DOSSIER: El expolio de los recursos naturales en África Subsahariana

 

 

 

DOSSIER: El expolio de los recursos naturales en África Subsahariana.

Revista Umoya, núm. 79, segundo trimestre 2015

Marta Burgo Arregui. Técnica Campaña África cuestión de vida, cuestión debida.

 

 

 

 

 

 

Este dossier ha sido elaborado por la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario - REDES, en el marco de la Campaña África cuestión de vida, cuestión debida, y es producto de un largo periodo de análisis, reflexión y, sobre todo, de consulta, tras el cual decidieron abordar el tema del expolio de los recursos naturales, concretamente de la industria extractiva.

A continuación ofrecemos textos, datos e imágenes extraídas del dossier:

Se conoce la riqueza del continente africano y también el expolio que los países del Norte, con frecuencia en colaboración de personas y organizaciones del Sur, hacen de los mismos; así como la impunidad con que actúan muchas empresas que van a África a expoliar estas riquezas que para sus habitantes no suponen casi beneficios, pero sí la vulneración de los derechos humanos.

REDES considera que la adecuada explotación de los recursos será un punto de apoyo importante en el crecimiento del continente africano y por ello, quieren contribuir a que las poblaciones africanas logren beneficiarse de sus recursos naturales para mejorar su calidad de vida. El modelo de producción y consumo, la responsabilidad social de las empresas que operan en el continente, la participación social, el pago indebido de impuestos son algunas de las claves que inciden significativamente en el desarrollo de estos países.

Algunos datos a destacar:

  • El África Subsahariana creció en el año 2013 alrededor del 5,6%, con 18 países superando el 6% de crecimiento anual.
  • La región subsahariana detenta, en porcentajes mundiales aproximados, un 20% de las reservas de uranio, un 90% de cobalto, un 40% de platino, un 65% de manganeso, entre un 6 y un 8% de las reservas de petróleo y un 50% del oro y diamantes que son objeto de comercio internacional, además de volúmenes importantes de otros minerales, materias primas y recursos hidroeléctricos.
  • Unos 30 países de África Subsahariana son significativamente ricos en recursos naturales, contando entre ellos a importantes productores de petróleo como Guinea Ecuatorial o Nigeria, de bauxita (con la que se fabrica el aluminio) como Guinea Conakry, o de coltán (esencial para la mecánica de las telecomunicaciones) como República Democrática del Congo.
  • De los 54 países de África, 23 de ellos están entre los 26 países con menor Índice de Desarrollo Humano (IDH). Entre esos 23 países están algunos de los más “ricos” del mundo en materias primas y minerales y paradójicamente muchos de ellos crecen económicamente alcanzando cifras históricas.
  • Países como Sierra Leona y Chad, con un aumento del ingreso per cápita acumulado entre 2000 y 2011 de un 82% y 79% respectivamente y un crecimiento medio del PIB en este período del 8,9% y 8,3%, continúan en los últimos lugares del IDH del PNUD .
  • Según el Banco Mundial, aquellos países que han crecido más rápido gracias a los hidrocarburos y minerales tienen ratios peores de reducción de pobreza que los que no detentan en un grado tan alto dichos recursos.


Para las organizaciones de REDES, esta realidad es cuestión debida, porque atañe a conceptos básicos de creencia en justicia, paz y derechos humanos, que son los valores y la esencia más profunda de su trabajo. Estamos ante una oportunidad histórica para que en África subsahariana se inicie una senda de progreso y bienestar para el conjunto de sus 900 millones de personas, un 50% de ellas viviendo por debajo del umbral de la pobreza.

No obstante, en la misma medida, es muy probable que persistan las dinámicas de explotación y acaparamiento de las rentas generadas por los recursos minerales e hidrocarburos, en detrimento de las poblaciones locales. Todo depende, en gran parte y de forma prioritaria, de los dirigentes africanos y de las multinacionales extranjeras del sector minero e hidrocarburos que operan en dicha región; así como de los gobiernos que respaldan a estas últimas. Sin olvidar, que las instituciones financieras internacionales, las organizaciones internacionales y regionales y la sociedad civil, tanto local como internacional, tienen también un peso específico.

Este es el primer párrafo del estudio “Explotación de los recursos naturales en África Subsahariana, la Industria Extractiva. Estudio sobre responsabilidad, impacto y oportunidades”, elaborado para la Campaña por Jesús García Luengos del Centro de Investigación sobre Seguridad y Gobernanza Transnacional, RESET. Estudio que constituye la base de las acciones de REDES, y cuyo objetivo es responder a cómo las dinámicas de explotación y el acaparamiento de las rentas generadas por los recursos minerales e hidrocarburos sigue sin beneficiar a las poblaciones locales.

La relevancia de esta cuestión para las poblaciones africanas exige, por tanto, un análisis de las principales claves; la forma en que se explotan dichos recursos; cómo se gestionan sus rentas y se desvían los ingresos y plusvalías; qué actores están implicados en los diversos sectores extractivos y cómo acaparan los ingresos derivados; qué impactos tiene dicha explotación sobre las poblaciones y comunidades locales; qué iniciativas se están ejecutando para mejorar la gestión de las rentas; y qué casos existen de buenas prácticas.

Las respuestas a estas cuestiones tienen un común denominador: un sistema de explotación de los recursos en beneficio exclusivo de una minoría. La explotación de los minerales e hidrocarburos está configurada por múltiples vertientes de acaparamiento, malversación y articulación de entramados empresariales ubicados en paraísos fiscales que finalmente se traducen en un auténtico expolio en detrimento de las poblaciones locales, legítimas titulares de dichos recursos. Los impactos derivados de la explotación de estos recursos sobre la salud de las comunidades locales y el medio ambiente son, a su vez, muy importantes.

 

 

 

 

 

 

 

 



IMPACTOS:

Para hablar de los impactos, hay que hablar con quienes los sufren; otro de los rasgos que identifican a REDES es su presencia en el continente africano desde hace más de 25 años en 38 países del África subsahariana. Por eso, han incorporado la perspectiva de los africanos y africanas en todas sus acciones y reivindicaciones.

Impactos medioambientales: Deforestación y uso agrícola abusivo; degradación ecosistemas costeros y marinos; pérdida de biodiversidad; contaminación del agua y agotamiento de los recursos hídricos. La región del Delta del Níger es, probablemente, la zona del mundo con mayor devastación ecológica a causa de la quema de gas y de los vertidos del petróleo.

Impactos sociales: De los 25 países con tasa más altas de mortalidad infantil, 12 son países africanos ricos en recursos naturales. Más de la mitad de los niños no escolarizados vive en África Subsahariana.

El aumento de la pobreza: “Antes en mi casa se comía tres veces al día, ahora se come una”; aumento de precios: un bote de leche en polvo cuesta 25$. Un litro de gasolina cuesta 3$, un kilo de carne se vende a 10$.

Impactos en la salud: en las minas de diamantes trabaja todo el mundo sin excepción: adultos y niños. El sistema de sumersión para buscar en el fondo del río los diamantes es muy común. Para resistir se consumen drogas fuertes, tanto niños como adultos. Se come precariamente porque viven en campamentos. La falta de comida y el consumo de estupefacientes predisponen a muchas enfermedades como tuberculosis, fiebres tifoideas, etc.

Corrupción: El Banco Mundial estima que las élites africanas tienen más del 40% de su riqueza fuera del continente. Se calcula que la evasión fiscal desde África entre 2008 y 2010 fue de 34.000 millones de USD, una cantidad superior al total de la ayuda oficial al desarrollo.

Violencia: Los recursos naturales siguen contribuyendo a aumentar la inestabilidad de amplias zonas de África subsahariana, así como a agravar y prolongar los conflictos. La pugna por el control de las minas y la exportación de los minerales genera violencia y la lucha entre grupos paramilitares del propio país y los fronterizos. Naciones Unidas, estima en casi 6 millones los muertos violentamente en la República Democrática del Congo en las guerras que se han desarrollado en el país desde 1996 y que tienen como causa principal sus minerales. Se estima que la República Democrática del Congo posee el 90% de las reservas mundiales del coltán, también tungsteno y estaño, entre otros minerales imprescindibles para la fabricación de móviles y aparatos de alta tecnología.

 

 
Violación derechos humanos: Carencias en protección social, la precariedad laboral y la explotación infantil son rasgos característicos del sector minero. Represión y falta libertad expresión y voces críticas.


El resto del Dossier aborda temas como:

- Contexto actual y aspectos clave sobre la gestión de los minerales e hidrocarburos.
- Vinculaciones entre los lugares de explotación y consumo.
- Medidas para la mejora de la gestión de los recursos naturales
- Iniciativas de la Campaña.
- Avances en la legislación europea.

  

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