real y duradero para Palestina. Para ello, debemos ir más allá de la oleada de manifestaciones masivas (que son importantes en sí mismas) y centrarnos en construir una infraestructura para una organización estratégica a largo plazo. Una forma de profundizar este movimiento es centrarse en la solidaridad laboral, en particular mediante la organización en los lugares de trabajo para garantizar que todos los espacios pongan fin a toda forma de complicidad con Israel.</p>
<p>En recientes llamamientos de los sindicatos palestinos, se ha instado a los trabajadores a que dejen de armar a Israel negándose a manipular mercancías y equipo militar destinados al régimen israelí. Esta demanda representa un punto de inflexión clave en el movimiento de solidaridad, en el que la lucha por la liberación palestina se vincula directamente al poder de los trabajadores para desbaratar los sistemas de opresión. Los sindicatos internacionales ya han comenzado a tomar medidas, desde los trabajadores portuarios de Barcelona e Italia que bloquean los envíos hasta el cierre de fábricas de armas en Canadá y el Reino Unido.<sup>5</sup> Estas acciones demuestran que, cuando los trabajadores se posicionan, pueden desafiar de manera significativa a las industrias que alimentan el proyecto colonialista de Israel.</p>
<p>Este enfoque liderado por los trabajadores también conlleva el potencial de revitalizar los propios sindicatos, alejándolos de acciones meramente simbólicas. Por ejemplo, aunque las mociones aprobadas en los sindicatos en apoyo a Palestina son importantes, rara vez van acompañadas de demandas concretas. Para construir realmente poder, estas mociones deben evolucionar hacia la organización de las bases, la educación y la divulgación, que puedan llevar a los trabajadores a bloquear envíos, interrumpir líneas de producción o participar en boicots más amplios contra las empresas cómplices del genocidio israelí. Es necesario pasar de los gestos simbólicos a la adopción de medidas concretas para detener los sistemas que apoyan la violencia de Israel.</p>
<p>El fortalecimiento del poder de los trabajadores requiere un enfoque profundo y estratégico, centrado en la educación y la solidaridad a largo plazo. Los sindicatos palestinos han destacado la importancia de involucrar a los trabajadores de base en la educación política, ayudándoles a comprender la conexión entre su trabajo y los sistemas de opresión que perpetúan la violencia en Gaza. Muchos sindicalistas son nuevos en la lucha palestina y no todos los activistas conocen bien la historia del colonialismo israelí. Por lo tanto, es fundamental crear espacios de educación y solidaridad que se centren en el aquí y ahora, pero también en cómo construir movimientos sostenibles, liderados por los trabajadores, que puedan seguir luchando por la justicia más allá del momento inmediato.</p>
<p>La historia del internacionalismo obrero ofrece un marco valioso en este sentido. Al igual que los trabajadores de todo el mundo desempeñaron un papel decisivo en la lucha contra el apartheid en Sudáfrica o en el apoyo a los movimientos de liberación en Chile y Etiopía, el movimiento sindical mundial tiene la oportunidad de construir un legado similar de solidaridad con Palestina. Los trabajadores siempre han estado al frente de la lucha contra el imperialismo, y está claro que pueden desempeñar un papel transformador en esta lucha. La historia de las luchas exitosas lideradas por los trabajadores nos enseña que construir una solidaridad duradera lleva tiempo, pero también tiene el potencial de cambiar fundamentalmente el equilibrio de poder, no solo para poner fin a la ocupación militar de Israel, sino también a los sistemas de opresión más amplios que la sostienen.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Nick Buxton</strong> es coordinador del área de conocimiento de TNI y un consultor de comunicaciones, investigador y editor de publicaciones. Entre numerosos artículos e informes, es editor −junto con Ben Hayes− del libro <em>Cambio climático, S.A.</em> (FUHEM, 2017).</p>
<p>Traducción: <strong>Nuria del Viso</strong>, investigadora del equipo de FUHEM Ecosocial.</p>
<p>Acceso al artículo en formato pdf: <strong><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/entrevista-a-rafeef-ziadah-sobre-el-genocidio-en-palestina-2/" target="_blank" rel="noopener"><em>Entrevista a Rafeef Ziadah sobre el genocidio en Palestina</em></a></strong>.</p>
<h5>NOTAS</h5>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Esta entrevista es una versión resumida de la incluida en el informe Estado del poder 2025, que publican en español TNI, CLACSO Y FUHEM y que aparecerá a finales de 2025.</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2"></a> [2] Adam Hanieh, <em>Framing Palestine. Israel, the Gulf states and the American power in the Middle East</em>, TNI, 13 junio de 2024. <a href="https://www.tni.org/en/article/framing-palestine" target="_blank" rel="noopener">https://www.tni.org/en/article/framing-palestine</a></p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Niamh Ni Bhriain y Mark Akkerman, Partners in Crime – EU complicity in Israel’s genocide in Gaza, TNI, 4 junio de 2024. <a href="https://www.tni.org/en/publication/partners-in-crime-EU-complicity-Israel-genocide-Gaza" target="_blank" rel="noopener">https://www.tni.org/en/publication/partners-in-crime-EU-complicity-Israel-genocide-Gaza</a></p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> Workers in Palestine, <em>An urgent call from Palestinian trade unions: end all complicity, stop arming Israel</em>, Workers in Palestine, 16 octubre de 2023. <a href="https://www.workersinpalestine.org/the-calls-languages/english" target="_blank" rel="noopener">https://www.workersinpalestine.org/the-calls-languages/english</a></p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Rafeef Ziadah y Katy Fox-Hodess, «Unionists Around the World Block Weapons Bound for Israel», <em>Labornotes</em>, 13 diciembre de 2023. <a href="https://labornotes.org/2023/12/unionists-around-world-block-weapons-bound-israel" target="_blank" rel="noopener">https://labornotes.org/2023/12/unionists-around-world-block-weapons-bound-israel</a></p>
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		<title>La captura de Europa</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 06 Nov 2025 08:18:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
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					<description><![CDATA[El proyecto europeo nació de un anhelo de paz y su integración avanzó con la idea de que podría ser un buen camino para evitar la pérdida de peso e influencia de los países del Viejo Continente. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><strong><em><img decoding="async" class="size-thumbnail wp-image-171144 alignright" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2025/11/Portada-PAPELES-171-350x438.jpg" alt="" width="300" height="424" />El proyecto europeo nació de un anhelo de paz. La integración avanzó con la idea de que podría ser un buen camino para evitar la pérdida de peso e influencia de los países del Viejo Continente. Se ha querido presentar además como un modelo cargado de valores y virtudes democráticas que representa un faro para navegar en medio de las procelosas y, con frecuencia, embrutecidas aguas de las relaciones internacionales. Sin embargo, hasta ahora, las cosas parecen haber discurrido por otros derroteros.</em></strong></p>
<p>El promisorio horizonte de paz en el continente se ha ido disipando. No solo porque en su día fuera incapaz de evitar la sucesión de guerras derivadas de la desintegración de la antigua Yugoslavia o, más recientemente, la destrucción de Ucrania como consecuencia de la invasión rusa, sino porque la UE y algunos de sus miembros fueron responsables, en cierto modo, de la activación y profundización de aquellos procesos.</p>
<p><strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong> escribe en la <strong>Introducción</strong> al número 171 de la revista<a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener"> Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</a> sobre cómo la irrelevancia europea en el mundo se ha evidenciado de forma clara en las últimas décadas como consecuencia de los efectos paradójicos de una globalización que, impulsada inicialmente por Occidente para su propio beneficio, ha cambiado por completo el mapa geopolítico y el centro de gravedad económico mundial.  Europa pesa cada vez menos en la economía global y, en el plano geopolítico, no está menos subordinada política y militarmente a los EEUU que antaño.</p>
<p>Por último, al histórico déficit democrático de las instituciones europeas se han sumado los procesos actuales de “desdemocratización” de los países y la doble vara de medir con que se abordan los principales conflictos internacionales. La quiebra moral ante el genocidio del pueblo palestino ha dejado a Europa sin alma y, lejos de ser un faro, la acción exterior de la UE contribuye más a la oscuridad que a iluminar las tinieblas. A estas alturas, tampoco parece extrañar ya a nadie el abandono clamoroso del enfoque de los derechos humanos en la gestión de sus fronteras.</p>
<p>Como ocurriera con la princesa fenicia secuestrada por Zeus, de cuyo nombre proviene el del continente, los sueños europeos han sido capturados con malas artes por quien manda e impone las reglas del juego, aunque quepa sospechar en este caso si no habrá sido la propia princesa la que se subió a lomos del toro a sabiendas.</p>
<h5><strong>Europa en el mapa mundial</strong></h5>
<p>El mundo vive un cambio de época en el cual Europa descubre perpleja que se encuentra más apartada, débil y dividida que nunca. Lo primero se evidencia en cómo Trump y Putin tratan de abordar una salida a la agresión rusa a Ucrania o en cómo Trump y Netanyahu acordaron la retirada parcial de las tropas en Gaza. Europa y, por supuesto, los pueblos palestino y ucraniano, ni siquiera han sido convocados. Su debilidad resulta incuestionable cuando se observa la nueva geografía económica mundial. Las divisiones internas se revelan cada día más claramente en las tensiones entre los países que forman la UE y en las fracturas económicas y territoriales que se siguen profundizando en su seno.</p>
<p>El auge de Asia es uno de los fenómenos económicos más relevantes de comienzos del siglo XXI. Para Europa ha representado el fin de la ventaja excepcional que logró con la implantación del industrialismo alumbrado por el capitalismo naciente. La publicación del libro <em>La gran divergencia</em> de Kenneth Pomeranz hace veinticinco años mostró cómo Europa había logrado una ventaja apabullante sobre China gracias a factores casuales.<sup>1</sup> Hasta el siglo XVIII Europa y China —contemplando las regiones más avanzadas de cada área—disfrutaban de un desarrollo con unos niveles de prosperidad y una estructura socioeconómica bastante similares. La protoindustrialización en ambas zonas estuvo basada en la extracción de recursos naturales y el empleo masivo de madera como fuente de energía. Rápidamente el incipiente desarrollo industrial occidental se toparía con las limitaciones naturales de su propio territorio. La forma de sortear esas restricciones ecológicas contribuyó a la gran divergencia con el área asiática. Según Pomeranz, las diferencias tuvieron que ver principalmente (que no únicamente) con varios elementos esenciales: en primer lugar, las limitaciones energéticas impuestas por la deforestación europea pudieron aliviarse gracias al acceso a unos yacimientos de carbón abundantes y próximos, permitiendo la utilización de otras formas de energía distintas de la madera; en segundo lugar, el acceso a los recursos de las Américas, siguiendo un esquema de organización colonial, proporcionó el acceso a un territorio suficiente que, combinado con el uso de mano de obra esclava (gracias al comercio triangular), permitió la obtención de materias primas —como el algodón (pero también madera y azúcar)— que de otro modo habría requerido enormes extensiones en Europa. Finalmente, y no menos importante, las interminables rivalidades entre los países europeos terminaron por alumbrar las capacidades fiscales y militares de los Estados europeos que asentaron su dominio en ultramar. Así pues, las posibilidades de utilización del carbón mineral (con mayor densidad energética que la biomasa), así como el desarrollo temprano de las tecnologías coligadas (como, por ejemplo, la máquina de vapor creada en 1712 por Thomas Newcomen, mejorada sustancialmente décadas después por el escocés James Watt), junto al desempeño de la dominación militar colonial (también con sus correspondientes innovaciones tecnológicas y financieras), resultaron los elementos determinantes que hicieron despuntar a Europa, y particularmente al Reino Unido, convirtiéndola en el centro de la economía mundial. No fueron factores culturales ni institucionales,<sup>2</sup> como se enfatiza desde interpretaciones liberales, los que originaron la gran divergencia, sino la fuerza coercitiva del colonialismo y las capacidades tributarias y financieras de los Estado europeos.</p>
<p>Pero volvamos al presente para entender el papel que parece corresponderle a Europa en el momento actual. El 27 de julio de este año es la fecha, para muchos, de la capitulación del proyecto de la UE ante los EEUU. En esa fecha, la UE aceptó sin contrapartidas un arancel del 15% sobre el grueso de sus exportaciones a los EE UU, comprometiéndose además a comprarle energía por valor de 750.000 millones de dólares, realizar inversiones no especificadas por otros 600.000 millones e incrementar la adquisición de armamento estadounidense. Más allá del alcance y de las posibilidades reales de concreción de este “acuerdo”, para Varoufakis lo que resuena en este acontecimiento es lo que aconteció con el tratado de Nanjing de 1842.<sup>3</sup> Dicho tratado supuso la gran capitulación de China frente a la potencia europea de la época (el Reino Unido) y el inicio de un “siglo de humillación” que marcaría el declive de Oriente frente a Occidente. Ahora las prácticas imperiales a las que Europa recurrió en el pasado para doblegar la voluntad de otras naciones se revuelven, ironías de la historia, contra el viejo continente. Pero a diferencia de la China de 1842, cuya humillación fue resultado de una derrota militar, la servidumbre europea se presenta ahora como una opción libremente elegida por la propia Unión ante la administración norteamericana.</p>
<p>EEUU tiene claro con qué bazas cuenta para actualizar esa servidumbre voluntaria europea.<sup>4</sup> En primer lugar, sabe sacar provecho del vínculo trasatlántico a través de la OTAN, siempre bajo su control. A través de la Alianza Atlántica se da forma al rearme y a la subordinación europea en materia de seguridad exterior.  La exigencia de dedicar el 5% del PIB al gasto militar revela —más allá de la fetichización de un porcentaje<sup>5</sup> quién manda realmente sobre los presupuestos de los Estados miembros. Justificados por las autoridades comunitarias como una oportunidad, junto a la transición digital, para robustecer el modelo productivo<sup>6</sup> y la autonomía estratégica europea, estos gastos militares son, en realidad, un refuerzo estructural de la dependencia del Viejo Continente al complejo militar estadounidense, al tiempo que responden plenamente a sus designios de seguridad global (centrar la atención en Asia y delegar en Europa responsabilidades de contención de Rusia). En segundo lugar, EEUU sabe de la importancia de desenganchar a Europa de los suministros energéticos rusos y reforzar la dependencia de los suyos, y para tal propósito cualquier medio es válido (sabotaje del gaseoducto Nord Stream, la exigencia de compra de hidrocarburos plasmada en el acuerdo del 27 de julio, etc.).</p>
<p>Con eso basta dado que, en otros campos como el tecnológico, la UE cada vez tiene menos cosas que decir. Un informe reciente del Belfer Center de la Universidad de Harvard ha subrayado que EEUU retiene el liderazgo en sectores fundamentales como la IA, los semiconductores, la tecnología espacial, cuántica y las biotecnologías, mientras que China se encuentra en segundo lugar en las dos últimas. Los países europeos en solitario apenas pintan nada en ninguna y, en conjunto, suman la mitad de las capacidades de las de EE UU y dos tercios de las chinas, con un rezago especialmente significativo en el ámbito de los semiconductores y la tecnología espacial.<sup>7</sup></p>
<h5><strong>Salir del camino equivocado</strong></h5>
<p>El camino de servidumbre elegido por Europa revela, por un lado, sus miedos e impotencias y, por otro, y más fundamental, que su proyecto coincide en lo sustancial con el del Leviatán norteamericano: la defensa del modo de vida occidental. El innegociable <em>american way of life</em> ha representado siempre el punto de encuentro entre Europa y los EEUU más allá de cualquier divergencia o discrepancia coyuntural. Pero seguir por esta senda equivale directamente a negar la existencia de la crisis ecosocial.</p>
<p>Más razonable sería que Europa tratara de responder con sabiduría y humanidad al dilema que plantea Bruno Latour:</p>
<p style="padding-left: 40px;">¿Qué hacemos entonces? O bien negamos directamente la existencia del problema, o bien <em>buscamos aterrizar</em>. Para cada uno de nosotros, la pregunta significa: “¿Vas a seguir alimentando sueños de evasión o te pondrás en marcha en busca de un territorio habitable para ti y para tus hijos?”. En adelante, esto es lo que divide a la gente, mucho más que saber si uno es de izquierdas o de derechas.<sup>8</sup></p>
<p>La Europa que alumbró el industrialismo capitalista gracias al carbón y a la dominación colonial, tiene la oportunidad de reconocer, ahora que le urge desengancharse de los fósiles y no es más que la cola del león, que el modo de vida occidental es un camino sin salida plagado de amenazas que niega el futuro a la humanidad, y que esas amenazas coinciden ya con el momento en que nos vemos obligados a acoger en el continente a millones de seres humanos expulsados de su tierra por el modo de vida que hemos engendrado. Tenemos que aprender a convivir con quienes nunca habíamos compartido tradiciones, costumbres e ideales, con esos prójimos extranjeros con los que, sin embargo, tenemos una cosa en común: vernos privados del suelo que habitamos. Por eso, con esos pueblos en migración compartimos destino: «Nosotros, los <em>antiguos europeos</em>, porque nos falta planeta para tanta globalización y vamos a tener que cambiar por completo nuestros modos de vida; ellos, los <em>futuros europeos</em>, porque han tenido que abandonar su antiguo suelo devastado y aprender a cambiar por completo sus modos de vida. ¿No es un poco exagerado? No, es nuestra única salida: descubrir en común un territorio donde habitar. Es la nueva universalidad. La otra bifurcación de la alternativa es fortificarme detrás de una muralla y hacer como si nada hubiera cambiado, prolongando el sueño con los ojos abiertos del <em>American way of life</em> del que sabemos que nueve mil millones de seres humanos no sacarán ningún provecho».<sup>9</sup> Solo así Europa puede liberarse del rapto del que fue objeto, recuperando los anhelos de paz e integración de su proyecto e iluminando las tinieblas que oscurecen un futuro que, si no es compartido, simplemente no existirá.</p>
<p><strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong>, director de FUHEM Ecosocil y de la revista <em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global. </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<h5>NOTAS</h5>
<p>1 Kenneth Pomeranz, <em>The Great Divergence: China, Europe, and the Making of the Modern World Economy</em>, Pricenton University Press, 2000 [existe una edición reciente en castellano de la editorial Arpa, octubre 2024].</p>
<p>2 Ni el espíritu del capitalismo, asentado en la ética calvinista (Weber), ni las instituciones recomendadas por Adam Smith (propiedad privada, presupuestos equilibrados, mercados, etc.) tienen en la interpretación de Pomeranz un papel protagonista. No se niega esos factores, simplemente son situados en lugar secundario. Piketty ha subrayado, además, la paradoja que supone para las explicaciones liberales el hecho de que las instituciones en la China del siglo XVIII eran más «smithianas» que las del Reino Unido (Thomas Pikkety, <em>Una breve historia de la igualdad</em>, Deusto, 2021).</p>
<p>3 Yanis Varoufakis, «Un siglo de humillación para Europa», <em>Sin Permiso</em>, 22/08/2025, disponible en:  <a href="https://sinpermiso.info/textos/un-siglo-de-humillacion-para-europa" target="_blank" rel="noopener">https://sinpermiso.info/textos/un-siglo-de-humillacion-para-europa</a></p>
<p>4 Thomas Fazi, «Europa, la capitulación permanente», <em>Le Monde Diplomatique en español</em>, septiembre de 2025, pp. 20-21.</p>
<p>5 El establecimiento de fetiches en forma de porcentaje no es nuevo. El neoliberalismo se caracterizó por una visión contable de la actividad económica, de modo que todos los procesos de la integración europea bajo su égida estuvieron marcados por porcentajes con independencia de su necesidad o conveniencia: recuérdense los criterios de convergencia de la Unión Monetaria para los países de la eurozona (1,5% de tasa de inflación, el 3% de déficit público, el 60% del PIB de deuda pública o el 2% en el tipo de interés a largo plazo) o, más recientemente, los requisitos establecidos para las reglas fiscales del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.</p>
<p>6 En el juego de eufemismos en el que estamos, el militarismo es presentado en nuestro país como un <em>Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa</em>. <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/consejodeministros/resumenes/Documents/2025/230425-plan-industrial-y-tecnologico-para-la-seguridad-y-la-defensa.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.lamoncloa.gob.es/consejodeministros/resumenes/Documents/2025/230425-plan-industrial-y-tecnologico-para-la-seguridad-y-la-defensa.pdf</a></p>
<p>7 Belfer Center for Science and International Affairs, <em>Critical and Emerging Technologies Index</em>, Harvard Kennedy School, Junio de 2025. El Informe completo y los informes de países (Francia, Italia, Alemania, Japón y Corea del Sur) se pueden consultar y descargar en: <a href="https://www.belfercenter.org/critical-emerging-tech-index" target="_blank" rel="noopener">https://www.belfercenter.org/critical-emerging-tech-index</a></p>
<p>8 Bruno Latour, «La Europa refugio», en VVAA: <em>El Gran Retroceso</em>, Seix Barral, Barcelona, 2017, pp. 171-183.</p>
<p><em>9 Ibidem</em>, pp. 174-175.</p>
<p>Acceso al texto completo del artículo en formato pdf:  <a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/la-captura-de-europa/" target="_blank" rel="noopener">La captura de Europa</a>.</p>
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		<title>PAPELES 170, Tiempos de incertidumbre</title>
		<link>https://www.fuhem.es/2025/07/16/papeles-170/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 16 Jul 2025 09:44:07 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[La revista PAPELES de FUHEM cumple 40 años, por ello este número culmina estas cuatro décadas de análisis sobre las tendencias de fondo que atraviesan nuestro tiempo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p><img decoding="async" class="alignright size-medium wp-image-168864" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2025/07/PORTADA-Papeles-170-1-300x375.jpg" alt="" width="450" height="635" /><strong>La revista PAPELES cumple 40 años, por ello este número culmina estas cuatro décadas de análisis sobre las tendencias de fondo que atraviesan nuestro tiempo. </strong></p></blockquote>
<p>Los textos recogidos componen un <em>collage</em> con el que hemos tratado,  si no de hacer un balance completo, al menos sí ofrecer una reflexión ilustrativa de los cambios vividos en estos cuarenta años.</p>
<p>Si bien algunas dinámicas –la demográfica o la superación de los límites naturales– se podían vislumbrar allá por 1985, otros procesos han resultado más sorpresivos, tanto en los ámbitos de la economía y la geopolítica como en los de la tecnología y las dinámicas culturales.</p>
<p>Resulta imposible encapsular la realidad y sus múltiples manifestaciones en unas pocas páginas. Lo que sí está claro es que a medida que avanza la crisis ecosocial, se cierra una ventana de oportunidad con todo un abanico de caminos posibles. Nuestras opciones se reducen, y actualmente se decantan en determinadas direcciones, con ciertos factores estructurantes realimentándose entre sí. A pesar de movernos en un contexto tan complejo, el futuro –hoy como siempre– no está escrito y, más que nunca, es tiempo de reflexión y acción.</p>
<p>En la <strong>Intoducción</strong>, «Un mundo cambiante y convulso», <strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong> esboza las principales transformaciones que han marcado estas cuatro décadas.</p>
<p>En <strong>A Fondo</strong>, <strong>Ángel Martínez González-Tablas</strong> traza las líneas maestras que han tenido lugar en el ámbito económico, mientras que <strong>Jaime Pastor</strong> dirige su mirada al ámbito de la geopolítica y las relaciones internacionales. <strong>Itziar Ruiz-Giménez</strong> y <strong>Rebeca Giménez</strong> abordan la emergencia de los ecofeminismos, que aportan herramientas de análisis y praxis para transitar la realidad. <strong>Antonio Ortega </strong>centra su análisis en el plano de la ecología y, en concreto de las agroecologías políticas. <strong>Montserrat Galcerán</strong> aborda el debate sobre clase y diversidad, y su evolución en las últimas décadas. <strong>Juan Carlos Velasco </strong>explora una de las cuestiones actuales que concentra más atención y distorsión: las migraciones, contrastando percepciones y hechos. <strong>Ricardo Castaño</strong> dirige su mirada a la ciencia y la tecnología. <strong>Carlos Gómez Gil </strong>sopesa la accidentada vida de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y su permanente dilación. Por su parte, <strong>Jordi Armadans</strong> reflexiona sobre cómo construir paz en un mundo fragmentado.</p>
<p>En <strong>Actualidad</strong>, <strong>Monica Di Donato</strong> conversa con el experto en cuestiones energéticas <strong>Jesús Ramos</strong> sobre el «Gran apagón» en la península ibérica del 28 de abril pasado, y <strong>Nick Buxton</strong> entrevista a la activista sindical <strong>Rafeef Ziadah</strong> sobre el genocidio en Palestina y su trasfondo del colonialismo de asentamiento de Israel, bendecido por EEUU.</p>
<p>La sección <strong>Miradas desde la literatura</strong>, específica para este número especial, recoge dos análisis. <strong>Victor Hugo Pérez Gallo</strong> analiza, a través de las obras <em>Fortuna</em> y <em>Maniac</em>, la evolución deshumanizadora del capitalismo contemporáneo, mientras que <strong>Manuel Casal Lodeiro</strong> reflexiona críticamente sobre el libro <em>El ministerio del futuro</em>, de Kim Stanley Robinson, y valora su utilidad de cara a hallar respuestas ante la crisis del clima.</p>
<p>El número se cierra con la sección <strong>Lecturas</strong>.</p>
<p>A continuación, ofrecemos el Sumario de la revista y dos artículos en abierto: la Introducción de Santiago Álvarez Cantalpiedra y el artículo de la sección A Fondo firmado por Ángel Martínez González-Tablas.</p>
<h5>Sumario</h5>
<p><strong>INTRODUCCIÓN</strong></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/un-mundo-cambiante-y-convulso-cuarenta-anos-de-transformaciones-de-la-mano-de-papeles/" target="_blank" rel="noopener">Un mundo cambiante y convulso. Cuarenta años de transformaciones de la mano de <em>Papeles</em></a><em>, </em><strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong></p>
<p><strong>A FONDO</strong></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/balance-general-en-el-plano-economico-de-los-ultimos-cuarenta-anos/" target="_blank" rel="noopener">Balance general en el plano económico de los últimos cuarenta años</a>,<strong> Ángel Martínez González-Tablas</strong></p>
<p>Del viejo orden neoliberal al caos sistémico, <strong>Jaime Pastor</strong></p>
<p>Ecofeminismos ante el (des)orden global: herramientas para pensar y habitar un presente en disputa, I<strong>tziar Ruiz-Giménez Arrieta</strong> y <strong>Rebeca Giménez González</strong></p>
<p>Construir <em>pazes </em>ambientales desde las agroecologías políticas, realidades, retos y reexistencias, <strong>Antonio Ortega</strong></p>
<p>Clase y diversidad en las sociedades capitalistas contemporáneas, <strong>Montserrat Galcerán Huguet</strong></p>
<p>La creciente y paradójica centralidad de las migraciones en la esfera pública, <strong>Juan Carlos Velasco</strong></p>
<p>Ciencia, tecnología y sociedad. Un poquito de historia, un poquito de geografía y un poquito de ética, <strong>Ricardo Castaño Tamara</strong></p>
<p>Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en tiempos de policrisis: del negacionismo a la Agenda 2050, <strong>Carlos Gómez Gil</strong></p>
<p>Construir paz en un mundo fragmentado, <strong>Jordi Armadans</strong></p>
<p><strong>ACTUALIDAD</strong></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/entrevista-a-jesus-ramos-sobre-el-gran-apagon-y-sus-implicaciones/" target="_blank" rel="noopener">Entrevista a Jesús Ramos sobre el «Gran Apagón» y sus implicaciones</a>, <strong>Monica Di Donato</strong></p>
<p>Entrevista a Rafeef Ziadah sobre el genocidio en Palestina, <strong>Nick Buxton</strong></p>
<p><strong>MIRADAS DESDE LA LITERATURA</strong></p>
<p><em>F</em><em>ortuna </em><em>y Maniac: </em>dos rutas literarias hacia el capitalism posmoderno y la deshumanización progresiva, <strong>Víctor Hugo Pérez Gallo</strong></p>
<p><em>El </em><em>Ministerio del Futuro </em>no es la novela que necesitamos (contra el cambio climático), <strong>Manuel Casal Lodeiro</strong></p>
<p><strong>LECTURAS</strong></p>
<p><em>Huertopías. Ecourbanismo, cooperación social y agricultura</em>, José Luis Fernández Casadevante, <em>Kois</em><em>                               </em></p>
<p><strong>Monica Di Donato</strong></p>
<p><em>Utopías cotidianas. Lo que dos mil años de experimentos pueden enseñarnos sobre vivir bien</em>, Kristen R. Ghodsee</p>
<p><strong>José Luis Fernández Casadevante, Kois</strong></p>
<p><em>Capitalismo caníbal. Qué hacer con este sistema que devora la democracia y el planeta, y hasta pone en peligro su propia </em><em>existencia</em>, Nancy Fraser</p>
<p><strong>José Bellver</strong></p>
<p><em>Breviario de ecología libertaria</em>, Carlos Taibo</p>
<p><strong>Lucía Andrinal</strong> y <strong>Estefanía Sánchez</strong></p>
<p><strong>Notas de lectura</strong></p>
<p><strong>RESÚMENES</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<h3><strong>Información y compras</strong>:</h3>
<p>Tel.: +34 914310280</p>
<p>Email: <a class="cursor-init" href="mailto:publicaciones@fuhem.es">publicaciones@fuhem.es</a></p>
<p>Puedes adquirir la revista <strong>PAPELES</strong> en nuestra <a href="https://www.fuhem.es/product/tiempos-de-incertidumbre-una-mirada-desde-las-ultimas-decadas/" target="_blank" rel="noopener">librería virtual</a>.</p>
<p>&nbsp;</p>
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			</item>
		<item>
		<title>PAPELES 169: Tiempos sombríos: amenazas a la paz y la democracia</title>
		<link>https://www.fuhem.es/2025/04/28/papeles-169/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 28 Apr 2025 08:59:20 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[República Democrática del Congo]]></category>
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					<description><![CDATA[El ascenso de la geopolítica y de la fuerza como moneda de cambio en las relaciones internacionales están perfilando un mundo más conflictivo y tensionado, con peligro, incluso, de un enfrentamiento nuclear.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><img decoding="async" class="alignright wp-image-167076" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2025/04/Portada-169-con-borde.jpg" alt="" width="450" height="675" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2025/04/Portada-169-con-borde.jpg 400w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2025/04/Portada-169-con-borde-300x450.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2025/04/Portada-169-con-borde-350x525.jpg 350w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2025/04/Portada-169-con-borde-64x96.jpg 64w" sizes="(max-width: 450px) 100vw, 450px" />Ningún tiempo en la historia ha sido fácil, pero el momento actual parece reunir desafíos insuperables</em>.  </strong></p>
<p>El ascenso de la geopolítica y de la fuerza como moneda de cambio en las relaciones internacionales están perfilando un mundo más conflictivo y tensionado, con peligro, incluso, de un −aparentemente olvidado− enfrentamiento nuclear. Como corolario, el internacionalismo y las organizaciones supranacionales van quedando arrinconadas, y los presupuestos de defensa se disparan.</p>
<p>La democracia liberal vive horas bajas, con una profunda crisis de representación: mientras aumenta la desconfianza de la ciudadanía en la clase política, en distintos países las instituciones han sido capturadas por un populismo autoritario bajo la forma de una democracia vaciada de contenido. El segundo mandato de Donald Trump en EEUU sería epítome de esta situación.</p>
<p>En este complejo escenario, las tradicionales alianzas se están reconfigurando con rapidez. La brecha surgida entre Europa y EEUU ejemplifica esta situación.</p>
<p>Resulta muy preocupante que las políticas en marcha solo permiten augurar una agudización de la crisis ecosocial, con consecuencias nefastas e impredecibles. Sin duda, condiciones para un <em>brave new world</em>.</p>
<p>El número 169 de la revista <em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em> se abre con una reflexión de <strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong> en la <strong>Introducción</strong> sobre el alcance y significado sobre los actuales retos sobre la paz y la democracia.</p>
<p>La seccón <strong>A Fondo</strong> reúne sendos análisis sobre geopolítica de <strong>Rafael Poch-de-Feliu</strong> y <strong>Augusto Zamora</strong>, dos artículos sobre los retos a la paz, el militarismo y el peligro nuclear de <strong>Pere Ortega</strong> y <strong>Carlos Umaña</strong>; <strong>Ruth Ferrero-Turrón</strong> reflexiona sobre las amenazas a la democracia y la emergencia de un autoritarismo competitivo; <strong>José Luis Gordillo</strong> recuerda la relevancia de la crisis ecosocial en este contexto y la necesidad de un ecopacifismo; <strong>Nuria del Viso</strong> conversa con <strong>Elisa Morgera</strong>, Relatora Especial de la ONU sobre la Promoción y Protección de los Derechos Humanos en el contexto del Cambio Climático; y <strong>Carlos Berzosa</strong> calibra las tendencias imperialista en la economía.</p>
<p>La sección <strong>Actualidad</strong> trae con una entrevista de <strong>Pedro Lomas </strong>y<strong> Nuria del Viso</strong> al activista y político congoleño <strong>Roland Mimi Ngoy</strong> sobre la situación en República Democrática del Congo.</p>
<p><strong>Ensayo</strong> incluye un artículo de <strong>Jesús Ojeda</strong> sobre Roman Roland y Gandhi</p>
<p><strong>Experiencias</strong> recoge una crónica de <strong>Nuria del Viso </strong>y<strong> Susana Fernández</strong> sobre la visita al colegio Lourdes-FUHEM de una delegación de activistas contra las armas nucleares.</p>
<p><strong>Referentes</strong> está dedicado esta vez a <strong>Francisco Fernández Buey</strong> y su maestro, <strong>Manuel Sacristán</strong>, presentado con un texto de <strong>Salvador López Arnal</strong>.</p>
<p>El número se cierra con la sección <strong>Lecturas</strong>.</p>
<p>A continuación, ofrecemos el sumario de la revista y el acceso a texto completo de la Introducción del número a cargo del director de la revista, Santiago Alvarez Cantalapiedra y el artículo de Rafael Poch-de-Feliu. sobre el conflicto de Ucrania.</p>
<p><strong>SUMARIO </strong></p>
<p><strong>INTRODUCCIÓN </strong></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/orden-imperial-y-amenazas-a-la-paz-y-la-democracia/" target="_blank" rel="noopener">Orden imperial y amenazas a la paz y la democracia</a>, <strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong>.</p>
<p><strong>A FONDO</strong></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/el-conflicto-de-ucrania-y-las-incertidumbres-de-trump/" target="_blank" rel="noopener">El conflicto de Ucrania y las incertidumbres de Trump</a>, <strong>Rafael Poch-de-Feliu</strong>.</p>
<p>Multipolaridad y cambio sistémico: el mundo del siglo XXI, <strong>Augusto Zamora R</strong>.</p>
<p>Las tendencias actuales de las fuerzas imperialistas, <strong>Carlos Berzosa</strong>.</p>
<p>Democracias en crisis en un mundo en cambio, <strong>Ruth Ferrero-Turrión</strong>.</p>
<p>El problema ecológico más grave, <strong>José Luis Gordillo</strong>.</p>
<p>Donald Trump, geopolítica, militarismo y neofascismo, <strong>Pere Ortega</strong>.</p>
<p>El desarme nuclear: un imperativo apremiante en tiempos efervescentes, <strong>Carlos Umaña</strong>.</p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/entrevista-a-la-re-de-la-onu-sobre-la-promocion-y-proteccion-de-los-derechos-humanos-en-el-contexto-del-cambio-climatico-elisa-morgera/" target="_blank" rel="noopener">Entrevista a la RE de la ONU sobre la Promoción y Protección de los Derechos Humanos en el contexto del Cambio Climático, Elisa Morgera</a>, <strong>Nuria del Viso</strong>.</p>
<p><strong>ACTUALIDAD</strong></p>
<p>Entrevista a Roland Mimi Ngoy sobre la situación actual en la República Democrática del Congo, <strong>Pedro L. Lomas</strong> y <strong>Nuria del Viso</strong>.</p>
<p><strong>ENSAYO</strong></p>
<p>El conocimiento de Mahatma Gandhi en Occidente. A cien años de la biografía Gandhi de Romain Rolland, 1924-2024, <strong>Jesús Ojeda Guerrero</strong>.</p>
<p><strong>EXPERIENCIAS</strong></p>
<p>El Nobel de la Paz, asociaciones activistas contra las armas nucleares y un colegio. Crónica de una jornada singular, <strong>Nuria del Viso</strong> y <strong>Susana Fernández Herrero</strong></p>
<p><strong>REFERENTES</strong></p>
<p>Presentación del texto de Francisco Fernández Buey sobre Manuel Sacristán, <strong>Salvador López Arnal</strong>.</p>
<p>Un maestro que visitaba talleres de imprenta, <strong>Francisco Fernández Buey</strong>.</p>
<p><strong>LECTURAS</strong></p>
<p>Anatomía de la frontera, Juan Carlos Velasco.</p>
<p><strong>Francisco Fernández-Jardón</strong></p>
<p>El mito de la ciudadanía, Irene Ortiz</p>
<p><strong>Clàudia Sánchez Vidal</strong></p>
<p>La estigmatización de los pobres. Eugenismo y darwinismo social, Michel Husson</p>
<p><strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong></p>
<p><strong>Notas de lectura</strong></p>
<p>Negociar la paz en tiempos de guerra, Vicenç Fisas</p>
<p>Malestamos, Javier Padilla y Marta Carmona</p>
<p><strong>RESÚMENES</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<h3><strong>Información y compras</strong>:</h3>
<p>Tel.: +34 914310280</p>
<p>Email: <a class="cursor-init" href="mailto:publicaciones@fuhem.es">publicaciones@fuhem.es</a></p>
<p>Puedes adquirir la revista <strong>PAPELES</strong> en nuestra <a href="https://www.fuhem.es/product/tiempos-sombrios-amenazas-para-la-paz-y-la-democracia/">librería virtual</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Geopolítica de los recursos: extractivismos, conflictos y resistencia</title>
		<link>https://www.fuhem.es/2023/11/10/geopolitica-de-los-recursos-extractivismos-conflictos-y-resistencia-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Nov 2023 11:37:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Conflictos Ecosociales]]></category>
		<category><![CDATA[Conflictos por Recursos]]></category>
		<category><![CDATA[destacadasecosocial]]></category>
		<category><![CDATA[Extractivismo]]></category>
		<category><![CDATA[Geoestrategia]]></category>
		<category><![CDATA[Geopolítica]]></category>
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					<description><![CDATA[]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-0"><div class="row limit-width row-parent"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="vc_custom_heading_wrap "><div class="heading-text el-text" ></p>
<h2>Geopolítica de los recursos: extractivismos, conflictos y resistencia</h2>
<p>
</div><div class="clear"></div></div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-0" data-row="script-row-unique-0" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-0"));</script></div></div></div><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-1"><div class="row limit-width row-parent"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ><p><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-152544 size-full" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/05/Debates-Pensamiento-Inclusivo-web.png" alt="" width="1600" height="900" /></p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-1" data-row="script-row-unique-1" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-1"));</script></div></div></div><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-2"><div class="row limit-width row-parent"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ><p>Nueva sesión del ciclo <a href="https://www.fuhem.es/2023/07/04/debates-para-un-pensamiento-inclusivo/" target="_blank" rel="noopener">Debates para un pensamiento inclusivo</a>, un espacio de encuentros para reflexionar y debatir sobre las grandes tendencias y cuestiones que atañen a nuestro tiempo, y que definen el funcionamiento y los objetivos del sistema socioeconómico en el que vivimos, para imaginarnos entre todos y todas, alternativas justas, inclusivas y sostenibles, y que esta ocasión, abordará la <em>Geopolítica de los recursos: extractivismos, conflictos y resistencia.</em></p>
<p>Organizado por la revista <a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em></a> de <a href="https://www.fuhem.es/ecosocial/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">FUHEM Ecosocial</a> con la <a href="https://www.lacasaencendida.es/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Casa Encendida</a><strong> de Fundación Montemadrid</strong>, bajo el título <em><strong>Geopolítica de los recursos: extractivismos, conflictos y resistencia</strong></em>, el evento tendrá lugar el próximo 16 de noviembre de 2023 a las 18 h.</p>
<blockquote>
<p><strong>Los conflictos ecosociales y la nueva geopolítica de recursos perfilan escenarios que replantean luchas y extienden espacios de resistencia.</strong></p>
</blockquote>
<p>La creciente <strong>pugna por unos recursos estratégicos</strong> escasos y las exigencias derivadas de la progresiva <strong>digitalización</strong> o la <strong>transición energética</strong> de los países del centro capitalista, aventuran un recrudecimiento de los conflictos (en todos los planos: el comercial, el tecnológico o el militar) y un incremento de la importancia de la geopolítica para preservar esferas de influencia y garantizar el acceso y la seguridad en el abastecimiento de los recursos (colonialismo verde).</p>
<p>Ejemplos paradigmáticos en ese sentido podrían también relacionarse con la actual etapa del capitalismo verde, asociada al proceso de <strong>descarbonizació</strong>n y a las formas mercantiles de afrontar el <strong>cambio climático</strong> y las transiciones ecológicas, que en el fondo siguen manteniendo un modelo de crecimiento económico ilimitado, aumentan las vulnerabilidades, las desigualdades e injusticias y aceleran la destrucción de los territorios y de los ecosistemas.</p>
<p>De ese modo, hablar de <strong>conflictos ecosociales</strong>, geopolítica de los recursos o colonialismo verde hace necesario abordar y analizar el escenario de nuevos y/o ampliados <strong>extractivismos</strong> que se viene perfilando, así como de sus consecuencias, en clave tanto interna (conflictos y polarización territorial) como externa (influencia en los grandes conflictos socio-ecológicos globales y geopolítica de los recursos). Y esto requiere complejizar nuestros análisis de diferentes maneras, hasta extender la mirada hacia nuevas experiencias y formas de resistencias territoriales en todo el mundo.</p>
<p>Reflexionaremos sobre todo ello al hilo de la reciente publicación del número 163 de la revista <em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em> dedicado a profundizar en estas temáticas.</p>
<p>En el acto contaremos con la presencia de:</p>
<p><strong>Breno M. Bringel</strong>, investigador en UCM.</p>
<p><strong>Bonnie Campbell</strong>, profesora en Universidad de Quebec, Canadá.</p>
<p><strong>Francisca Fernández Droguett</strong>, activista <a href="https://plataformadtt.org/" target="_blank" rel="noopener">Plataforma Defensores de la Tierra y el Territorio de Chile</a>.</p>
<p>Presenta y modera: <strong>Monica Di Donato</strong>, FUHEM Ecosocial.</p>
<p>Organizan: Revista <a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener"><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em></a> de <a href="https://www.fuhem.es/ecosocial/" target="_blank" rel="noopener">FUHEM Ecosocial</a> y <a href="https://www.lacasaencendida.es/" target="_blank" rel="noopener">La Casa Encendida</a>.</p>
<p><strong>FECHA</strong>: 16 de noviembre de 2023, 18 h.</p>
<p>El acto es gratuito previo <a href="https://www.lacasaencendida.es/encuentros/geopolitica-de-los-recursos-extractivismos-conflictos-y-resistencia?eventId=3205" target="_blank" rel="noopener">registro.</a></p>
<p>La actividad se desarrolla en una sala Zoom. Una vez realizada la inscripción, y antes de la sesión, se enviará un correo electrónico de confirmación con los datos de acceso al encuentro.</p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-2" data-row="script-row-unique-2" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-2"));</script></div></div></div><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-3"><div class="row limit-width row-parent"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="vc_custom_heading_wrap "><div class="heading-text el-text" ></p>
<h4>Organizan:</h4>
<p>
</div><div class="clear"></div></div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-3" data-row="script-row-unique-3" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-3"));</script></div></div></div><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-4"><div class="row limit-width row-parent"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-4 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode-single-media  text-left"><div class="single-wrapper" style="max-width: 50%;"><div class="tmb tmb-light  tmb-media-first tmb-media-last tmb-content-overlay tmb-no-bg"><div class="t-inside"><div class="t-entry-visual"><div class="t-entry-visual-tc"><div class="uncode-single-media-wrapper"><img decoding="async" class="wp-image-154804" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/09/LOGO-FUHEM_color_alta-1.jpg" width="931" height="625" alt="" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/09/LOGO-FUHEM_color_alta-1.jpg 931w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/09/LOGO-FUHEM_color_alta-1-450x302.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/09/LOGO-FUHEM_color_alta-1-300x201.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/09/LOGO-FUHEM_color_alta-1-768x516.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/09/LOGO-FUHEM_color_alta-1-350x235.jpg 350w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/09/LOGO-FUHEM_color_alta-1-600x403.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/09/LOGO-FUHEM_color_alta-1-64x43.jpg 64w" sizes="(max-width: 931px) 100vw, 931px" /></div>
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<h4>Colabora:</h4>
<p>
</div><div class="clear"></div></div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-5" data-row="script-row-unique-5" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-5"));</script></div></div></div><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-6"><div class="row limit-width row-parent"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode-single-media  text-left"><div class="single-wrapper" style="max-width: 100%;"><div class="tmb tmb-light  tmb-media-first tmb-media-last tmb-content-overlay tmb-no-bg"><div class="t-inside"><div class="t-entry-visual"><div class="t-entry-visual-tc"><div class="uncode-single-media-wrapper"><img decoding="async" class="wp-image-155714" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada.png" width="8251" height="3151" alt="" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada.png 8251w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada-450x172.png 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada-1200x458.png 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada-300x115.png 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada-768x293.png 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada-1536x587.png 1536w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada-2048x782.png 2048w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada-350x134.png 350w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada-600x229.png 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/11/LOGO-Fundacion-Canada-64x24.png 64w" sizes="(max-width: 8251px) 100vw, 8251px" /></div>
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		<title>Geopolítica de los recursos: extractivismos, conflictos y resistencia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Nov 2023 10:29:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agenda Ecosocial]]></category>
		<category><![CDATA[Conflictos Ecosociales]]></category>
		<category><![CDATA[Conflictos por Recursos]]></category>
		<category><![CDATA[Extractivismo]]></category>
		<category><![CDATA[Geoestrategia]]></category>
		<category><![CDATA[Geopolítica]]></category>
		<category><![CDATA[Recursos naturales]]></category>
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					<description><![CDATA[Los conflictos ecosociales y la nueva geopolítica de recursos perfilan escenarios que replantean luchas y extienden espacios de resistencia.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="size-full wp-image-152544 alignnone" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/05/Debates-Pensamiento-Inclusivo-web.png" alt="" width="1600" height="900" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nueva sesión del ciclo <a href="https://www.fuhem.es/2023/07/04/debates-para-un-pensamiento-inclusivo/" target="_blank" rel="noopener">Debates para un pensamiento inclusivo</a>, un espacio de encuentros para reflexionar y debatir sobre las grandes tendencias y cuestiones que atañen a nuestro tiempo, y que definen el funcionamiento y los objetivos del sistema socioeconómico en el que vivimos, para imaginarnos entre todos y todas, alternativas justas, inclusivas y sostenibles, y que esta ocasión, abordará la <em>Geopolítica de los recursos: extractivismos, conflictos y resistencia.</em></p>
<p>Organizado por la revista <a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em></a> de <a href="https://www.fuhem.es/ecosocial/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">FUHEM Ecosocial</a> con la <a href="https://www.lacasaencendida.es/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Casa Encendida</a><strong> de Fundación Montemadrid</strong>, bajo el título <em><strong>Geopolítica de los recursos: extractivismos, conflictos y resistencia</strong></em>, el evento tendrá lugar el próximo 16 de noviembre de 2023 a las 18 h.</p>
<blockquote><p><strong>Los conflictos ecosociales y la nueva geopolítica de recursos perfilan escenarios que replantean luchas y extienden espacios de resistencia.</strong></p></blockquote>
<p>La creciente <strong>pugna por unos recursos estratégicos</strong> escasos y las exigencias derivadas de la progresiva <strong>digitalización</strong> o la <strong>transición energética</strong> de los países del centro capitalista, aventuran un recrudecimiento de los conflictos (en todos los planos: el comercial, el tecnológico o el militar) y un incremento de la importancia de la geopolítica para preservar esferas de influencia y garantizar el acceso y la seguridad en el abastecimiento de los recursos (colonialismo verde).</p>
<p>Ejemplos paradigmáticos en ese sentido podrían también relacionarse con la actual etapa del capitalismo verde, asociada al proceso de <strong>descarbonizació</strong>n y a las formas mercantiles de afrontar el <strong>cambio climático</strong> y las transiciones ecológicas, que en el fondo siguen manteniendo un modelo de crecimiento económico ilimitado, aumentan las vulnerabilidades, las desigualdades e injusticias y aceleran la destrucción de los territorios y de los ecosistemas.</p>
<p>De ese modo, hablar de <strong>conflictos ecosociales</strong>, geopolítica de los recursos o colonialismo verde hace necesario abordar y analizar el escenario de nuevos y/o ampliados <strong>extractivismos</strong> que se viene perfilando, así como de sus consecuencias, en clave tanto interna (conflictos y polarización territorial) como externa (influencia en los grandes conflictos socio-ecológicos globales y geopolítica de los recursos). Y esto requiere complejizar nuestros análisis de diferentes maneras, hasta extender la mirada hacia nuevas experiencias y formas de resistencias territoriales en todo el mundo.</p>
<p>Reflexionaremos sobre todo ello al hilo de la reciente publicación del número 163 de la revista <em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em> dedicado a profundizar en estas temáticas.</p>
<p>En el acto contaremos con la presencia de:</p>
<p><strong>Breno M. Bringel</strong>, investigador en UCM.</p>
<p><strong>Bonnie Campbell</strong>, profesora en Universidad de Quebec, Canadá.</p>
<p><strong>Francisca Droguett</strong>, activista <a href="https://plataformadtt.org/" target="_blank" rel="noopener">Plataforma Defensores de la Tierra y el Territorio de Chile</a>.</p>
<p>Presenta y modera: <strong>Monica Di Donato</strong>, FUHEM Ecosocial.</p>
<p>Organizan: Revista <a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener"><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em></a> de <a href="https://www.fuhem.es/ecosocial/" target="_blank" rel="noopener">FUHEM Ecosocial</a> y <a href="https://www.lacasaencendida.es/" target="_blank" rel="noopener">La Casa Encendida</a>.</p>
<p><strong>FECHA</strong>: 16 de noviembre de 2023, 18 h.</p>
<p>El acto es gratuito previo <a href="https://www.lacasaencendida.es/encuentros/geopolitica-de-los-recursos-extractivismos-conflictos-y-resistencia?eventId=3205" target="_blank" rel="noopener">registro.</a></p>
<p>La actividad se desarrolla en una sala Zoom. Una vez realizada la inscripción, y antes de la sesión, se enviará un correo electrónico de confirmación con los datos de acceso al encuentro.</p>
<p>Acceso a las anteriores sesiones del ciclo <a href="https://www.fuhem.es/2023/07/04/debates-para-un-pensamiento-inclusivo/" target="_blank" rel="noopener">Debates para un pensamiento inclusivo</a>.</p>
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		<title>Papeles 158: Malestares</title>
		<link>https://www.fuhem.es/2022/08/26/papeles-158-malestares/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Aug 2022 10:45:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cambio global]]></category>
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					<description><![CDATA[Nuevo número de la revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global que aborda cómo nuestra civilización encadena una variada gama de crisis sin llegar a resolver ninguna.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignright wp-image-146827" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/08/PORTADA-158-450x631.jpg" alt="" width="400" height="564" />Malestares. El signo de un modo de vida que genera profundas contradicciones, desbalances y efectos en cascada que minan las vidas de millones de personas, pero que con frecuencia se quedan recluidas en el ámbito de lo cotidiano, de lo íntimo, pasando por debajo del radar de los indicadores convencionales. Hasta que estallan. Hasta que las múltiples urgencias se manifiestan en catástrofes cotidianas, a menudo silenciosas.</p>
<blockquote><p><strong>Malestares en forma de ansiedades y frustraciones ante una cultura que promete lo que no es capaz de colmar y que ofrece el exceso como patrón generalizado y que recae sobre el cuerpo social o el medio natural.</strong></p></blockquote>
<p>En el número 158 de la revista <a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener"><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em></a> destacamos que cada vez resulta más patente cómo esta civilización encadena una variada gama de crisis sin llegar a resolver ninguna.</p>
<p>En menos de tres lustros, y con una crisis ecológica global de fondo, hemos vivido una hecatombe financiera con graves repercusiones económicas, la primera pandemia mundial –la COVID-19– y, actualmente, un conflicto armado en Ucrania que está redibujando el panorama geopolítico en clave de guerra fría, y que ha hecho patente para la UE –por ahora– la encrucijada energética en la que se halla.</p>
<p>Múltiples hilos de una trama cada vez más deshilachada que denota graves problemas que demandan atención. En este número de Papeles seguimos estos hilos desde el envés de la trama para tratar de interpretar qué está pasando y cuáles son sus componentes.</p>
<p>En la <strong>INTRODUCCIÓN</strong>, <strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong> traza una panorámica de los principales elementos responsables del malestar. Elementos examinados en <strong>A FONDO</strong> de la mano de <strong>Víctor M. Toledo</strong>, <strong>Jordi Mir</strong>, <strong>José Antonio Corraliza</strong> y <strong>Albert Recio</strong>.</p>
<p><strong>Amador Fernández-Savater</strong> conversa con <strong>Franco Berardi (Bifo)</strong>, <strong>Pedro Lomas</strong> dialoga con <strong>José Manuel Naredo</strong>, y <strong>Nuria del Viso</strong> entrevista a <strong>Juan Manuel Vera</strong>.</p>
<p>En <strong>ACTUALIDAD,</strong> <strong>Josep Baqués</strong> sigue la trayectoria de la OTAN en el nuevo contexto geopolítico. La sección ENSAYO recoge una reflexión de <strong>Nuria del Viso</strong> sobre migraciones internacionales y justicia global desde la perspectiva de la filosofía política, y <strong>Ramón del Buey</strong> conversa con <strong>Daniel W. McShea</strong> y <strong>Carlos de Castro</strong> sobre la aplicación de la visión de los sistemas disipativos de Prigogine a la evolución. Las reseñas de la sección <strong>LECTURAS</strong> cierran esta revista.</p>
<p>A continuación, ofrecemos el sumario de la revista y el acceso a texto completo a la <strong>INTRODUCCIÓN, </strong>al artículo de <strong>Víctor M. Toledo </strong>y a los<strong> RESÚMENES </strong>de los contenidos del número.</p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/sumario-158/" target="_blank" rel="noopener"><span style="font-size: 14pt;"><span style="color: #3366ff;"><span style="color: #000000;"><span style="color: #3366ff;">SUMARIO</span></span></span></span></a></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>INTRODUCCIÓN</strong></span></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/el-malestar-de-nuestro-modo-de-vida/" target="_blank" rel="noopener"><em><span style="color: #3366ff;">El malestar de nuestro modo de vida</span></em></a>, <strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong>.</p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>A FONDO</strong></span></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/el-malestar-civilizatorio/" target="_blank" rel="noopener"><em><span style="color: #3366ff;">El malestar  civilizatorio</span></em></a>, <strong>Víctor M. Toledo</strong>.</p>
<p><em>Malestares e ilusiones (Horizonte 2008-2023)</em>, <strong>Jordi Mir</strong>.</p>
<p><em>Conversación con Franco Berardi  (Bifo): «La única vacuna eﬁcaz contra el pánico de la pandemia y la guerra es pensar juntos»</em>, <strong>Amador Fernández-Savater</strong>.</p>
<p><em>El malestar en época de crisis concatenadas: algunas claves psicosociales</em>, <strong>José Antonio Corraliza</strong>.</p>
<p><em>Inﬂación en tiempos de distopía</em>, <strong>Albert Recio Andreu</strong>.</p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/entrevista-a-jose-manuel-naredo-el-mito-de-sisifo-y-el-gatopardismo-de-los-no-conceptos/" target="_blank" rel="noopener"><em>Entrevista  a José Manuel Naredo: el mito de Sísifo y el gatopardismo de los no-conceptos</em></a>, <strong>Pedro L. Lomas</strong>.</p>
<p><em>Entrevista a Juan Manuel Vera: «El igualitarismo ya no encuentra en el eje  izquierda/derecha una formulación adecuada»</em>, <strong>Nuria del Viso</strong>.</p>
<p><strong><span style="font-size: 14pt;">ACTUALIDAD</span></strong></p>
<p><em>La OTAN en tiempos de mudanzas</em>, <strong>Josep Baqués</strong>.</p>
<p><strong><span style="font-size: 14pt;">ENSAYO</span></strong></p>
<p><em>Migraciones internacionales y justicia global a la luz de la filosofía política</em>, <strong>Nuria del Viso</strong>.</p>
<p><em>¿Cómo reaccionar ante un nuevo cambio en cosmología? Una entrevista con Daniel W. McShea y Carlos de Castro</em>, <strong>Ramón del Buey</strong>.</p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>LECTURAS</strong></span></p>
<p><em>Refugiados, migrantes e integración. Una breve antología</em>, de Jürgen Habermas,</p>
<p><strong>Ruth Ferrero-Turrión</strong></p>
<p><em>El otoño de la civilización. Textos para una revolución inevitable</em>, de Juan Bordera y Antonio Turiel</p>
<p><em>Ausencias y extravíos,</em> de Yayo Herrero</p>
<p><strong>Monica Di Donato</strong></p>
<p><em>Utopía no es una isla</em>, de Layla Martínez</p>
<p><em>Contra la distopía. La cara B de un género de masas</em>, de Francisco Martorell Campos</p>
<p><strong>Nuria del Viso</strong></p>
<p><strong>Cuaderno de notas  </strong></p>
<p><span style="color: #3366ff;"><a style="color: #3366ff;" href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/resumenes-158/" target="_blank" rel="noopener"><span style="font-size: 14pt;"><span style="color: #3366ff;">RESÚMENES</span></span></a></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h3><strong>Información y compras</strong>:</h3>
<p>Tel.: +34 914310280</p>
<p>Email: <span style="color: #3366ff;"><a style="color: #3366ff;" href="mailto:publicaciones@fuhem.es">publicaciones@fuhem.es</a></span></p>
<p>Puedes adquirir la <span style="color: #3366ff;"><a style="color: #3366ff;" href="https://www.fuhem.es/product/malestares/" target="_blank" rel="noopener">revista <strong>PAPELES</strong> en nuestra librería virtual</a>.</span></p>
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		<title>La emergencia acelerada de un nuevo orden</title>
		<link>https://www.fuhem.es/2022/05/03/la-emergencia-acelerada-de-un-nuevo-orden/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 May 2022 15:27:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[destacadasecosocial]]></category>
		<category><![CDATA[Geoestrategia]]></category>
		<category><![CDATA[Geopolítica]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[Militarismo]]></category>
		<category><![CDATA[Rusia]]></category>
		<category><![CDATA[Sanciones]]></category>
		<category><![CDATA[Ucrania]]></category>
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					<description><![CDATA[Santiago Álvarez Cantalapiedra examina el nuevo orden que se avecina cruzado por la geopolítica y por mayores presupuestos militares.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img decoding="async" class="alignright wp-image-144080 size-thumbnail" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/04/157-1-300x426.png" alt="" width="300" height="426" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/04/157-1-300x426.png 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/04/157-1-450x640.png 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/04/157-1-1200x1706.png 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/04/157-1-768x1092.png 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/04/157-1-1081x1536.png 1081w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/04/157-1-1441x2048.png 1441w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/04/157-1-600x853.png 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/04/157-1-64x91.png 64w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2022/04/157-1.png 1996w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" />Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong> introduce el <a href="https://www.fuhem.es/2022/05/04/papeles-157-militarismo/" target="_blank" rel="noopener">número 157</a> de la revista <a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener"><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em></a>, dedicado al Militarismo, con el artículo titulado: «La emergencia acelerada de un nuevo orden. Regreso de la geopolítica y pulsiones armamentísticas», que examina el nuevo orden que se avecina cruzado por la geopolítica y mayores presupuestos militares.</p>
<p style="text-align: right;"><em>Haz que las guerras no sean rentables y las harás imposibles</em></p>
<p style="text-align: right;">Philip Randolph</p>
<p>Se viene hablando de ello insistentemente desde la Gran Recesión del año 2008: estamos ante la emergencia de un nuevo orden, tanto en el plano social como en el internacional.1 La pandemia y la guerra en Ucrania están acelerando el proceso en términos vertiginosos.</p>
<p>Un breve apunte referido a algunos de los rasgos que despuntan en el horizonte. En este orden emergente se recalibra el intervencionismo público y el papel que se le otorga al Estado frente a los mercados. En segundo lugar, asistimos a un retroceso de la hiperglobalización vivida durante la década de los noventa del siglo pasado, con un avance del nacionalismo económico y repuntes proteccionistas tanto en el plano comercial como en el tecnológico. A eso se suma la creciente preocupación por los cuellos de botella que surgen de unas cadenas globales de suministro que, al ser demasiado extensas, han dejado de ser funcionales. Se ha construido una economía muy compleja y, al mismo tiempo, vulnerable: la paralización de parte de la producción por la escasez de suministros, el encarecimiento de los carburantes o los problemas en la logística global (debidos no solo a la pandemia sino también a hechos como el acontecido en el Canal de Suez por el buque portacontenedores <em>Ever Given</em>) señalan que se ha ido demasiado lejos con la globalización. Se contempla la opción de desescalar: pasar desde el plano mundial a un ámbito de mayor proximidad algunas de las actividades que se habían fragmentado y deslocalizado a miles de kilómetros.2  En tercer lugar, se intensiﬁca la pugna ante la escasez de recursos estratégicos y materiales críticos asociada a la creciente profundización de la digitalización y la transición energética, aventurando un recrudecimiento de la geopolítica en el acceso y la seguridad en el suministro de esos recursos. En cuarto lugar, se asientan los cambios en la geografía económica: el centro de gravedad económico se desplaza hacia Asia y los nuevos actores del escenario internacional –particularmente China– salen reforzados de la crisis pandémica, agravando las tensiones geopolíticas y las dinámicas de bloques regionales, adquiriendo un renovado impulso las pulsiones armamentísticas.</p>
<p>En este contexto, la pandemia y la guerra de Ucrania han actuado como catalizadores que han acelerado y profundizado esas tendencias. Durante una conferencia organizada por la <a href="https://maltacasino.org/" target="_blank" rel="noopener">Malta Casino förening</a>, un panel de expertos discutió cómo estas crisis también han influido en la regulación y digitalización de la industria del juego, especialmente en la implementación de nuevas estrategias económicas que reflejan las necesidades globales de seguridad y sostenibilidad. La pandemia ha rubricado la digitalización de las sociedades y la recuperación del papel decisivo de los Estados a través de los planes de reconstrucción y el diseño de nuevas políticas para la relocalización industrial. La guerra de Ucrania, a su vez, es la prueba más clara del regreso de la geopolítica, de la economía de bloques y de las tendencias armamentísticas. Ambos acontecimientos actúan en el mismo sentido: la necesidad estratégica de los países de reducir sus dependencias y de imponer la seguridad económica sobre la pura lógica del beneficio empresarial.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>El escenario creado por la guerra en Ucrania: bloques y geopolítica</h4>
<p>Estamos ante un momento crucial en la reconﬁguración del orden internacional. Cabe interpretar esta guerra como un pulso entre imperios nucleares con Ucrania como víctima.3 Asistimos a un choque entre imperios en decadencia (el ruso y el occidental conformado en torno a la Alianza del Atlántico Norte) en un momento dominado por el ascenso imparable de China como nueva potencia económica.</p>
<p>Hay una fecha anterior al inicio de la guerra que quedará registrada en los libros de historia: la del 4 de febrero. Ese día, Vladimir Putin y Xi Jimping sellaron un acuerdo de cooperación “sin límites”. Sin ese acuerdo, parece improbable que Rusia se hubiera aventurado a lanzar la invasión sobre Ucrania. Desde el año 2014, con la anexión de Crimea y la guerra en el Donbás, la decisión estratégica de Moscú parece inequívoca: desengancharse de Occidente acercándose a Oriente. Los ﬂujos ﬁnancieros y comerciales rusos con la UE han ido declinando desde entonces, al contrario de lo que ha ocurrido con los vínculos económicos que ha desplegado con China. Asia se encuentra cerca de desplazar a Europa como principal socio comercial de Rusia. Ahora bien, este viraje encubre el riesgo de una nueva dependencia. China es el destino del 14,6% de las exportaciones rusas, pero no representa ni siquiera el 3% del comercio exterior chino. Así pues, el camino ruso hacia Oriente se antoja complicado y plagado de trampas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>El papel de los recursos y de las sanciones</h4>
<p>Hay un segundo factor que ha podido pesar de manera decisiva en el modo en que Rusia ha decidido preservar su propio espacio de inﬂuencia. Rusia en apariencia pinta poco en la economía mundial, apenas representa el 1,7% de la economía global y ocupa el puesto 53 en cuanto a PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo. Con todo, su capacidad para desestabilizar el planeta es extraordinaria. Lo resumió de una forma un tanto tosca el alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, al deﬁnir a Rusia como «una gasolinera y un cuartel, dentro del cual hay una bomba atómica». Poder nuclear y grandes reservas de gas y petróleo. Pero su relevancia no se limita a eso. El papel de Rusia como suministrador de materias primas al resto del mundo no solo atañe al sector de la energía, se extiende también a ciertos metales críticos y al campo alimentario. Rusia es un gigante en cuanto a materias primas: según los datos la agencia Bloomberg, las exportaciones rusas en relación con la extracción mundial de petróleo y gas representan, respectivamente, el 8,4 y el 6,2%; lidera las exportaciones de paladio (45,6%); posee algunos de los principales yacimientos de níquel-cobre-paladio del mundo y tiene un peso destacadísimo en lo que se reﬁere al platino. Los analistas internacionales han advertido de los problemas de escasez de paladio, platino y gas neón en la producción de microchips. A su vez, la industria del automóvil europea muestra su preocupación ante la falta de níquel para baterías de iones de litio y de paladio para los convertidores catalíticos. En el ámbito alimentario, Rusia produce el 13% de los abonos más utilizados en el planeta (los basados en potasio, fosfato y nitrógeno), y estos fertilizantes son para un gigante agrario como Brasil tan relevantes como lo es el gas para los estados miembros de la UE.</p>
<p>Sin duda Rusia ha contemplado desde el primer momento la posibilidad de severas sanciones, pero ha sopesado también, quien sabe si acertadamente, que ante la respuesta a la amenaza a su seguridad nacional que representa la expansión de la OTAN, disponía aún de una baza con la que jugar a medio y largo plazo al estar en posesión de unos recursos cruciales para sostener el modo de vida occidental. Los hechos, hasta ahora, ni le han dado ni quitado la razón. Todavía está por ver si las sanciones para estrangular la economía rusa consiguen los resultados esperados.</p>
<p>La cadena de sanciones impuestas por Occidente ha respondido al siguiente planteamiento: ante el riesgo nuclear no cabe una respuesta militar directa y si –como enunció el rival prusiano de Napoleón Karl von Clausewitz en su famoso tratado militar–4 la guerra es la continuación de la política por otros medios, ahora la economía podría ser la continuación de la guerra por otras vías.</p>
<p>Si echamos un vistazo a las sanciones encontraremos una amplia batería de medidas. En el frente económico, un acuerdo en el seno del G-7 revocó la aplicación de la cláusula de «nación más favorecida» a Rusia, lo que repercutirá en mayores aranceles para las exportaciones rusas en varios países occidentales y la restricción del acceso a fuentes de ﬁnanciación de organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial. Otras medidas han surgido del seno de la UE, el Reino Unido, los EEUU y Canadá, y han sido planteadas básicamente para el ámbito ﬁnanciero. Entre las más señaladas se encuentran las siguientes: la imposibilidad de que el banco central de Rusia pueda usar sus reservas de divisas en el extranjero y la desconexión de siete bancos rusos del sistema internacional de comunicación interbancaria SWIFT. Dejando al margen las medidas contra los oligarcas afines a Putin, formuladas más de cara a la galería que a la búsqueda de una efectividad real,5 las dos sanciones anteriormente mencionadas son las que presentan un mayor potencial, aunque también límites evidentes.</p>
<p>La primera, la intervención sobre las reservas internacionales, tiene como objetivo restar capacidad al banco central ruso para evitar la depreciación del rublo y el control de la inﬂación. La efectividad de la medida depende de la composición de la cartera de activos internacionales del Banco de Rusia. Esas reservas, que ascienden a 640.000 millones de dólares (582.000 millones de euros), están formadas por, al menos, 150.000 millones en oro custodiado dentro de las fronteras del país y 91.000 millones en divisa china. Así pues, esa parte quedaría fuera del alcance de la medida sirviendo de colchón para resistir el resto de las sanciones. La segunda, la expulsión de siete bancos rusos del sistema de transferencias internacionales SWIFT, busca restar operatividad a la economía rusa en relación con las transacciones e inversiones con el exterior. Sin embargo, el carácter limitado de la medida se ha diseñado precisamente para evitar que afecte al intercambio de las materias primas de las que depende Occidente, y el efecto más evidente que puede provocar es que acelere la implantación de un sistema alternativo abanderado por China menos dependiente del dólar y del euro.6  En cualquier caso, sobre lo que caben pocas dudas es que la congelación de los activos del banco central ruso y la desconexión parcial del sistema SWIFT contribuirá, sobre todo, a la profundización de la dinámica de bloques económicos que despunta en el horizonte de la economía mundial.</p>
<p>Las sanciones son como un cuchillo de doble ﬁlo al tener efectos tanto sobre el sancionado como sobre el que sanciona. Lo sabe Occidente y lo sabe Putin. Es en este cálculo de intereses donde se dirime el alcance de las medidas adoptadas. Las sanciones representan una vía de presión sobre Rusia, pero al mismo tiempo muestran cómo Occidente ni desea ni sabe desprenderse de un modo de vida que, por otro lado, es inviable globalmente, por injusto e insostenible. Los líderes europeos han evitado desde el principio la única manera de ganarle la guerra a Putin: prohibir las importaciones de gas, petróleo, carbón y otros materiales críticos de Rusia. En el primer mes de hostilidades, Europa ha proporcionado a Rusia 17.000 millones de euros a cambio de sus combustibles fósiles, otorgándole al régimen de Putin dinero suﬁciente para sostener el valor de su moneda y ﬁnanciar la guerra. Occidente, amparado una vez más en su retórica hipócrita, dice estar dispuesta a hacer todo lo que sea necesario para parar la agresión contra el pueblo ucraniano, pero ese “hacer todo lo que sea necesario” tiene como límites claros la preservación de su modo de vida. Y para conseguirlo, no siendo suﬁcientes las medidas económicas, no renuncia a una nueva escalada armamentística.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>La apuesta armamentística</h4>
<p>Es una tendencia que se muestra desde hace años y que ahora la guerra impulsa con renovado brío. Tras la disolución de la URSS y el ﬁn de la Guerra Fría, la evolución del gasto militar experimentó un descenso que despertó la esperanza en Europa de que la seguridad continental podría superar el esquema de bloques con que había sido diseñado hasta entonces. Nada más lejos de la realidad. Tras ese primer impás, el gasto militar mundial se volvió a reactivar a partir de 1997, recuperando los niveles de la Guerra Fría a ﬁnales de la primera década del nuevo siglo.7 Así pues, la posibilidad de disfrutar del “dividendo de la paz” resultante del recorte de los gastos de defensa se disipó pronto, tal vez porque fue percibido como una amenaza real para el poderoso complejo militar industrial. Se explica así que el devenir de los acontecimientos haya seguido un guion contrario al deseado. El militarismo se ha revelado una vez más como un elemento estructural de la economía capitalista, de ahí que, en vez de acometerse el desmantelamiento progresivo de una OTAN vacía de sentido, en su lugar hayamos asistido en las tres últimas décadas a su expansión hacia las fronteras rusas (incumpliendo las promesas verbales hechas a Gorbachov en los primeros tiempos de la <em>perestroika</em>) y a un crecienre intervencionismo que la cuestiona como organización defensiva. 8</p>
<p>El año pasado el gasto militar mundial ascendió hasta 1,9 billones de dólares, experimentando el mayor incremento interanual desde la crisis global del año 2009.9 Por dimensión esta “economía de la guerra” formaría parte del <em>top </em>de las diez principales economías mundiales (por detrás de la de Francia y delante de la italiana). De los 20 países que más gastan en defensa, la mitad son países de la OTAN (que en su conjunto representa el 53,1% del gasto total). De ese porcentaje, casi cuarenta puntos corresponden a los EEUU, de manera que su porcentaje en el gasto militar mundial duplica el peso que tiene la economía norteamericana en el PIB mundial. La economía estadounidense es una economía militarizada, por peso en el PIB y por ser el principal país exportador de armas del planeta (el 38,6% del total en el periodo 2017-2021). Desde esta perspectiva adquieren un hondo signiﬁcado las palabras del sindicalista y activista de los derechos civiles Philip Randolph: «Haz que las guerras no sean rentables y las harás imposibles». Un convencimiento que comparte el fotoperiodista español Gervasio Sánchez tras cubrir buena parte de los conﬂictos armados contemporáneos: «La guerra es un gran negocio del que se beneﬁcian los países más avanzados».10</p>
<p>Entiéndase bien: no es solo que el armamentismo represente un negocio <em>per se</em>, es que es también la manera en que prosperan los negocios en este mundo. La lógica bélica resulta indistinguible de la lógica competitiva del capitalismo. El armamentismo se muestra como una tendencia asociada a este nuevo orden que va emergiendo porque lo que está en disputa es la hegemonía y las zonas de inﬂuencia en las que ejercer el poder económico que preserva y da continuidad al modo de vida capitalista en el que estamos instalados.</p>
<p>Santiago Álvarez Cantalapiedra es director de FUHEM Ecosocial y de la revista<em> Papeles de Relaciones Ecosociales y cambio global. </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>NOTAS</h4>
<p>1  Lo he señalado con algo más de detalle en la Parte II «Cambio de época y nuevo orden» de mi libro <em>La Gran encrucijada. Crisis ecosocial y cambio de paradigma</em>, Ediciones HOAC, Madrid, 2019.</p>
<p>2  No solo hay en juego una tendencia parcialmente desglobalizadora, también se observan cambios en los rasgos del propio proceso globalizador: en la fase álgida de la hiperglobalización de los años noventa, se acrecentó el comercio mundial y la movilidad de los capitales productivos y ﬁnancieros, impidiendo (o seleccionando) la movilidad de la fuerza de trabajo; ahora, uno de los cambios más signiﬁcativos al que estamos asistiendo es, gracias a las nuevas tecnologías, la aceleración de la deslocalización laboral, de manera que se puede teletrabajar para una compañía extranjera sin necesidad de desplazarse físicamente al país donde se encuentra ubicada, mientras que la integración de los mercados de capitales se va viendo resentida debido a la dinámica de fragmentación en grandes bloques económicos.</p>
<p>3  Ucrania, desde el momento en el que expresó su intención de formar parte de la UE, es decir, de Occidente, ha sido el campo de batalla de un conﬂicto entre el creciente deseo de Putin de incorporar la parte eslava del imperio ruso a su órbita y la estrategia atlantista de expandir la OTAN hasta las fronteras de Rusia, convirtiéndose en presa geoestratégica de dos imperialismos en declive. Véase Rafael Poch, «<a href="https://ctxt.es/es/20220201/Firmas/38847/putin-ucrania-kiev-bombardeos-guerra-%20rafael-poch.htm" target="_blank" rel="noopener">Putin cruza el Rubicón</a>», <em>ctxt</em>, 24 de marzo de 2022 y Edgar Morin, «El pensador Edgar Morin reﬂexiona, desde sus 100 años, sobre la guerra en Ucrania: “Me acuerdo de la angustia que sentí durante la crisis de los misiles”», <em>EL PAÍS</em>, 26 de marzo de 2022.</p>
<p>4  Versión completa en línea del libro<a href="https://archive.org/details/ClausewitzKarlVonDeLaGuerra/page/n1/mode/2up" target="_blank" rel="noopener"> <em>De la guerra </em></a>de Karl von Clausewitz en español.</p>
<p>5  Como ha señalado oportunamente Piketty, para que esa medida contra los oligarcas rusos sea realmente efectiva sería necesario el establecimiento de un registro ﬁnanciero internacional que no es del agrado de nuestra propia oligarquía ﬁnanciera occidental por sus múltiples vínculos con los primeros (véase: Thomas Piketty, «Sancionar a los oligarcas, no al pueblo», <em>EL PAÍS</em>, 6 de marzo de 2022). En relación con otras iniciativas, como la prohibición de exportar bienes de lujo a Rusia o la suspensión de actividades de numerosas empresas occidentales en el mercado ruso, hay que verlas más como una cuestión reputacional de las empresas que como sanciones realmente efectivas, sobre todo si tenemos en cuenta que la amplia mayoría de la población de aquel país no suele circular en Jaguar o beber Dom Pérignon ni es consumidora habitual siquiera de productos de Zara, Apple o Netﬂix.</p>
<p>6  El sistema SWIFT (acrónimo de Society for World Interbank Financial Telecommunication) es un claro ejemplo de la hegemonía ﬁnanciera de Occidente. Fundado en 1973 en Bruselas, agrupa a más de 11.000 organizaciones ﬁnancieras de 200 países, pero está supervisada por los bancos centrales de unos pocos (EEUU, Alemania, Bélgica, Canadá, Francia, Italia, Japón, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza, más el Banco Central Europeo), correspondiendo el liderazgo a Bélgica al estar ubicada la sociedad en dicho país. El Sistema de Pago Interbancario y Transfronterizo (CIPS, del inglés Cross-Border Interbank Payment System) es la alternativa en moneda china. Aunque operativo desde el año 2015, aún está muy lejos de la dimensión adquirida por el primer sistema: el CIPS cuenta únicamente con 19 bancos y 176 participantes indirectos que cubren 47 países y regiones.</p>
<p>7 Según los datos proporcionados por el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), <a href="https://www.sipri.org/" target="_blank" rel="noopener">www.sipri.org</a></p>
<p>8 Después de las intervenciones de la OTAN en Serbia en 1999, Afganistán en 2001, Irak en 2004 o Libia en 2011, ¿es posible todavía seguir considerándola como una organización defensiva?</p>
<p>9 <a href="https://sipri.org/sites/default/files/2021-04/sipri_milex_press_release_esp.pdf" target="_blank" rel="noopener">Comunicado de prensa del SIPRI</a>, Estocolmo, 26 de abril de 2021.</p>
<p>10 Entrevista de Carlos Moncín a Gervasio Sánchez, Heraldo, 10 de noviembre de 2009.</p>
<p>Acceso al texto del artículo en formato pdf: <a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/la-emergencia-acelerada-de-un-nuevo-orden-regreso-de-la-geopolitica-y-pulsiones-armamentisticas/" target="_blank" rel="noopener"><em>La emergencia acelerada de un nuevo orden. Regreso de la geopolítica y pulsiones armamentísticas</em></a>.</p>
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