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		<title>III Jornadas de Justicia Alimentaria: Síntesis y Conclusiones</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Mar 2023 08:20:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agenda Ecosocial]]></category>
		<category><![CDATA[Comedores Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis Ecosocial]]></category>
		<category><![CDATA[Desperdicio Alimentario]]></category>
		<category><![CDATA[destacadasecosocial]]></category>
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		<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignright size-full wp-image-149421" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria.jpg" alt="" width="1801" height="873" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria.jpg 1801w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-450x218.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-1200x582.jpg 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-300x145.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-768x372.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-1536x745.jpg 1536w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-350x170.jpg 350w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-600x291.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/02/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-64x31.jpg 64w" sizes="(max-width: 1801px) 100vw, 1801px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Durante el mes de febrero y marzo de 2023 se ha desarrollado la tercera edición de las Jornadas de Justicia Alimentaria organizada por FUHEM Ecosocial  en colaboración con: <a href="https://www.facebook.com/ElSantaCentroSocial/?locale=es_LA" target="_blank" rel="noopener">Espacio Social ElSanta</a>, Observatorio para el Derecho a la Alimentación de la Comunidad de Madrid, Carta Contra el Hambre y <a href="https://madridagroecologico.org/" target="_blank" rel="noopener">Madrid Agroecológico</a>  y con el apoyo de: <a href="https://blogs.sindominio.net/surcoasurco/" target="_blank" rel="noopener">Surco a Surco</a>, y la <a href="https://fundacionsmp.org/" target="_blank" rel="noopener">Fundación San Martín de Porres</a>.</p>
<p>Las Jornadas contaron con cuatro sesiones en las que se trataron los siguientes temas:</p>
<p>1ª Sesión: <strong>La alimentación en el cruce de las crisis del s. XXI.</strong></p>
<p>2ª Sesión: <strong>La paradoja del desperdicio alimentario.</strong></p>
<p>3ª Sesión: <strong>Experiencias I. Hacia alternativas alimentarias.</strong></p>
<p>4ª Sesión: <strong>Experiencias II. Pisando la tierra. </strong></p>
<p>Estas sesiones se convirtieron en un lugar de encuentro de colectivos, fundaciones, academia, cooperativas, grupos de producción y consumo, y de personas interesadas e involucradas en cambiar el rumbo a un sistema alimentario injusto, inseguro e insostenible, con el fin de reflexionar juntas, y poder fortalecer ese entramado de conexiones y espacios de resistencia que se construyen en pro de una alimentación inclusiva, justa y sostenible para todas las personas.</p>
<p>Las jornadas abordaron  la paradoja generada por las dinámicas del sistema alimentario y se hicieron eco de experiencias que, desde diferentes ámbitos, se proponen como espacio de prácticas y lógicas alternativas al modelo dominante.</p>
<p>A continuación, ofrecemos una síntesis de las principales aportaciones en relación al diagnóstico, propuestas y respuestas ante la emergencia alimentaria, el video de la relatoría de las Jornadas y las Comunicaciones que colectivos/organizaciones nos han enviado, con el objetivo de ampliar el alcance de las reflexiones, propuestas y experiencias más allá de las cuatro sesiones de las jornadas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><mark>DIAGNÓSTICO</mark></h4>
<p>&nbsp;</p>
<ol>
<li>El sistema alimentario se ha globalizado en las últimas cuatro décadas conforme a los intereses de las grandes corporaciones y los países más industrializados, siguiendo una lógica productivista según los dictámenes del mercado. Las corporaciones trasnacionales han definido un orden alimentario a través de tres procesos determinantes en la distribución del poder: la securitización, la financiarización y la proliferación de los tratados de libre comer­cio. Este nuevo orden, o <em>constitucionalismo alimentario</em>, impone una estructura de dominación que antepone los intereses de las clases transnacionales sobre las necesidades alimentarias de la humanidad. Como resultado, nos encontramos ante un sistema que no garantiza una alimentación suficiente ni adecuada a una parte significativa de la población mundial, al tiempo que se revela ecológicamente insostenible.</li>
<li>No garantiza una alimentación suficiente y adecuada porque 2.700 millones de seres humanos están malnutridos, unos por defecto (800 millones de personas desnutridas) y otros por exceso (1.900 millones de personas con sobrepeso y obesidad). En España, un millón trescientos mil hogares padecen una mala alimentación. Resulta además insostenible desde el punto de vista ecológico porque dicho modelo alimentario es el responsable de un tercio de los gases de efecto invernadero y porque, conforme al carácter despilfarrador del capitalismo, provoca enormes pérdidas y desperdicios en un mundo donde aún ochocientos millones de personas se acuestan con hambre cada día.</li>
<li>Merecen una mención especial la pérdida y el desperdicio alimentario porque constituyen una piedra de escándalo tanto en términos éticos, como ecológicos y económicos. La FAO señala que un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se pierde o desperdicia. Se calcula que, con la mitad de los desperdicios alimentarios se podría alimentar a todas las personas que pasan hambre en el mundo. En el caso concreto de Europa se desperdician más toneladas de alimentos que las que se importan. En España se desperdician 4.200 millones de kilos a lo largo de toda la cadena alimentaria (datos que probablemente infrarrepresenten el problema). Además de esta vergonzosa situación de inequidad e injusticia, estas pérdidas y desperdicios tienen un impacto enorme en términos ecológicos (emisiones de CO₂, nutrientes de la tierra desperdiciados, gasto de agua, contaminación y gasto por pesticidas y fertilizantes, consumo de energía para su transporte, transformación y distribución, gastos añadidos en la gestión de residuos y excedentes, etc.). Sin embargo estos llamativos datos no pueden interpretarse vinculando la emergencia alimentaria a la disminución del desperdicio, tomando a los pobres como digestores de las sobras,  pues aunque ambos fenómenos responden a la misma matriz capitalista, deben gestionarse según sus propias lógicas internas, el acceso a la alimentación por un lado, y la disminución en origen de pérdidas y desperdicios por otro.</li>
<li>Este sistema alimentario genera ganadores y perdedores. Los beneficiarios son las grandes corporaciones transnacionales y los países del Norte Global, principales agentes acaparadores de tierras y recursos biotecnológicos. Entre los perdedores se encuentra el campesinado (que es quien alimenta realmente a la humanidad al cultivar el 75% de los alimentos del mundo), las personas consumidoras que ven cómo se les arrebata su capacidad de agencia y el control sobre su alimentación y, sobre todo, las mayorías sociales en los países del Sur Global y los ecosistemas de los que dependemos.</li>
<li>En la coyuntura actual los precios de la comida se han disparado. El índice de precios de los alimentos que elabora mensualmente la FAO (y que recoge la evolución en todo el mundo) señala que los alimentos se encarecieron un 28,1% en el año 2021. Hay que remontarse a mediados de la década de los setenta para encontrar un alza tan elevada. En España el precio de los alimentos ha repuntado un 16,6% en febrero pese a la rebaja de impuestos del Gobierno. Se convierte así en la más alta de la serie histórica iniciada en 1994. El alza de los precios de los alimentos representa un grave perjuicio a las familias con menos ingresos al representar la cesta de alimentos la principal categoría del gasto de su presupuesto. Al coincidir con un incremento en la factura eléctrica y enormes dificultades en el acceso a la vivienda condena a millones de familias a una mayor inseguridad vital y menoscaba la libertad al incrementar su dependencia de los subsidios y la beneficencia.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<h4><mark>PROPUESTAS</mark></h4>
<p><strong> </strong></p>
<ol start="6">
<li>Ante este sistema alimentario injusto e insostenible hay que hacer posible una transición alimentaria que responda a las necesidades de la gente y que cuide el planeta. Una transición alimentaria basada en la agroecología que garantice de una vez por todas el derecho fundamental a una alimentación sana, justa y sostenible para toda la población. Una transición de esta naturaleza requiere cambios institucionales y el apoyo a todas las iniciativas sociales que buscan la soberanía alimentaria. Recuperar el control social sobre la alimentación es sinónimo de participación, corresponsabilidad y relaciones de apoyo mutuo, pues solo fortaleciendo lazos comunitarios y revalorizando los recursos y espacios comunes estaremos en condiciones de construir otro modelo alimentario. Una transición que además ha de ir acompañada de medidas urgentes para atajar la actual coyuntura alcista de los precios y dar cobertura a los sectores sociales más afectados.</li>
<li>Entre los necesarios cambios institucionales, se aboca por la aprobación en España de una ley que centre sus esfuerzos en evitar las pérdidas y el desperdicio en todas las fases de la cadena alimentaria. El anteproyecto de ley que actualmente se está tramitando ha terminado por desplazar su atención hacia la gestión de los excedentes, sin definir y medir con claridad qué son pérdidas y qué es desperdicio alimentario, sin incluir acciones y medidas que faciliten el cumplimiento de la ley y sanciones a quienes intenten esquivarla, y sin ofrecer un espacio de gobernanza donde todos los actores puedan participar en la implementación y el seguimiento de la ley. Para ello es necesario abordar este problema desde una perspectiva sistémica, que considere todos los eslabones de la cadena alimentaria y sus interrelaciones (producción y recogida -tanto en la agricultura como en la pesca-, transformación, transporte, distribución en grandes superficies y comercios, y consumo en establecimientos y hogares) y que apunte a prevenir ese desperdicio y no solo a gestionarlo, de manera que también implique obligaciones y sanciones para quienes no cumplan con las medidas. Es necesario que la ley sea mucho más ambiciosa si no se quiere minar su alcance desde el principio, teniendo en cuenta que las propias directrices europeas obligarán en muy poco tiempo a cumplir normas mucho más estrictas en esta materia. Es por ello por lo que desde estas III Jornadas apoyamos plenamente las propuestas del <span style="color: #3366ff;"><a style="color: #3366ff;" href="https://enraizaderechos.org/noticias/lanzamos-el-colectivo-leysindesperdicio/" target="_blank" rel="noopener">Colectivo #Ley sin desperdicio</a>.</span> Todavía estamos a tiempo de desarrollar una ley ambiciosa y realmente comprometida con el objetivo de frenar las pérdidas y el desperdicio.</li>
<li>En el campo de las prácticas sociales existen una pluralidad de iniciativas inspiradoras que pretenden evitar pérdidas y reaprovechar aquello que es desperdiciado, algunas de las cuales han sido compartidas y debatidas en las III Jornadas. Son experiencias concretas que, sin embargo, no renuncian a una visión sistémica al abordar los diferentes aspectos relacionados con las pérdidas y desperdicios en los diversos eslabones de la cadena alimentaria, apuestan por el reaprovechamiento y por la vinculación con los grupos vulnerables en su acceso a una alimentación saludable, implicándose en procesos de integración social multidimensional, dinámicas participativas y fomento de la reciprocidad muy lejos del mero asistencialismo. Son ejemplos de buenas prácticas de las que podemos derivar muchos aprendizajes y que conviene difundir y apoyar en este proceso de denuncia y lucha contra el escándalo del despilfarro alimentario. En la misma dirección, se hace necesario también poner en marcha campañas y proyectos de sensibilización y concienciación, así como desarrollar el conocimiento y la investigación no sólo en torno a las dimensiones cuantitativas del desperdicio, sino sobre las formas y dinámicas por las que se produce, de manera que se puedan trabajar políticas y proyectos para atajar este fenómeno escandaloso.</li>
<li>Los residuos orgánicos constituyen el grueso de los residuos sólidos urbanos y solo una parte insignificante se recupera para su reintroducción como nutrientes que fertilicen la tierra. La extensión de iniciativas en favor de un compostaje comunitario puede representar una valiosa contribución que evite que esos residuos terminen incinerados y ser una poderosa herramienta de apoyo a los huertos urbanos. Sin embargo, hay todavía demasiadas barreras administrativas y legislativas que impiden que estas iniciativas vinculadas a la agroecología y a la economía social y solidaria logren desarrollarse y desplegar todo su potencial.</li>
<li>Una de las entidades invitadas en las Jornadas a presentar su experiencia, la cooperativa unitaria agroecológica <a href="https://blogs.sindominio.net/surcoasurco/" target="_blank" rel="noopener">Surco a Surco</a> que lleva funcionando más de 20 años, es un ejemplo de como, gracias a la cooperación, la autogestión y la generación de una comunidad de productores y consumidores que se articula en torno a la alimentación y el territorio es posible imaginarse otro sistema alimentario. Se presenta como una alternativa al mercado, no como un mercado alternativo, por lo que tiene un gran potencial de transformación social. Pero también afronta dificultades en un contexto en el que prima el individualismo y la competitividad. El acceso a la tierra es una dificultad añadida y por eso han empezado a comprar tierras, para tener una mayor estabilidad.</li>
<li>En la última sesión de las Jornadas se ha presentado también la experiencia de <span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="http://www.asdecoba.org/" target="_blank" rel="noopener">ASDECOBA</a></span>. “Y por soñar, soñemos”: sentarse a la ‘Mesa común’ de los empobrecidos de la sociedad actual. Metáfora que simboliza la conexión de los espacios peor maltratados en esta sociedad: el mundo rural envejecido y hambriento, que alimentó con su trabajo a la sociedad del ayer; los barrios urbanos precarizados, que impiden un futuro de vida a mujeres y niños; y la exclusión final del recluso en cárceles de la vergüenza, que privan de dignidad. En suma, soñar el objetivo de dar vida, palabra y trabajo a quienes ya no cuentan, como respuesta a necesidades actuales y cercanas. De este sueño partirían múltiples iniciativas de ‘cocinas rurales y urbanas’; el trabajo en ‘huertas comunitarias’ en contacto directo con la tierra; el ‘centro comunitario de alimentación’; la ‘red de sabores y saberes de esta tierra’; la ‘recuperación de comida sobrante de establecimientos comunitarios’; el ‘embotamiento de frutas, verduras y hortalizas de temporada’; el ‘reflotamiento de panaderías rurales al borde de la jubilación; el nuevo afán del cultivo de trigo para hacer buena harina para un buen pan’ amasado en panaderías reflotadas y repartido entre los comensales empobrecidos sentados dignamente en la mesa común. La mesa común también interpela al resto de la sociedad a sentarse para participar en las soluciones: ayuntamientos locales, movimientos sociales solidarios, iglesias y particulares, con el límite de quienes empobrecen con su beneficio al mundo rural, a barrios en las periferias urbanas y de quienes criminalizan la vida en la calle y recluyen en las cárceles.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<h4><mark>RESPUESTAS ANTE LA EMERGENCIA ALIMENTARIA</mark></h4>
<p>&nbsp;</p>
<ol start="12">
<li>El incremento de los precios de los alimentos, de la energía y de los fertilizantes que ha impulsado la guerra de Ucrania ha coincidido con una época sequías y heladas que han reducido las cosechas y la oferta de alimentos. Estamos ante una tormenta perfecta que amenaza la seguridad alimentaria de millones de personas en muchos países. En el nuestro, la discusión sobre qué hacer ante la subida del coste de la canasta básica está encima de la mesa. El gobierno ha aprobado la rebaja del IVA de algunos productos básicos y un cheque de 200 euros para las familias con ingresos menores de 27.000 euros. ¿Es un cortafuegos suficiente? Es posible, siempre que se extienda la medida y se simplifiquen los trámites para acceder a la ayuda. Pero la situación de emergencia alimentaria no debería hacernos olvidar las desiguales relaciones de poder que atraviesan los eslabones de la alargada cadena alimentaria. No todos los agentes tienen la misma capacidad de trasladar costes y fijar precios. Este factor estructural persistirá más allá de la coyuntura. Desconcentrar y descentralizar el poder sobre los mercados y simplificar los circuitos comerciales entre campesinos y consumidores urbanos, apostando por alimentos de proximidad, no solo sirve para avanzar hacia la soberanía alimentaria, también es una forma de evitar alzas desproporcionadas en los precios de los alimentos ante la presión de costes o estrangulamientos en las cadenas de suministros de ciertos insumos.</li>
<li>Se necesitan herramientas eficaces que acaben con la inseguridad alimentaria y contribuyan a garantizar el derecho a la alimentación. El caso de las tarjetas monedero ha pasado a primer plano de la actualidad debido a la nueva estrategia FEAD+ de la Unión Europea, para 2021-27, que plantea en uno de sus capítulos, apoyar la asistencia material básica (no sólo alimentos) y medidas de acompañamiento para las “familias más desfavorecidas, en particular menores”, dando prioridad a “tarjetas o vales que respeten la dignidad y eviten la estigmatización”. El problema de estas ayudas es su baja cuantía (menos de 12 millones anuales para la Comunidad de Madrid) que sólo permite cubrir una parte muy pequeña de la ayuda alimentaria de emergencia que se distribuye actualmente (sólo el Banco de Alimentos de Madrid gestiona un presupuesto anual cinco veces mayor), además de los problemas de manejo de las tarjetas que se espera sean gestionadas por los Servicios sociales, ya muy saturados actualmente. Tradicionalmente, no ha existido una política pública específica para garantizar el derecho a la alimentación y la ayuda alimentaria procedente de los excedentes agrícolas de la PAC desde la segunda mitad de los años 80, que dio paso al primer programa FEAD de 2014-20, se orientó a reforzar el aporte de alimentos de las tradicionales entidades de caridad, filantropía y ONG a través de las dos distribuidoras de ámbito estatal (FESBAL y Cruz Roja). La aplicación en España y en la Comunidad de Madrid de la nueva estrategia FEAD+ está siendo muy lenta, a pesar de los esfuerzos del Ministerio de Derechos Sociales que sustituye al Ministerio de Agricultura en la coordinación de la ayuda Europa, y los resultados esperados son todavía inciertos.</li>
<li>En el ámbito más próximo de la ciudad de Madrid, el movimiento surgido de la Carta contra el Hambre (2014) llevó a cabo una serie de iniciativas reclamando un mayor compromiso público ante la emergencia alimentaria y pidiendo que el reparto de alimentos se ejerciera respetando la dignidad de las personas y facilitando su participación. En este marco, se puso en marcha en 2018 la primera Tarjeta de Alimentación (TAT) con financiación pública desde un proceso asambleario de base en el distrito de Tetuán, que sirvió de inspiración inicial para la Tarjeta Familias del Ayuntamiento de Madrid (2020), pero ahora sin participación de la base social que había inspirada a la TAT. En marzo de 2023 la Tarjeta Familias se había concedido a 21.000 hogares, dato acumulado que esconde el número real de tarjetas vigentes a lo largo del tiempo. Tampoco conocemos la parte de presupuesto que se lleva la entidad gestora de la Tarjeta (Caixabank), una vez que los Servicios sociales deciden concederla a los dos o tres meses de iniciar el trámite correspondiente.</li>
<li>Desde las experiencias de Carta contra el Hambre y Mesa contra la Exclusión de Tetuán, nos planteamos un modelo alternativo sobre los siguientes tres ejes: 1) participación democrática: asambleas, gestión compartida, centros de cultura alimentaria, huertos urbanos, grupos de consumo, etc.; 2) coordinación entre entidades de reparto y con otros recursos que tratan de abordar/superar situaciones de exclusión (IMV y otras prestaciones; políticas de vivienda, empleo, formación etc); y 3) métodos plurales, respetuosos de las personas, para ejercer el derecho (tarjetas o vales de financiación pública con un monto suficiente, libre elección en el comercio local, economatos solidarios, reciclaje de alimentos de proximidad, etc.).</li>
<li>Experiencias como las que impulsan proyectos e iniciativas como <a href="https://espigoladors.cat/" target="_blank" rel="noopener">Espigoladors</a>, <a href="https://www.refood.es/" target="_blank" rel="noopener">ReFood</a>, Mesa contra la Exclusión de Tetuán, <a href="http://www.asdecoba.org/asdecoba" target="_blank" rel="noopener">ASDECOBA</a> y tantas otras, al arrancar de las necesidades de la gente y de la autoorganización en economías comunitarias, aúnan en torno a la experiencia alimentaria la lucha por el derecho a la alimentación, a un empleo digno y al cuidado de la tierra.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p>Acceso al documento en formato pdf: <em><a href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/03/III-Jornadas-Justicia-Alimentaria-_conclusiones.pdf" target="_blank" rel="noopener">III Jornadas de Justicia Alimentaria: Síntesis y Conclusiones</a></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><mark>Video de la Relatoría</mark></h4>
<p>&nbsp;</p>
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<p>&nbsp;</p>
<h4><mark>Comunicaciones</mark></h4>
<p>Descarga el documento a texto completo en formato pdf: <a href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2023/04/Jornadas-Justicia-Alimentaria-Comunicaciones-2023.pdf" target="_blank" rel="noopener"><em>Jornadas de Justicia Alimentaria 2023. Comunicaciones. </em></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="alignright wp-image-141269" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-450x104.png" alt="" width="432" height="100" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-450x104.png 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-1200x278.png 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-300x69.png 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-768x178.png 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-600x139.png 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd-64x15.png 64w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/Logo_Miterd.png 1280w" sizes="(max-width: 432px) 100vw, 432px" /></p>
<p>Estas jornadas han sido realizadas con el apoyo financiero del <strong>Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD)</strong>. El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de <strong>FUHEM</strong> y no refleja necesariamente la opinión del <strong>MITERD</strong>.</p>
<p>Ediciones anteriores:</p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/2023/02/07/iii-jornadas-de-justicia-alimentaria/" target="_blank" rel="noopener"><mark>III Jornadas de Justicia Alimentaria.</mark></a></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/2020/03/18/ii-jornadas-de-justicia-alimentaria/" target="_blank" rel="noopener"><mark>II Jornadas de Justicia Alimentaria.</mark></a></p>
<p><a href="https://www.fuhem.es/2018/01/06/justicia-alimentaria-en-la-ciudad/" target="_blank" rel="noopener"><mark>I Jornadas de Justicia Alimentaria.</mark></a></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.fuhem.es/2023/03/30/iii-jornadas-de-justicia-alimentaria-sintesis-y-conclusiones/feed/</wfw:commentRss>
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			</item>
		<item>
		<title>El hambre, la pandemia del siglo XXI</title>
		<link>https://www.fuhem.es/2022/10/16/el-hambre-la-pandemia-del-siglo-xxi/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 16 Oct 2022 11:04:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis Alimentaria]]></category>
		<category><![CDATA[hambre]]></category>
		<category><![CDATA[ODS]]></category>
		<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>
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					<description><![CDATA[En pleno siglo XXI en un planeta que produce la cantidad suﬁciente de alimentos para alimentar a todos convivimos, sin embargo, con un viejo drama que apenas recibe atención: el hambre.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El artículo de <strong>Enrique Yeves Valero</strong>, «El hambre, la pandemia del siglo XXI», publicado en el <a href="https://www.fuhem.es/papeles/papeles-numero-154/" target="_blank" rel="noopener">número 154</a> de la revista <a href="https://www.fuhem.es/revista-papeles/" target="_blank" rel="noopener"><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global</em></a>, constata que en pleno siglo XXI de avances tecnológicos sin precedentes donde exploramos lejanos planetas y con acceso a una información masiva como ninguna otra generación anterior convivimos sin embargo con un viejo drama que apenas recibe atención.</p>
<p>Casi 700 millones de personas mueren por causas relacionadas con el hambre cada año, es decir, una de cada nueve personas de nuestro planeta (según los últimos datos de la ONU). Cifra escandalosa, vergonzante, que el azote de la COVID-19 no va, precisamente, a mitigar. Bien al contrario, según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), la pandemia podría provocar un aumento de otros 130 millones a esa cifra ya de por sí indecente.</p>
<blockquote><p><strong>Toda una paradoja en un planeta que produce la cantidad suﬁciente de alimentos para alimentar a todos, casi el doble para ser exactos. </strong></p></blockquote>
<p>Y peor aún, desde que se aprobaron pomposamente en 2015 los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en Nueva York por todos los dignatarios del mundo en los que se comprometían a erradicar el hambre en el mundo esta no ha hecho más que aumentar desde entonces, cambiando la tendencia positiva de varias décadas.</p>
<h4>La geografía del hambre</h4>
<p>Pero vayamos por partes. ¿Dónde hay hambre hoy en el mundo?</p>
<p>Asia sigue albergando al número más elevado de personas subalimentadas (381 millones). África ocupa el segundo lugar (250 millones), seguida de América Latina y el Caribe (48 millones). La prevalencia mundial de la subalimentación (es decir, la tasa general de personas hambrientas), del 8,9%, ha variado poco, pero los números absolutos vienen aumentando desde 2015. Esto signiﬁca que en los últimos cinco años el hambre ha crecido al ritmo de la población mundial.</p>
<p>A su vez, ello oculta grandes disparidades regionales: en términos porcentuales, África es la región más afectada –y lo es cada vez más–, ya que el 19,1% de la población está subalimentada. Este porcentaje duplica con creces la tasa de Asia (8,3%) y de América Latina y el Caribe (7,4%). Sobre la base de las tendencias actuales, para 2030 África concentrará más de la mitad de las personas aquejadas de hambre crónica en el mundo.</p>
<p>En otras palabras, donde hay más gente que sufre el hambre es en Asia, pero porcentualmente la tasa proporcional más elevada es en África.</p>
<p>El impulso a estas tendencias se debe principalmente a una combinación de factores, en particular los conﬂictos y los fenómenos meteorológicos extremos, que afectan actualmente a una serie de países de África. Por ejemplo, en los países del África subsahariana afectados por conﬂictos, el número de personas subalimentadas aumentó 23,4 millones entre 2015 y 2018, un incremento notablemente más acusado en comparación con los países no expuestos a conﬂictos.</p>
<p>Una repercusión en la seguridad alimentaria incluso más drástica y a más largo plazo parece estar asociada con la exposición a la sequía. Los países clasiﬁcados como sensibles a la sequía en el África subsahariana han experimentado un incremento de la prevalencia de la subalimentación del 17,4% al 21,8% durante los últimos seis años, mientras que, de hecho, en el mismo período la subalimentación disminuyó (de una media del 24,6% al 23,8%) en los demás países de la región. El número de personas subalimentadas en los países sensibles a la sequía se ha incrementado un 45,6% desde 2012.</p>
<p>En Asia, la subalimentación ha descendido de manera constante en la mayoría de las regiones, alcanzando el 11,4% en 2017. La excepción es Asia occidental, donde la subalimentación ha aumentado desde 2010 hasta alcanzar a más del 12% de la población. En la subregión de Asia occidental, los países que se han visto afectados por conﬂictos o por levantamientos populares en los estados árabes muestran un incremento de la subalimentación desde un valor del 17,8% en el 2010 hasta un 27% de la población en el año 2018.</p>
<p>En América Latina y el Caribe, las tasas de subalimentación se han incrementado en los últimos años, principalmente como consecuencia de la situación en América del Sur, donde la subalimentación pasó del 4,6% en 2013 al 5,5% en 2017. El aumento observado en los últimos años se debe a la desaceleración eco- nómica experimentada por varios países, especialmente de Venezuela, donde la subalimentación casi se cuadruplicó, al pasar del 6,4% en 2012-14 al 21,2% en 2016-18.</p>
<p>Por el contrario, las tasas de la prevalencia de la subalimentación en América Central y el Caribe, a pesar de ser superiores a las de América del Sur, han disminuido en los últimos años.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>Un planeta abundante</h4>
<p>Pero, ¿por qué hay hambre?</p>
<p>El hambre es un fenómeno complejo. No se trata de producir más, como mucha gente piensa. Producimos lo suﬁciente, y de sobra.</p>
<p>Desde los albores de la humanidad, es decir, durante unos 2,5 millones de años, los humanos se alimentaron con lo que tenían a su alcance, cazando animales y recolectando plantas. Hace aproximadamente 12.000 años, en la cuenca de los grandes ríos –Tigris, Éufrates, Nilo y Yangtsé– tuvo lugar el nacimiento de la agricultura y, con ella, una revolución agrícola que provocó un crecimiento imparable hasta nuestros días.</p>
<p>En los siguientes años vimos alzarse las primeras grandes ciudades y los grandes imperios sucederse escalonadamente cada vez más potentes: Sumer, Persia, Grecia, Roma, China, aztecas, mayas, el imperio español, holandés, británico… pero en realidad el crecimiento de la población fue relativamente moderado hasta hace muy poco, hasta la revolución industrial de principios de 1800.</p>
<p>Si contamos desde el nacimiento de la agricultura, la humanidad tardó unos 10.000 años en alcanzar los 100 millones de habitantes (alrededor de la época de imperio romano). Hacia 1500 se llega a la cifra de los 500 millones y para 1820 se supera por primera vez a la cifra mágica de los 1.000 millones. A partir de aquí, con la revolución industrial, el número se dispara: en un siglo se duplica. En 1970 se llega a los 3.000 millones y bastaron solo otras cuatro décadas para que se volviera a duplicar superando los 6.000 millones. En la actualidad se calcula que somos unos 7.700 millones de habitantes y, según las proyecciones de Naciones Unidas, alcanzaremos la barrera de los 10.000 millones alrededor del 2050 y llegaremos a un máximo de casi 11.000 millones a ﬁnales de siglo, a medida que siga disminuyendo la tasa de fecundidad. Durante este período, se prevé que la población mundial será cada vez más urbana y que la población de 65 años o más superará en número a la de menores de 5 años.</p>
<p>Se prevé que, de aquí a 2050, la mitad del crecimiento de la población mundial se originará en solo nueve países, a saber: India, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo, Etiopía, Tanzania, Indonesia, Egipto y Estados Unidos de América (en orden decreciente). Es probable que la población de África Subsahariana se duplique, mientras que la población de Europa podría disminuir.</p>
<p>Como hemos visto, la presión del ser humano sobre los recursos disponibles en el planeta es tremenda. Pero la capacidad del hombre de incrementar y mejorar los rendimientos de los recursos es asimismo espectacular.</p>
<blockquote><p><strong>En los últimos 500 años ¡la población se ha multiplicado por 14!  ¡La producción humana por 240!</strong></p></blockquote>
<p>Desde la revolución agrícola y el inicio de la diabólica progresión geométrica del crecimiento demográﬁco, la carrera entre producción de alimentos y población la ha venido ganando holgadamente la primera.</p>
<p>Detengamos de nuevo para reﬂexionar cómo el mundo ha cambiado de forma tan radical en poco tiempo. Hasta la época moderna tardía, alrededor de un 90% de la población mundial vivía de la agricultura. Dicha cifra fue reduciéndose a medida que no era ya necesaria tanta gente para producir suﬁcientes alimentos.</p>
<p>En Estados Unidos tan solo el 2% de la población vive de la agricultura, pero esa cifra ínﬁma produce no solo lo suﬁciente para alimentar al resto del país sino para exportar sus excedentes. En Europa la cifra dedicada a la agricultura es apenas del 3% de su población.</p>
<p>Para ver cómo hemos afrontado esa constante dialéctica entre el incremento de la población y la necesidad de alimentos no hay ejemplo más evidente que el ocurrido en los últimos cincuenta años del siglo XX, entre 1950 y el 2000. Mientras la población del planeta se multiplicaba por dos veces y media, una serie de avances cientíﬁcos permitía incrementar los rendimientos agrícolas de forma espectacular en lo que se ha denominado la revolución verde (que luego se ha demostrado que era cualquier cosa menos “verde”) consiguiendo que la producción de alimentos se triplicara con creces.</p>
<p>¿Podremos seguir ganando esta carrera? ¿Y si es así, a qué precio?</p>
<p>La FAO calcula que para dar de comer a los aproximadamente 10.000 millones de personas en el año 2050 habrá que incrementar aproximadamente un 50% nuestra producción actual de alimentos.</p>
<p>En la actualidad tres cuartas partes de la comida que consumimos son arroz, trigo o maíz. Solo el arroz supone la mitad de la comida mundial. Pero esa dieta está cambiando a un ritmo tan acelerado como nuestro propio mundo. En 1980 los chinos comían, de media, unos 14 kilos de carne por persona al año: ahora unos 55.</p>
<p>En las últimas décadas el consumo de carne aumentó el doble que la población, el consumo de huevos tres veces más. Hacia 1950 el consumo mundial de carne era de unos 50 millones de toneladas al año; en la actualidad se ha multiplicado por seis y se espera que hacia el 2030 vuelva a duplicarse.</p>
<blockquote><p><strong>Hacia </strong><strong>1950 el consumo mundial de carne era de unos 50 millones de toneladas al año; en la actualidad se ha </strong><strong>multiplicado por </strong><strong>seis</strong></p></blockquote>
<p>Basta citar como ejemplo nuestras macro producciones de cerdos y pollos. Brasil, que es el primer exportador mundial de pollos, produce cada año unos 7.000 millones de pollos, tantos como habitantes tiene la Tierra, cantidad que sacriﬁca y exporta a todos los rincones del planeta. En Estados Unido y en China producen una cifra parecida, pero se los comen ellos.</p>
<p>El ser humano ha pulverizado su entorno para convertirlo en una gran despensa: en la actualidad frente a los 7.500 leones que todavía viven y los 200.000 osos en peligro de extinción conviven unos 1.500 millones de vacas, 1.000 millones de ovejas, 1.000 millones de cerdos y más de 25.000 millones de gallinas repartidas por el mundo. La gallina doméstica es el ave más ampliamente extendida en toda la historia de la humanidad. Después del ser humano, las vacas, los cerdos y las ovejas domésticas son los mamíferos grandes más extendidos por el mundo, en dicho orden.</p>
<p>Durante milenios, los seres humanos hemos dependido de la existencia de unas 10.000 especies de plantas para la alimentación. Pero gran parte de esta diversidad se ha ido perdiendo y ahora dependemos de solo unas 150. Y aunque pueda parecer extraño, son solo cuatro de ellas –el arroz, trigo, maíz y patatas– las que nos proporcionan alrededor del 60% de las calorías que obtenemos de las plantas.</p>
<blockquote><p><strong>Hay numerosas experiencias que demuestran que es posible reducir y eliminar el hambre en periodos relativamente cortos</strong></p></blockquote>
<p>Hemos señalado el gran logro de incrementar nuestra capacidad de producción de alimentos a pesar del creciente desafío demográﬁco. Pero la gran paradoja de nuestro sistema actual es que a pesar de la abundancia y de que se produce mucho más de lo necesario, casi 700 millones de personas siguen pereciendo por causas relacionadas por la falta de alimentos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>Es posible erradicar el hambre</h4>
<p>La lucha contra el hambre en el mundo es una historia de frustración para una generación, la nuestra, que podría –y debería– ser la primera en la historia que consiguiera erradicarla.</p>
<p>Porque el hambre no es una cuestión endémica, como mucha gente cree, sino que tiene solución y no tan complicada. Ya hay numerosas experiencias que demuestra que es posible reducir y eliminar el hambre en periodos relativamente cortos. Y hemos aprendido algo claro y decisivo: para tener éxito en la lucha contra el hambre es básico querer hacerlo, aunque parezca una perogrullada, hay que tener la voluntad política de afrontarlo e implementar medidas adecuadas para su solución.</p>
<p>El problema se ve, además, agudizado por multitud de causas: las guerras, las sequías, los desastres naturales, los vaivenes en los precios, las enfermedades animales y vegetales… Y en efecto, todas estas cuestiones pueden desatar el hambre o incluso —esa palabra terrible— la hambruna. Gente muriendo de inanición mientras otros tiran toneladas de comida en buen estado a la basura.</p>
<p>Pero si acercamos el foco un poco más podemos ver que, aunque sea lo que encienda la mecha, las sequías por sí solas no son la causa del hambre en Etiopía o Somalia. Porque un agricultor californiano puede sufrir por la falta de lluvias –incluso arruinarse–, pero difícilmente llegará a pasar hambre. No podemos impedir una sequía, pero sí la hambruna.</p>
<p>Una subida de los precios del pan puede trastocar el presupuesto de una familia española, pero es poco probable que les empuje al hambre. Pero un pequeño aumento de los precios afecta enormemente a las personas más vulnerables en los países pobres y su capacidad para conseguir alimentos. Cada vez son más los estudios que relacionan la volatilidad de precios con protestas, disturbios, violencia e incluso guerras. Un ejemplo son los países de la primavera árabe, todos importadores de alimentos, lo cual signiﬁca que sus habitantes eran muy vulnerables a la escalada de los precios mundiales que fue la mecha que incendió los levantamientos populares en 2008 y 2011.</p>
<p>En la actualidad se espera que el año 2021 venga con una recuperación económica sólida de la mano, que a su vez vendrá acompañada de una mayor inﬂación. Uno de los factores que está impulsando los precios, sobre todo en los mercados emergentes, es el auge de los precios de los alimentos sin procesar, una tendencia que ya suma diez meses (subidas mensuales de precios de los alimentos) y que está provocada por varios factores: mayor demanda de los hogares de determinados productos, cuellos de botella, restricciones en la oferta y la demanda insaciable de China.</p>
<p>Con este cóctel de factores, los precios mundiales de los productos alimenticios subieron en abril de este año, lo que representa el décimo aumento mensual consecutivo, siendo en ese mes las cotizaciones de los aceites vegetales y los productos lácteos las que lideraron la subida, según ha advertido la FAO.</p>
<p>En deﬁnitiva, bajo todas estas “causas del hambre” subyace un motivo principal: la pobreza y la falta de desarrollo. En la inmensa mayoría de los casos, la gente pasa hambre porque es pobre. Porque vive (y come) de lo poco que produce. Porque no tiene acceso a la educación, a la sanidad ni a un empleo digno. Porque no tiene capacidad de anticiparse a esos golpes (climáticos, violentos, económicos, naturales&#8230;) ni la posibilidad de crear colchones que le protejan en caso de que llegue. Porque entre ellos y el hambre, entre ellos y la pobreza, no hay ninguna red de protección.</p>
<p>La otra gran paradoja de nuestro mundo actual es que no solo aumenta el hambre. La obesidad se ha convertido en una plaga que no diferencia países ricos o pobres, del norte o del sur, desarrollados o no, ni las barreras de género, ni las edades. Es una amenaza perfectamente globalizada. El sobrepeso y la obesidad han aumentado en todas las regiones sin excepción con cifras impresionantes. Unos 2000 millones de adultos –más del doble de la cifra de hambrientos– padecen sobrepeso, al igual que unos 207 millones de adolescentes y 131 millones de niños de entre 5 y 9 años: casi un tercio de los adolescentes y adultos que padecen sobrepeso son también obesos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>Unos mucho, otros muy poco</h4>
<p>Pero volvamos a la pregunta inicial. Si hay alimentos suﬁcientes, ¿por qué entonces siguen millones de personas muriendo de hambre?</p>
<p>La respuesta es por la pobreza o, dicho mejor de otra manera, por la riqueza: unos tenemos mucho y otros muy poco. El ya tristemente famoso 1% de la población posee el 46% de toda la riqueza generada en el planeta. Estas desigualdades han generado una sociedad donde a una amplia capa no le llegan los beneﬁcios colectivos.</p>
<p>Hoy vivimos en un mundo más rico, pero también más desigual que nunca. Se están negando los derechos sociales y económicos a demasiadas personas en todo el mundo, incluidos los 800 millones que aún viven en la pobreza extrema.</p>
<p>Según las cifras de la OCDE, la desigualdad de ingresos en sus países –es decir, los países ricos– se encuentra en su nivel más alto en cincuenta años. Por cierto, en este mundo de contradicciones, bastaría una mínima fracción de los más de trillón y medio de dólares que los gobiernos se gastan en armamento para ﬁnanciar la erradicación del hambre. Otra vez, es necesaria la voluntad política de vencer al “enemigo más viejo del hombre”.</p>
<p>La desaceleración económica como consecuencia de la pandemia está agudizando estas diferencias y provocando recortes en servicios esenciales como la asistencia sanitaria y la educación.</p>
<p>De todas formas, como ha como ha quedado claro en los últimos años y los estudios empíricos han demostrado, un crecimiento económico sólido no contribuye necesariamente a reducir la pobreza y a mejorar la seguridad alimentaria y nutrición. El crecimiento económico, si bien es necesario, puede no ser suficiente si no se acompaña con políticas claras de distribución de la riqueza. La desigualdad de ingresos es un problema clave en nuestros días ya que va en aumento en casi la mitad de los países del mundo, incluidos numerosos países de ingresos medianos y bajos. Cabe señalar que varios países de África y Asia han registrado un gran aumento de la desigualdad de ingresos en los últimos 15 años.</p>
<blockquote><p><strong>Bastaría una mínima fracción de los más de trillón y medio de dólares que los gobiernos gastan en armamento para financiar la erradicación del hambre</strong></p></blockquote>
<p>En países en los que la desigualdad es mayor, las desaceleraciones y debilitamientos de la economía tienen un efecto desproporcionado en las poblaciones de bajos ingresos por lo que se reﬁere a la seguridad alimentaria y nutricional ya que utilizan buena parte de sus ingresos para la compra de alimentos.</p>
<p>Naciones Unidas recomienda que se adopten medidas en dos frentes. El primero, salvaguardar la seguridad alimentaria y la nutrición por medio de políticas económicas y sociales que ayuden a contrarrestar los efectos de las desaceleraciones de la economía, tales como garantizar fondos para las redes de seguridad social y garantizar el acceso universal a la salud y la educación. El segundo, hacer frente a las desigualdades existentes en todos los niveles por medio de políticas multisectoriales que permitan lograr formas sostenibles de escapar de la inseguridad alimentaria y la malnutrición.</p>
<p>Todo este incierto panorama nos lleva a concluir que estamos cada vez más lejos de alcanzar las metas ﬁjadas para el año 2030 de hambre cero. Bien al contrario, desde que se ﬁrmó dicho objetivo los datos van de mal en peor, como hemos señalado. Casi 700 millones de hambrientos en un planeta que produce casi el doble de lo necesario es un escándalo moral, ético y económico en pleno siglo XXI de vanguardia tecnológica y capacidad de producción sin precedentes.</p>
<p><strong>Enrique Yeves Valero </strong>es periodista especializado en temas de Naciones Unidas, donde ha sido portavoz del Presidente de la Asamblea General en Nueva York, director de Comunicación de la FAO en Roma y director de FAO en España.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Acceso al texto del artículo en formato pdf: <a href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/11/El-hambre-la-pandemia-del-siglo-XXI_E._YEVES.pdf" target="_blank" rel="noopener"><em>El hambre, la pandemia del siglo XXI</em></a>.</p>
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		<title>II Jornadas de Justicia Alimentaria</title>
		<link>https://www.fuhem.es/2020/03/18/ii-jornadas-de-justicia-alimentaria/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Susana Fernández Herrero]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 18 Mar 2020 11:52:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acto público]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[hambre]]></category>
		<category><![CDATA[Seguridad Alimentaria]]></category>
		<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>
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					<description><![CDATA[Durante el pasado mes de febrero de 2020 tuvo lugar en nuestro Espacio Abierto FUHEM la segunda edición de las [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="size-medium wp-image-131683 aligncenter" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/imagen-destacada-web-450x284.jpg" alt="" width="450" height="284" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/imagen-destacada-web-450x284.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/imagen-destacada-web-300x189.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/imagen-destacada-web-768x485.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/imagen-destacada-web-600x379.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/imagen-destacada-web-64x40.jpg 64w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/imagen-destacada-web.jpg 879w" sizes="(max-width: 450px) 100vw, 450px" /></p>
<p>Durante el pasado mes de febrero de 2020 tuvo lugar en nuestro Espacio Abierto FUHEM la segunda edición de las Jornadas de Justicia Alimentaria en la Ciudad.</p>
<p>Tres sesiones que abordaron diferentes aspectos del mundo de la alimentación desde el punto de vista de las alternativas: qué se está cocinando desde los barrios frente a la poderosa industria alimentaria, las iniciativas en torno a la seguridad alimentaria y contra el hambre, así como experiencias de huertos urbanos, grupos de consumo y comedores escolares ecológicos.</p>
<p>Si no pudiste venir, ahora ofrecemos los videos de las tres sesiones:</p>
<h4><strong><img decoding="async" class="alignright wp-image-131777" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_1_portada-450x450.jpg" alt="" width="320" height="320" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_1_portada-450x450.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_1_portada-300x300.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_1_portada-768x768.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_1_portada-1200x1200.jpg 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_1_portada-600x600.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_1_portada-100x100.jpg 100w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_1_portada-64x64.jpg 64w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_1_portada.jpg 1201w" sizes="(max-width: 320px) 100vw, 320px" /></strong></h4>
<h4></h4>
<h4><strong>1ª SESIÓN</strong>. <strong><em>Cultivando ‘soberanía alimentaria’, </em></strong>12 de febrero.</h4>
<p>Moderación: <strong>Santiago Álvarez Cantalapiedra</strong>, <a href="https://www.fuhem.es/ecosocial/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">FUHEM Ecosocia</a>l.</p>
<ul>
<li><em>Una reivindicación ciudadana: el derecho a la alimentación</em>. <strong>José Ramón González Parada, </strong>Plataforma de la Carta contra el Hambre en Madrid.</li>
<li><em>Agroecología en la lucha contra el hambre, ¿con quién y para quién?</em> <strong>Marian Simón, </strong><a href="http://madridagroecologico.org/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Madrid Agroecológico</a>.</li>
</ul>
<h3></h3>
<h2></h2>
<h2></h2>
<h2></h2>
<h2></h2>
<h3 style="text-align: left;">Disponible la <a href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/06/RESEÑA-1ªSESIÓN-IIJORNADAS-JUSTICIAALIMENTARIA-2020.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><span style="color: #0000ff;">Reseña</span></a> resumen de la sesión</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe  id="_ytid_70271"  width="840" height="473"  data-origwidth="840" data-origheight="473" src="https://www.youtube.com/embed/uJNo1k2UhdY?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;cc_lang_pref=&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;controls=1&#038;disablekb=0&#038;" class="__youtube_prefs__  epyt-is-override  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe></p>
<h4></h4>
<h4><strong><img decoding="async" class="alignright wp-image-131855" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_2_portada-450x450.jpg" alt="" width="320" height="320" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_2_portada-450x450.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_2_portada-300x300.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_2_portada-768x768.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_2_portada-1200x1200.jpg 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_2_portada-600x600.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_2_portada-100x100.jpg 100w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_2_portada-64x64.jpg 64w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_2_portada.jpg 1201w" sizes="(max-width: 320px) 100vw, 320px" />2ª SESIÓN</strong>. <strong><em>Iniciativas que germinan, </em></strong>19 de febrero</h4>
<p>Modreción: <strong>Evaristo Villar</strong>, Plataforma Carta contra el Hambre.</p>
<ul>
<li><em>¿Qué sabemos sobre el hambre y la inseguridad alimentaria en la Comunidad de Madrid?</em> <strong>Araceli Serrano, </strong>Observatorio para la garantía del derecho a la Alimentación en la Comunidad de Madrid.</li>
<li><em>Programa de alimentación de Tetuán: iniciativas de cultura alimentaria</em>. <strong>Carlos Pereda, </strong><a href="https://mesaexclusiontetuan.wordpress.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Mesa contra la Exclusión y por los Derechos Sociales de Tetuán</a>.</li>
<li><em>Generando herramientas contra la exclusión. Un huerto para la Red</em>. <strong>Carmen Boti</strong> y<strong> Antonio Álvarez, </strong><a href="https://www.reddesolidaridadpopular.org/red/latina-carabanchel" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Red de Solidaridad Popular Latina-Carabanchel.</a></li>
</ul>
<h3>Disponible la<span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/07/RESE%C3%91A-2%C2%AASESI%C3%93N-IIJORNADAS-JUSTICIAALIMENTARIA-2020.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer"> Reseña</a></span> resumen de la sesión</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe  id="_ytid_95327"  width="840" height="473"  data-origwidth="840" data-origheight="473" src="https://www.youtube.com/embed/XYtFnEr-jOE?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;cc_lang_pref=&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;controls=1&#038;disablekb=0&#038;" class="__youtube_prefs__  epyt-is-override  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><strong><img decoding="async" class="alignright size-medium wp-image-131943" src="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_3_portada-450x450.jpg" alt="" width="450" height="450" srcset="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_3_portada-450x450.jpg 450w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_3_portada-300x300.jpg 300w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_3_portada-768x768.jpg 768w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_3_portada-1200x1200.jpg 1200w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_3_portada-600x600.jpg 600w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_3_portada-100x100.jpg 100w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_3_portada-64x64.jpg 64w, https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/02/Facebook_dia_3_portada.jpg 1201w" sizes="(max-width: 450px) 100vw, 450px" />3ª SESIÓN</strong>. <strong><em>Cosechando de las experiencias. </em></strong>26 de febrero.</h4>
<p>Moderación: <strong>Julia del Valle</strong>, <a href="http://germinando.es/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Cooperativa Germinando</a>.</p>
<ul>
<li><em>De la tierra a la mesa. Ciudad, vida y alimento en Aliseda 18</em>. <strong>Jorge Gallego</strong>, <a href="https://aliseda18.wordpress.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Huerto Aliseda 18</a>, Carabanchel.</li>
<li><em>Los grupos de consumo: articulación entre salud y ecología</em>. <strong>Christian Orgaz</strong>, <a href="https://www.laecomarca.org/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Grupo de Consumo de la Ecomarca Ecoñam</a>.</li>
<li><em>Comedores escolares sostenibles y saludables</em>. <strong>María González Reyes</strong>, <a href="https://colegiolourdes.fuhem.es/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Colegio Lourdes FUHEM</a>.</li>
</ul>
<h3></h3>
<h3>Disponible la <span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/06/RESEÑA-3ª-sesión-JornadasJusticiaAlimentaria.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Reseña</a></span> resumen de la sesión</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe  id="_ytid_11276"  width="840" height="473"  data-origwidth="840" data-origheight="473" src="https://www.youtube.com/embed/wK33XVfjcmU?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;cc_lang_pref=&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;controls=1&#038;disablekb=0&#038;" class="__youtube_prefs__  epyt-is-override  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>A continuación ofrecemos un enlace a los videos de las <a href="https://www.fuhem.es/2018/01/06/justicia-alimentaria-en-la-ciudad/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">I Jornadas de Justicia Alimentaria en la Ciudad</a>, organizadas por Red Solidaria Popular &#8211; RSP de Latina, Revista PAPELES de Relaciones Ecosociales y Cambio Global de FUHEM Ecosocial y los integrantes de la Carta Contra el Hambre de Madrid, que tuvieron lugar los días 30 de enero, 6 y 13 de febrero de 2018.</p>
<p>Estas Jornadas tuvieron como objetivo visibilizar la situación de la precariedad alimentaria en el contexto urbano, y especialmente en la ciudad de Madrid, las iniciativas de los movimientos sociales en los Distritos de Latina y Tetuán y la propuesta política de la Iniciativa legislativa Municipal promovida por el Ayuntamiento de Madrid.</p>
]]></content:encoded>
					
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