Del aula al territorio: educación y justicia ecosocial echan raíces en Galicia

IX Jornadas de Educación Ecosocial en Tomiño (Pontevedera)

El pasado 17 y 18 de octubre, Tomiño (Pontevedra) acogió la IX Jornadas de Educación Ecosocial, un encuentro para compartir experiencias y tejer redes bajo el lema «Del aula al territorio: educación y justicia ecosocial». Durante el fin de semana creamos entre todas las personas asistentes la idea de comprender que el mundo nos pide construir una educación más conectada con la vida, el entorno y las comunidades. La tierra, los ríos, los saberes locales, las redes comunitarias y las experiencias de quienes habitan un territorio se convirtieron en una fuente muy rica de aprendizaje, pero también en un buen punto de partida para conocernos y poder reflexionar sobre los desafíos que vivimos hoy en día.

El pasado 17 y 18 de octubre, Tomiño (Pontevedra) acogió la IX Jornadas de Educación Ecosocial, un encuentro para compartir experiencias y tejer redes bajo el lema «Del aula al territorio: educación y justicia ecosocial». Durante el fin de semana creamos entre todas las personas asistentes la idea de comprender que el mundo nos pide construir una educación más conectada con la vida, el entorno y las comunidades. La tierra, los ríos, los saberes locales, las redes comunitarias y las experiencias de quienes habitan un territorio se convirtieron en una fuente muy rica de aprendizaje, pero también en un buen punto de partida para conocernos y poder reflexionar sobre los desafíos que vivimos hoy en día.

Las jornadas se iniciaron de la mano de ADEGA, una asociación ecologista que trabaja para la divulgación y la participación ciudadana en la protección del medio ambiente. En las jornadas, el foco estuvo en los ecosistemas fluviales, con la presentación del Proxecto Ríos, que mediante la participación educativa y ciudadana, persigue potenciar la implicación social para su aprecio y conservación.

A continuación, la ponencia marco con Dilma Cruz, activista hondureña participante en el proyecto Mulleres Bravas, de Amigas da Terra y Enxeñería sen Fronteiras, nos ayudó a reconocer el valor del intercambio de conocimientos, inquietudes y estrategias cotidianas de cuidados como una oportunidad para aprender y reconocer el trabajo colectivo de las mujeres que defienden con sus propios cuerpos sus territorios ante proyectos extractivistas.

Experiencias y talleres sobre educación y justicia ecosocial

Las experiencias educativas de docentes locales ocuparon también un lugar muy interesante en el encuentro, ya que, compartiendo iniciativas desarrolladas en el propio territorio, pudimos acercarnos a diferentes formas de llevar la educación ecosocial a la práctica, reconociendo los aprendizajes que nacen de la experiencia y descubriendo las posibilidades de trasladar estas propuestas a otros centros y comunidades educativas.

Los talleres prácticos ofrecieron un espacio para, en un primer momento, poder conocer las opciones del mundo del compostaje y la agroecología como espacios educativos y, en otro segundo, dialogar y reflexionar sobre la construcción de situaciones de aprendizaje con enfoque ecosocial. Ambas posibilidades nos sirvieron para abrir nuevas perspectivas sobre cómo podemos aterrizar la mirada ecosocial en nuestros diferentes contextos educativos.

Desde FUHEM pudimos hacer una breve intervención para presentar el Sello de Centro Ecosocial, una apuesta que busca la coordinación, acompañamiento y transformación de centros educativos para promover la educación bajo una mirada donde el alumnado pueda ser agente activo en pos de sociedades sostenibles, justas y democráticas.

La comida local compartida formó parte de esa misma lógica: encontrarse, conversar y estrechar vínculos para construir comunidad. Este espacio informal nos permitió descubrir también intereses comunes y ayudó a que las conversaciones circulasen entre platos de arroz y coplas improvisadas por la regueifeira Raquel Doallo, de Aopaso, que recogió reflexiones y saberes que habían surgido a lo largo de la jornada.

La programación combinó diferentes formatos para favorecer la participación, el intercambio y la reflexión, por lo que pudimos disfrutar también de una pieza de narración oral de la mano de la actriz y titiritera Alba de Vales. Ella se encargó de la clausura del encuentro el sábado por la tarde, y este espacio fue una manifestación de tradición oral y popular gallega. Fue una manera muy bonita de cerrar el día, acercándonos la cultura del territorio a unas jornadas que reivindicaban precisamente el valor de los saberes locales y las formas comunitarias de transmitir conocimiento.

El domingo 18 de octubre, el encuentro continuó con una ruta de senderismo por el Parque Natural del Monte Aloia, invitándonos a admirar el patrimonio natural de la zona. El caminar, observar la vegetación y tomar contacto con el entorno que nos rodeaba nos permitió comprender la importancia de aprender desde el lugar que habitamos, reconocer el valor de sus recursos, y reflexionar sobre la necesidad de respeto, no daño y reconectar con la naturaleza de la que dependemos que requiere en gran medida acciones y decisiones responsables construidas como comunidad y sociedad.

Agradecemos profundamente a ALALÁ COOP. su entusiasmo y la oportunidad de hacernos partícipes de estas jornadas. Agradecemos también a todas las personas asistentes su presencia durante este fin de semana, porque una educación comprometida con la justicia ecosocial necesita aulas abiertas, docentes que compartan experiencias, comunidades que participen y territorios reconocidos como espacios de aprendizaje para cuidar la vida y construir futuros más justos y sostenibles.

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